Jul

31

Domingo, 31 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Que despierten los jóvenes de la Tierra, trascendiendo los viejos patrones humanos y reconociendo su identidad universal.

Que despierten al amor y a la unidad con Dios, encontrando un sentido para la propia existencia.

Que despierten los jóvenes de la Tierra, renunciando a los placeres y a las superficialidades del mundo, para que experimenten el verdadero júbilo, que es celestial. Que despierten a la misión que hace eones de tiempo, en el Cosmos, se comprometieron a cumplir.

Que despierten los precursores del nuevo mundo, aquellos que no medirán esfuerzos para hacer triunfar el bien y que con sus ejemplos convertirán y despertarán a los nuevos espíritus.

Que despierten aquellos que, en el ímpetu de su juventud, romperán barreras y borrarán fronteras, reconociendo la unidad que existe entre todas las criaturas de Dios.

Que despierten los jóvenes de la Tierra a una vida superior, al amor al Cosmos y al Plan del Creador. Que reconozcan que este tiempo es definitivo y caminen sin miedo hacia el establecimiento de la paz.

Que despierten aquellos que imitarán el ejemplo de Cristo y unirán culturas, credos, razas, naciones, lenguas y religiones con un único propósito: establecer la paz y manifestar un nuevo mundo.

Que despierten aquellos que unirán los tiempos, que abrirán las puertas de la Tierra para nuevas leyes y rayos universales, que retirarán los velos de la consciencia humana y que disolverán su ceguera, permitiéndole reconocer la verdadera luz.

Que despierten los hijos del Nuevo Hombre, aquellos que en la historia universal serán conocidos como los que trascendieron los viejos patrones por medio del amor, los que vencieron a la oscuridad con la luz de la propia esencia y los que manifestaron el Propósito Divino, llevando hacia el Universo, hacia la Tierra redimida, una civilización de nuevos Cristos.

Que despierten aquellos que no temerán dar los pasos que el Creador espera y vivir lo que hoy parece imposible para la humanidad; aquellos que viviendo el amor y la unidad, permitirán que  el Cristo, que fue su ejemplo, siga Su evolución y trascienda la vida material, mental y espiritual, para llegar a ser la Vida que todo lo habita, en los universos sublimes, en la Consciencia del Padre.

Que despierten los jóvenes de la Tierra: los jóvenes de cuerpo, mente, corazón y espíritu.

Que despierten todos aquellos que esperan representar a lo Nuevo.

Su Padre y Compañero,

San José Castísimo

Jul

30

Sábado, 30 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, para que la indiferencia humana hacia la vida superior no haga que la humanidad pierda la posibilidad de conocer y experimentar esa vida, aquellos que están despiertos deben redoblar sus esfuerzos, multiplicar sus tareas y superar sus propios límites todos los días, para responder en nombre de aquellos que ignoran el llamado celestial.

Además de la propia purificación y de la propia carga que deben sobrellevar en estos tiempos, los nuevos apóstoles y discípulos de Cristo deben soportar la purificación del planeta en su totalidad  y cargar, en sus espaldas, aquellos fardos que otros, que se comprometieron con Cristo, no quisieron llevar.

En el Universo, la responsabilidad por la manifestación del Plan de Dios se repartió equitativamente entre aquellos que se comprometieron a prestar este servicio. Pero, al llegar al planeta, con velos en sus ojos, las almas se confundieron, se olvidaron y permanecieron dormidas o presas en sus propios gustos y en sus formas de comprender ese Plan.

Hijos, cuando un alma que tenía determinada misión que cumplir, cambia esa misión de acuerdo con su voluntad o su parecer, aunque crea que sirve a Dios, para el Plan, eso es considerado como una indiferencia para con la Verdad del Creador.

Existen muchas almas que se comprometieron con el Señor y que, a lo largo de sus experiencias en la Tierra, cumplieron en parte con lo que Dios les pedía; pero ahora, en el momento culminante del Plan Divino, se perdieron en las fuertes influencias del caos y dejaron de lado la fidelidad, cambiándola por la superficialidad.

Les digo estas cosas primero para que estén atentos y sean siempre guardianes del Plan Divino, y después, para que sepan que el Creador contará con ustedes para cumplir aquella parte de Su Plan que quedó atrás por la indiferencia humana.

Que el amor al Plan en sus corazones sea mayor que su amor propio, para que ustedes puedan imitar el ejemplo de Cristo y no solo cargar la propia cruz, sino dejar que Dios coloque sobre ella el peso de la indiferencia y de la ignorancia de Sus hijos, para que ellos no se pierdan y tengan una oportunidad de despertar.

El Creador cuenta con ustedes, hijos, para una respuesta y una responsabilidad mayor. Es hora de servir, de amar y de entregarse al Plan Divino.

Su Padre y Compañero en el Camino evolutivo,

San José Castísimo

Jul

29

Viernes, 29 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, la paciencia en la transformación y en la propia purificación es primordial. Recuerden que están ante una condición humana degradada desde hace siglos y ante códigos que emergen de sus consciencias para que sean transformados y que, inclusive, trascienden a la vida en la Tierra, pues tienen sus raíces en el Universo.

Siempre recuerden que Aquel que vino al mundo para darles un ejemplo, era el Hijo de Dios Vivo y tuvo que padecer los males de la Tierra y transmutar los atavismos de la humanidad para abrirles el camino.

La trascendencia de la materia humana de Jesús comenzó desde Su gestación hasta Su último suspiro en la cruz.Si el Dios Vivo trabajó durante cada instante de Su vida para poder culminar Su aprendizaje de amor, no esperen que con ustedes sea diferente. ¿Cómo quieren santificar sus cuerpos y sus almas si recién ahora están comenzando a comprender este camino?

El Hijo de Dios era consciente de la vida universal  y de sus misterios, era conocedor de todas las ciencias cósmicas, porque era Uno con Aquel que las creó; y aún así, para liberar el miedo de Su última célula y vivir el amor pleno en todos los niveles de Su Consciencia, tuvo que llegar a la cruz y perdonar todo lo que hasta allí había vivido. 

Hijos, aún les falta mucho para llegar a la perfección. No tengan prisa, tengan paciencia. Sin embargo, sean constantes y persistentes y no se acomoden al hecho de que la transformación les durará la vida entera.

Sí, la transformación absoluta les ocupará toda la vida, pero cada día deben alcanzar un nuevo escalón, para que al final de esta vida sean dignos de llegar a otros mundos y dimensiones celestiales que los aproximarán a Dios.

La transformación les llevará toda la vida porque la evolución es eterna y no porque estén siempre en el mismo lugar. Cada día deben dar un nuevo paso y lograr una nueva comprensión, basados en el esfuerzo permanente. No se preocupen si dan pasos mayores o menores, porque cada día y cada ciclo los llevarán a un nivel diferente.

Lo que en verdad importa es que no se detengan y que sean constantes.

Ábranse todos los días para que el Amor de Dios los transforme y remuevan un poco de sí mismos de sus propias consciencias para ceder un espacio al Amor y a la Presencia Divina.

Cada día, remuevan un objeto de sus moradas interiores para dar lugar al Morador Celestial que un día llegará. En algún momento, tendrán sus casas vacias y limpias para recibirlo.

Su Padre y Amigo de siempre,

San José Castísimo

Jul

28

Jueves, 28 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Encuentren la fortaleza interior en la renovación permanente ante el Plan de Dios.

Hijos amados, en estos tiempos, la presión del planeta los llevará a una definición de la consciencia y ya no habrá más dos caminos para seguir. La luz y la oscuridad batallarán delante de sus consciencias para triunfar en el corazón humano. Aquellos que se comprometieron con la vivencia de la paz, del amor y de la unidad con Dios, deben buscar en el Creador su fortaleza permanente.

Coloquen el propio ser en los Brazos del Señor y confíen a Él la conducción de la propia vida. La voluntad propia no tendrá espacio en estos tiempos. Deberán escuchar las indicaciones internas para estar en el lugar correcto y colaborar con el Plan de Dios.

Hijos, el Creador, poco a poco, silencia el eco de Su Voz, pero aquellos corazones orantes que construyeron un camino de unidad con Dios podrán sentir Su Voluntad y escucharla a través de la propia consciencia.

Las pruebas que muchos viven en estos tiempos y los desafíos que están viviendo son parte de una voluntad superior, que los impulsa a una transformación inmediata y verdadera. No piensen que Dios los abandonó o que están fuera de Su Camino por estar viviendo pruebas, muchas veces dolorosas para el corazón y para la consciencia.

Si sus caminos no los llevan al destino que esperaban, pregúntense hijos, si ese es el camino correcto y si los obstáculos que encuentran no fueron colocados por el propio Creador para que despierten y perciban que por allí no deben caminar.

El Señor está intentando corregir los pasos de Sus discípulos y compañeros mientras haya tiempo para revertir los errores y para retornar; porque ya está llegando la hora, hijos, de que los errores ya no sean reversibles como lo son hoy y que ya no dispondrán de la misericordia como el manantial del que disponen ahora. Será la justicia la que guiará a la humanidad y serán otras leyes las que conducirán su aprendizaje. Por eso, hoy les advierto: estén atentos a las señales de la propia vida, mediten antes de dar sus pasos y pregúntense internamente cuál es la Voluntad de Dios. Pídanle la gracia de estar en el lugar correcto y de colaborar con Su Plan. Pidan la gracia de ser conducidos a una definición que los lleve hacia la Voluntad Superior.

Este próximo agosto intentará encontrarlos firmes y adultos en la vida espiritual. Eso significa que deberán asumir las consecuencias de sus pasos y de sus decisiones y que ya no contarán tanto con la intervención permanente de la Jerarquía.

