Mar

30

Miércoles, 30 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CASA DE COSTURA OFICINA SAN JOSÉ, COMUNIDAD-LUZ FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El servicio dignifica al alma y trae al mundo el espíritu de la caridad tan escaso entre todos. Cuando un corazón descubre el amor al servicio, se colma y encuentra un camino seguro para su propia consagración.

El segundo paso después del servicio abnegado, bajo el espíritu de la caridad, es el sacrificio consciente en nombre de los padecimientos de Cristo. Por más sencillo que les parezca lo que realizan, siempre y cuando ofrezcan sus acciones en reparación del Corazón de Cristo, sus ofrendas son aceptadas y el Sagrado Corazón es aliviado.

Consagré esta casa a Mi Casto Corazón, para que vivan aquí la simplicidad, la caridad y el amor entre todos. Quiero hacer de cada corazón servidor una fuente de paz para este planeta.

Muchos piensan que es necesario realizar grandes obras e ir muy lejos para que el servicio sea válido y verdadero, pero Yo les digo que fue dentro de una simple carpintería que presté el mayor servicio de Mi pequeño Espíritu y ahí encontré la santidad y la puerta para la Divinidad, que alcancé al lado de Mi Hijo.

La santidad en la vida de cada ser no depende de las circunstancias externas que ustedes viven, sino que depende solo de cada corazón, de la disposición de cada uno en tornar sagrada su propia existencia.

Si, en ese servicio que prestan, ofrecen a Dios sus actos, descubrirán muchos misterios que les serán revelados como comprensiones, a veces inexplicables, que provienen del corazón y solo para él serán claras.

Me comprometo, como Padre de todos los servidores, a estar presente entre ustedes siempre que invoquen Mi Presencia por la oración, por la caridad y por los actos de compasión y de fraternidad.

Me comprometo a interceder por las almas y por los Reinos de la Naturaleza en este oratorio de caridad.

Solo les pediré que se acuerden de Mí y que hagan de este espacio un lugar de alegría, de caridad y de unidad entre los hombres y Dios.

Quisiera que en la entrada estuviera la imagen de Mi Casto Corazón, consagrando y bendiciendo este lugar, que irradiará la inspiración al servicio para las almas que deben aproximarse en estos tiempos.

Los bendigo y los guardo.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

29

Martes, 29 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Establece el Reino de Dios en tu interior, ese espacio de paz en donde las Leyes Universales encuentran su manifestación.

Establece en ti la unión con el Padre y permítete asemejarte a Él, dándole la potestad de transformarte, según Su Voluntad.

El Reino de Dios no es como los reinos de este mundo, en donde algunos disfrutan de sus propias riquezas y la mayoría sufre y trabaja para servir a los primeros.

En el Reino de Dios, todo está permeado por la Consciencia Divina. El Creador está en todos Sus siervos. Él mismo es la esencia de la humildad, habita en el más pequeño como en ningún otro.

En el Reino de Dios solo triunfa la paz, el bien, el amor y la unidad, principios que se convertien en leyes manifestadas en las vidas de todas las criaturas que comparten ese estado de consciencia, que es el Reino del Creador.

Vive estos principios en ti y vuélvete digno de ser portador del Reino de Dios, que emerge primero en el interior de los seres, a partir de la unión con el Padre, y después se establece fuera, en la vida material de este mundo.

Todo principio, ley o manifestación de la Consciencia Divina, antes de plasmarse externamente en la vida planetaria, encuentra primero su morada en el corazón de cada ser. El corazón es el puente con Dios, es la puerta hacia el Cielo, es el gran manifestador de la voluntad divina. Todo aquel que tiene una misión, la conoce primero en el corazón: allí la siente, la comprende y la acepta, para después vivirla.

Cristo vendrá primero a los corazones en Espíritu y Divinidad; después, se manifestará en Cuerpo y Alma cuando Su morada ya esté establecida en los corazones de aquellos que, habiendo reconocido Su Presencia en sus propios corazones, lo reconocerán cuando retorne y cumplirán junto a Él el final de esta obra redentora. Por eso, lleva el Reino de Dios hacia tu interior; hazlo siendo consecuente con él, viviendo como premisas la paz, el amor, la unidad y la humildad.

Deja, hijo, que las Leyes superiores actúen en tu corazón y desde allí, lleguen al mundo entero. Déjate ser moldeado, transformado, corregido. Prepárate y consolida en ti el Reino de Dios, morada segura para el Redentor.

San José Castísimo, Aquel que prepara el retorno de Cristo en el interior de los seres

Mar

28

Lunes, 28 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

La esencia del despertar se encuentra en el desarrollo de la fe, porque la fe es la que los mueve a responder a los impulsos del corazón.

La fe es la que los hace trascender los atavismos de la limitada comprensión material, para que ingresen en los misterios de la vida superior.

La fe es la que los lleva a cruzar los umbrales de la vida en este mundo para que, a pesar de estar sobre él, no pertenezcan solo a él y sí se perciban parte de una Creación infinita e indescriptible.

La fe no nace de la mente: proviene del espíritu y se expresa por medio del corazón. Por eso, si quieren que los impulsos recibidos no se pierdan, dejen que la fe se desarrolle libremente en su propio interior, aunque no comprendan bien el objeto de la propia fe.

Muchos se preguntarán: “¿Tener fe en qué?” Tengan fe en el propósito, fe en la instrucción, fe en la presencia de los Mensajeros Divinos, fe en lo que los mueve a la transformación, fe en la comunión con Cristo, fe en Su retorno, fe en la posibilidad que cada uno tiene de vivir los Planes de Dios, fe en la Fe.

Déjense transformar por los impulsos de la propia fe, para la cual las leyes de la materia no son las que prevalecen. La fe que proviene del espíritu se mueve con base en las Leyes espirituales. Es por eso que los corazones que tienen fe pueden vivenciar lo que llaman milagros, que no son nada más que la acción de Leyes superiores en las vidas de aquellos que se abren para vivirlas.

Descubran, hijos, el potencial de su propia fe, y por medio de ella, sus prodigios.

Su Padre y Amigo, en la fe y en la oración,

San José Castísimo

Mar

27

Domingo, 27 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

¡El Señor resucitó! Disipando las sombras, el temor y la soledad absoluta de los corazones de los hombres.

¡El Señor resucitó! Y podrá resucitar todos los días en el interior de los muertos de espíritu que, despiertos por el Amor de Cristo, acepten la redención.

¡El Señor resucitó! Para demostrar a la humanidad y a todo el universo que aquel que está unido a Dios trasciende las leyes de este mundo, inclusive aquellas más materiales, que rigen el curso natural de la vida humana.

¡El Señor resucitó! Para demostrar que el amor no tiene límites y que aquellos que entregan la vida por amor reciben, a cambio, la eternidad con Dios.

Todos los seres vivientes son herederos naturales del Poder de Dios y de toda Su Gracia. Solo es necesario que acepten vivir como Sus hijos y que se reconozcan como tales, viviendo para manifestar Su Voluntad, sin importar cuál sea.

El Creador es el gran dueño de esta empresa de la Vida Universal. Para llevar adelante Su Obra, tendrán que servirlo y seguir Sus Pasos, para que un día sean una unidad con el Padre y tengan, por Gracia, la posibilidad de llevar adelante Su Plan.

Den gloria y gracias a Ese que les muestra el camino, por medio de Su Resurrección. Crean en la presencia viva de Cristo entre todos, guiando de cerca esta Obra del Padre en la Tierra. Únanse a Él y a los códigos de Su Vida, de Su Pasión, de Su Muerte y de Su Resurrección, pues es tiempo de que esos códigos, dejados por la experiencia de Cristo, se multipliquen y encuentren nueva morada.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

26

Sábado, 26 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Contempla hoy el misterio de la muerte de Cristo y la soledad sentida por todos Sus apóstoles y discípulos, por todos Sus seguidores, ya que muy pocos fueron capaces de comprender la grandeza de Su Crucifixión.

Contempla en tu corazón, el recogimiento de Cristo, Su silencio y la incertidumbre que ese silencio causaba entre los Suyos.

Los que lo esperaban estaban ante una prueba de fe: estaban sintetizando, en su propio interior, todo lo que habían recibido y todo lo que habían aprendido, para colocar en práctica la ayuda a los demás.

Este Sábado Santo se asemejará a la prueba que vivirá la humanidad en tiempos futuros. Ahora, aún están en la presencia de Cristo, de María Santísima y de Mi Casto Corazón, todavía cuentan con la instrucción y la guía de Aquellos que fueron enviados por el Señor para que, lo representaran en la materia y condujeran Su rebaño a Su encuentro. Pero llegará el tiempo en que a cada uno le cabrá confirmarse y afirmar su propia fe. A cada uno le cabrá repartir el pan y ser el puente hacia Dios para quienes están vacíos de espíritu. Le cabrá, a cada apóstol y a cada discípulo de Cristo, anunciar el amanecer que llegará después de los días oscuros, y así, mantener en pie y con fe en el corazón a quienes deben perseverar hasta el final porque se comprometieron con Cristo.

