Domingo, 27 de marzo de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

¡El Señor resucitó! Disipando las sombras, el temor y la soledad absoluta de los corazones de los hombres.

¡El Señor resucitó! Y podrá resucitar todos los días en el interior de los muertos de espíritu que, despiertos por el Amor de Cristo, acepten la redención.

¡El Señor resucitó! Para demostrar a la humanidad y a todo el universo que aquel que está unido a Dios trasciende las leyes de este mundo, inclusive aquellas más materiales, que rigen el curso natural de la vida humana.

¡El Señor resucitó! Para demostrar que el amor no tiene límites y que aquellos que entregan la vida por amor reciben, a cambio, la eternidad con Dios.

Todos los seres vivientes son herederos naturales del Poder de Dios y de toda Su Gracia. Solo es necesario que acepten vivir como Sus hijos y que se reconozcan como tales, viviendo para manifestar Su Voluntad, sin importar cuál sea.

El Creador es el gran dueño de esta empresa de la Vida Universal. Para llevar adelante Su Obra, tendrán que servirlo y seguir Sus Pasos, para que un día sean una unidad con el Padre y tengan, por Gracia, la posibilidad de llevar adelante Su Plan.

Den gloria y gracias a Ese que les muestra el camino, por medio de Su Resurrección. Crean en la presencia viva de Cristo entre todos, guiando de cerca esta Obra del Padre en la Tierra. Únanse a Él y a los códigos de Su Vida, de Su Pasión, de Su Muerte y de Su Resurrección, pues es tiempo de que esos códigos, dejados por la experiencia de Cristo, se multipliquen y encuentren nueva morada.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo