MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando estuve en la Tierra, en Nazaret, y Mi corazón humano y frágil se sentía cansado, Yo Me alejaba de todo y de todos y, solo con Dios, oraba.

Muchas veces no tenía fuerza para orar y la angustia callaba no solo Mi voz, sino también Mis pensamientos. Entonces, arrodillado ante el Señor, Yo Me silenciaba. Permanecía en silencio, sintiendo Su Soplo ingresar en Mi cuerpo, en el aire que Yo respiraba. Buscaba paz.

No le pedía nada al Señor, y todo lo que Yo tenía ya le pertenecía; entonces, solo Me silenciaba y esperaba, vaciando el corazón del miedo y de las angustias y encontrando fortaleza en ese silencio profundo que Yo compartía con Dios.

¿Por qué hoy les digo esto?

Porque conozco lo más profundo de sus corazones y sé que, bajo la presión de estos tiempos, se ven cansados, angustiados e impulsados siempre a una transformación mayor, a un paso más profundo en lo desconocido.

Por eso les enseño, hijos, que aun en las debilidades, su fortaleza se encuentra en Dios. Y, cuando no tuvieran palabras ni sentimientos para compartir con el Señor, solo silénciense y busquen la paz, compartiendo el Silencio de Dios. Su Soplo Divino les revelará esa paz. 

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Retírate al desierto con Dios, confiando en Su silencio y en Su Presencia.

Deja que todas las sensaciones espirituales y humanas, que antes eran confirmaciones e impulsos internos para ti, sean ahora substituidos por la fortaleza de la fe que te une pura y simplemente a Dios. 

Acepta con amor el milagro del desierto, porque Dios llama al desierto a aquellos en los cuales espera colocar Su confianza, Su Cruz, Su Gracia y, por encima de todo, hijo, a aquellos que se dispusieron, desde el principio, a redimir la propia vida, superando al Amor de Dios.

Mi voz es aliento para las almas que caminan en el vacío, porque simplemente les digo: "Ve por este vacío y por este desierto; camina lejos y adentra en él profundamente, porque allí, en donde no puedes reconocerte a ti mismo, es en donde Dios se revelará y te mostrará finalmente quién eres".

Tu Señor se recogía para orar en el desierto, porque allí era en donde dejaba atrás Su condición humana y abrazaba Su Condición Divina. Por eso, el desierto debe ser para ti una esperanza.

Deja que los dolores de la renuncia se transformen en la libertad de aquello que te prende al mundo.

En el desierto puedes sufrir por el peso de los pasos, debido a las cadenas de la esclavitud del mundo que aprisionan a tus pies, o puedes rebajarte delante de Dios, tocar con tu rostro el suelo y saber que, con el clamor elevado al vacío, esas cadenas se romperán y tú podrás caminar libre.

El desierto no dejará de ser árido y solitario, pero tus pasos serán libres y tu corazón leve para llegar al propio destino.

Tienes Mi bendición para eso.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Todo lo que buscan se encuentra en su interior. El universo se revela en la esencia humana. Felices los que creen en eso y no buscan fuera de sí las respuestas a sus cuestionamientos, sino que usan la Palabra de la Jerarquía como un camino para adentrar en el propio corazón.

Felices los que saben acoger la sabiduría milenaria que Dios le entregó a la humanidad a lo largo de los siglos, pero que su mente y su corazón no se atienen a lo que está escrito en los libros, sino que hacen del conocimiento el motor de su libertad y descubren que la puerta estrecha está en el propio corazón.

La ciencia de la vida es el autoconocimiento.

Felices los que sepan beber de Mis palabras y de todos los impulsos que Yo le entregué al mundo. Y aún más felices serán aquellos que sepan hacer de Mi silencio el ciclo para vivenciar y experimentar todo lo que Yo le dije a la humanidad.

Le hablo a la esencia de los corazones. Le hablo a lo que es verdadero dentro de cada ser, porque allí podrán comprender todo lo que Yo les diga. Por eso, escúchenme con el corazón, sientan Mis palabras y mediten en ellas como una oración, más que como un estudio. Oren las instrucciones divinas y ellas serán vida.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Abre tu corazón y te mostraré que Mi presencia está más allá de lo que tus ojos pueden ver y que Mi silencio revela más misterios que mil palabras pronunciadas todos los días. 

Abre tu corazón y te mostraré que el camino de renuncia es un puente que el alma crea para cruzar los abismos del mundo y llegar a Dios.

Abre tu corazón y te mostraré que los misterios universales se encuentran cuando permites que todo concepto sobre ti mismo se pierda. 

Abre tu corazón y te mostraré un camino silencioso y humilde, revelado y profundo; el mismo camino que le señalé a María Santísima cuando expiré en Sus brazos; el mismo camino que Ella Me mostró a través de su mirada, cuando Me dijo: "ve". 

Abre tu corazón y deja ingresar en tu interior la libertad del vacío, la profundidad de saberse unido a todas las cosas, más allá de los sentidos, de los sentimientos o de los pensamientos. Deja que se te revelen los sentidos de Dios, de Su Esencia, de Su Corazón.

Te quiero mostrar un camino nuevo, un ciclo nuevo, en el cual Mi Corazón estará contigo y te enseñará a encontrar el infinito en tu propio corazón, a través del silencio y de la simple unión con Dios 

Siente, hijo, en tu corazón, el mismo amor que sintió tu Madre Santísima y el pequeño Niño Jesús cuando, en silencio, vieron a Mi Espíritu fundirse con el Espíritu Divino y descubrieron la esencia de la Eternidad, de la Omnipresencia. 

Mi Corazón respira en el Soplo de Dios y vive dentro de Su Gracia; por eso, siempre Me encontrarás, silencioso como el aire, en todos los instantes de la vida. 

Abre tu corazón para un nuevo ciclo, un nuevo tiempo, un tiempo que será vivido por toda la humanidad, un ciclo que será vivido por toda la Creación. 

Llegó el momento de subir al Calvario de este mundo, de descubrir lo que es ser un ser humano. Ya tienes todas las llaves para eso; ahora, camina rumbo a la cruz, rumbo a la revelación del Amor, rumbo a Dios.