Contempla la fe de las santas mujeres de Jerusalén y cómo ellas vencieron el dolor que sentían para así vivir el puro amor que el Señor les había enseñado. Contempla la devoción de las santas devotas de Cristo, que no solo perseveraron en el calvario, sino que también ungieron el cuerpo de Cristo, lo vieron resucitado, viajaron por los continentes anunciando Su Victoria y, a lo largo de los siglos, retornan al mundo, aún como santas mujeres, para perpetuar la Obra del Salvador.

Obtiene tu fuerza de los misterios del calvario, de la victoria sobre la muerte, de la fe en los días de oscuridad y de la gloria de la resurrección.

Revive la historia de tu Señor y multiplica Su Gracia y Su Bondad, siendo tu mismo la palabra viva de Cristo y el cumplimiento de Sus promesas.

Haz cosas mayores de las que Él hizo y cumple con Sus palabras, así como Él lo manifestó en las Escrituras.

Renueva la Iglesia de Cristo, que no está solo incluida en una religión, sino que está en el corazón de todo aquel que tiene fe y disposición de seguir los pasos del Señor.

Aquel que te guía hacia el Salvador,

San José Castísimo

Mar

25

Viernes, 25 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, ayudándolo a transmutar las imperfecciones humanas.

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, amando Su sacrificio y ofreciendo, en nombre de Sus padecimientos, la propia transformación.

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, dejando que Él coloque sobre ti tu propia cruz, esa que representa la parte que te cabe vivir como servidor del Plan de Dios, para trascender el tiempo de este mundo en el real tiempo del universo.

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, consagrando tu vida a Dios en nombre de Aquel que entregó la vida por ti y por tus hermanos.

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, en silencio y mansedumbre, sin quejas y en humildad.

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, para que Él también comparta contigo los méritos de Su Pasión. Así, vivirás no solo el dolor, sino también el amor que vence la muerte en la cruz.

Comparte el peso de la Cruz de Cristo, descubriendo en el sacrificio del Rey Universal, que el verdadero sentido para tu vida es imitarlo.

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

Mar

24

Jueves, 24 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Nuestro Señor elevó el pan, lo consagró y lo repartió entre los Suyos; elevó el vino, lo transubstanció y repartió entre los Suyos. ¿Quién habrá comprendido este misterio, en el cual Cristo tomó para sí el sacrificio que se ofrecía con los animales? Misterio en el cual el Rey demuestra Su filiación con Dios, ofreciéndose a Sí mismo como Pan de vida.

Comer el pan consagrado y transformado en el Cuerpo de Cristo es compartir con Él Su sacrificio, es decir a Dios que son un solo cuerpo y una misma sangre con Cristo; asumiendo esta unidad con el Hijo, asumen también su filiación con el Padre.

Beber el vino consagrado y transformado en la Sangre de Cristo es aceptar seguir Sus Pasos; es recibir en la propia sangre los códigos de Aquel que trajo el verdadero arquetipo de la vida en la Tierra; es aceptar en sí la genética de Cristo para abandonar los viejos patrones humanos, los que llevaron a la humanidad a la actual decadencia.

Aquel que verdaderamente comulga con Cristo se funde con el Hijo como también al Padre y vive los misterios del Espíritu Santo, aunque sin saberlo.

Podrán preguntarse: ¿Cómo comulgar verdaderamente con Cristo, si la comprensión humana es tan limitada y su corazón tan imperfecto para abarcar este misterio?

La reverencia ante de la Eucaristía les dará un corazón humilde, y con un corazón humilde y simple podrán vivir lo que les digo. Jamás se permitan comulgar con Cristo de forma inconsciente, sin que el corazón participe en cada detalle de esa comunión y se deje inundar espiritualmente por ese misterio.

El pan consagrado toma vida y da sus frutos en el corazón fertilizado por la reverencia, por la humildad y por la fe. Si así no fuera comulgarán como Judas que, a pesar de haber recibido el Pan de Vida, no tenía el corazón dispuesto para recibirlo. Su corazón estaba deseoso de ver al Maestro glorioso para el pueblo y reconocido como un Rey en la materia, y así, perdió la oportunidad de vivir los verdaderos milagros espirituales de la Presencia de Cristo.

Hoy, delante de Cristo, abran sus corazones para las dádivas que el Señor les trae espiritualmente y no se aferren a la necesidad de que este momento tenga alguna instancia fenomenológica porque, si así fuere, jamás comprenderán la esencia de esta obra, de la que forman parte.

Su Padre y Amigo, este que los lleva a la verdadera comunión con Cristo,

San José Castísimo

Mar

23

Miércoles, 23 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

En la agonía de Jesús, el Señor, en Su Sagrado Corazón, pudo ver y sentir todos los males que padecería a lo largo de Su Pasión y también a lo largo de los siglos de existencia humana para sustentar la humanidad en este planeta. Aun así, Él eligió vivir el amor, el sacrificio y la entrega, porque mucho mayor que el temor en Su Corazón era Su Amor por los Planes de Dios.

Su Voluntad era una con la del Padre y no había sentir humano que pudiera separarlo del Creador. El temor fue tan inmenso y la tensión tan grande, que hicieron que los vasos sanguíneos de Su cuerpo se rompieran hasta sudar sangre, aun así el Señor no se detuvo en la debilidad del cuerpo y a partir de ahí, afianzó Su fortaleza en el Espíritu.

Lo que padecía en la materia, a pesar de ser difícil y doloroso, ya no desviaba la atención de Jesús. Su meta estaba en Dios, y trascendiendo lo que sentía Su cuerpo, abrazó la Cruz, que era el propósito de Su Espíritu.

Hijos, la Pasión de Cristo no es solo para ser contemplada, es para ser vivida y renovada por todos aquellos que dicen ser Sus soldados, Sus compañeros. Si bien ustedes no serán martirizados ni morirán en la cruz, pueden sí, valerse de todos los principios espirituales vividos por Cristo y traer para sus vidas todas las enseñanzas que Él dejó con Su ejemplo.

Deben aprender a permitir que la consciencia trascienda los hechos y los acontecimientos y se sumerja en la verdadera esencia que mueve todas las acciones divinas. Solo así aprenderán a actuar como hijos de Dios y serán dignos de representarlo en este mundo, cuando Su Voz se silencie y a los propios hombres les quepa guiarse los unos a los otros.

Muchos quieren saber con detalles lo que sucederá en el último tiempo en su prueba final, pero ¿quién perseverará al saberlo? ¿Quién continuará al lado de Dios, sabiendo que lo aguarda una cruz eterna? ¿Quién trascenderá los padecimientos del cuerpo, para transformar todo dolor que se pueda vivir en perdón y en triunfo de Dios?

La Pasión de Cristo es revivida cada año por la humanidad, para que los códigos dejados por Él los despierten a su propio camino espiritual y adquieran del ejemplo del Maestro, la inspiración que necesitan para dar sus pasos sin titubear.

No solo sufran ni se asombren por el sacrificio de Cristo. No lo glorifiquen solo porque Él haya hecho lo que usteden piensan que jamás serían capaces de hacer. Glorifíquenlo, porque Él les mostró el camino y porque harán de Su Sacrificio su fuerza, para no desistir del cumplimiento de los Planes de Dios, aun estando frente a la muerte.

El verdadero motivo para recordar la Pasión de Cristo es que aprendan a amar como Él amó, que sigan Sus pasos.

Aquel que los ama y siempre los instruye,

San José Castísimo

Mar

22

Martes, 22 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​

Los mundos internos del planeta contemplan también la Pasión de Cristo. Los ángeles y arcángeles hacen revivir y emerger, del interior de la Tierra, aquellos códigos impresos por Jesús en los planos espirituales del planeta, al vivir el martirio y la muerte en la Cruz, por amor al Plan de Dios y a Su Creación.

En el Cielo, los santos y bienaventurados se arrodillan frente al Altar Celestial, contemplando las llagas aún marcadas en el cuerpo espiritual del Cristo Solar, como símbolo de Su perpetua donación, en nombre de toda la vida manifestada.

El Amor de Cristo perdura a lo largo de los siglos, multiplicándose y profundizándose a diario. Su sacrificio no terminó en la Cruz, aunque en el Reino de los Cielos, a la derecha de Dios, el Señor abandone todos los días Su Trono para acompañar a la humanidad y al universo entero, repartiendo Su Instrucción, Su Sabiduría y Su profundo Amor, desconocido para muchos.

Aun siendo Uno con el Padre, Cristo se manifiesta entre los hombres y Él mismo prepara los corazones en los que desea habitar en el próximo tiempo.

Sientan en sus corazones la reverencia de toda la Creación por el Hijo de Dios, que no es solo el arquetipo perfecto para la creación humana; es el ejemplo y guía de toda la Vida, porque Su Amor trasciende cualquier expresión de amor ya vivida, pues es el Amor puro de Dios en Su Sagrado Corazón.