Nuestro amor y nuestra mirada siempre estarán sobre ustedes; pero muchas veces, hijos, solo podremos observarlos.

Les digo todo esto como un impulso para el crecimiento de todos. Que aquellos que aún estén con los pies en dos barcas se definan y no caigan en el mar de las ilusiones y de las ignorancias del mundo.

Los amo y les dejo Mi Bendición. Los impulso al nuevo ciclo que llegará.

San José Castísimo

Jul

27

Miércoles, 27 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando Jesús estuvo en la cruz y dijo: “Padre, ¿por qué Me abandonaste?, fue Su humanidad que proclamó esas palabras; fueron Sus células, sustentadas hasta ese momento por el Poder Divino, las que en lo profundo temían la hora de estar solas con su dolor y su padecimiento.

Después de esa pregunta de Su Corazón humano; Jesús reconoció en todos los espacios de Su Consciencia, desde la materia hasta el espíritu, Su filiación y unidad con Dios. Comprendió, en Su íntimo, la esencia del amor y del proyecto humano y experimentó la plenitud de ser semejante al Padre.

El miedo de Sus células se desvaneció por la potencia del amor y del perdón que emanaba de Él. Jesús comprendió la Voluntad de Su Padre y porqué Lo abandonó en aquella hora, que parecía ser la más difícil, si siempre lo había acompañado. Él descubrió que el Padre quería hacerlo sentir y vivir que el amor que tenía en Su interior Lo volvía semejante a Dios y Lo unía a Él y que, en verdad, el Creador no Lo había abandonado. Descubrió que el Padre estaba en Él, así como Él estaba en el Padre, por medio del amor, del perdón y de la misericordia que en aquel momento eran vertidos sobre la Tierra.

La Virgen María y Juan comprendieron la Voluntad de Dios cuando vieron a Jesús en la Cruz pidiendo perdón en nombre de los que Lo crucificaron; aprendieron con Cristo sobre ese amor insondable que une la materia al espíritu y que diviniza al hombre.

Fue así que la Virgen María y Juan también vivieron esta profunda unión con Dios, por el simple hecho de observar a Cristo. Esa unión fue vivida más tarde por los apóstoles y discípulos de Jesús y de María, por medio de la gracia del Espíritu Santo y, de esa forma, todos vencieron el miedo a la muerte y a la soledad y todos colmaron sus espíritus de la valentía que nacía de la certeza de que Dios estaba en ellos, porque eran parte viva de la Consciencia Divina.

Fue por esa certeza y por esa valentía que la Iglesia de Cristo se consolidó en la Tierra. Pero a lo largo de los siglos no todos los hombres comprendieron la Pasión de Jesús y meditaron sobre Su ejemplo a punto de dejarse divinizar por Él. No todos encontraron la certeza de la semejanza con Dios y no todos buscaron su fortaleza en el Dios vivo presente en su interior.

Hijos, hoy el Creador les habla y los instruye por medio de Sus Mensajeros. El Señor Altísimo acompaña cada uno de Sus Pasos y renueva la historia, despertando Nuevos Cristos. Pero, así como Él “abandonó” a Jesús en la Cruz, también les llegará a cada uno el momento de descubrir, en soledad, la unión con Dios. Y por un instante, les parecerá injusto, doloroso o incomprensible que el Creador los abandone cuando más necesitan de Él. Sin embargo, si vencieran el miedo humano y buscaran en el espíritu la unión con Dios, comprenderán que el Padre, al que siempre buscaron en las Alturas, está vivo dentro de cada ser, en sus esencias y en sus universos interiores.

Cuando llegue la hora de la prueba de la humanidad, recuerden lo que les dije y no teman, pero sí amen y vivan el perdón. Como Aquel que amó y perdonó antes que ustedes, dejándoles el ejemplo.

Su Padre y Amigo, Este que prepara sus caminos para la Divina unión,

San José Castísimo

Jul

26

Martes, 26 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo Mío, sé verdadero y transparente, primero contigo y después con todo. Permite que tu consciencia esté delante de la verdad sin miedo y sin necesidad de esconder lo que ve, o aparentar ser algo diferente de lo que encontraste en ti.

Mírate más que en un espejo: mira lo profundo de tu mundo interior, reconociendo ahí los miedos, las dificultades, lo que debe ser transformado, curado, perdonado, liberado. Observa también las virtudes, los dones, lo que debe ser estimulado, alimentado, lo que debe crecer espiritualmente, aun en el silencio y en el anonimato.

Permanece delante de la verdad sobre ti para extirpar la mentira de tu consciencia, y así, ayudar a la humanidad como un todo. Vence la necesidad de aparentar algo, de agradar, de conquistar, de convencer, de manipular; pues todo eso, hijo, es parte de una mentira milenaria que le impide a la humanidad encontrar la verdad.

Cuando los seres humanos no se conocen y se distancian cada vez más de la verdad en relación a sí mismos, también se distancian de Dios, del Universo, de la Realidad. Por eso, hijo, en este tiempo, ser verdadero contigo mismo y con el mundo es un gran servicio.

Sé un ejemplo para los que están perdidos de sí mismos, un corazón que se encontró y que no temió verse tal como es, tanto en la miseria, como en la virtud, para trascender así las miserias y simplificar las virtudes, sabiendo que todo lo que se es, forma parte de un aprendizaje, de una experiencia que lleva a algo mayor: a la Consciencia de Dios.

Cuando el ser está delante de sí mismo con simplicidad, no le asombran las miserias, ni le envanecen las virtudes, porque sabe que el camino es ser nada, para encontrar una Verdad aún más profunda de la que encontró cuando venció la mentira milenaria que lo envolvía.

Hijo, camina hacia la verdad sin temor y trascendiendo una ilusión tras otra, descubre que la verdad se encuentra en el vacío de sí, en donde la nada se convierte en el todo.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

Jul

25

Lunes, 25 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

A la Juventud del planeta

Hijos, este es el inicio de un nuevo ciclo para la consciencia planetaria. El próximo agosto marcará el tiempo de definiciones aún más profundas para las almas, y el Festival de la Juventud por la Paz abrirá las puertas de ese ciclo para todos los jóvenes de la Tierra.

Deben tener la consciencia de que su misión no comienza ni termina en este Festival, porque él es el principio de un camino que será infinito, profundo y doloroso para muchos, un camino de transformación, de definición, un camino para descubrir la verdad sobre sí mismos y perder el miedo de expresarla.

Les digo que será un camino doloroso porque la juventud de hoy está muy involucrada con superficialidades, en una vida poco profunda del punto de vista espiritual. Es una juventud educada para pensar solo en sí misma, en el propio provecho, en el propio placer. Una juventud construida en una era de estímulos involutivos permanentes, una juventud que representa los últimos ciclos del viejo hombre y que está completamente impregnada por los patrones dejados por todas las generaciones anteriores.

Esta es la juventud a la cual le corresponderá vivir la transición del planeta y soportar las corrientes que descenderán para reformar la Tierra y atraer una nueva vida. A esta juventud, le corresponderá decir "no" a todos los patrones que carga en la consciencia, como un compilado de experiencias humanas de todas las eras de la humanidad, para ser nada y renacer en vida como hijos de Dios.

Hijos, vean que el Festival de la Juventud por la Paz es solo una puerta que se abre en la consciencia de la juventud y que muy tímidamente les muestra en el horizonte el despuntar de un nuevo Sol.

Al ser el principio de un nuevo ciclo espiritual, aunque no lo parezca, el Festival de la Juventud por la Paz colocará a sus consciencias ante una síntesis interior, a veces, incluso antes de que el Festival ocurra.

Esto será así porque aquellos que primero dicen "sí" son la punta de lanza que rompe las viejas barreras y abre la consciencia para lo nuevo. Estos deben ser el ejemplo para los que vendrán después y, para eso, serán forjados en lo invisible del espíritu.

Que despierten los jóvenes a un nuevo tiempo y a una nueva vida. Que preparen sus espíritus para sustentar el planeta con paz y armonía interior y que sean sembradores del futuro, preparando la vida de los que serán la juventud de la nueva Tierra.

Les dejo este impulso que les amplía la consciencia y los eleva, para que comiencen a ser conscientes de la vida del espíritu y no se queden tan presos de las apariencias y la materia. La juventud de hoy ya está prisionera de las apariencias y muchos jóvenes no saben lo que son, porque solo conocen lo que quieren aparentar ser. Como un impulso para toda la consciencia humana, sean verdaderos y transparentes y no tengan miedo de amar y ser como son.

Reconozcan que hay un gran misterio espiritual por detrás de cada pedido de la Divinidad, porque, cuando se trabaja para Dios, todo tiene un Propósito Superior.

Les dejo Mis Votos de un buen despertar para todos.

Su Padre y Compañero,

San José Castísimo

Jul

24

Domingo, 24 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo, lánzate a lo imposible, si así te lo pide el Señor. Vence cualquier temor natural o sobrenatural y responde a la Voluntad Divina, aún sin comprenderla.

¿Qué parecerá más imposible para un hombre que aceptar que su virgen esposa gesta, en sí, al Hijo de Dios, traído y fecundado por el Espíritu Santo? Y entre tanto, hijo, delante de este y de tantos otros misterios de Mi Vida, jamás negué la Voluntad del Señor.

Fue por esa obediencia irrestricta que el Creador concedió, a Su simple siervo, la Gracia de compartir Su Poder y Su Gloria, aunque Yo estuviera, en vida, en un cuerpo, mente, alma y corazón humanos.

El Señor siempre Me pidió cosas imposibles, y lo más imposible de todo fue que, un día, me pidió que fuera tan semejante a Él como lo era Su Hijo, en la humanidad de aquel pequeño niño, que por años cargué en Mis Brazos.