Tienes Mi bendición para esto.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo 

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando un nuevo ciclo comienza, mira hacia el cielo y agradece a Dios por las oportunidades de recomenzar. Mira hacia adentro, hacia tu mundo interior, y renueva conscientemente tu compromiso con lo Alto, con el Plan del Creador, con Su Voluntad.

Agradece al Padre por estar en Su camino; agradece por oír Su Voz; agradece por ser parte de Su Plan, por ser parte de Su Voluntad y fruto de Su Gracia, de Su Luz.

Contempla el Verbo de Dios que resuena en el Universo. Su silencio dio lugar al sonido profundo de Su Voz y con Su Verbo, el Creador envía impulsos a toda la vida, diseña nuevamente Su Plan, renueva Sus Intenciones y Su Voluntad, renueva Su Presencia en el interior de Sus hijos y envía nuevos designios a todas las criaturas.

Escucha a la Voz de Dios que mueve a los Universos, que recrea a la Creación y entrega a Sus hijos la oportunidad de recomenzar.

Un nuevo ciclo siempre llega pleno de una nueva esperanza y de una Gracia. Acoge con amor estos impulsos. Vive en tu interior una síntesis de lo que caminaste hasta llegar aquí. Contempla las nuevas metas y emprende un nuevo camino, siempre hacia lo Alto, siempre hacia adentro.

Camina hacia Dios en ti y en las dimensiones sublimes. Elevarse es conocerse a sí mismo.

Agradece también, hijo, que, entre tantas renovaciones e impulsos, también se renueva la Presencia de tu Madre Divina en tu vida. Sus Planes de amor se plasman, cada vez más, en la humanidad. Su Verbo de paz da lugar a la Presencia viva de Su Hijo y Su Corazón hace silencio para que Cristo hable alto y se aproxime más a todos los seres.

Contempla los ciclos, observa los hechos, aprende del movimiento de las estrellas y de las palabras de quienes te guían. Todo tiene un motivo, todo es parte de la Voluntad Divina.

Siente cómo tu Santísima Madre renueva Su "sí", aquel mismo "sí" del primer Misterio de la Alegría. Vive este Misterio de la Alegría en tu propia vida y da también tu "sí" a Dios.

Tienes mi bendición para esto.

Tu padre y amigo,

San José Castísimo

MENSAJE PARA LA APARICIÓN DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El sentimiento de Amor de Mi Corazón en el Nacimiento de Jesús

Desde Mis primeros años de vida, y antes de ellos, fui preparada por Dios para cumplir con Su Voluntad y manifestar Sus promesas, esas que estaban guardadas en las palabras de los Profetas, en los Libros Sagrados de nuestro pueblo.

Mi Corazón amaba al Señor con todo fervor y ese mismo Amor permitía que en Mis oraciones Mi Consciencia cruzara las dimensiones para estar delante de Dios.

Contemplaba, así, esa Fuente eterna de Vida y Su Silencio. Observaba cómo toda la vida se renovaba a través de los rayos, sonidos y colores que partían del Corazón de Dios y que eran conducidos por los ángeles y arcángeles hacia los diferentes Universos.

Mi Corazón solo aspiraba a silenciarse con Dios para estar allí, en aquella dimensión de la consciencia, en donde todo era quietud y paz.

Fue así que, contemplando la Consciencia Divina, el Creador Me reveló los misterios de Su Creación; Me mostró el momento en el que Su Amor se expandió y dio origen a la vida manifestada a través de las dimensiones; Me mostró el momento en que eran creados los primeros Espejos del Cosmos y cómo ellos servían para conducir el Amor y la Voluntad Divina hacia todo lo que había sido creado.

En Su Silencio, el Señor Me reveló la gracia de la expresión de la Divina Trinidad y cómo nació, de Su Corazón, Su Divino Espíritu y Su Hijo. Y, al fin, a través del Arcángel Gabriel, el Creador Me reveló que Su Amor se manifestaría en la vida como cuerpo, alma y espíritu humano, ocultando todo ese misterio antes revelado.

Delante del Arcángel Gabriel Mi Corazón se expandió y todo el Cosmos y las realidades sublimes que antes Yo contemplaba delante de Mis ojos, a través de los portales de luz que se abrían en el cielo, ahora comenzaban a ingresar en Mi interior; en Mi Vientre se guardaba todo ese misterio divino.

Primero el Creador hizo morada en Mi Corazón; después en Mi Consciencia y, entonces, en Mi Cuerpo, haciendo que todos los niveles de Mi Ser experimentaran Su presencia divina.

Cuanto más Yo vivía a Dios, más Yo Me silenciaba, porque Su Amor inundaba Mi Ser de forma que no había lugar para expresiones Mías, sino solo de Dios.

Cada día que pasaba, y que el Niño Dios crecía en Mi Vientre, era como contemplar otra vez la Creación de los Universos, la manifestación de los Aspectos de Dios, el nacimiento de los ángeles y de los arcángeles a través de los más puros sentimientos del Padre. Pero en aquel momento, hijos Míos, eso sucedía dentro de Mi Vientre.

Un Cosmos interior despertaba en Mi cuerpo físico y todo lo que Yo era, como parte de la vida humana, se transformaba en un Espejo de la Consciencia Divina. El Espíritu de Dios se espejaba en Mí y, así como Él le dio la vida a todo lo que habitaba en el Universo, ahora Él gestaba una vida nueva en Mi Vientre Materno.

Expreso hoy con palabras lo que fue vivido en el silencio para que sus corazones participen de los misterios de la vida y los amen, a fin de que busquen la verdad sobre sí mismos.

Cada día de Mi gestación fue acompañado de una revelación divina y Mi Espíritu se regocijaba en Dios, en la eterna presencia de los ángeles, como si Mis pies ya no tocaran la Tierra, sino que vivieran constantemente en la renovación de la vida en las dimensiones divinas.

Mi Casto Esposo José acompañaba Mi silencio y también se silenciaba. Eso le permitía comulgar de los misterios, a pesar de que Él no los comprendía y no los vivía con la misma profundidad.

En el Camino hacia Belén, Yo acompañaba con amor cada prueba que Él vivía y, en Mi silencio, dejaba que la humanidad se transformara y se convirtiera a través de Su Casto Corazón. Ya llegaba el momento en que el Espíritu de Dios inundaría Su Corazón y, sabiendo que todo tiene su tiempo, Yo solo silenciaba y dejaba que el Amor de Dios, que pulsaba en Mi vientre, se expandiera hacia Su humilde y fiel Corazón.