Únanse a la reverencia de toda la Vida por el eterno sacrificio de Cristo. Sean parte de la Creación de Dios que es consciente de Su Majestad y rindan honra y gloria a Aquel que es digno de recibirla.

Delante de Cristo, en esta Sagrada Semana, ríndanse a la oportunidad única de vivir la humildad, comprenderla y experimentarla, aunque sea por algunos instantes. Háganlo contemplando la grandeza de Cristo delante de ustedes y reconociéndose como la pura nada, frente a Su Amor.

Que sus consciencias, por fin, descubran la Verdad sobre lo que viven y que puedan ser consecuentes con las Gracias que reciben.

Una simple reverencia verdadera puede cambiar sus vidas para siempre; cuando el alma actúa de acuerdo con lo que sabe, toda la consciencia comprende sus señales y vive de acuerdo con los principios emanados por el alma.

Hoy, les dejo Mi profundo Amor por el Hijo de Dios, que demostró Su Humildad, haciéndose hijo del menor de todos los hombres: Este que les habla.

Con amor y paz, Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

21

Lunes, 21 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Así como Jesús cargó la Cruz de los pecados del mundo cuando estuvo sobre la Tierra, hoy continúa cargando todas las faltas de la humanidad; faltas que crecieron y se multiplicaron, faltas que muchas veces se tornaron imperdonables.

Cristo carga esa Cruz porque sabe que solo un amor tan grandioso como el que vive dentro de Su Sagrado Corazón es capaz de soportar esa Cruz. Solo el Amor de Dios dentro de Sus criaturas puede soportar los males causados por la humanidad no solo físicamente, sino sobre todo espiritualmente.

Hijos, Jesús los invita a amar como Él ama, a dejarse permear por Dios y así, revertir la situación actual del planeta. No piensen que son pocos entre la multitud que camina en la oscuridad. Solo confíen en que no conocen la potencia de ese amor, que por ser tan inmenso, no cabría todo en un pequeño corazón humano. Ese amor debe ser vivido por todos aquellos que se dicen soldados, compañeros y apóstoles de Cristo.

Ante la Pasión del Señor, contemplen los hechos espirituales y no tanto los materiales. Contemplen la potencia del Amor de Dios, que en el lacerado Corazón de Jesús encontró su morada. Ese Corazón herido se hizo grande al perdonar las llagas recibidas y así el mismo Dios pudo amar dentro de él.

Vivan la Pasión en sus días: perdonen a los que los maltratan, déjense humillar por los que los ofenden, amen sin límites, sirvan independientemente de los resultados de si a quienes están sirviendo merecen o no su amor. Amen como Jesús, porque Él amaba como Dios.

El Padre es negado, ultrajado y olvidado por la humanidad, y aun así, no deja de ser Dios, no deja de ser Padre, no deja de cuidar cada corazón humano. Y no siendo suficiente con haber enviado a Su Hijo a padecer las acciones humanas y convertirlas en amor, lo envía en espíritu a lo largo de toda la existencia de la humanidad y lo hará retornar al mundo para concretar Su Obra.

Ese es el Amor de Dios y todos, como humanidad, tienen la Gracia de vivirlo. Es tiempo de abrir el corazón y entregar la propia morada.

Su Padre e Instructor, Aquel que se dejó habitar por Cristo,

San José Castísimo

Mar

20

Domingo, 20 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Las últimas gotas de la Sangre de Cristo se derraman sobre el mundo, representando el manantial vivo de Su Divina Misericordia.

Para perpetuar Su Misericordia, Nuestro Señor perpetúa también Su Sacrificio todos los días, renovando los méritos para la salvación de este mundo.

Muchos piensan que el Sacrificio de Cristo fue solo Su dolorosa Pasión y muerte en la Cruz, vividas hace dos mil años. Pero, ¿cómo podría Él estar tan vivo en los corazones del mundo? ¿Cómo podría seguir salvando las almas y los espíritus aparentemente irredimibles, si no hubiera una renovación mística permanente de Su Divino Amor?

Cristo no solo rememora Su Pasión: Él la vive, la siente, padece cada flagelo, recibe cada llaga. Y cada vez que un alma de la Tierra entrega su vida por amor al Sacrificio de Jesús, o realiza actos de reparación a Su Divino Corazón, es una llaga menos revivida por Cristo, porque los méritos que generaría a través de esa llaga, la propia humanidad los genera, por su aprendizaje de amor.

Reconozcan el eterno padecimiento de Aquel que tiene la potestad de hacer desaparecer este mundo, y con él todos sus males, y sin embargo elige sufrir Su Martirio y revivir Su Pasión, para sustentar la vida en este planeta; con la esperanza de que una sola alma siga Sus Pasos y manifieste Sus Palabras o Su Evangelio, así como Él manifestó las Palabras plasmadas en las antiguas Escrituras de los Patriarcas.

Que esta Sagrada Semana represente el despertar de sus almas al Amor y la Misericordia de Cristo, y que a partir de este impulso transformador, también aprendan a vivir y perpetuar ese Amor y esa Misericordia, que en verdad, son capaces de vivir. Solo se necesita olvidarse de sí mismos y lanzarse en este misterio.

Ustedes no padecerán los martirios vividos por Cristo; solo batallarán espiritualmente para establecer este Amor, y aunque en el plano físico les corresponda experimentar el sacrificio en nombre de Dios, nada se compara con lo que vivió el Señor, que necesitó romper las duras barreras que separaban no solo a la humanidad, sino también a todo el Universo, de la Consciencia de Dios.

Los amo y los bendigo.

San José Castísimo

Mar

18

Viernes, 18 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Hijos:

En tiempos de tribulación interior y exterior, es necesario desarrollar los dones de la persistencia y de la perseverancia. Esos dos atributos emergen naturalmente en las almas fuertes y hoy les digo que todas las almas que vivirán las pruebas finales de estos tiempos deben ser fuertes. Su fortaleza proviene del amor y de la fe; la perseverancia de la cual les hablo se relaciona con esos dos atributos divinos.

Aunque se derrumbe el mundo a su derecha y a su izquierda, mantengan la fe y el amor en sus corazones. No vivirán nada que no puedan soportar, porque esta es la Ley; sin embargo, descubrirán que pueden soportar mucho más de lo que imaginaban.

La fe aquieta la mente, con la certeza que el único que sabe el verdadero fin de todo es el Creador. Y como Su Triunfo también es una Ley, si están a favor de esta Ley y actúan en cumplimiento de ella, no importa lo que vivan, pues todo será un medio para lograr el Triunfo de Dios, de alguna forma misteriosa e imprevisible.

Muchos creen que la fe es la sabiduría de los ignorantes, que no pudiendo recurrir a la razón recurren a la fe. Pero aquellos que piensan de esa forma y que tienen su fortaleza afianzada en las inestables arenas de la playa de la vida material, buscarán el auxilio de los que llamaban ignorantes cuando vean hundirse la fortaleza de la soberbia y del falso conocimiento.

Hijos, no presten oídos a los que no creen en el poder de la fe. Cuanto mayores sean los desafíos para mantener esa fe, deben ser aun más persistentes. Porque si la fe no fuera un tesoro único en los corazones de los hombres, el adversario de Dios no se esforzaría tanto en hacerla desaparecer.

Antes de ceder a los que juzgan y condenan su forma de vivir, oren por ellos y entréguenlos en las manos de Dios, con la esperanza de que, un día, el Creador los acoja en Su Reino; porque también aquellos que lo niegan son parte de Su Proyecto y deben vivir la Redención.

Les digo todo esto porque muchas serán las dificultades de estos tiempos para mantener su propia fe y amor. Por esta razón, deben estar fortalecidos y preparados para enfrentar esos embates.

Les pediré que sean perseverantes y también atentos, ya que el enemigo no obra solo por intermedio de los otros, pues él también puede utilizar a cada uno de ustedes para establecer su reino. Y aquellos impulsos que los hacen perder la fe pueden venir de ustedes mismos. Por eso, sean valientes y amen de corazón el Plan de Dios, para el que fueron convocados.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

17

Jueves, 17 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Entra en Mi Casto Corazón, para que te revele los misterios insondables de la simplicidad, de la humildad y de la pureza de intención.

Es en el corazón simple, humilde y puro que habitará el Señor, cuando Su Esencia Crística comience a renovar el mundo por medio de los corazones de los hombres. Por eso, anhela para ti un corazón simple, esto significa un corazón que se adhiera a la Voluntad Superior y que no genere resistencias a la manifestación de los Planes de Dios.

Un corazón simple es aquel que fluye de acuerdo con la necesidad que se presenta y que no genera conflictos en ningún nivel de consciencia.

Un corazón simple no retiene nada para sí y no busca comprender todas las cosas antes de vivirlas; solo las vive como Dios las encomienda para su vida y deja que la comprensión surja de la experiencia.

Un corazón simple necesita también ser humilde, para no creerse mejor que los demás por su simplicidad. Si no genera conflictos aparentes, pero al mismo tiempo juzga las dificultades de los otros como cosas de la vida y quiere que todos sean simples como él, de nada vale la simplicidad de ese corazón.

El corazón simple debe ser humilde para ser simple naturalmente, para ser simple y solo eso; para no querer mostrar su propia simplicidad o facilidad de aceptar las circunstancias de la vida. Si el corazón es simple y humilde, comprende al prójimo y, aun en el silencio, lo ayuda con el ejemplo para que dé sus pasos y venza sus propias resistencias.

El corazón que es simple y humilde, cuando también es puro de intenciones, puede heredar naturalmente el Reino de Dios y vivir Su Inmenso Amor, porque se vuelve digno de recibirlo, aunque no lo sepa.

Aquel corazón que es verdaderamente simple, humilde y puro de intención, nunca sabrá que lo es. Primero, porque no está pensando en sí mismo ni en sus propios atributos y segundo, porque su atención está siempre dirigida al presente, a la necesidad, al prójimo.

Si quieres hacer de tu corazón un corazón simple, humilde y puro de intención, entonces olvida que quieres hacerlo y dedícate solo a amar al prójimo, y sobre todo a Dios. Busca a cada instante la necesidad de Su Plan, no para que seas operario de cosa alguna, sino porque sabes que el Creador espera que mínimamente cumplas con tu parte.

Sabes que lo que haces no tiene mérito extraordinario alguno. Lo que sucede es que tú haces lo mínimo, mientras la mayoría duerme.

Agradece por ser hijo de la Misericordia y deja que tu propia gratitud te conduzca a la manifestación del Propósito de Dios en ti. Si eres verdaderamente agradecido, jamás resistirás a algo que te envía el Señor, porque todo te será poco, frente a la grandiosidad de la Misericordia, que te retiró de los abismos de este mundo.

Por eso, hijo, siempre agradece a Dios, sirve y olvídate de ti. Así te harás simple, humilde y puro de intención sin que te des cuenta. Del mismo modo, algún día serás digno de recibir en tu morada al Rey de reyes, tu Señor y Maestro, Cristo Jesús.

Aquel que te prepara para el retorno de Cristo en tu interior,

San José Castísimo

Mar

16

Miércoles, 16 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Queridos hijos y compañeros de Mi Casto Corazón:

En vísperas de su encuentro con Cristo, como humanidad, quisiera impulsarlos a la entrega de su propia voluntad y de su propia razón delante de Cristo.

Quiero, con esto, decirles que los llamo a profundizar en su propio contacto con el Maestro y Señor de sus vidas, para que cada vez más se tornen dignos de Su Presencia y que sepan valorar y vivir plenamente estas instancias con Él.

El contacto con los Mensajeros Divinos, de una forma general, hijos, es muy misterioso y aún poco comprendido por la mayoría. Es por este motivo que hoy vengo a profundizar este tema con todos.

A lo largo de Nuestras Apariciones en el mundo, despertamos muchos seres orantes, que descubrieron el poder de la oración, de la fe y de la caridad, que reparten hoy la paz hacia el mundo, por medio de sus vidas.

Pero en este ciclo planetario y a través de su grupo de trabajo, venimos a instituir la fraternidad y la unidad entre las razas, naciones y religiones, mediante el ecumenismo, el lenguaje del corazón y el amor al Dios único, que manifiesta Sus Faces y Expresiones gracias a las diferentes religiones del mundo.

Venimos en este tiempo a profundizar la entrega de los orantes y servidores, para que además de ser colaboradores del Plan, sean soldados y discípulos de Cristo en este último tiempo.

Más que seres orantes, buscamos ahora consciencias que se dispongan a renunciar a su propia voluntad y al modo de pensar humano, para que ingresen plenamente en la Voluntad y en el Pensamiento Divino y que, así, sean instrumentos de Dios en el mundo, consciencias con las cuales el Creador puede obrar y por intermedio de las cuales Él mismo podrá perpetuar Su Presencia entre los hombres.

Para que lleguen a este grado de entrega del cual les hablo y ser verdaderos instrumentos de Dios, deben aprender a amar Su Plan por encima de todas las cosas.

A muchos espíritus les resultará más fácil, porque ya conocen el amor al Propósito por encima de su propia voluntad, pero a otros les costará mucho, y cuando estos alcancen ese amor, podrán ayudar a muchos otros a dar sus propios pasos rumbo a esta entrega.

Para sentir lo que les digo en sus corazones, y sobre todo, para tener la valentía de encaminarse por esta senda, permitan primero que un amor divino tome cuenta de sus corazones y les dé muestras de la grandeza del Amor del Creador y de cuán pequeñas son las cosas de este mundo, frente a la inmensidad de este Amor Celestial.

Es para esto que Nuestro Señor viene al mundo: para darles a conocer este Amor divino del cual Él se tornó expresión viva e, inclusive, material.

Delante de Cristo, ríndanse y déjense arrebatar por este Amor infinito, que por sí solo los transforma. Prepárense para encontrarlo, relean el Evangelio, recuerden Su paso sobre la Tierra y revivan dentro de ustedes, la memoria de estar con Él en este mundo.

Sientan dentro de ustedes el mismo Maestro que caminaba en los valles y en las montañas del desierto. Sientan resonar la misma voz que se plasmó en los aires de Oriente y que emanó el perdón, la cura y la redención para tantas almas.

El mismo Señor que los despertó en el pasado, hoy viene para que retomen su compromiso con Él y con Su Misión, que en verdad es la Misión de toda la humanidad.

Por eso, hijos, por más que no puedan verlo, siéntanlo dentro de ustedes y delante de ustedes. Cierren los ojos y escuchen Su Voz, como si Dios mismo les hablara como en el pasado. Así, encontrarán la fuerza y el valor para entregar todo por amor, y el Plan de Dios podrá cumplirse por intermedio de sus vidas.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

15

Martes, 15 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Para aprender a amar, deben colocar primero sus ojos y sus consciencias en la Verdad, porque lo que amarán es la Verdad que proviene de Dios y que se expresa en todas las cosas.

Si no aprenden primero a reconocer la Verdad que habita en todo lo que fue creado, correrán el riesgo de vivir un amor humano, basado en juicios y convicciones que no son reales; tan solo fruto de la limitada comprensión de la mente humana.

Por ejemplo: si Cristo no hubiera reconocido la Verdad, jamás habría podido vivir el amor en Su Pasión; porque fue abandonado por Sus compañeros, humillado por todos aquellos que lo escucharon predicar y que, inclusive, recibieron las Gracias vertidas por Dios por medio de Sus Palabras; fue torturado por aquellos que representaban la Ley de Dios para Su pueblo y cargó, en cada una de Sus Llagas, el odio, la envidia y la maldición de todos ellos.

¿Cómo amar, con un corazón humano, esa experiencia?

Cristo amaba porque Él conocía la Verdad. Él sabía del amor de Sus compañeros, pero también sabía de sus debilidades. Él sabía que, después de dejarlo solo y ver que aún así Él los amaba, nacería en el corazón de cada uno de Sus compañeros una fe inquebrantable, y si bien lo abandonaron en aquella hora, después de esto, perpetuarían Sus Palabras y Su Presencia en la Tierra por el ejemplo y por el testimonio vivo de cada uno de ellos.

Cristo conocía la miseria en los corazones de los fariseos, sabía que el demonio utilizaba sus debilidades para fortalecerse y ese modo de ver la Verdad, le traía compasión. Él sentía con pesar que Sus hermanos tuvieran que aprender con sus propios errores; pero sabía que, de alguna forma, eran vehículos para el cumplimiento de los Planes de Dios, para que se plasmara en la vida lo que estaba en las Escrituras.

Cristo sabía que aquellos que lo escupían en el rostro, después de haber escuchado Sus Palabras y recibido las Bendiciones de Dios, necesitaban de algo más, de un grado de amor aún mayor, porque la oscuridad que los cegaba era inmensa. Por eso, Él los amaba.

Hoy, hijos, deben aprender a contemplar la Verdad. Verdad que no se encuentra con el uso de la razón, porque racionalmente no es posible amar a aquellos que desperdician su vida y que disfrutan de cada gota de sangre derramada de su cuerpo.

Esta Verdad es incomprensible para sus mentes, y si intentan ser eruditos y lógicos delante de ella, jamás la encontrarán.

Los llamados sabios de la época de Cristo desacreditaron la Sabiduría y el Poder de Jesús, pues pensaban: “Si curaba los enfermos y multiplicaba los panes, ¿Por qué no se salva a sí mismo y demuestra a toda la multitud que lo persigue Su verdadero Poder y Divinidad? Es, en verdad, un débil, un burro o un mago, pero no es el Hijo de Dios”.