Poco a poco, fui descubriendo que ser semejante al Padre, como lo era Mi Hijo, era amar al Padre como Mi Hijo lo amaba y amar todo como el Padre amaba. La esencia del amor era el comienzo, el medio y el fin de todas las cosas, de todos los caminos.

Y observando al pequeño Jesús, fue que descubrí que la evolución es eterna y que la unión con Dios debe ser permanente, constante. Fue así como, aún después de la muerte, seguí contemplando los pasos y el triunfo de Mi Hijo amado y cada vez más, Me adentraba en la vivencia del amor y de la semejanza con Dios.

Te digo esto porque el Creador pide cosas imposibles a todos Sus hijos. Inclusive, de la misma forma como Me lo pidió, también te pedirá que ames como ama Su Hijo Primogénito y que seas semejante a Él, como lo es Su Hijo amado.

Sabe, hijo, que la esencia de todo se encuentra en perder el miedo de lanzarse al amor.

Aunque te atormenten la duda, el temor, el orgullo y la falta de paz, jamás dejes de cumplir con la Voluntad del Padre. Cuando respondas a Su Llamado, verás manifestarse, en tu vida Sus Prodigios.

Yo te amo y con Mi ejemplo, te inspiro siempre.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

Jul

23

Sábado, 23 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijo, permite que tu corazón conozca la dádiva de la fe. Deja que esa fe rompa, dentro de ti, las barreras de las dudas, de la indiferencia, de la necesidad de mantener una apariencia delante del mundo; que rompa las barreras de las imposibilidades, de los miedos, de las vanidades. Deja que te inunde esa fe, que trasciende la comprensión y que solo encuentra una confirmación de su existencia en lo profundo del corazón.

No hay una evidencia científica que compruebe la acción de la fe y, muchas veces, ustedes querrán explicar los milagros causados por ella, como manera de disolver sus méritos en la vida humana. Pero la fe, hijo, por sí sola, es un gran milagro.

Cuando la fe se instala en el corazón, es señal de que ese corazón ya venció muchas barreras dentro de sí mismo y que la consciencia ya recorrió un cierto camino de transformación y de unión con Dios, para llegar hasta ahí.

La fe nace sin obstáculos en los simples de mente, de corazón y de espíritu y en ellos se expande a diario, transformándose en fuente de amor y de gracias para los incrédulos y los desesperanzados.

Aquellos que tienen fe y que se dejan inundar por ella, tarde o temprano se convierten en vehículos de la Gracia Divina para otros corazones: su propia fe, revestida por la Gracia, opera milagros.

Hijo, lo que ustedes llaman milagros en este mundo, no son nada más que la acción de la fe en el propio corazón humano. Si aquel que necesita un milagro, en algún nivel no prepara la consciencia para recibirlo con fe, ese milagro no se manifiesta. Porque los milagros son la manifestación de la Gracia y de la Misericordia Divina, y si no hay sintonía ni afinidad en el corazón ni en la consciencia, esas Gracias no descienden.

Las Leyes Universales son un gran misterio para la mente humana, que las ignora casi completamente. Solo las comprenden aquellos que viven bajo esas Leyes.

Hoy, hijo, te llamo a vivir bajo el Principio Divino de la fe, para que recibas la Gracia de Dios Altísimo, que necesitas en este tiempo, manifestada en un milagro de amor y de transformación, para que cumplas con tu misión, mientras haya tiempo.

Disponte a vivir la fe y pide la Gracia de recibirla.

Que el Padre te inunde con la Divina Fe, transformando así, no sólo tu pequeña consciencia, como la de toda la humanidad, que vacía de fe y de esperanza no encuentra un sentido para la vida.

Te bendigo hoy y siempre.

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

Jul

22

Viernes, 22 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, cuando les hablo de la Vida Universal, muchos miran a su alrededor y ven la distancia abismal que existe entre lo que les digo y lo que viven como humanidad.

La aproximación a la Vida Universal debe darse primero en la consciencia; porque les digo que, para muchos, será de un día para otro que las barreras de la ilusión caerán por tierra y la Verdad se hará visible a los ojos humanos. Aquellos que siempre la ignoraron temerán y creerán que están locos; aquellos que tenían una mera idea sobre ella, temerán y no ingresarán en los portales que se abrirán frente a sus ojos; y aquellos que la conocen y que la viven, la esperarán y ansiosos por encontrarla, la reconocerán delante de sus ojos y cruzarán sin miedo los portales que los llevan a una nueva vida.

Crean en lo que les digo, hijos; no es un cuento, ni una fantasía. Bienaventurados los que se lanzan de corazón a la revelación de los misterios celestiales y que, en humildad, vacían su propio interior para ser receptáculos de la Verdad Universal.

Estén atentos a la guía celestial y busquen, con esmero y esperanza, vivir lo que les decimos.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Jul

21

Jueves, 21 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Entren en el Corazón de Dios y encuentren allí la posibilidad de traspasar obstáculos y límites y vivir aquello que hoy les parece imposible e impensable.

Hijos, este es el tiempo, no sólo de los milagros, sino también de las verdades. Es el tiempo en que la consciencia humana debe aproximarse a lo que ella verdaderamente es y no estar más presa de las limitaciones que son impuestas por la ignorancia y por la ceguera de este mundo.

En muchos ciclos y en muchas eras, la humanidad se aproximó a la Verdad, pero le demostró al Universo que aún no había alcanzado un grado de amor suficiente para poder recordar el pasado, el origen, y con esto, recordar todo aquello que debe ser curado y redimido en lo profundo de cada ser.

Después del ejemplo dado por Mi Hijo Jesús, y luego que Su Espíritu de Amor siguió despertando y enseñando, a cada corazón que se abrió para amar y perdonar, al menos una parte de la consciencia humana ya está mínimamente lista para encontrar la Verdad.

Para que no se confundan y no cometan los mismos errores del pasado –cuando el Creador intentó revelarles la Vida Universal-, deben ser humildes de mente, de emociones, de intenciones, de corazón, de alma y de espíritu. Y esa humildad no proviene de un descuido consigo mismo, ni de un automartirio.

La humildad de la cual les hablo es simplemente el acto de reconocer que siempre estuvieron dormidos en este mundo, y aunque lo que son, en realidad y en espíritu, parezca ser grande y lleno de poder, sepan que no hay poder mayor que el Poder de Dios y que todo poder que intenta sobreponerse al Poder Divino es mera fuerza humana que, con un soplo del Altísimo, se transforma en polvo, en nada.

Para ingresar en la Vida Universal, deben primero sentirla, dejarse permear por ella como niños que están delante de un mundo nuevo. No quieran saber y no piensen que ya saben. No quieran ser y no piensen que son cosa alguna. Estén solo delante de los Portales del Cosmos, sabiendo que la única cosa necesaria en este momento es la humildad del corazón y la certeza de que, para cruzar esos portales, deben tener dentro de sí mismos la experiencia del amor, del verdadero amor, que trasciende las propias necesidades y que, inclusive, trasciende la propia vida.

Coloquen el espíritu ante el Cosmos, el Universo, el Origen y pidan al Padre la gracia de ser humildes, de aprender y vivenciar el verdadero amor. Porque está llegando la hora de retornar y de consagrar este mundo a la Verdad; derrumbando, con el Poder de la Luz Divina, los falsos reinos construidos sobre la Tierra.

Hijos, esta es la última hora para construir, en su interior, aquella fortaleza que cruzará los portales y las dimensiones; que reconocerá el pasado, el origen, los errores cometidos; que aceptará la redención; que pedirá perdón y que entregará al Cosmos, en el cristal del corazón, su experiencia de amor, como símbolo de adhesión absoluta a la Voluntad Divina, y como señal visible para el Universo, que comenzarán los mil años de paz.

Guarden hoy Mis palabras en el corazón y dejen que ellas los aproximen un poco a la Verdad, porque aunque sea poco a poco, es hora de recordar.

Su Padre y Amigo de todas las eras y de todos los ciclos,

San José Castísimo

Jul

20

Miércoles, 20 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La Liturgia de la Vida

En el Universo, hijos, la vida por sí misma es una liturgia permanente.

La hora de reposar los cuerpos es la hora de meditar en el Propósito Divino, de reconfirmar el propio espíritu en su adhesión a los Planes de Dios y al camino evolutivo que Él propone para Sus criaturas.

La hora de despertar, es la hora de ofrecer al Padre cada acción, cada movimiento, pensamiento, sentimiento, cada vibración emitida, para que todo sea por la manifestación de Su Voluntad.

Cada trabajo realizado, cada contacto que hacen los unos con los otros, todo es para que se establezca  la paz y por la evolución de todas las criaturas, nunca solo por su propia evolución.

En el Universo, no existe el individualismo: la consciencia de la unidad y de la fraternidad es viva. Los seres saben –desde el principio de su evolución– que, para crecer y llegar al Origen de Todo, deben vivir la unidad con todos. Saben que, para llegar al Creador de todas las cosas, es necesario estar unido a todo lo que Él representa. Y, reconociendo que Su Esencia Divina se multiplicó en toda la Vida, los seres conscientes viven la unidad con todos.

En la vida universal, antes de actuar, los seres ofrecen al Padre sus acciones y preguntan a su propia esencia, que representa la unidad con Dios, cuál es el mejor paso para dar. La confianza en el Creador está por encima de todas las cosas. La certeza de que Él habita en el propio interior y ahí interactúa con Sus criaturas, es lo que fortalece constantemente a sus hijos, para que no salgan de Su Camino ni de Su Guía.