El Nacimiento de Cristo fue sentido por Mí como una nueva Creación, una nueva expansión divina. Mi Consciencia se trasladó al Cosmos y, viendo al Dios Único multiplicarse, sentía a Su Hijo nacer y expresarse en la materia.

Los ángeles cantaban gloria y aleluya y emanaban sonidos jamás escuchados en la Tierra. El Silencio de Dios se expandía como ondas de amor y todo eso Yo lo sentía en Mi Corazón.

Tener a Mi Hijo en los brazos Me hizo compartir el Amor de Dios al multiplicarse. El primer sentimiento de maternidad de toda la vida provenía de Su Corazón. Y, como algo sublime e indescriptible, un sentimiento renovado de Amor, un Amor que no vivía en la Tierra, Mi Corazón vivió una nueva expansión de luz.

Sientan, hijos Míos, este Amor que se guarda en la memoria de Mis palabras y dejen que, en este día de gloria, esta expansión de Amor viva, en algún grado, dentro de ustedes.

Hoy les revelé los más profundos sentimientos de Mi Corazón y con palabras simples les di a conocer aquello que no se explica, sino que solo se vive.

Para comprender verdaderamente lo que les digo, deben dejar que Mis palabras ingresen en sus corazones y originen un estado nuevo dentro de cada uno de ustedes.

¡Les agradezco por confiar en los impulsos que provienen del Cielo y por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Acércate a Mí y Yo te llevaré hasta la Fuente Inmaterial de Mis Gracias, lugar en donde lavarás tus pies, tus manos y tu cabeza para poderte purificar y reconsagrar.

Quédate dentro de esa Fuente para que tu alma se pueda renovar y, en consecuencia, toda la humanidad sea renovada al haber alcanzado tú la redención.

Quédate en Mi Fuente Inmaterial para que tu ser se pueda sublimar y encuentre el sentido de Mis Leyes Inmateriales.

Quédate en Mi Fuente para que todo lo interno se pueda curar, y lo más viejo y profundo se pueda liberar, a fin de que nazca la esencia del nuevo ser.

Quédate a Mi lado después de haberte purificado. Sonríele a la vida y vivirás la renovación.

Quédate sumergido dentro de Mi Silencio para que, encontrando dentro de tu ser la Verdad de Dios, participes de la comunión con la vida divina y también renueves el camino del apostolado y del servicio a la humanidad.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ora y une tu corazón al Corazón de Dios, porque ya no hay más que decirle al planeta, sino que profundice en su oración y en su unión con el Padre.

Las almas aún no percibieron los tiempos que viven y sus ojos aún no se abrieron para ver la agonía del mundo y, sobre todo, la agonía del Corazón del Padre delante de todo lo que se vive en la tierra.

Los seres siguen presos en sus problemas y necesidades, siguen aferrados a sus planes, como si el tiempo fluyera de acuerdo con su voluntad.

Hijo, sé que no escuchas, pero la Tierra grita y gime y su grito se manifiesta en los corazones que padecen en las guerras y en los conflictos y en las almas que están presas de sus ilusiones.

Sé que no percibes, pero, delante de todo eso, el Corazón de Dios se silencia y en Su Silencio ora para que los seres encuentren la paz de Su Corazón.

¡Cuán poco necesita el planeta para encontrar la paz! Si todos los seres descubrieran que en la oración verdadera se encuentra el principio de toda la transformación y de todo el bien, habría paz.

Si cada ser le orara a Dios, Único y Creador, presente en toda vida, aunque bajo la comprensión de cada religión y camino espiritual verdadero, podrían comprender y respetar las escuelas que viven los seres para encontrar la paz; sabrían que, al estar cada ser en un grado evolutivo diferente, se necesitan muchos caminos que conduzcan al Padre. Pero un día, hijo, todos esos caminos se encontrarán en el ápice de la evolución humana que es el Amor.

Cuando el corazón ora ingresa en la Sabiduría de Dios y comprende estas y muchas cosas más. Por la ignorancia humana hay guerras, falta de respeto y desamor.

Ora y encontrarás sabiduría. Ora y encontrarás la paz.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Contempla en el Centro del Universo, en el Corazón de la Creación, al Padre Creador en Su Silencio. Fuente de todas las fuentes, Luz que generó todas las luces, Silencio de donde nacen todos los sonidos. El Corazón del Padre observa a la Tierra, esperando el despertar de la humanidad, que en su mayoría vive indiferente a Dios.

El Corazón del Padre hace silencio con Amor, un Amor que no conocen en este mundo, pero que son llamados a vivir.

Para encontrar el amor de Dios necesitan buscarlo más allá de sus vidas humanas; necesitan detenerse y procurar en el propio interior el puente hacia el Corazón de la Vida, que es Dios.

Sepan que Su Silencio tiene más sentido que todas las palabras, porque aunque fuesen pronunciadas todas juntas, no expresarían lo que es el Padre.

Sepan que el Silencio de Dios expresa algo único para cada ser. No basta que Dios hable con sus hermanos; Él aspira a pronunciar en cada corazón Su Silencio, para que lo sientan, lo vivan y sepan de la existencia de Dios y de Su Amor por la propia experiencia con Él.

Vivir a Dios los transforma, los cura y los renueva en el verdadero sentido de su existencia. Por eso, hijos, más que buscar filosofías y ciencias, ante todo, busquen a Dios. En la humildad de una oración y en la verdad del silencio interior lo encontrarán. Y así, Cara a cara, cumplirán con Su Voluntad y recibirán de Él el Amor que deben expresar en la Tierra.

Aquel que los inspira a buscar a Dios,

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE ESPECIAL DE CRISTO JESÚS PARA LA 64.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE FLORIANÓPOLIS, SANTA CATARINA, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Segundo Mensaje

Si las almas creyeran que Yo ya estoy aquí y entre ustedes, el mundo cambiaría.

Si las almas creyeran que Yo ya estoy retornando y que vengo del Universo con todo el poder de Mi Gracia, el mundo ya cambiaría.

Por eso, la confianza de los corazones en Mi Presencia será imprescindible para poder llevar adelante la Obra de la Redención.

Hoy vengo por un mundo que está sufriendo y que, día a día, abre nuevas llagas en los Reinos de la Naturaleza, en la humanidad y en la consciencia del planeta.