Jesús escuchaba esos pensamientos, ¡amaba y se fortalecía aún más y más! Porque era tanta la ignorancia de Su pueblo, que cada vez debería ser mayor Su sacrificio y Su ejemplo de amor.

Hoy, hijos, como Su Padre, los llamo a amar en la Verdad, a comprender las limitaciones, la ignorancia y el desamor del prójimo y a amarlo aún más, plenamente.

Aunque les parezca irracional, inmaduro, ingenuo o imperfecto, amen de esa manera.

Busquen a Dios sin utilizar, para esto, la razón o incluso los recursos intelectuales que tienen dentro de sí, porque el amor que deben manifestar ahora, nunca lo vivieron. El amor del cual les hablo es nuevo, es desconocido pero es pleno, único y verdadero.

No se olviden de lo que les dije y sientan Mis palabras en sus corazones, pues las pruebas venideras buscarán, de los discípulos de Cristo, un ejemplo semejante al del Maestro.

Su Padre y Compañero, este que los enseña a amar y a conocer la Verdad,

San José Castísimo

Mar

14

Lunes, 14 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Hijos:

Algunos días antes de un acontecimiento importantísimo, vengo a preparar sus pequeños corazones. Me refiero a la Sagrada Semana con Cristo Jesús.

Vengo a pedirles que dispongan verdaderamente sus corazones para este momento, no solo como un evento, sino como un encuentro con el Rey del Universo, quien se digna aproximarse a todos, en Espíritu y Divinidad, por siete días seguidos.

La Sagrada Semana representa para la humanidad el cumplimiento de las promesas hechas por Cristo hace más de dos mil años. Aquellos que un día escucharon Sus Palabras y murieron con la esperanza de reencontrarlo, al final de los tiempos, retornan al mundo junto con Cristo para terminar de cumplir con Él Su santa Obra en esta Tierra.

Ustedes, hijos, que escuchan estas palabras, en algún momento de sus experiencias en este mundo, aceptaron seguir los pasos del Maestro y ser partícipes de Su Proyecto redentor. Aceptaron seguir Sus Pasos e imitarlo en sacrificio, en humildad y en redención, para alcanzar el arquetipo perfecto que Su Divinidad transmitió al mundo, por el ejemplo vivo y material de Su Cristificación.

Si bien hoy sus ojos aún no lo pueden ver, porque están muy involucrados con la materia y además deben estar preparados para eso. Sus corazones sí pueden reconocerlo y vivir plenamente la transformación que Él les propone, si tan solo se abren para profundizar en lo que viven y no dejen que los días pasen en la superficialidad propia de la vida común de este mundo tridimensional.

Es el amor en sus corazones lo que les permitirá trascender las formas comunes de la mente humana de estar frente a las situaciones de la vida, para descubrir lo sagrado y lo divino que hay en estas instancias de encuentro con Cristo, así como lo es con todos los Mensajeros Divinos que, en verdad, son portadores de la Presencia de Dios en este mundo.

Quisiera, hijos, traerles esta reflexión, para que sus corazones profundicen verdaderamente en la Gracia que están recibiendo y que vivan esta Sagrada Semana con la santidad que ella les propone, para que puedan vivir algo único, una unión absoluta con Aquel que tiene la potestad de transformar sus vidas para siempre.

Los amo y les enseño a estar delante de Aquel que es digno de toda Honra y de toda Gloria, porque se entrega todos los días, en sacrificio, a esta humanidad por su salvación.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

13

Domingo, 13 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Reposa tu consciencia en el sacrificio. No habrá mayor descanso para el espíritu, que aquel que se encuentra en la certeza del permanente servicio a Dios.

Reposa tu consciencia en el sacrificio y encontrarás la verdadera paz, aquella que nace de la Gracia de servir al Padre y de saberse en el camino correcto de Su Voluntad.

Mientras el mundo se cansa luchando por metas vacías de sentido, mientras las almas no encuentran la paz ni el reposo, porque los confunden con la inercia y el placer mundano, reposa tu consciencia en el sacrificio, y aunque tus cuerpos estén cansados, tu espíritu y tu alma conocerán el verdadero regocijo, que es servir a Dios.

Sacrificio no es martirio.

Sacrificio es el esfuerzo permanente para manifestar lo sagrado en este mundo de superficialidades.

Sacrificio es el conocimiento de otras leyes que trascienden la materia y colman el espíritu.

Sacro Oficio es aquel que se ofrece a Dios con el corazón.

Aquel que te llama a la Gracia del sacrificio hecho por amor,

San José Castísimo

Mar

12

Sábado, 12 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Hijo:

Consagra tu corazón a la Madre del Mundo y déjate llamar “Hijo de María”.

Anuncia tu fe sin miedo y proclama la verdad que día a día se revela a tu pequeño corazón. Viste sobre tu cuerpo el manto de Aquella que te protege desde el principio y que se digna acompañar tus pasos hasta el final.

Disuelve el temor de decir “sí”, aunque no sepas exactamente a qué estás entregando tu vida y tu corazón, ya que la Consciencia de María es para ti, al mismo tiempo, tan conocida y tan misteriosa.

Siente a tu lado a la Madre Celestial y acógela en tu corazón como tu Santa Madre, pero no permanezcas solo en el sentimiento que cabe en tu corazón humano. Aproxímate a la Consciencia de María y deja que Ella se revele delante de ti como la Madre de todas las cosas, como parte viva de Dios, como el amor que hace nacer el amor; como Madre no solo de Aquel que abrió las puertas a la nueva humanidad, sino también como la Madre de todos aquellos que deben renacer por Su Amor, para alcanzar en vida el arquetipo de Su Primogénito.

Reconócete como hijo del vientre espiritual de María, aquel en el que no solo nacen las criaturas por primera vez, sino que también renacen todos los días. El vientre espiritual de María es aquel que da la vida a los que estaban muertos en espíritu; es aquel que resucita, por el perdón, a todos los que están en los abismos de este mundo y de su propio interior.

Déjate llamar “Hijo de María” y proclama tú mismo esta filiación divina. Aunque muchos no comprendan tu fe y otros te persigan por no aceptarla, haz de ese manto que llevas sobre el cuerpo el testimonio de tu perseverancia y la confirmación de la verdadera esencia de lo que siente tu corazón.

Que nadie vea jamás en tu rostro la vergüenza por ser fiel a la Sierva de Dios. Confía en que, si una cruz te es dada en estos tiempos y la humillación y el martirio tocaran tu puerta, Aquella que un día acompañó la Cruz de Cristo acompañará también la tuya y te hará descubrir el amor verdadero y la unidad con Dios, mucho más allá de ti mismo.

Descubrirás, hijo, que ese manto que llevas sobre el cuerpo tal vez no protegerá tu vida, pero sí tu esencia, tu espíritu y tu camino. Si te abres de corazón para ser un verdadero hijo de María y si reconocieras lo que significa ser llamado como tal, muchos misterios que no son de este mundo te serán revelados.

Aquel que fue conocido como Hijo de María fue educado por Ella para buscar a Dios, unirse con Él y vivir Su Voluntad, aunque esa Voluntad implicara entregar la propia vida por amor a los que lo odiaban.

Hijo, si quieres ser un verdadero “Hijo de María”, sigue entonces el camino de Aquel que fue conocido como tal en Nazaret, en Jerusalén, en el mundo entero y en el Universo.

Sé un “Hijo de María” y deja que Ella te guíe. Pierde el temor de seguir Sus pasos y, abrazando la cruz que el Creador te entrega, nunca alejes tus ojos de los ojos de Aquella que te acompaña en el calvario de este mundo.

Cuando estés en dificultades, mira a tu lado y encontrarás la mirada de María. Cuando caigas al piso, con tu cruz sobre ti, levanta tu rostro y eleva tus manos, pues tu Santa Madre te levantará, porque Ella no te llama hijo sólo para que la sirvas: Ella te llama hijo para guiarte, tal como Dios le enseñó a guiar aquellos que provienen de Su vientre.

Renuévate, hijo, en este día y profundiza sobre lo que significa reconsagrarte como “Hijo de María”.

Aquel que te guía al Inmaculado Corazón,

San José Castísimo

Mar

11

Viernes, 11 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Ama la Voluntad de Dios más que a ti mismo.

Ama Su Plan y lo que significa para la evolución de todo el Universo, mucho más allá del desenvolvimiento de tu pequeña alma y de tu pequeña vida.

Ama el Plan de Dios con la comprensión correcta de que vela por la evolución de todo el Cosmos y que si bien estás incluido en él, no eres lo más importante en este Plan.

Comprende que el Plan de Dios, por sí mismo, debe cumplirse. Y si el hermano que tienes al lado tiene una mayor posibilidad de vivir la Voluntad del Padre, entonces, ayúdalo y crea las condiciones para que alcance la meta, no por él o por ti, sino por el Plan de Dios.

La competitividad de la consciencia humana hizo desaparecer de muchos corazones la posibilidad de amar el Plan de Dios, porque se aman mucho más a sí mismos y a su propio papel dentro de ese Plan. Aman la propia posibilidad de vivir la Voluntad de Dios y celan por ser, ellos mismos, los Cristos del nuevo tiempo, inclusive alegrándose por las derrotas del prójimo; porque al saber que serán pocos esos Cristos, ellos quieren ser parte de esos pocos. Lo que esos corazones no perciben, hijo, es que el Cristo interno nace del olvido de sí y del amor absoluto al prójimo.

En verdad, el amor al prójimo nace del amor al Plan de Dios. Aquel que ama verdaderamente el Plan cela por él y sabe que todos los seres humanos son necesarios en del desarrollo del mismo. Por eso, se alegra del despertar de sus hermanos y cela para que ellos se desarrollen cada día más, sin importar que superen su grado evolutivo, porque lo importante es que se cumpla el Plan y no en quién él se cumplirá.

Si quieres amar al prójimo, ama a Dios y a Su Plan. En el descubrimiento de ese amor encontrarás el cuidado con todos los Reinos de la Naturaleza. Descubrirás que todo lo que fue creado tiene una finalidad espiritual de existir y cada criatura viviente, creada por Dios, tiene un papel único en Su Plan. Comprenderás la verdadera razón de la existencia de todas las cosas, y aunque no sepas explicarlo con la mente, podrás sentirlo con el corazón.

Hijo, ama el Plan de Dios más que a ti mismo. Ama al Creador y déjate inundar por ese amor que trasciende un objeto o una criatura y se irradia a todo lo que fue creado.

Comulga de la perfección de todas las cosas, pues celando por la evolución del prójimo y por el nacimiento del Cristo en tus hermanos es que un día, descubrirás al Cristo Vivo en tu interior.

Aquel que te enseña a vivir la Ley del Amor,

San José Castísimo

Mar

10

Jueves, 10 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Confía en los designios de Dios, porque Su Misericordia intenta alcanzar al máximo las consciencias; pero cuando los seres deciden aprender subordinados a las Leyes de la Justicia, al Creador no le queda otra alternativa, sino ser Justo.

La Justicia de Dios no es un castigo, es una oportunidad de reencontrar Su Voluntad, con base en los aprendizajes que colocan las consciencias delante de una transformación inmediata. Y así, los seres se ven delante de todo lo que por ley, necesitan vivir, para aprender y despertar.

La Misericordia aplaca las Leyes de la Justicia e intenta traer al planeta un aprendizaje basado en el amor, un despertar proveniente del Perdón y del Conocimiento de Dios y la adhesión a Su Voluntad por el nacimiento de la fe.

Pero cuando la Misericordia no encuentra lugar para actuar en los corazones y cuando la purificación ciega los ojos de muchos y no les permite ver con claridad, solo la Justicia puede hacerlos reencontrar a Dios, siempre y cuando, delante de las consecuencias del descenso de la Justicia, las consciencias sepan comprender correctamente lo que viven.

Confía en la Sabiduría de Dios, porque ella no funciona con la misma lógica del pensamiento humano.

Sé que la Justicia hace sufrir a los corazones y no digo que no sufras, porque también el corazón que sufre debe vivir su parte en este aprendizaje, que es de todos. Solo te digo, hijo, que además del sufrimiento y del temor que causa en los corazones esta Justicia, ten fe en que ella está amparada por la Sabiduría Divina y que, en otra vuelta de espiral de la evolución humana, lo que hoy te aflige será motivo de alegría y de crecimiento para todos.

Invoca la paz en tu corazón delante de la actuación de la Justicia, porque en un futuro próximo, cuando ella se precipite sobre toda la consciencia planetaria, muchos no la comprenderán y la confundirán con el castigo, perdiendo así la fe y la confianza en Dios.

Sé tú un ejemplo de fe y de confianza permanente en Dios, independientemente de sí Sus Designios están a favor o en contra de lo que siente tu corazón humano.

Aquel que te ama siempre y te anima a seguir adelante,

San José Castísimo

Mar

09

Miércoles, 9 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Queridos compañeros de Mi Casto Corazón:

El mundo aún agoniza y las primeras contracciones del parto planetario hacen convulsionar a las almas y a los espíritus más frágiles, cuyas deudas para con Dios son mayores, y a veces, impagables.

Muchos están padeciendo espiritual y físicamente las secuelas de las acciones seculares que dejaron, en los éteres de la vida planetaria, muchos desequilibrios y muchas heridas. Las guerras y los conflictos de hoy, sobre todo en el Medio Oriente y en África, son frutos de un odio y un ansia por el terror, arraigados en las consciencias de ciertas naciones.

La falsa creencia que, por la sumisión y el sufrimiento, algunos pueden imponer sus propias ideas como verdades, quedó grabada en la consciencia profunda de ciertos espacios del planeta, y eso le da libre acceso y libre actuación a las fuerzas del caos para que establezcan su reinado. La única forma de equilibrar todo eso es la vivencia absoluta del amor y el triunfo de ese amor, más allá de las atrocidades, de las torturas y de los padecimientos.

Así como Cristo demostró Su unión con Dios por medio del perdón que entregó a los hombres que lo colocaron en la Cruz después de haberlo martirizado cuanto pudieron; así como demostró que estaba unido a la Verdad, porque era capaz de vivir el amor, sin necesidad de gloria ni de reconocimientos, de esta forma hijos, deben vivir en este mundo.

La verdad se demuestra en la vivencia del amor.

Está en la Verdad, no aquel que impone su propia voluntad y que, por la manipulación, concreta su querer: está en la Verdad aquel que se mantiene en Dios y vive todas las pruebas dispuestas por la vida como oportunidades de vivir el amor y el perdón, humilde y dignamente, como Cristo.

Aquel que comprende la entrega de Jesús y Su transformación en Cristo, no es el que proclama Su Nombre y repite Sus Palabras, sino es el que sigue Sus Pasos y comulga con Él no solo para encontrar la paz, sino para fundirse con Cristo y estar en Él, eternamente.

Para equilibrar los males del mundo tendrán que ser como Cristo, tendrán que ser nuevos Cristos renovados por la unión absoluta con el Hijo de Dios. En esta aspiración no está la ambición, ni el orgullo, está la Verdad.

Orgullo, hijos, no es querer unirse a Cristo: es ignorar Su Verdad, es negar Su ejemplo y dudar de la Perfección de Dios, menospreciando el propio potencial de ustedes como criaturas provenientes de la Consciencia Divina.

Sepan que la unión con Cristo no es fruto de sus propios méritos o de sus propios potenciales, sino es el fruto de la Perfección de Dios, porque desde el principio Él los creó con la posibilidad de vivir el amor.

Su Padre e Instructor,

San José Castísimo

Mar

08

Martes, 8 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Cuando la Voluntad de Dios se expresa en el Cosmos, Su Verbo Divino se transforma en Principios Creadores, llamados Rayos de la Creación. Esos Rayos se proyectan como Luz sobre las consciencias manifestadas en las diferentes dimensiones, y a medida que descienden hasta las dimensiones más materiales, se subdividen en diferentes expresiones, cada una de acuerdo con las criaturas que las pueden recibir y vivir.

Cuando los Mensajeros Divinos llegan al mundo unen las dimensiones, desde el Corazón de Dios hasta los niveles más densos de manifestación de la vida y plasman, en todos los aspectos de la consciencia humana y en todo lo que fue creado, la Voluntad Divina.

Cuando Nosotros los instruimos en cada detalle de lo que deben hacer y cómo deben realizar esta obra, estamos trayendo la Perfección de Dios y manifestando los Rayos que expresan Su Voluntad en todos los aspectos de esta, Su Obra en la materia, para que por medio de los símbolos y de las palabras más simples, todo pueda expresar e irradiar una parte de la Consciencia Divina.

Tal vez no comprendan por qué dictamos los pequeños detalles en todo. Es por eso que hoy les digo que es así, como esta Obra se mantiene sagrada; porque la Consciencia de Dios está escondida en todo lo que expresan y cada uno de esos detalles, aunque solo sea la disposición de un altar o de una página de internet, ayuda en la salvación de un alma, que será tocada por la vibración que los Rayos de Dios emanan, impresos en esos detalles.

Hijos, siéntanse manifestadores de la Voluntad Divina en todo lo que hacen; lleven el sentido de lo Sagrado a sus actividades más materiales, porque de esta forma siempre permitirán que el Creador manifieste Su Voluntad en este planeta.

Ofrezcan a Dios todo lo que hacen y siempre pregúntense lo que Él espera expresar por intermedio de ustedes, porque, aunque eso les parezca muy distante de lo que realizan, del Centro de todo lo que fue creado el Señor los observa y aguarda que puedan ser consciencias creadoras, tal como fueron pensados originalmente.