Les digo esto, hijos, porque la Tierra debe ingresar en el tiempo del Universo y esto comienza con la transformación de cada consciencia. Deben aproximar sus vidas a los patrones de vida universales, y para eso, es hora de reconocer y de recordar los principios de esa vida.

Hagan, de cada día, una liturgia viva: que todas las horas sean momentos de encontrar a Dios, que todas sus acciones sean motivo para buscarlo y que las liturgias e instancias de oración, que ya conocen, sean el alimento que nutre las almas y las fortalece; oportunidades de interceder por aquellos que están dormidos y por los que no conocen la paz; oportunidades de clamar por los Reinos de la Naturaleza y de aproximarse más conscientemente a la Verdad.

Es hora de despertar para la liturgia de la vida.

Si viven lo que les digo, en poco tiempo comprenderán por qué les enseñé estas cosas.

La liturgia de la vida es la puerta para el Cosmos.

Los amo y los bendigo siempre.

Aquel que vive en la oración permanente a Dios,                                

San José Castísimo

Jul

18

Lunes, 18 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Cuando San José llegó, nos mostró una imagen Suya, con más o menos, treinta años. Era de noche y caminaba solo en un monte, mirando hacia el Cielo estrellado y conversando con Dios. Pidió, entonces, que anotáramos lo que, en aquel tiempo, Él le decía al Padre en oración, y que ahora, nos permitía escuchar. Él oraba:
 

Señor, cúrame

Señor, cúrame, ingresando con la potencia de Tu Amor
       en todos mis átomos y moléculas.

Señor, cúrame, quemando con el fuego de Tu Santo Espíritu
       cada partícula de mi pequeño ser.

Señor, cúrame y disminuye mi alma a una verdadera nada,
       para que reconozca Tu Grandeza e infinita Majestad.

Señor, cúrame y muestra Tu Faz a mis ojos impuros,
       para que yo Te reconozca como el Padre, la Verdad y el Origen de todas las cosas.

Señor, cúrame y retira de mí lo que se cree separado de Ti.

Demuéstrame, ¡Oh Dios de toda la Creación!,
       que Tú estás en todas las cosas;
       estás por detrás de toda ilusión, escondido en la esencia de cada ser.

Señor, cúrame, vénceme y déjame rendido a Tus Pies.
       Que todo mi ser reconozca Tu Poder y se regocije en Ti eternamente.

Dios del Amor, Dios de la Verdad, Dios de la Pureza, Dios de la Alegría,
       Dios de los pobres y de los ricos, Dios de los sanos y de los enfermos,
       Dios del Cielo, de la Tierra y de todo el Universo,
       Dios del Cosmos, Dios de la Existencia, Dios de la Creación,
       cúrame, renuévame y haz que Te descubra tan dentro de mí, como a mí mismo.

Revélame, Señor, que Tú eres en todas las cosas y todas las cosas son en Ti.
       Revélate en unidad con Todo, y así, cúrame Señor.

Amén

 

La verdadera cura proviene de la rendición del corazón delante de Dios, del reconocimiento de Su Grandeza y de nuestra propia pequeñez delante de Él.

La cura, que debe nacer en el espíritu y tener su reflejo en la materia, no es nada más, hijos, que la desmitificación de la unidad y su vivencia absoluta.

Cuando comprendan la Presencia de Dios en todas las cosas, no habrá enfermedad ni en el cuerpo ni en el espíritu, que pueda abatirlos, porque cuando la consciencia vive la unidad con Dios, todas sus células son abarcadas por esa Presencia Divina y encuentran el Principio del Padre en sí mismos, disolviendo así todo desequilibrio, toda enfermedad, toda angustia y todo dolor.

Por eso, hoy les enseño a pedir la cura al Señor. No pidan la cura del cuerpo, de la mente ni de las emociones: pidan la cura de la separatividad, de la ignorancia, de la ilusión, y así, hijos, descubrirán que el espíritu sano es aquel que se une al Dios Vivo, que lo encuentra dentro de sí mismo, multiplicado en sus células, animando su cuerpo, permeando con Su Santidad, tanto la materia, como el espíritu.

Oren de corazón, oren como humanidad, porque está muy enferma; si ustedes -como células de este gran cuerpo humano- reconocen la unidad con Dios, poco a poco irán curando los males que aún atraviesan al mundo.

Yo los amo y les dejo Mi Bendición y Mi Paz, para que se curen, y así atraigan la cura para todo el planeta.

Su Padre y Curador,

San José Castísimo

Jul

17

Domingo, 17 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo, no te olvides de pensar en el planeta, más que en ti mismo. Aquel que aspira a conocer todas las ciencias y se olvida de lo más importante de todo, que es el amor al prójimo y al Plan de Dios, nunca encontrará el camino que lo lleva a Cristo.

Entonces, concentra tu atención, todos los días, en la vida de Aquel que vino al mundo para ser tu ejemplo. Reaviva Su Evangelio, no pretendiendo ser un Mesías, pero sí viviendo la Instrucción que Él trajo al mundo. Mesías hubo uno solo y siempre habrá uno solo, porque esa es una misión única, que terminará de cumplirse con el retorno de Cristo. El estado de Cristo es el que se debe multiplicar. Es en la vivencia de esa Enseñanza que debe estar tu atención. Acuérdate que Jesús alcanzó la Cristificación en la cruz, cuando solo con Su humanidad, fue capaz de perdonar y de amar a los hombres, al planeta y los Planes de Su Padre, más que a Su propia vida.

No te pediré, hijo, que mueras en la cruz para aprender a amar, pero sí que mueras todos los días un poco más; porque cada vez que mueres un poco, aprendes sobre el amor verdadero, el amor crístico.

Renuncia a toda gloria en la Tierra, a todo reconocimiento, a toda honra, inclusive cuando esa honra te sea otorgada por los hombres, por la admiración de verte virtuoso y adherido a los Planes de Dios.

Jesús podría haber descendido de la cruz y convencido a los hombres de Su Poder. Si lo hubiera hecho, tal vez muchos hombres lo honrarían y creerían que verdaderamente Él era el Mesías; pero la Enseñanza de Cristo era también un aprendizaje para Él: desde Su nacimiento hasta Su muerte, debería demostrar a la humanidad que no es por la gloria, por el engrandecimiento o por el uso del poder que se llega a Dios, sino tan solamente por la simple humildad y resignación delante del Padre.

Jesús sabía que todos los poderes que tenía pertenecían a Su Padre y esos poderes le fueron retirados en la cruz, para que Él aprendiera del máximo poder que proviene de no tener y ser nada: el Amor y la Misericordia.

Fue así que Cristo renovó la consciencia humana, e inclusive, la vida universal; pues no solamente en la Tierra, sino en todo el Universo, se apreciaba el poder y el uso de las fuerzas y de las energías.

Toda la Creación vivió un aprendizaje con el ejemplo de Cristo, pues después de haber renunciado a Sí mismo y a Su vida, hizo renacer Su Cuerpo y recobró la vida de Sus Células, solo con la potencia del amor alcanzado en la cruz. No hubo ciencia, sustancia, energía ni vibración que, en un laboratorio, hiciera revivir el Cuerpo de Cristo: fue el total amor, renovado por la renuncia y por la entrega de Jesús, lo que le recobró la vida.

Así, aprende hijo, a renovar una vez más la condición humana con ese ejemplo vivo de Cristo dentro y delante de ti. Imítalo, venciendo el miedo que humanamente atormenta tu corazón y ábrete para no ser nada.

Aquel que, en humildad, fue nada y alcanzó todo; Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

Jul

16

Sábado, 16 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijo, cuando el Universo te da Gracias, distribúyelas sobre el mundo por medio de actos misericordiosos, oraciones, silencio, alegría y vivencia de las virtudes.

Cuando el Cielo se abre ante tus ojos, aunque muchas veces la limitación de los ojos humanos no lo vean, contempla con la mirada interior esa insondable Gracia de la Presencia Divina y clama por el planeta, por los ignorantes, por los adormecidos. Ofrece al Padre una transformación verdadera, un verdadero milagro para Su Creación. Que, al contemplar el mundo, Su Corazón herido encuentre un aliento en tu esfuerzo permanente.

No te pediré, hijo Mío, que no caigas más o que no peques más, porque este mundo siempre te llevará a caer y, aunque no quieras, una parte de ti siempre peca, porque de alguna forma colabora con la degradación humana.

Lo que te pediré hoy es que, si caes, que te levantes; si pecas, que limpies tus manchas con el Perdón y la Misericordia Divina, con el arrepentimiento verdadero, este que te ayudará a no cometer siempre los mismos errores.

Tus debilidades son las mismas de muchos de tus hermanos del mundo; por eso, encuentra la fuerza para superarlas en el ofrecimiento permanente de hacerlo por los demás, por aquellos que están ciegos de espíritu.

Hoy, hijo, te ofreceré un camino de reparación, camino en el cual tu vida se vuelve un servicio planetario, en el que todos tus actos, pensamientos y sentimientos son ofrecidos a Dios para reparar alguna cosa. Si así lo hicieras, errarás menos y meditarás antes de actuar, porque tu consciencia te recordará que todo lo que haces es para Dios.

Ofrece al Padre tu tentativa diaria de superarte y, si no consigues hacerlo, ofrécele tu intención y persistencia. No desistas nunca, hijo, porque los méritos se encuentran en el corazón y en la consciencia de los que tienen intenciones puras.

Muchas veces, vale más una intención sincera de superar alguna cosa y la eterna tentativa de hacerlo, que el acto de aquel que fácilmente se supera cada día. Más vale el pecador que se esfuerza por salir del pecado, que el santo que así lo es por naturaleza.

Haz de tu vida una reparación permanente de las Llagas de Dios y que Él encuentre en ti un aliento verdadero.