Muchas de esas llagas la humanidad no las puede ver ni sentir, porque son internas. En eso trabaja la Jerarquía, incansablemente, para que el caos no se reproduzca ni tampoco se regenere por la acción de los hombres.

Vengo por un Brasil que necesita mucho de Mí, así como de Mi Madre y de San José, y porque, a pesar del caos reinante, la presencia interna y espiritual de Nuestros Corazones permite sostener a las almas que tienen fe en Mí.

Por medio de los Sacramentos que impartiremos en estos días las almas podrán ser renovadas y curadas espiritualmente; pero hay una parte que le corresponde a cada ser, hay una parte que la consciencia deberá asumir para su transformación y redención.

La Gracia de Dios, a través de los Sacramentos, viene a auxiliarlos, como una base espiritual, para generar y conceder esa transformación tan esperada por el Padre Eterno en cada uno de Sus hijos.

De la misma forma, por medio de los Sacramentos que impartiremos en estos días, el legado que Yo le dejé a la humanidad será nuevamente renovado.

Y no solo las almas se verán beneficiadas, sino también Mi Iglesia Celestial descenderá a la Tierra para unir a las almas con Dios, en esencia y en espíritu.

Los Sacramentos que Yo puedo impartirles a las almas que los solicitan, son medios para llegar a Mi Iglesia Celestial, son caminos para llegar al Centro de Mi Ser, al Templo de Mi Espíritu; de este Espíritu Divino, Puro e Inmaculado, creado por Dios, que descendió a la Tierra para traerle al mundo una oportunidad de amor, una oportunidad de luz y una oportunidad de esperanza.

A pesar de que Mi Iglesia en la Tierra esté muy disminuida, revivo el legado espiritual, entregado una vez a los Apóstoles, a través de los Nuevos Cristos, de los últimos apóstoles de los últimos días que Yo estoy llamando para servirme.

Porque Mi Mirada no está colocada en las miserias, en las imperfecciones o en las faltas.

Mi Mirada está colocada en la transparencia que Me puede dar cada corazón servidor.

Esa transparencia que ustedes Me pueden dar y esa confianza que ustedes Me pueden entregar, son las que harán realizar la Obra de la Misericordia y de la Redención en el Brasil y en la humanidad.

Ya no existe lugar en la Tierra que esté libre del mal o del pecado; ustedes eso lo saben, porque lo pueden ver.

Solo en ciertos espacios sagrados, en donde se concentra la Jerarquía Espiritual en su profundo silencio y contemplación, es que encontrarán las puertas para poder cruzar hacia la consciencia del gran Universo y comulgar de la Fuente Suprema.

En estos espacios de Sudamérica existen recintos sagrados en donde la humanidad, silenciosamente y en oración, puede volver a encontrarse consigo misma, con su esencia, con su origen, con su estado de luz y de trascendencia.

Pero si esos espacios sagrados, que no son visibles a los ojos físicos, no son protegidos ni respetados, esa Fuente se cerrará.

De ese alimento espiritual necesitan todas las almas del mundo, aunque no conozcan esos recintos sagrados.

Ustedes que son conscientes de esa realidad, promuevan, a través de la Misericordia, esa aproximación de las almas hacia ese estado de consciencia que es algo interno y sublime, en donde podrán estar en comunión con la Jerarquía y reencontrar ese camino que la humanidad ha perdido hacia la Verdad.

Por eso, Mi Corazón Misericordioso no deja de derramar gracias, bondad y luz, a pesar de que él esté en silencio y en reflexión, así como lo está el Padre Eterno en este momento.

El Universo contempla este momento en el que Dios se recoge en la Creación.

Un nuevo tiempo llega, una nueva revelación se manifestará.

Todos los Universos están concentrados en ese estado en el que Dios ha entrado desde hace algunos días.

Ustedes, por medio de la oración y de la misericordia, deben formar parte de ese movimiento para que puedan percibir lo que el Universo hará descender en el próximo ciclo, cuando las Jerarquías de la Luz estén en un mayor silencio, en un silencio más profundo y más interno.

Como ustedes saben, compañeros, no realizaré Mi Obra de redención con multitudes, sino con pocos discípulos, así como fue en el pasado.

Si tan solo once consciencias, a pesar de sus imperfecciones, consiguieron llevar adelante Mi Plan y testimoniar Mi Presencia como Hijo de Dios, en el mundo y en los cuatro puntos de la Tierra, ¿qué es lo que podrían hacer más de once consciencias en este tiempo final?

Toda la vida espiritual se está congregando y uniendo.

Toda la fuerza del Universo Inmaterial y Divino se está uniendo para impulsar en los espíritus la concreción del Plan, para que al menos una parte de la Tierra se torne rescatable y se convierta en una Isla de Salvación.

Podría decir en esta tarde muchas más cosas para sus corazones, pero sé que aún el ser humano necesita un tiempo para comprender a la Jerarquía.

Sepan que Nuestra confianza, como Hermandad Celestial, está colocada en todo lo que hacemos, porque Nuestra misión, en el nombre del Padre Celestial, va más allá de las formas y de la humanidad, abraza infinidad de espacios y de consciencias universales, porque existe un Proyecto por cumplirse y manifestarse.

Tengo la esperanza de que con la consciencia y el discernimiento del Brasil, que algún día podrían despertar, esta tierra vuelva a ser parte del Edén de Dios, y así la nueva raza se pueda expresar como Dios tanto lo ha querido.

Los invito a vivir esta Maratón como un paso de sus consciencias, sin dejar atrás ninguna Palabra de la Jerarquía, sabiendo que todo lo que decimos tiene un objetivo, un principio y una misión, sabiendo que es hora de comprender a la Creación, así como Dios lo necesita y no como los hombres lo creen.

Si la humanidad comenzara a respetar las Leyes de la Creación, muchas situaciones no sucederían.

Las transgresiones y las fallas son muy grandes delante de la Ley de la Divina Justicia, pero Yo vengo a colocar Mi Corazón como intercesor y no como un juez, como mediador y como abogado de todas las almas que en verdad se quieran arrepentir y transformar.

Porque lo más bello que puede sucederle a sus vidas es vivir en Dios, es sentir a Dios y es comulgar de Dios, todo el tiempo.