Que así como los ángeles y los arcángeles manifiestan universos y plasman la Voluntad de Dios creando las nuevas esencias que nacen en el Cosmos, que también ustedes puedan expresar esa Voluntad en todo lo que crean, en la materia y en el espíritu.

Les dejo Mi Bendición para la manifestación de esta Sagrada Obra.

Aquel que expresaba la Voluntad de Dios, incluso en una carpintería,

San José Castísimo

Mar

07

Lunes, 7 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Mientras muchos viven las guerras y los conflictos que destruyen la vida por no encontrar la paz, otros viven las guerras espirituales e internas y los conflictos entre sus propias convicciones materiales y los Planes de Dios para sus seres superiores. Esos conflictos muchas veces destruyen el alma y no le permiten evolucionar, porque no encuentran la paz.

Hijos, la purificación tanto en la materia como en el espíritu es inevitable, pero la forma como transcurrirá, depende de cómo se coloque cada uno delante de ella.

En medio de una guerra, algunos escogen adherir a los conflictos y generar más guerras. Otros son indiferentes y esperan que la violencia toque en la puerta de sus casas. Sin embargo, otros buscan la paz, aunque sea por un camino de trascendencia, pero consiguen encontrar la comprensión, el perdón y la fe porque están en Dios.

Delante de una guerra interior, entre lo que Dios espera de ustedes y lo que ustedes construyeron en sí mismos, basados en lo que creían que deberían ser, pueden encontrar los mismos tres caminos de la guerra física: pueden entrar en conflicto con Dios y vivir un desgaste interno permanente, no aceptando la Voluntad del Padre y sin rendirse a Él; pueden ser indiferentes a esa Voluntad y aunque no riñan con Ella, tampoco se rinden y creen que no están sufriendo, pero poco a poco hacen desaparecer el alma; o pueden buscar la paz, la comprensión, el perdón de sí mismos, y aceptando que los caminos trazados se basaron en el propio orgullo y en la ignorancia, renunciar a todos ellos y abrirse a comenzar de nuevo, desde el punto que les sirve para encontrar la Voluntad de Dios, y no la propia.

Es así, hijos, que deben ser más conscientes de los momentos que viven y siempre pensar que esta es una situación planetaria y no personal. La propia trascendencia y la propia renuncia deben ser en pro de la evolución de este mundo.

No estén escapando siempre de su propia derrota solo por miedo a la humillación y por la incapacidad de dejarse vencer, porque sí, toda batalla es dolorosa, pero cuanto más rápido se permitan ser vencidos, mayor será la paz que podrán vivir.

La humillación es una Gracia concedida a los valientes, que deben demostrar su coraje como un ejemplo semejante al del Hijo de Dios.

Si consideran que el camino de la transformación en Cristo es para ustedes, entonces, como primer paso, ríndanse a Dios, únanse a Él y déjense humillar para perder de una vez al viejo hombre basado en el orgullo y en el poder humano, para que viva en ustedes el nuevo hombre, que tiene como principio el vacío de sí.

Aquel que los ama y los guía por el camino de la humildad,

San José Castísimo

Mar

06

Domingo, 6 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Cuando la noche se precipite sobre la Tierra y la luz sea un recuerdo en los corazones que la conocieron, será solo la Fe lo que guiará el camino de los perseverantes, que servirán de ejemplo para aquellos que estarán más perdidos.

La Misericordia Divina no debe ser apenas una realidad durante los momentos de oración. Al principio, ustedes deben clamar por la Misericordia, pero después, hijos, deben ser la manifestación propia de la Misericordia en el mundo.

Ustedes son hijos de la Divina Misericordia, porque solo el hecho de haber despertado a una realidad superior, estando en un mundo completamente dormido a la Verdad, ya les demuestra la actuación de la Misericordia en sus vidas. Ninguna criatura despierta a la vida del espíritu solo por mérito propio. Sí, es necesario que acepten seguir este camino, pero él solo les es presentado por obra y Gracia de la Divina Misericordia.

La Misericordia camina de la mano con la Humildad, porque, para ser misericordioso, es necesario trascender toda expectativa sobre alguien, sobre sí mismo y sobre el Plan de Dios, ya que un corazón misericordioso acoge al prójimo tal como él es y entrega, a los que menos lo merecen, todas las Gracias del Reino de Dios.

Aquellos que son misericordiosos perdonan, independientemente del mal que les hayan hecho, y se valen de la humildad para que, antes de juzgar y condenar las acciones ajenas, reconozcan sus propias miserias y cuántas veces también se equivocaron en su camino evolutivo.

Aquel que es misericordioso sabe que solo recibe la Divina Misericordia cuando la dona al mundo, y así, descubre la Gracia de buscar algo que no es para sí; descubre la dádiva de vivir en la Misericordia solo para ser misericordioso y ofrecerse a Dios como un canal Suyo en el mundo. La Misericordia debe ser un estado interior de los autoconvocados, para que la mantengan dentro de sí, independientemente de las tinieblas que los rodeen.

El corazón misericordioso no necesita nada a cambio de su donación y no necesita condiciones favorables para prestar un servicio o para estar en unión con Dios, porque de tanto clamar, la Misericordia se volvió el estado natural de su ser.

Así como unos vivirán la Misericordia, otros vivirán la Fe, otros la Fraternidad, otros la Unidad como estados permanentes del corazón. Así, aún en los tiempos en que se encuentren aparentemente solos, viviendo su prueba en este mundo, jamás dejarán de tener el auxilio de los Dones de Dios y la humanidad como un todo no carecerá de la Presencia Divina, porque el Creador estará vivo dentro de aquellos que, por la oración y por el servicio, descubrieron la unión perfecta con Él.

Vivan los Dones Divinos. Clamen, pero también sean cada uno de los atributos de Dios.

Aquel que los ama y los guía,

San José Castísimo

Mar

05

Sábado, 5 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Sentir el dolor de Dios en el propio corazón es más que padecer por algunos instantes una incomodidad interior o física. Sentir el dolor de Dios en el propio corazón es asumir la filiación con el Altísimo y confirmarse como consciencia dispuesta a vivir Su Plan en este mundo, aunque esto signifique el padecimiento de la carne y de todo lo que conforma la materia humana planetaria.

Hijos, la humanidad está tan distante de la aspiración de sentir el dolor de Dios en su corazón, que aquellos que se disponen a equilibrar los males generados en el mundo, a lo largo de la existencia humana, muchas veces padecerán, no por castigo sino porque la distancia de la materia creada en el mundo, en relación con la verdadera esencia de lo que deben ser las criaturas de la Tierra, hace que esa materia sea densa y grosera, y al ser transmutada para generar el equilibrio correcto, cause dolor y desestabilización interior.

El Creador, con Su Pureza y Su Amor infinito, muchas veces se dispone, con Su Hijo, a transmutar Él mismo las situaciones planetarias, en la Divina Esperanza que algún corazón humano llegue a ser un triunfo en el Reino de los Cielos.

Al haber creado a la humanidad y haber colocado en esas pequeñas criaturas una unión especial con Su Divino Corazón, cada vez que los seres humanos se distancian del Propósito del Padre, Su Corazón sufre y recibe una espina de negación y de indiferencia en relación a la perfección que Él pensó para este mundo.

Una forma de impedir que Dios padezca es vivir todos los días, como puedan, los principios que Él pensó para la humanidad. Todo lo que los lleva a la vivencia del amor absoluto y de la unidad con Dios y con el prójimo, alivia el Corazón del Creador.

Por eso, queridos, no piensen que se sale de su propio control la capacidad de aliviar el Corazón de Dios, porque además de todas las ofrendas que hagan para padecer junto con Él, en nombre de la humanidad, también pueden actuar activamente por la fraternidad, por la caridad, por el amor, por la oración y, sobre todo, por el olvido de sí.

Este es el manual para aquellos que quieren aliviar el Corazón de Dios.

Aquel que los ama y todos los días los conduce hacia la vivencia de los Principios Celestiales,

San José Castísimo

Mar

04

Viernes, 4 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ,TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Estaba terminando de orar el Devocionario de San José, y antes que Él apareciera, comencé a sentir un fuerte dolor en el corazón, algo que me quitaba la respiración y poco a poco iba perdiendo las fuerzas físicamente, pero no sabía lo que estaba sucediendo. Cuando Él se fue aproximando, ese dolor se intensificó. Era algo que me perturbaba no solo físicamente, sino también internamente, pues el dolor traía una tristeza que no cabía dentro de mí y ya no podía orar ni pensar en nada. San José solo me observaba y dijo que estaba haciéndome sentir un poco el dolor de Dios por la negación de un alma, para que pudiera comprender mejor lo que siente el Creador al observar el mundo y para que mis oraciones pudieran profundizarse, así como la comprensión de que la negación de las almas a Dios es algo más que la acción de una personalidad; es algo profundamente espiritual, que hace padecer más hondo al Corazón de Dios. Decía: “Esto es lo que Dios siente por un alma. Piensa lo que sentirá con todas las almas que lo niegan en el mundo entero”.