Te dejo Mi Bendición y Mis Gracias, para que des pasos fecundos.

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

Jul

15

Viernes, 15 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijos, ¿por qué piensan en el pasado?

Olvidar el pasado no es ser indiferente a lo que se vivió o ignorar todo lo que ustedes experimentaron como consciencias. Olvidar el pasado es asimilar, en el interior, los buenos frutos de las experiencias que los hicieron crecer como seres humanos y, a partir de ahí, dar nuevos pasos, elevando aquello que no estuvo bien en sus vidas.

Cuando dejan el pasado en el tiempo que le corresponde y no intentan perpetuar una acción o una experiencia que ya no existe, están dando una oportunidad para trascender ese estado de consciencia que llaman pasado.

Todas las experiencias positivas deben servir de base para que el ser alcance nuevos escalones evolutivos, pero sus ojos no deben estar fijos en los propios pies, sino en el tope de esta gran escalera.

Quedarse preso al pasado, hijos, es como estar subiendo una gran escalera que los lleva al Reino de Dios y detener el propio caminar para fijarse en detalles de los escalones que pisaron o que siguen pisando. Sí, por el contrario, ustedes liberan el pasado y sacan los pies de esos escalones, caminando con pies firmes, darán lugar a otros, que vendrán detrás suyo, para que suban esa escalera.

Muchas veces, hijos, quedarse atados a situaciones y personas del pasado, por querer perpetuar la propia presencia en una coyuntura que no les corresponde más, es como estar parado en medio de la escalera, queriendo eternizar su presencia allí. Creen que así ayudarán a los demás, cuando en realidad, es caminando y subiendo los escalones que pueden ayudar al prójimo, porque liberarán el camino para que ellos puedan subir.

Caminen, hijos, y no miren para atrás. No cuenten cuántos escalones subieron o con que detalles fueron hechos. No se detengan en la escalera, no se distraigan de la meta que el Creador tiene para ustedes. Den los pasos y dejen que Aquel que sabe todas las cosas encamine a los que no pudieron acompañarlos. Acuérdense que el mayor servicio es evolucionar. Si evolucionan como consciencias, lo harán como humanidad y, si lo hacen como humanidad, lo harán en nombre de todo el Universo y de toda la Creación.

Contemplen un propósito mayor y no se pierdan más en las distracciones de un tiempo que ya pasó.

Su Padre y Amigo, Este que los impulsa al eterno presente,

San José Castísimo

Jul

14

Jueves, 14 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijos, para que las Gracias que reciben día a día puedan manifestarse en sus vidas como una transformación verdadera, no pueden permitir que se pierdan y pasen a través de ustedes como el viento.

Al recibir una Gracia divina(1), mediten sobre esa Gracia, siéntala dentro de sus esencias y, en oración, pidan que ella se expanda y transforme sus seres por completo.

La acción de la Gracia divina es infinita; sin embargo, si reciben esa Gracia y tan siquiera sienten lo que ella está produciendo dentro de ustedes, ella permanecerá latente e invisible a sus ojos incluso después de esta vida.

Imaginen, hijos, que un día puedan cruzar los portales de este mundo sin haber cumplido con la propia misión y allí percibirán que infinitas Gracias les fueron entregadas, pero que nunca las buscaron y ni siquiera pensaron en ellas.

Sus vidas, por sí solas, ya son una gran Gracia: Gracia inestimable es estar en este mundo, en este tiempo, junto a los Mensajeros Divinos, siendo guiados en los más mínimos detalles. Y Gracias mayor e insondable reciben para que esa instrucción se torne vida dentro de cada uno de ustedes y, de esa forma, sean testimonio del poder transformador de la Gracia divina y demuestren al mundo, con el propio ejemplo, el verdadero potencial de los seres humanos, como hijos de Dios.

Busquen, hijos Míos, dentro de ustedes, las Gracias que les entregamos, siéntanlas y háganlas crecer y multiplicarse, sabiendo siempre que el resultado de la expresión perfecta de la obra de la Gracia no es para sí mismos, sino para el Plan Divino, para el planeta, para la humanidad. En oración, observen el propio mundo interior y, en silencio, déjense impregnar y transformar por la Gracia.

Al menos, envíen al Universo una señal de que no son indiferentes a todo lo que reciben y que aspiran a que el Creador se exprese, con toda Su Grandeza, dentro de cada uno de ustedes.

Yo los amo y les digo todo esto para que no desperdicien las Gracias que recibieron, porque llegará el tiempo en que ni la Gracia, ni la Misericordia podrán descender sobre el corazón humano, pues será con los tesoros que ya recibieron que ustedes construirán la propia fortaleza en los tiempos que vendrán.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

 

[1] San José dice que se refería hoy, a la Gracia que recibimos de Nuestra Señora, en la Aparición del día anterior, 13 de julio de 2016.

Jul

13

Miércoles, 13 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Bienaventurados los puros de corazón y valientes de espíritu, los que serán llamados débiles a los ojos del mundo, porque renunciarán a los placeres de los sentidos y a las fuerzas capitales.

Bienaventurados aquellos, de entre los hombres, que no temen perderlo todo, inclusive a sí mismos, para encontrar a Dios; los que renuncian a los méritos y a las honras de este mundo, porque saben que la mayor riqueza es ser nada y no tener nada, para entonces ser colmado por el Creador.

Bienaventurados los que no buscan conciliar las Palabras de Dios con su comprensión humana, sino que rompen las barreras de la propia mente, para ingresar en la Sabiduría divina.

Bienaventurados los que verán las ruinas del mundo con ojos de compasión, pero no de temor; los que saben que el verdadero Reino -eterno e imperecedero- se edifica solo en el espíritu.

Bienaventurados los que escucharán las profecías que vienen de Dios y se prepararán para vivirlas como su mayor verdad; los que no esperan que los acontecimientos se manifiesten para comenzar a creer en las Palabras divinas.

Bienaventurados los que son humildes de corazón y simples de espíritu y pueden percibir la Presencia de Dios, cuando Él se aproxima; aquellos que tendrán los ojos limpios para ver y comprender la verdad en los tiempos que vendrán.

Bienaventurados los que beben de la oración y de la Gracia de Dios y la dan de beber a otros, con el cáliz de las acciones misericordiosas. Ellos prepararán la llegada del Reino y, a pesar de ser los últimos en entrar, tendrán su lugar a la diestra de Aquel que está a la derecha de Dios y Lo adorarán eternamente.

Bienaventurados los que no se saben bienaventurados, pero que buscan la Gracia y la Misericordia Divina perpetuamente.

San José Castísimo

Jul

12

Martes, 12 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Este es el último tiempo de ilusión planetaria y es por eso, hijos, que las fuerzas del caos y del mal intentan desenfrenadamente crecer y multiplicarse en el mundo. Ellas saben que este es su último tiempo. Así como el Creador conoce Su Eternidad, esas fuerzas conocen su fin.

Hijos Míos, este es el tiempo de cerrar los ojos a las influencias del planeta, porque cuanto más se aproxima el fin, la ilusión crece más y más confundidas están las almas, las mentes y los corazones, están más confundidos.

Si no se aferran a la vida superior, si no ni vencen las tendencias del mundo, para así mantener su propia fe, mucho les costará seguir un camino espiritual verdadero. Confundirán el Mensaje con el mensajero, y por no ver materializadas las profecías en el tiempo y en la forma en que esperan, dejarán de creer en todo lo que aprendieron hasta ahora.

Permanecer en el amor es una misión para los valientes de espíritu, aquellos que confían más en Dios que en sí mismos, que están atentos a Sus Mensajes y no tanto a la forma como ellos llegan hasta el propio corazón.

El Apocalipsis ya está en acción, dentro y fuera de muchos seres. América está siendo cuidada por los Mensajeros Divinos; pero también llegará el tiempo, hijos, en que deberá vivir su purificación. El nacimiento de una nueva raza y de un nuevo principio de vida, dependerá de cada corazón que permanezca ahí y de su disposición en perseverar, más allá de las pruebas, para reconstruir el mundo, cuando llegue la hora.

Hijos, comprenderán plenamente lo que viven y la Instrucción que les entregamos cuando estén despiertos en todos los niveles de consciencia y los velos ya no estén sobre sus ojos. Pero hoy, quisiera hacerles comprender que los acontecimientos planetarios no se darán como ustedes esperan. Es tan así, que ya se están ocurriendo y muy pocos lo perciben.

Para que el caos de la Tierra no los confunda, afirmen cada día más, la fe y la unidad de los unos con los otros. La oración que sustenta el corazón es la misma que mantendrá la mente sana.

Permanezcan con lo que les digo y no se olviden. Cuando llegue la hora, estas palabras serán como llaves que abren las puertas del nuevo tiempo.

San José Castísimo

Jul

11

Lunes, 11 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo:

No siempre Dios te hablará al oído y al corazón, porque llegará el momento en el que Su Voz se volverá silencio y vida dentro de ti.

Ya no escucharás del Señor Sus Palabras, como las escuchas ahora y esto señalará el momento de ser Uno con el Padre y de que Su Voz no se pronuncie desde afuera hacia dentro de ti, sino desde tu interior hacia el mundo entero.

Cuando el Creador silencie y solo observe el mundo, será la hora de que las voces de Sus criaturas resuenen. Será el momento de vivir la unidad con Dios y de que surja del mismo hombre la guía para la humanidad.

La última prueba del corazón humano será la soledad absoluta, en la que espiritualmente se encontrará como raza y como consciencia. Será la soledad de la humanidad consigo misma. Y en ese momento, hijo, solo le corresponderá al corazón humano encontrar la salida hacia la vivencia del amor y de la verdad.