Que Mi Pasión vivida una vez en la Cruz, en el Calvario, en cada momento que sufrió su Maestro y Señor, sea revivida como un medio para la salvación y la redención de la humanidad.

Hemos venido al sur del Brasil porque Brasil lo necesita mucho. Es el país, es la nación, es el pueblo que deberá mantener su corazón abierto para que siempre sepan escuchar a Dios.

Yo los bendigo y los invito a la reconsagración de su patria a Mi Sagrado Corazón, los días 5 y 6, durante seis meses.

Si esa consagración fuera verdadera, en respuesta y adhesión, Me darán la autoridad de poder interceder en situaciones gravísimas de su pueblo.

Los amo y los bendigo con la Luz de Mi Espíritu, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MENSAJE ESPECIAL DE CRISTO JESÚS PARA LA 64.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE FLORIANÓPOLIS, SANTA CATARINA, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Primer Mensaje

Hijos, en el silencio de Mi Corazón se escucha la introspección de Dios, momento en el cual el Universo reflexiona sobre los próximos tiempos.

Por eso, Mi anuncio es preciso y contundente. Mi Palabra es clara para traer sabiduría a los corazones.

No tenemos tiempo que perder, hay mucho más que madurar y crecer interiormente.

Necesito que sepan que el Universo contempla este momento, sobre todo el comienzo de esta Peregrinación, en donde la Jerarquía reunida establecerá las nuevas pautas y los nuevos principios para todos los que se quieran adherir y ser regidos por la Jerarquía.

El Universo no detendrá los pasos de los que quieran seguir libres, porque el Padre les ha dado la libertad, les ha dado la concepción de la vida, les dio la oportunidad y la alegría de poder vivir la Creación.

El Universo contempla los pasos que toman las naciones y todos sus representantes. Eso restringe el despertar del Plan de Dios en la consciencia de la humanidad y la correspondencia de todas las criaturas.

Es hora de ver la dualidad manifestarse y cómo todo está en juego.

Es hora de vencer esa dualidad y de trascenderla por medio del amor; de un amor que nunca vivieron, de un amor que nunca alcanzaron, de un amor que todavía no descubrieron y que están a camino de poder vivirlo.

Mientras estoy aquí, estoy con esta parte de la humanidad que necesita mucho de la Misericordia de Dios para poder tener una oportunidad de redención, para que se abra una puerta a la conversión de los corazones y a la transmutación de muchas vidas.

El Silencio de Mi Corazón representa el Silencio de Dios, que contempla todo el Universo y especialmente este planeta, el cual Él creó con tanto amor a través de los arcángeles y de los ángeles, así como de los grandes devas que hoy son desterrados por la humanidad por medio de sus acciones y de una gran ignorancia que corroe a los Reinos de la Naturaleza.

Pero, a pesar de que sucedan todas estas situaciones, los propios Reinos de la Naturaleza no dejan de expresarse y de demostrar lo que en verdad ellos son.

Cuando toda la humanidad valore a los Reinos de la Naturaleza podrán encontrar en ellos la regeneración de la vida y la cura de muchas enfermedades.

Pero aún el hombre de superficie no comprendió la Creación ni tampoco el sistema de vida universal; de lo contrario, los efectos serían otros y las oportunidades para las almas serían otras.

Mientras tanto, la Jerarquía Espiritual intenta buscar una solución que pueda beneficiar a toda la humanidad; aunque en este tiempo estén presentes muchos que ofenden a Dios y destruyen el Plan Divino con sus acciones, no solo dentro de las naciones, sino también dentro de las sociedades, dentro de todo lo que debería ser armonía y equilibrio para la humanidad, orden y justicia, igualdad, solidaridad y cooperación.

Pero estos atributos aún la humanidad no los ha encarnado de una forma justa. Cree vivirlos y comprenderlos, pero en su esencia no tienen fundamentos, porque la humanidad aún deberá aprender a evolucionar y a crecer interiormente para poder expresar la Voluntad Divina que va más allá de los ideales y de las formas, de las constituciones y de las leyes de la Tierra.

Cuando el ser humano se decida a vivir la Voluntad de Dios, todo cambiará.

Quien mantenga su voluntad propia no podrá sobrevivir.

Estoy siendo justo y claro para que no haya malos entendidos.

Es hora de saber que el Universo necesita de consciencias despiertas que sean capaces de espejar en la Tierra el Plan de Dios, que sean capaces de ayudar a corregir todo lo que la humanidad ha desviado a través de los tiempos y de las generaciones.

Para eso será necesario de mucho esfuerzo, entrega y sacrificio; algo que no se ve en estos tiempos, porque la humanidad está distraída y su atención está colocada en otras cosas.

Por eso, el amor será lo que los ayudará a vencer esa dualidad, y cuando esa dualidad sea vencida dentro de ustedes, generarán oportunidades para otras almas que también esperan por un próximo paso, por una próxima oportunidad, por una gracia extraordinaria.

Como Sacerdote Mayor, he venido al sur del Brasil para poder corregir los desvíos de esta parte del país que se reflejan en muchas almas más.

Por eso, es hora de caminar con la consciencia bien despierta, dejándose impulsar por la vigilancia ardiente que la Jerarquía les puede imprimir a través de sus impulsos y de sus corrientes cósmicas.

Vengo a advertir que aún hay tiempo para poder corregir el camino de millones de almas; que hay tiempo para poder unirse a la Voluntad de Dios y vivificarla por medio del plan que le corresponde a cada uno.

Cuando estamos presentes, como Jerarquías, se construyen posibilidades para las almas y oportunidades únicas para las consciencias; porque lo que les costaría transformar durante años, se puede simplificar y resolver en segundos por la presencia de Nuestra energía divina que viene directamente de la Fuente para traerle a las almas la energía de la redención y de la renovación.

El núcleo profundo de la Verdad debe despertar en el ser humano de estos tiempos para que pueda percibir que hay algo que cambiar y es urgente.

Eso ayudará a que la Hermandad Celeste pueda actuar en las almas y en el planeta; eso permitirá que lo más sagrado que existe, dentro de esta humanidad y dentro del planeta, pueda permanecer vivo y resplandeciente, como fue desde los primeros tiempos.

Por eso hemos escogido venir al sur de Brasil, porque aquí existen las raíces de muchas situaciones pervertidas de la consciencia humana y que solo por el amor, y en el amor, serán redimidas y transformadas mediante una súplica verdadera y sincera al Reino de Dios.