San José explicó que esa experiencia yo no la vivía solo por mí, sino por todos los seres orantes del mundo, que deben profundizar en su propio contacto con Dios. Por eso, Él me pidió que hiciera este relato, al transcribir el mensaje.

Como no lograba escribir ni moverme, San José esperó en silencio cerca de veinte minutos. Después, me pidió que, así como me sentía, escribiera el mensaje diario, porque sería corto.
 

Hijo:

Siente en tu corazón el dolor de Dios, que no es de este mundo y no se asemeja en nada a lo que puedas sentir naturalmente como ser humano.

Recibe con gratitud esta ofrenda y así aprende en una pequeña medida lo que siente el Creador con los desvíos de las almas de este mundo.

Hijo, aprende con el dolor de Dios en tu corazón, a orar con verdadero amor, a clamar con verdadero temor de Dios, a invocar Su Misericordia, no solamente para aliviar a las criaturas de esta Tierra, sino, sobre todo, para que un Señor tan Bondadoso y tan Perfecto no tenga que padecer los dolores que Le causan Sus hijos por la constante negación e indiferencia.

Si, por el dolor que una única alma causa en el Corazón del Padre, ya te falta el aire y sientes que perderás la vida, comprenderás entonces, hijo, cuánto padece el Creador por todas las almas del mundo.

Solo te pido que te ofrezcas a ti mismo en reparación de la negación del mundo. Que tú no seas indiferente delante de Dios. Ama como debes amar y entrega la vida sin condiciones. Aunque te parezca poca o insignificante tu entrega, podrás ayudar en el equilibrio que genera la salvación de muchas almas.

Que lo que te hago sentir quede impreso en estas palabras, y más que conceptos e ideas, la humanidad pueda recibir una experiencia.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

Mar

03

Jueves, 3 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Aún cuando el mundo se sumerja en el caos, únete al Corazón de Dios y permanece en Él.

Aún cuando las influencias externas te lleven a la falta de concentración, a la distracción y a las energías capitales de la Tierra, únete al Corazón de Dios y permanece en Él.

Aunque parezca que no tienes fuerzas suficientes para responder al Plan, únete al Corazón de Dios y permanece en Él.

Cuando las influencias del enemigo permean intensamente la mente humana, la mentira impresa por él en el mental colectivo puede convertirse en la verdad para muchos. Por eso, además de lo que puedas llegar a pensar y sentir sobre ti mismo, sobre los demás e inclusive, sobre los Planes de Dios, únete al Corazón de Dios y permanece en Él.

Para llegar al Corazón de Dios, basta buscarlo y aspirar sinceramente a estar en Él, porque la unión entre el Creador y Sus criaturas es algo natural y original de los seres humanos. Todo aquello que te separa de Dios es fruto de tu propia ignorancia, de tu indiferencia o de la astucia del adversario, que por tu falta de persistencia y de valentía, convence a tu mente con muchas mentiras y engaños.

Nunca te sientas distante de Dios, porque eres tú el que se separa del Creador todos los días. Búscalo más allá de las dificultades. Búscalo no solo cuando necesites de algún auxilio. Búscalo también para agradecer, solo para unirte con Él, solo para crear un camino de unión con Dios en la consciencia humana, para que otros puedan valerse de tu experiencia para encontrar, en su propio interior, la ligación absoluta con Dios.

Siente al Padre dentro de ti y cómo misteriosamente tú estás dentro de Él al mismo tiempo. Si un día no lo sintieras, porque Él te entregó la Gracia de la noche oscura, que precede el amanecer del encuentro con Él, solo permanece en quietud, con la certeza que aunque estés ciego y a oscuras, Él está ahí; eres tú el que no puede verlo.

La fortaleza en Dios, hijo, será tu única seguridad, tu único sustento. Por eso, consolida ahora la fe de la Presencia del Creador dentro de ti y la certeza de que Él guiará tus pasos. Siempre y cuando seas obediente y humilde delante de Él, no te desamparará, siempre estará contigo, porque tú estarás con Él.

Dios siempre está presente y silencioso en los recintos más internos de tu mundo interior, en lo profundo de tu esencia. Eres tú quien debe recurrir a Él y llegar hasta ese espacio dentro de ti, puro de corazón y humilde de espíritu.

A pesar de las influencias externas, a pesar de tu propia purificación, a pesar de la purificación de tus hermanos y del planeta como un todo, únete al Corazón de Dios y permanece en Él.

Tu Amigo de siempre,

San José Castísimo

Mar

02

Miércoles, 2 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Ora y sirve por el equilibrio de este mundo y ya no esperes que los demás acompañen tus pasos. Abandona tus aspiraciones y tus planes de realización personal para la vida en este mundo. Hijo, Dios espera de ti más que un buen servidor. Hablo a tu corazón, que escuchará estas palabras y sabrá que son pronunciadas directamente para él.

Aquel que está listo para dar un paso más, aunque le parezca mayor que sus posibilidades, sabrá que lo llamo directamente, y no debe esperar más para lanzarse sin miedo a su entrega.

Es a ti, hijo Mío, que estoy llamando, porque las cosas de este mundo ya no son para ti y no solo Me refiero al modo humano de vida común, sino también a la conducta natural de la humanidad. Porque muchos piensan que el único gran paso que se da es el abandono de la propia vida material, de los compromisos con el mundo común, para consagrarse a la vida del espíritu. Pero hoy te digo, hijo, que te llamo a algo aún más profundo que esta primera entrega, que te impulsa a otros niveles de entrega aun mayores.

Te llamo a vivir en la Tierra como si no pertenecieras a ella, a trascender, con acciones cristalinas, las formas oscuras de expresarse de la humanidad, conducta que se lleva adelante por las influencias de las fuerzas capitales que circundan a la Tierra.

Hoy te llamo a estar más fuera de ti, a que solo pienses en este mundo con el propósito de atraer la Misericordia Divina, para que las almas despierten y puedan ser auxiliadas, para que la paz pueda reinar en los corazones o que al menos ellos la conozcan.

Hijo, te llamo a tomar para ti el Propósito Divino, y aunque le cueste mucho a tus células, a tu mente y a tus emociones, déjate guiar por los impulsos de tu propia alma y de tu espíritu y ya no seas guiado por tu imperfecta e ignorante personalidad.

Percibe cómo sufre tu alma, cuando cedes a los quereres de la mente y cuando tomas para ti aquellas aspiraciones mundanas de tu interior en purificación; aspiraciones que cada vez más enraízan tu consciencia en este mundo y te llenan de ti mismo, vaciándote de Dios.

Deja de lado lo que te eleva y engrandece falsamente la insignificancia de tu ser planetario. Deja de lado lo que arraiga dentro de ti la vanidad, el orgullo y la soberbia disfrazados con buenas obras, a veces hasta espirituales.

Hijo, aún aquello que te es positivo, si te engrandece, ya no sirve para ti, porque llegó la hora que dentro de ti solo habite Dios. Debes salir de esa morada y ya no tener propiedad sobre ella, porque el Señor tiene para ti un destino grandioso, aunque invisible a los ojos del mundo, un destino de victoria celestial y de humillación terrena, un destino de pérdida de todo y conquista de Cristo.

Abraza este nuevo camino, porque tu Señor retornará pronto y querrá ver en ti el cumplimiento de estas palabras.

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

Mar

01

Martes, 1 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando el corazón está delante de la instrucción, en plena paz y disposición de aprender y de transformarse, puede comprender correctamente lo que los Mensajeros Divinos están intentando transmitirle al mundo.

Hijos, colóquense delante de Nuestras Palabras con humildad y sin juicios. No se consideren conocedores de la Verdad, cuando en realidad Ella está oculta en las entrelíneas de lo que les decimos.

En la aparente simplicidad de todo lo que decimos es que se encuentra la Sabiduría de Dios, pero esa Sabiduría solo se revela a los puros y humildes de corazón. Es un estado que se vive cuando están delante de lo que les entregamos con gratitud, con reverencia y vacíos de expectativas.

Siempre que esperan saber, sentir o vivir algo, delante de las instrucciones de Dios, por intermedio de Sus Mensajeros, van a querer adaptar algo que es Divino a una realidad mediocre y material. Es como querer guardar el mar en un frasco de vidrio, que es la mente humana.

El mar del conocimiento de Dios solo debe ser contemplado con el corazón. No podrán llevarlo consigo, porque Él es infinito, pero –en cuanto estén delante de Él con simplicidad y con amor– podrán aprender y comprender muchas verdades que, en la ignorancia de la vida cotidiana, jamás encontrarían.

Esta es la llave que hoy les traigo, en este día santo, en que la Madre del Mundo conmemora un año más de dádivas entregadas a la humanidad, gracias a Sus santas palabras. Humildad, gratitud y reverencia permanentes, para descubrir al Dios escondido en la simplicidad de Sus palabras.

Aquel que los ama y los guía,

San José Castísimo

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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