Aquellos que construyeron la unidad con el Padre no titubearán ni temerán, porque su pensamiento, su sentimiento y su acción serán Uno con el Pensamiento, el Sentimiento y la Acción de Dios. Y los que no conocieron al Creador y jamás Lo buscaron, vivirán la prueba de confiar en sus hermanos para no perderse.

Los que se consideraban seguros de sí mismos, se verán frente a un abismo y querrán volver atrás, sin tener a dónde ir. Los valientes y confiados en Dios y no en sí mismos, se lanzarán sin temor e ingresarán en los portales que conducen al nuevo tiempo, al tiempo real.

Hijo, entre símbolos y literalidades, te permito conocer una parte de la verdad. La única certeza que puedes tener ante Mis palabras, es que aquel que ahora construye la unidad con el Padre en su espíritu, no se perderá, sino solo de sí mismo.

Por eso, antes de querer comprender exactamente lo que te digo, busca la esencia de Mi enseñanza y únete sin demora al Creador, para que cuando sea tu hora de experimentar la soledad, Dios esté contigo, porque Él estará en ti.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

Jul

10

Domingo, 10 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Oración para pedir perdón a Dios

Señor, perdónanos, porque desde el momento en el que pisamos sobre la Tierra,
       somos ignorantes de nuestras acciones.

Señor, perdónanos, porque el tiempo pasó y nuestros ojos permanecen cerrados,
       como también nuestro corazón y nuestro pequeño espíritu.

Señor, perdónanos, porque nuestras manos trabajan poco para Ti
       y mucho para nosotros mismos;
       se extienden poco hacia el prójimo y permanecen muy cerradas.

Señor, perdónanos, porque vinimos a la Tierra como espíritus en redención,
       nada conocíamos del Amor y tampoco sabíamos que aquí aprenderíamos a amar.

Señor, perdónanos, porque el mundo está agonizando
       y aún no Te pudimos encontrar en los Reinos de la Naturaleza y en nuestros hermanos.

Señor, perdónanos porque ignoramos la unidad
       y por separarnos de Ti como consciencias y como Tus criaturas.

Señor, perdónanos. Aspiramos a no volver a pecar.

Perdónanos como perdonaba Tu Hijo.

Perdónanos como perdonaste a nuestros espíritus, al entregarnos lo mejor que tienes
       en Tu Creación: una experiencia de amor y de unidad Contigo.

Señor, perdónanos y limpia nuestras manchas, cura nuestras heridas
y reintégranos a Tu Reino.

Señor, perdónanos y ábrenos las puertas del Cielo.

Reconcílianos con Tu Corazón y con todo lo que Te pertenece.

Enséñanos a amar y a perdonar como Tú lo haces.

Enséñanos a unir lo que está separado.

Enséñanos a servir a todos en Ti, sin salir de Ti y encontrándote en todo.

Señor, haz de nuestros corazones Tu Corazón; de nuestros brazos, Tus Brazos;
de nuestras piernas, Tus Piernas; de nuestros cuerpos, Tu Cuerpo; de nuestras mentes,
       Tu Mente; de nuestras vidas, Tu Vida; de nuestra evolución, Tu Evolución.

Señor, perdónanos y haznos semejantes a Ti.

Amén
 

Hoy, solo oraré con cada uno y como corazón humano, pediré a Dios Su Perdón y Su Intercesión por la Tierra.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Jul

09

Sábado, 9 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Hijo,

Que tu vida sea para la materialización de un Plan superior. Que tus acciones, tu verbo, tu pensamiento y tu sentimiento estén impregnados de un sentido verdadero; sentido que te conduce al Plan divino, al encuentro con el Creador.

Haz que tu vida sea permeada por lo sagrado, con acciones conscientes que te lleven a la transformación, no solo personal sino también de los viejos patrones humanos.

Recibe de Dios, con alegría, la Gracia de ser consciente de la realidad planetaria y de la vida superior, consciente de la purificación y del caos que se extiende por el mundo. Porque, al mismo tiempo en que tú estás aquí, delante de estas palabras, existen muchos hermanos tuyos en el mundo que no comprenden lo que viven, que no aceptan sus enfermedades y no saben cómo revertirlas; no comprenden los movimientos de la Naturaleza y no comprenden el odio en los corazones de los hombres, que causa las guerras y los conflictos; no saben cómo o en dónde encontrar la paz.

Que tu vida sea una ofrenda permanente al Creador, en reparación de lo que ocurre en el mundo.

Hijo, nunca vivas solo para ti; porque sino las Gracias del Padre en tu vida no tendrían sentido. Cuanto más recibes de Dios, tanto más debes atraer un nuevo principio de vida para la Tierra; debes preparar, en ti y a tu alrededor, la llegada del Reino Celestial.

A cada día, debes trascender, aunque sea un poco, la condición humana, para que otros que están al otro lado del planeta, puedan recibir el reflejo de tu transformación y así, recibir una oportunidad.

Hijo Mío, sea lo que sea que hagas, hazlo con alegría. No dejes que el caos y la opresión del mundo desanimen tu corazón. No dejes que la purificación que vives y la purificación de la Tierra te hagan desistir de encontrar lo que existe de más maravilloso en el Universo.

Detrás de todo el lodo de la consciencia existe algo puro y límpido, escondido en todos los seres. Por eso, hijo, acuérdate del tesoro que hay dentro de ti, y aunque el purificarte te cause dolor o incomodidad, no te entristezcas.

Busca recursos para encontrar la paz y para aliviarte, en la certeza que, un día, todo eso pasará y la luz volverá a brillar dentro de ti, venciendo las sombras en tu interior. Esa misma luz, que primero brillará en ti, con toda su potencia y majestad, brillará en la oscuridad del mundo, en el retorno de Cristo, consolidando la unidad y la semejanza con Dios en el corazón humano.

Aquel que te anima y que te abraza, para que no desistas nunca, tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

Jul

08

Viernes, 8 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Ser Humano sin ser humano

La ciencia de estos tiempos, hijos, es la trascendencia del hombre viejo y el nacimiento del nuevo. Nacer sin morir en el cuerpo. Hacer renacer la materia, trascendiendo lo que estaba corrompido.

El nuevo hombre nace dentro de la consciencia. Es fruto de la purificación interior, del acto de expurgar lo viejo, para que lo verdadero pueda surgir.

El nuevo hombre, hijos, en verdad no es nuevo: él siempre estuvo dentro de cada ser humano; es el principio, es la realidad, es el inicio de todo y también el final, la meta hacia la cual caminan.

El viejo hombre se apoderó de la verdad y construyó, sobre la esencia, una vida de ilusiones: creó, por encima de lo que ustedes son, algo que no existía y ocultó el Pensamiento Divino con el pensamiento humano.

La humanidad, hijos, es una raza semejante al Padre en muchos aspectos que desconocen. Uno de ellos es la capacidad de crear con el pensamiento, con el sentimiento y con el corazón, capacidad solo concedida hasta entonces a los ángeles. Pero, como una gran paradoja universal, esa semejanza con Dios los apartó del Creador, porque, en vez de aprender con el amor, crearon con el pensamiento un falso hombre y una falsa evolución, que los llevaba más hacia el abismo que a los Cielos.

Influenciados por la ilusión del tiempo en que vivían, los seres humanos fueron distanciándose cada vez más del Todo e ingresando en sí mismos. Fueron perdiendo la capacidad de estar en todo lo que la semejanza con Dios les ofrecía, y perdieron la consciencia de la unidad, fortaleciendo, como una ley humana, la individualidad.

Hijos, ¿Cómo puede un ser que fue creado para vivir la unidad, competir con sus semejantes? ¿Crear trampas a la evolución del prójimo? ¿Querer ser mejor o peor que los demás?

La respuesta a esas preguntas está, no sólo en la dualidad propia de este mundo, sino también en toda la ilusión en la cual se colocó la humanidad como consciencia.

Reconozco hijos, que –después de tantos ciclos evolutivos como raza– es más fuerte la ilusión que la verdad; es más fácil permanecer en lo viejo que arrancarlo de sí mismos, para que lo original pueda surgir. Sin embargo, es necesario que todos sean conscientes de lo que viven y de la batalla interior, individual y humana, que deberán vivir en estos tiempos para volver a los orígenes, al Plan Original de Dios.

Cuando oran de corazón y cuando se permiten vivir virtudes espirituales como la humildad, la fraternidad, la compasión y el perdón, están viviendo desde de la verdad, del hombre original o del nuevo hombre, y poco a poco, podrán ir destituyendo el reinado de lo viejo, sin que eso les cause una gran desestabilización o sufrimiento.

La vivencia de la verdad, de una forma armoniosa, solo depende de la rendición de cada ser.

Todo lo que les digo hoy es para que se inspiren para buscar dentro de sí la verdad, y no permanecer en lo viejo, en lo ilusorio.

Que Mis palabras los lleven a buscar, dentro de sí mismos, esa semejanza con lo Divino que quedó oculta por las capas de la ilusión y que es ignorada por la gran mayoría de los seres humanos.

Ahora, hijos, es momento de ser Humano, sin ser humano, y descubrir la verdad sobre sí mismos.

Las llaves para todas las puertas que los llevan al camino de la luz se guardan en la oración y en la práctica de las virtudes.

Los amo y les dejo Mi Paz.

Que así como Yo pude descubrir la verdad y la semejanza con Dios, que todos los que Me escuchan puedan hacerlo. Esfuércense y perseveren.

San José Castísimo

Jul

07

Jueves, 7 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Hijo,

Cumple con alegría la misión que Dios te encomendó: la misión de vivir, en la Tierra, principios que provienen del Cielo y manifestar en el mundo una nueva humanidad.