Eso transformará todo dentro de los seres que se han pervertido; eso cambiará el destino, también de esta nación.

Hemos venido al sur del Brasil para despertar la consciencia de la sabiduría y una profunda reflexión en el corazón de cada ser humano, para que puedan sentir, en lo más íntimo, lo que el Universo les está pidiendo y hacia dónde el Universo les está indicando seguir adelante.

Mientras tanto, el Silencio de Mi Corazón proclama una espera.

Mi Corazón está a la espera de un cambio y de una respuesta de parte de los seres humanos; de una respuesta que sea constructiva y evolutiva, de una respuesta que sea elevada y que tenga discernimiento.

Después de tantos impulsos que el Padre les ha dado, a través de tantas generaciones y en todos los tiempos, es hora de recuperar el tesoro de lo sagrado que existe aquí para que el Nuevo Edén pueda volver a manifestarse como consciencia y propósito.

Eso es todo lo que hoy les quería decir como primera instancia.

El Fuego Divino de la transformación está tocando a todas las consciencias y nadie podrá oponerse a él, porque revelará lo que en verdad es cada ser, para el bien y la gloria del Padre.

Los animo a ofrecer esta Maratón como un camino de reconstrucción espiritual, no solo de la consciencia de la juventud, sino de la otra parte de la humanidad que, a pesar de ser más adulta, es muy inmadura.

Que en el impulso de la renovación se pueda concretar el cambio, y que en ese cambio la vida sea reconsagrada a la Voluntad Mayor.

Les agradezco por abrir las puertas de sus corazones para escuchar, porque Mis Palabras no solo pueden pasar, ellas deben permanecer en la consciencia, porque algún día las necesitarán.

Yo los bendigo con la Luz de Mi Espíritu y de todo el Universo.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Dios contempla el mundo en silencio y, con un Amor inalterable en Su Corazón, recibe las llagas que, día a día, minuto a minuto, se van abriendo por la indiferencia de Sus hijos y por los ultrajes que ellos se causan unos a otros, por desamor e ignorancia. Y aun así, de Sus heridas sigue brotando Misericordia.

Como Su Hijo, parte Suya viva entre los hombres, el Creador también vive Su Pasión espiritual, porque para curar los males que se viven en la Tierra, el Padre y Señor de todas las cosas le ofrece a la Ley Divina lo que la humanidad más teme: el dolor, el sacrificio y el Amor verdadero que, en su expresión, supera todas esas cosas y vence esos temores. El Creador vive, en Sí, aquello que la humanidad más teme, para enseñarles a todos que hay algo superior a eso, que se alcanza a través del Amor.

Las Leyes Universales son vivas y actúan, por si solas, en todos los niveles de la Creación. Por eso, incluso el Señor de las Leyes las respeta y las vive, para que ellas se cumplan en Sus hijos. Para que las criaturas sigan recibiendo Misericordia, Dios repara, con Su propio Corazón, los males del mundo.

Para reparar el Corazón de Dios, ustedes solo necesitan vivir con Amor lo que, para la mayoría de los seres humanos, es doloroso y difícil. Y no les hablo de la muerte en la cruz o de las llagas y heridas del corazón. Les hablo de todo lo que mueve a un ser a llegar a la cruz y a ofrecer las llagas y heridas de su corazón por Amor y Misericordia.

El mismo Amor que movía a Cristo a seguir con la cruz es el que mueve a Dios a reparar las faltas humanas y es lo que ustedes son llamados a vivir hoy, dentro de sí y con sus semejantes, trascendiendo el amor pobre e inmaduro, que muchas veces vive en sus corazones, en un Amor verdadero, fruto de la fraternidad y de la Misericordia, fruto del esfuerzo por comprender y amar al prójimo, fruto de la entrega y de la sabiduría, fruto de la fe.

Anímense, hijos, a encontrar, en sus oraciones, las Llagas del Corazón de Dios y a ofrecerle una reparación consciente a través del esfuerzo de amar como Él los ama.

Anímense a dar pasos grandes a través del esfuerzo en las pequeñas cosas del día a día, en las que se presentan las oportunidades de elegir entre el Amor y la condición humana. Elijan siempre el Amor.

Tienen Mi bendición para eso.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ,TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE MÚNICH, ALEMANIA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Queridos hijos Míos:

Nada de lo que está sucediendo está fuera de la Voluntad de Dios.

En este tiempo y en este momento, las almas están teniendo la Gracia, aunque no lo sepan, de poder definir sus vidas para el próximo ciclo.

Esa es la razón por la cual el Padre Celestial vuelve a quedar en un profundo silencio ante la humanidad entera, especialmente ante los seguidores de Cristo, porque después de tantas Gracias recibidas los corazones ya deberían poder reconocer la Voluntad de Dios para sus vidas y, sobre todo, en sus caminos.

Están llegando momentos decisivos para la vida de las almas, en los que estarán frente a dos caminos y solo uno deberán seguir. Solo espero, como Madre, que sea el camino de Cristo.

Rezo día y noche; imploro en cada nuevo amanecer por Mis hijos, para que tomen, en este tiempo, una decisión correcta que no esté basada en impulsos humanos ni en emociones desajustadas.

Es necesario, hijos, orar más por las almas que están ante su gran definición; respuesta que repercutirá en el resto de su existencia.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

 

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

En el silencio de Mi Corazón y en la quietud de Mi Alma contemplo todas las cosas e intento que encuentren su camino correcto. Hay algunas de ellas que hacen sufrir a Mi Corazón, sobre todo cuando no existe consciencia ni determinación para poder llevar adelante los grandes cambios.

Así, Yo encuentro los lugares que he consagrado como abandonados; lugares en donde antes existía la energía divina y que ahora, por alguna razón, no está.

Esto demuestra, para Mí, la falta de consideración o la ausencia de valor para con las cosas que vienen de la Gracia, ya que fue la propia energía de la Gracia la que concedió maravillas y milagros en los lugares santificados.

Cuando un lugar consagrado por Dios se descuida, es por la pérdida de amor que existe a todo aquello que una vez se recibió, y eso, primero se refleja en la consciencia.