Muchos se preguntan todos los días, si están haciendo lo que deben hacer como almas y como espíritus; se preguntan ¿en dónde deberían estar?, ¿con quién? y ¿haciendo qué? Pero pocos, muy pocos, están esforzándose para verdaderamente abrir el corazón y atraer un arquetipo de la vida que aún no existe en la superficie del planeta.

Si quieres vivir lo que Dios pensó para ti, comienza por disponer tu corazón para algo nuevo. Busca dentro de ti lo que debe ser perdonado y aquello que debes perdonar. Busca dentro de ti la fuerza para vencerte a ti mismo y ser más manso, más humilde, más servicial y más pacificador.

Busca romper, dentro de ti, las barreras que te separan del prójimo y trabaja en ti, todo aquello que juzgas en los demás. Permanece todos los días con el espejo del corazón volcado hacia ti mismo y, antes de irritarte o de criticar algo que ves en el otro, observa el espejo del corazón y mírate a ti mismo, reflejado en aquel defecto que no puedes soportar.

Busca comprender al otro como te comprendes a ti mismo: así como sabes que tienes infinitas dificultades y miserias, los otros también las tienen. Así como intentas dar los pasos y te esfuerzas de buen corazón, el otro también lo hace.

Solo la comprensión mutua es la que abre el corazón para la vivencia del amor.

Si no consigues controlar las reacciones de tu mente ni de tus emociones, no te preocupes tanto; pero que ellas duren poco y que energías como la ira, la envidia, la codicia o aún el sentimiento de superioridad, no tengan tu permiso para permanecer dentro de ti.

Si amas al Plan de Dios, hijo, o por lo menos quieres amarlo, reflexiona siempre en que el Creador necesita de una raza de Cristos y no de uno solo, y que no será suficiente que tú te cristifiques. Recuerda que no necesitas ser mejor ni peor que nadie, pero que tanto tú como aquel que tienes al lado deben llegar a la meta de la unión con Dios.

Ese es el gran misterio de la existencia humana y, por eso, ven como espíritu hasta aquí, para curar los errores del pasado en el Universo.

Para que el Plan de Dios se cumpla, los seres humanos deben ayudarse mutuamente. Recuerda esto hijo, todos los días y, antes de colocar trampas en tu camino, deseando que este y aquel desaparezcan de la Tierra, acuérdate que, sin ellos, tu vida tampoco tiene sentido.

Acuérdate que no importa cuán imperfecto sean tú o el otro, pues existe algo dentro de cada ser que lo asemeja a Dios y que abre los portales entre las dimensiones para que toda la Creación se una al Padre.

Si quieres que tu espíritu se aproxime y que tu alma te conduzca por el camino de la Voluntad del Creador, ábrete primero a la transformación, a la vivencia del amor y de la fraternidad, y después, el propio Universo conducirá tus pasos y no tendrás que andar tan preocupado contigo mismo.

Escucha con atención Mis palabras y vuelve a escucharlas una y otra vez, porque es mucho más fácil olvidarlas que ser verdaderamente transformado por ellas, ya que tu humanidad no está acostumbrada a buscar lo Divino, sino solamente aquello que la engrandece y la afirma como materia.

Ilusión de las ilusiones es no buscar ser nada como hombre, creyendo que la vida comienza y termina en ti. No conoces lo que es ser verdaderamente un ser humano semejante al Padre, pues para eso, hijo, debes vivir la unidad con Él: morir para ti y nacer nuevamente dentro del Creador.

Te dejo Mi Paz y Mi bendición, para que descubras la verdad sobre ti mismo, olvidando lo que piensas ser.

Ábrete para ser nada y ahí encontrarás todo.

San José Castísimo

Jul

06

Miércoles, 6 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Hijo,

El hombre, por sí solo, es débil y no puede soportar los asedios y las pruebas de este mundo. Sin embargo, el hombre que se une a Dios es invencible porque comparte con Él Su Gloria y Su Grandeza.

Cuando el corazón humano de Cristo dijo: “Padre, aparta de Mí este cáliz”, fue el miedo de Sus células que lo llevó a pronunciar estas palabras. Pero de inmediato, unido a Dios, Él dijo: “Qué se cumpla Tu Voluntad y no la Mía.” Y fue en la perfecta unión con el Creador que Jesús soportó los insultos, las humillaciones, las traiciones, la flagelación y la muerte en la Cruz.

Únete a Dios, hijo, para que Su Voluntad se cumpla. No quieras vivir en este tiempo con tus propias fuerzas, porque tu corazón humano es material y débil y puede morir incluso de un susto.

Aférrate al espíritu y sé Uno con el Espíritu Divino. No pienses que el Creador te confía una grandiosa misión y te deja solo. Todo lo que el Señor te pide es que cumplas con Él, por Él y en Él.

El Creador nunca abandona a Sus Criaturas, pero es necesario vencer el miedo y aceptar Su Voluntad, teniendo fe en que Él siempre te acompañará.

Reconoce tu debilidad, así como la reconoció el Señor, quien representa el Camino para ti, cuando se confesó con el Padre y dijo: “Aparta de Mí este cáliz.”

Pero reconoce enseguida, hijo, que esta misión no es solo tuya, sino principalmente de Dios, pues este proyecto humano Le pertenece; y unido a Él, afirma: “Que se cumpla Tu Voluntad y no la mía.”

Hijo, ni siquiera Dios te condenará por tu debilidad, como no lo hizo con Su Primogénito. El Señor te colocará en Sus Brazos, unirá Su Santo Espíritu al tuyo y te hará invencible frente a los desafíos de esta vida. Él es quien te abrirá los portales que unen las dimensiones y elevará tu ser a la vivencia del verdadero amor. Pero, ante todo, vence tu débil humanidad y reconócete como hijo de un Creador majestuoso, que de forma misteriosa y desconocida para ti, te hace semejante a Él en lo profundo de tu ser.

Descubre tu semejanza con Dios, aceptando Su Voluntad y comprende al Camino por el cual el Señor te conduce, a medida que des los pasos en él.

No siempre el Creador te llevará por un camino de flores, pues aun Su Hijo Amado recorrió el camino de la Cruz, de la renuncia, del sacrificio, de la humillación, del martirio y finalmente, el camino del Amor absoluto y de la Misericordia, que se perpetuó en la Tierra y que hasta los días de hoy intercede por las almas.

Es por la acción de esa Misericordia, alcanzada por el Hijo del Altísimo, que hoy estás escuchando Mis Palabras.

¿Serás capaz, hijo, de abrir otro manantial semejante a este, para que otras almas que vendrán detrás de ti, tengan una oportunidad de redención?

El Creador te llama y aguarda que des un paso para trascender el miedo y para que unido a Él, digas: “Que se cumpla Tu Voluntad y no la mía.”

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

Jul

05

Martes, 5 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Renuévate todos los días, aunque la vida parezca pasar y los años se reflejen en la apariencia de tu rostro.

Renuévate en un tiempo que no pasa, en el fluir de leyes que se transforman solo para generar nuevas posibilidades de evolución para las criaturas.

Renuévate en espíritu y permite que tu ser redescubra cada día el sentido de la vida, para que cada vez más te aproximes a la Voluntad de Dios para ti.

Sirviendo a un Dios que es movimiento constante, cambio y renacimiento permanentes, no puedes quedar aprisionado en una idea, en un viejo pensamiento o reflejo de lo que es la Voluntad del Creador para tu vida. Por eso, hijo, renuévate, lánzate a lo nuevo y renueva tus planes de acuerdo con el flujo de las Leyes divinas.

No te apegues a las metas que tenías cuando eras un niño, en cuerpo y en espíritu. Todo lo que está vivo cambia; la transformación y la renovación en el Creador son una ley.

Renuévate como criatura, como alma, como hijo de Dios. Disuelve en tu corazón las imposibilidades y busca dentro de ti la posible y alcanzable perfección en Cristo. Si te reconoces tan hijo de Dios como Su Primogénito, vive como Él, bajo leyes que pertenecen al Padre y no al mundo.

Renuévate comenzando todos los días como un pequeño niño: mira al mundo como si nunca lo hubieses visto. Mira a cada ser humano como si no supieses nada sobre él y permite que tu corazón supere los errores del pasado, las ideas fijas sobre la conducta del prójimo y ame a cada uno de una nueva forma todos los días.

Renuévate respirando el aire como si fuera la primera vez, viendo la lluvia, el sol, los Reinos de la Naturaleza como si fuera la primera vez. Por un instante, permite que tu ser encuentre un estado de renovación desconocido para ti y aunque te parezca loco o imposible, renuévate.

Olvida el tiempo, el pasado, las metas del futuro y también el presente. Entra por un instante en el tiempo del no tiempo y renuévate. Di: “Señor, hazme de nuevo.”

Si no te renuevas, hijo, los patrones del viejo hombre envejecerán tu consciencia y morirás en vida, sin saber de la existencia de la Eternidad. Vivirás para cumplir una meta que la sociedad colocó dentro de ti cuando aún eras un niño, mientras que la vida del espíritu, que es verdad, será siempre para ti una ilusión, el segundo plano, el universo paralelo.

Renuévate y redescubre la vida todos los días. Hazte hijo de Dios y no de los hombres. Vive bajo las leyes que provienen del Padre y no solo del mundo.

Aquel que te impulsa a la renovación

San José Castísimo

Jul

04

Lunes, 4 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Miseria mayor que la miseria de la materia es la de la falta de compasión y de unidad entre los hombres.

Carecer de lo necesario es consecuencia de una carencia aún mayor; de una carencia que no es individual, sino que es humana: la carencia de amor en los corazones.