De esa forma, la Jerarquía Celeste espera que la consciencia que podría estar descuidando la energía divina, que es un tesoro del Cielo, pueda algún día despertar y reconocerlo.

Pero cuando no hay verdadero interés o ardiente devoción todo se vuelve difícil y, poco a poco, los grandes defectos del descuido comienzan a notarse en todos los detalles y en todos los lugares.

Solo la Jerarquía espiritual tiene la potestad de rehacer todas las cosas, ya que, en un sentido oculto, hay espacios ya consagrados que no pueden perderse.

Por eso, vengo a levantar con Mis propias Manos lo que está caído; vengo, en el amor, a erguir nuevamente lo que ya está en el suelo.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Respira, ¡oh alma!, los aires de una nueva vida, de un nuevo mundo, de un nuevo ser. No detengas tus pies en los escalones de las dificultades humanas; no detengas tu corazón en las cosas del mundo.

Respira, ¡oh alma!, los aires de una nueva vida. De vez en cuando, contempla el Infinito y no te olvides de donde verdaderamente proviene tu corazón. No dejes que el Padre, tu Creador, observe al mundo sin encontrar una sola mirada que corresponda a la Suya. Mira hacia el Cielo, mira en los Ojos de Dios y deja que Su Silencio disuelva la pequeñez de tus conflictos y de tus dificultades.

Fuiste llamada para una misión mayor, por menor que seas, alma amada. Eres una parte pequeña de un Corazón Infinito y ese Corazón necesita del tuyo para estar completo y pleno nuevamente.

Respira, alma pequeña, los aires de la nueva vida. No dejes enredada a tu pobre mente apenas en las cosas de la Tierra, sino que ella también encuentre las Verdades del Cielo.

No necesitas mucho para encontrar a Dios. Cierra tus ojos y contémplalo dentro de ti, en lo profundo de esa esencia que te hace semejante a tu Dios y Señor, al Creador de todas las cosas. Busca, más que a las cosas del mundo, el misterio de tu propia esencia y encuentra, allí, la Mirada de Dios.

El mundo ya está distraído lo suficiente. No seas un alma más en las distracciones de la Tierra. Sé, alma amada, un puente hacia Dios, con el simple hecho de tener fe en que Él está en tu interior y que con solo mirar hacia adentro encontrarás la Mirada Divina y Celestial de tu Padre Santísimo.

No quieras recorrer largos e interminables caminos. No imagines aventuras ficticias, llenas de vanas diversiones y de curiosidades humanas. El mayor misterio de toda la Existencia se guarda dentro de ti y basta estar sola, mirar hacia adentro y decir: "Aquí estoy, Señor".

Conversa, entonces, sinceramente con tu Padre y Dios, o solo deja que tu mirada encuentre a Sus Divinos Ojos y quédate allí compartiendo el Silencio Divino por un instante; porque Yo te digo, alma Mía: forjarán espadas, escudos y grandes armaduras, desarrollarán armas y bombas, emprenderán batallas y guerras, incentivarán el miedo y amenazarán la Vida; pero Ella, que habita en tu esencia, jamás se extinguirá.

Únete al Padre en tu interior y nada te derribará, pues aunque tu cuerpo caiga por tierra, tu corazón será eterno como Aquel que te creó, y se elevará a lo más alto de los Cielos anunciándole a la Creación la eternidad y el triunfo del Amor que nació en ti, tan solo por ser verdadera y por unirte al Padre en tu corazón, alma pequeña.

Te dejo Mi bendición y Mi paz.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando los Ojos de Dios contemplen la Tierra y Su Silencio dé lugar a la emanación de Su Verbo diciéndole al mundo: "¡Renace!", ¡que renazcan la vida, las esencias, las almas y los espíritus de los seres!

Que renazcan los Reinos de la Naturaleza, ultrajados. Que renazcan los corazones perdidos. Que renazcan los tesoros, ocultos por la ignorancia de la humanidad.

Este es el tiempo de preparar el corazón para el renacimiento. No pienses solo en la muerte, en el caos y en las guerras, en las purificaciones y en los conflictos. Eleva los ojos al Cielo y únete al Silencio de Dios, en la espera de que Su Verbo se pronuncie al mundo y dé vida nueva a todos los seres.

Sí, déjate purificar, transformar y morir al viejo hombre, ¡pero que tu corazón no esté solo allí! Que tu corazón esté, hijo, en la esperanza de renacer; porque hoy lo que estaba oculto ya comienza a emerger. Así como la Aurora, que renació a la vida en la Tierra por emanación de la Voluntad Divina, también parte del Sol de Dios en el Corazón de Brasil volverá a brillar.

Déjate renacer por medio de los Misterios Divinos. Déjate renovar, aunque no comprendas lo que te digo. Mi Verbo trae misterios, así como la Voluntad de Dios; pero si sigues lo que digo y colocas tu mirada en lo Alto, acompañando los pasos del Creador, tú te renovarás como la vida y renacerás, una y otra vez, aun cuando a tu alrededor el mundo experimente el caos, la muerte y la ausencia de sentido para la vida.

Sé un instrumento de la vida. Renace con la Voluntad Divina y renuévate todos los días, para que Dios pueda renovar el mundo a través de tu corazón.

Ve, hijo, como la cura vuelve a emerger sobre la Tierra. El Corazón de la Nueva Aurora atrajo hacia el mundo la cura para que otros Soles, que se apagaron por la indiferencia humana, pudieran volver a encenderse y, en medio de las tinieblas del final de los tiempos, la luz vuelva a brillar.

Sé parte de esta luz. Sé parte de este misterio de amor.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Si el Padre, que está en los Cielos, se recoge en Su Silencio, también Su Hija y Sierva lo acompañará, así como todos los ángeles de la guarda.

Ese silencio es el único ejercicio de premeditación ante los acontecimientos que se avecinan.

Ese silencio habla en lo profundo de las consciencias, especialmente de aquellos que defraudaron el Plan de Dios y fueron muy injustos.

Ese silencio hará descender una justicia desconocida sobre el mundo y sobre aquellas almas que, con desprecio, tentaron a la ira de Dios.

El motivo de ese silencio hablará en el corazón de los humildes y fortalecerá el espíritu de los pacificadores.

Nada de lo que ha sucedido quedará sin Justicia, por el contrario, ahora, en este momento, los ángeles del Juicio serán los que actuarán según lo indicado por el Padre Eterno, al haber un gran desequilibrio por el fraude de aquellos a los que antes se les había confiado el Reino.

El Padre sabe que el ser humano es débil, pero también sabe que puede ser sincero y justo, a pesar de los pecados, y cuando ambas situaciones se contraponen debido a la voluntad del ser humano, se debe aplicar la Ley de la Justicia Divina y solo nos restará rezar para que sea suave y justa.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María Rosa de la Paz

MENSAJE PARA LA APARICIÓN DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS, CON MOTIVO DE LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA DE MARÍA, MADRE DE LA DIVINA CONCEPCIÓN DE LA TRINIDAD

He aquí que se abrieron los Cielos y los Señores del Tiempo dieron inicio a un nuevo ciclo para la Tierra.

Los Universos colocaron sus ojos de Sabiduría sobre los hombres, y Aquel que no tiene forma y está en todo contempló con amor a las criaturas de la Tierra.

Hoy es un día más del Silencio de Dios. Pero Su Silencio transmite a los hombres la Serenidad y la Paz del Creador.

Benditos los que ingresen en esta paz y vivan en ella el ciclo que llegará.

He aquí que el Cielo se abrió, como se abre y se abrirá todos los días 31 de diciembre, para anunciar a los corazones humanos una nueva y única voluntad: la renovación del Plan del Creador y Sus designios para las criaturas.

El Cielo se abrió para que la Mensajera de Dios llegara a la Tierra; Su Palabra es como fuego sutil y espiritual que transforma, pero que también pacifica a los corazones.

Que se silencien las mentes y que escuchen los corazones.

Es tiempo de definición, de ver delante de sus ojos los caminos que se presentan, y elegir.

No tengan miedo de seguir; pero sepan, hijos, antes de dar un paso, deben tener en sus corazones la certeza de que es Dios quien guía su caminar.

La humanidad ya creció y conoce las consecuencias de sus acciones, así como de sus pensamientos.

Ya experimentaron lo suficiente la vida sobre la Tierra para saber definir hoy sus propios pasos.

Por eso, delante de los Cielos que se abren sobre la Tierra, encuentren la Mirada silenciosa del Creador que los observa y proclamen ante Él su propia definición.

Llegó la hora del diálogo con Dios, porque el Creador necesita saber con quién contará en este último tiempo.

Su Plan ya no se redefinirá a cada instante, porque los Cielos ya están abiertos y la Misericordia, pero también la Justicia, se preparan para descender al mundo.

Los cálices de la consciencia humana están abiertos y libres para ser colmados con aquello que las consciencias escogieron beber en estos tiempos.

Por eso, hijos Míos, ya no son niños y ya no pueden jugar con la evolución de la Tierra.

No les digo que tengan miedo; no les traigo el terror, sino el Don del Espíritu de Dios, que es la consciencia del temor de apartarse de Su Camino.

Tomen el Don del Temor de Dios y dejen que Él los auxilie en este nuevo y último ciclo, para que sepan mirar en los Ojos de fuego y silencio de su Padre Celestial y declarar su propia definición, su elección para este tiempo.

Con base en esto, hijos, su Padre y Creador diseñará para sus vidas aquel camino que escogieron vivir; porque Su Amor, inalterable, respeta las elecciones de sus criaturas, por más que sean imperfectas y, a veces, muy inmaduras.

He aquí que el Cielo hoy se abre y la Mirada silenciosa de Dios contempla el mundo.

Que las criaturas sepan percibir Su Presencia y no comiencen este ciclo definitivo en la ceguera y en la profunda ignorancia.

Hoy, oren por los que se pierden en los abismos de su propia ignorancia y en las festividades de este mundo, y no perciben que el planeta está agonizando por su indiferencia.

Oren por los que están solitarios, enfermos de espíritu y de corazón, y no encuentran sentido para sus vidas.

Y también oren por los que le dirán “sí” a Dios y comenzarán este nuevo ciclo a Su lado, para que su fe sea mayor que las tentaciones del mundo y la Grandeza y la Fortaleza de Dios tomen el lugar de su pequeñez y de su fragilidad humana.

Yo los amo, los bendigo y los invito a mirar al Cielo que hoy se abre y, mirando a los Ojos del Creador, proclamen su "sí" a Su Amor infinito.

Vuestra Madre, María Rosa de la Paz y Madre de la Divina Concepción de la Trinidad

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo:

No siempre Dios te hablará al oído y al corazón, porque llegará el momento en el que Su Voz se volverá silencio y vida dentro de ti.

Ya no escucharás del Señor Sus Palabras, como las escuchas ahora y esto señalará el momento de ser Uno con el Padre y de que Su Voz no se pronuncie desde afuera hacia dentro de ti, sino desde tu interior hacia el mundo entero.

Cuando el Creador silencie y solo observe el mundo, será la hora de que las voces de Sus criaturas resuenen. Será el momento de vivir la unidad con Dios y de que surja del mismo hombre la guía para la humanidad.

La última prueba del corazón humano será la soledad absoluta, en la que espiritualmente se encontrará como raza y como consciencia. Será la soledad de la humanidad consigo misma. Y en ese momento, hijo, solo le corresponderá al corazón humano encontrar la salida hacia la vivencia del amor y de la verdad.

Aquellos que construyeron la unidad con el Padre no titubearán ni temerán, porque su pensamiento, su sentimiento y su acción serán Uno con el Pensamiento, el Sentimiento y la Acción de Dios. Y los que no conocieron al Creador y jamás Lo buscaron, vivirán la prueba de confiar en sus hermanos para no perderse.

Los que se consideraban seguros de sí mismos, se verán frente a un abismo y querrán volver atrás, sin tener a dónde ir. Los valientes y confiados en Dios y no en sí mismos, se lanzarán sin temor e ingresarán en los portales que conducen al nuevo tiempo, al tiempo real.

Hijo, entre símbolos y literalidades, te permito conocer una parte de la verdad. La única certeza que puedes tener ante Mis palabras, es que aquel que ahora construye la unidad con el Padre en su espíritu, no se perderá, sino solo de sí mismo.

Por eso, antes de querer comprender exactamente lo que te digo, busca la esencia de Mi enseñanza y únete sin demora al Creador, para que cuando sea tu hora de experimentar la soledad, Dios esté contigo, porque Él estará en ti.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

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Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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