Ser pobre y miserable físicamente, hijos, no es el mayor de los males. Ser pobre de virtudes y miserable en el espíritu, es lo que le impide al hombre repartir el pan para el cuerpo. En donde no hay compasión, no hay igualdad. En donde hay indiferencia, no puede haber fraternidad ni equilibrio.

No permanezcan indignados con la miseria inhumana en que viven sus hermanos, si aún les falta la compasión y la fraternidad, y con eso colaboran con el crecimiento de la indiferencia y de la desigualdad social en que ustedes viven hoy como civilización.

Hijos, que haya más acción y menos emoción en sus vidas. Que estén más listos para actuar y que no se dejen envolver por sentimientos que no hacen crecer el espíritu. Si estuvieran delante de la miseria de sus hermanos, no les den solo un pan; más allá del pan, denles también su propia vida, ofreciendo su transformación en reparación de la carencia que hay en la consciencia humana y que resulta en esa miseria que ven plasmada en la materia.

Amen, sientan al prójimo por la compasión, sean fraternos, venzan la indiferencia, venzan el egoísmo, ríndanse a la fraternidad y borren de sus consciencias el miedo a carecer de algo en el futuro; ese miedo que hace que guarden todo para sí mismos. Son esos códigos, hijos, los que, cuando son depositados en la consciencia humana, hacen la diferencia.

¿Por qué reclaman tanto de los sistemas de gobierno y se indignan con la miseria social, si nada hacen para que la consciencia humana sea otra, e inclusive, alimentan los viejos patrones que la mantienen en ese punto de involución?

Es hora de crecer y de forma muy neutra dar los pasos, comprendiendo el punto en que se encuentran y esforzándose todos los días para que la humanidad reciba nuevos Principios divinos.

No busquen virtudes para sí, para afirmar la miseria ajena y resaltarse a sí mismos; busquen ser virtuosos, para que la humanidad entera lo sea. Y es de esa forma, hijos, que alcanzarán las verdaderas virtudes.

Sirvan y sientan en el corazón el pesar por la miseria material e interior de sus hermanos, pero no permanezcan allí. Cambien, crezcan, alcen vuelo y lleven consigo cada corazón humano.

La meta no es solo su propia santificación: la meta es la conversión de toda la humanidad y la cristificación de una raza entera, que sea capaz de amar al prójimo como a sí mismo y a Dios por sobre todas las cosas.

Que la Paz y la Unidad estén en sus corazones.

San José Castísimo

Jul

03

Domingo, 3 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Hijos,

Cada misión les traerá un nuevo aprendizaje y una nueva forma de comprender la vida.

La verdadera razón de la existencia del grupo de misioneros no es tanto el servicio material que prestan pero sí el acto de ir en dirección a la necesidad del prójimo, para curar las raíces de los males que los colocaron en esa condición de necesitados.

Lo más importante es que actúen con el corazón y la experiencia, que depositan en la consciencia humana, de ese aprendizaje de servicio.

Con sus hermanos indígenas, aprendieron la mansedumbre; mansedumbre que trasciende la realidad material en que ellos viven.

Estos sus hermanos tenían todo, porque estaban unidos a todas las cosas, a toda la vida, al Creador, y todo les fue quitado, porque perdieron casi toda su posibilidad de expresarse y en muchos casos, ya no tienen un vehículo para unirse a Dios, o sea, un ambiente natural, preservado y armonioso; solo tienen su propio mundo interior.

La consciencia indígena, a pesar de todo, no deja de enseñar alguna cosa al corazón humano; pues en este tiempo, hijos, aún sin poder expresarse como pueblo, como cultura y como esencia, ellos están colocando en la consciencia de la humanidad como un todo, los principios de la perseverancia, de la fortaleza y de la paz, independientemente del estado en que se encuentra el mundo alrededor.

No les digo, con esto, que sus hermanos no sufren con el estado de degeneración del planeta, porque el pesar de esos corazones y lo que cargan como dolor en la esencia indígena no son comprensibles para el hombre moderno de hoy.

Lo que les digo es que la paz en su interior –a pesar del sufrimiento, de la miseria y de la opresión– es algo que permanece. La lucha por no ser corrompidos por las fuerzas de hoy es constante y dura para todos, pero ellos no perdieron la fe en permanecer como pueblo en la Tierra, e inclusive, en poder volver un día a los orígenes y recobrar la pureza que están perdiendo.

Aprendan de esa fe, para que, cuando llegue la hora de reconstruir la Tierra, ustedes no pierdan la paz ni la certeza de ser capaces de mantenerse en pie y de recobrar la semejanza con Dios, la que perdieron, por tantos desvíos.

Les dejo Mi Paz y Mis votos para que nuevas misiones puedan surgir. Que despierten aquellos que se comprometieron con el servicio y con la vivencia de la caridad crística.

Su Padre y Compañero en las misiones,

San José Castísimo

Jul

02

Sábado, 2 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Cura tu corazón, tu cuerpo y tu espíritu, renovando en Cristo todo tu ser.

Hijo, la enfermedad, tanto la espiritual como la física, es fruto de la desunión con Dios en algún nivel de tu consciencia y viene para demostrar que debe existir un mayor equilibrio en ti. Busca estar unido al Padre y renacer internamente en espíritu.

La vida comienza en la esencia y en la consciencia. Todos los hechos que se plasman en la materia, primero se originan en niveles más sutiles y ocultos para la mente humana adormecida. Por eso, es en la consciencia donde se revierten los acontecimientos y es en la esencia de todas las cosas donde surgen los nuevos códigos que convertirán lo que está viciado.

Si te sientes enfermo en el corazón, en el cuerpo, en la mente, en el alma, en el espíritu y también como humanidad, busca transformar en la consciencia ese desequilibrio. Busca en la oración la claridad para vivir la transformación y para saber conducir tus propios pasos. Busca en la oración la fortaleza para vencer a tu condición humana y vivir principios que este mundo no está acostumbrado a experimentar. Pacifica tu interior y a partir de él, a todos los niveles del ser, desde el espíritu hasta la materia.

Si tuvieras fe no habrá desequilibrio que no pueda ser revertido. Sin embargo, tu esfuerzo y tu dedicación para ser otro, deben ser permanentes.

Aquiétate, respira, reflexiona antes de actuar, ora antes de dar un paso. Pregúntate internamente cuál es la dirección correcta a seguir. Deja el desequilibrio para los que no pudieron conocer la paz. Sé un portavoz de un nuevo patrón de vida: una vida sana y de unión con el Creador.

Hijo, serena al corazón en este tiempo y busca un contacto más profundo e interno con Dios y contigo mismo. Aquellos que permanezcan en las superficialidades se confundirán mucho y no podrán sostenerse. Por eso, afírmate en Dios y frente a cualquier adversidad, no te dejes influenciar por el temor, por la desesperación o por la impulsividad.

Busca la paz y encuentra en ella todo lo que necesitas.

Por el equilibrio interior de cada corazón humano,

San José Castísimo

Jul

01

Viernes, 1 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

A Mis hijos misioneros

Hijos:

Como síntesis interior de la misión en Paraguay, reconozcan todo aquello que en los últimos días se fue transformando en cada uno de ustedes y ofrézcanlo a Dios.

Ofrezcan al Padre sus expectativas, sus aspiraciones de haber realizado más de lo que hicieron, de llevar a sus hermanos un auxilio más concreto que les trajese una vida más digna y sana.

Ofrezcan al Padre la aspiración de haber enseñado y de haber aprendido junto a los pueblos originarios, de entregarles el amor y la caridad y de recibir de ellos el aprendizaje de la simplicidad y de la pureza.

Ofrezcan al Padre todo lo que, en los últimos días, fue curado y transmutado en la consciencia humana, como los errores del pasado.

Ofrezcan al Padre sus esfuerzos diarios por cumplir lo que Yo les dije y también ofrezcan todas las veces en las que olvidaron Mis palabras.

Quisiera que esta misión marcara una profundización interior de la tarea misionera, una mayor disposición de los aprendices de la caridad crística para cumplir con un papel espiritual y no solo material. Que la misión, que sucede en el espíritu, sea cada día más la prioridad en sus vidas.

Cada vez que aprenden a valorar lo que ocurre en los mundos invisibles y comprenden que es allí donde la verdadera misión tiene su resultado, como Divinidad podemos abrir otros caminos en la consciencia humana y liberar situaciones cada vez más profundas y arraigadas, cada vez más antiguas e inconscientes para la humanidad actual.

Hijos, no son muchos los misioneros que hoy sirven en la materia y que son conscientes del reflejo espiritual de su misión. Por eso, el Creador está tan atento a sus movimientos y con tanto amor los acompaña por medio de Nuestra Presencia y de Nuestras Palabras.

Que el espíritu misionero pueda expandirse en la consciencia humana y que su disposición para profundizar en la transformación interior, como forma de prestar un servicio cada día más cristalino, sea como un código que impulse a la humanidad. Un ejemplo que dé a otros servidores un sentido espiritual para su propio servicio.

Si se disponen a vivir la transformación y asumen dar pasos en la propia redención, ayudarán a muchos que deambulan por el mundo sin saber qué hacer y que por sus ejemplos, descubrirán la esencia del servicio, que más que una acción social es un camino hacia la vida crística.

Les agradezco por proseguir y nunca desistir de la transformación.

Crean, hijos, que la redención está al alcance de aquel que dice sí. Y si al mismo tiempo que caminan hacia la redención del espíritu prestan un servicio verdadero, abrirán las puertas para la redención de los ciegos y de los indiferentes.

Animo a toda la Red Misionera Planetaria a continuar profundizando en la esencia del servicio y a tomar contacto con los pueblos indígenas, como forma de reparar todo lo que ellos vivieron en los cuatro puntos del mundo.

Su Padre y Compañero en las misiones,

San José Castísimo

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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