MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo Mío:

Cuanto más busques a Dios, más ingresarás en el Conocimiento de Dios y más amarás a Aquel que está en todo y que abarca toda la vida.

Deja que tu corazón se adentre en el Conocimiento de Dios cuando oras; cuando lees las Palabras que Él te envía por medio de Sus Mensajeros; cuando te adentras en el misterio de los Libros Sagrados y dejas que la inspiración de Dios, a través de la palabra y de la vida de los profetas, te inspire; cuando entras en una verdadera comunión con la Naturaleza, con los Reinos, con la vida.

No te lamentes por no amar a Dios como quisieras o como sentirías correcto amarlo.

No te lamentes por no tener las circunstancias que crees necesarias para buscar a Dios, porque la búsqueda de Dios está en tu corazón y tu corazón está contigo dondequiera que estés.

Por más que estés en una situación de caos, Dios sigue estando dentro de ti.

Por más que estés en un desierto interior, Dios sigue estando dentro de ti.

Por más que estés sumergido en las distracciones y en los quehaceres del vivir común humano, Dios sigue estando dentro de ti.

Y hoy te digo que es con muy poco que Dios se hace sentir en tu corazón. No necesitas ser conocedor de grandes ciencias ni de filosofías trascendentales, porque la Verdad de Dios se revela en ti, en lo que tú verdaderamente eres.

Todo lo que existe son caminos que te ayudan a llegar; son manos que se tienden a través de las Palabras sagradas que Dios le entrega al mundo por medio de las ciencias espirituales, de Sus Mensajeros, de Sus profetas.

Busca a Dios y acepta la Mano que se tiende hacia tu corazón a través de Sus Palabras.

Busca a Dios en una oración sincera y deja que Él te revele la inmensidad de Su Presencia, de Su Existencia; y que también te muestre la pequeñez de tu vida, de tus problemas, de tus lamentos.

Eleva tu consciencia en oración para que Dios te revele Su Simplicidad.

Rinde tu mente a Su Divino Corazón y deja que Su Grandeza disuelva tus mezquindades.

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO DURANTE EL VUELO ENTRE LAS CIUDADES DE LIMA, PERÚ, Y SAN PABLO, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo Mío:

Encuentra en tu corazón la esencia de estos tiempos y tu fortaleza.

Comprende las pruebas del planeta no con pesar, sino con paz. Finalmente se cumple en la Tierra, así como fue profetizado desde el principio.

Que tu fe esté en los Planes de Dios y en nada más. Que Su Victoria sea una certeza profunda en tu corazón, a pesar de las aparentes derrotas que están por venir.

La Victoria Divina no se manifiesta como la victoria humana y, para saber comprender los Planes de Dios y dejarse conducir por Él, es necesario amarlo por sobre todas las cosas.

Recuerda lo que hoy te digo, para que no te lamentes ante la cruz. Así como el Hijo del Hombre conoció todo lo que padecería antes de que esos hechos se manifestasen en Su Vida, del mismo modo Dios te da a conocer las pruebas de este planeta por medio de las palabras de Sus Mensajeros Divinos.

Coloca estas palabras en tu corazón y deja que ellas forjen en ti aquella fortaleza que necesitarás, no solo para soportar los tiempos que vendrán, sino para que puedas hacer de cada prueba el motivo para multiplicar el amor dentro de tu corazón.

De nada vale solo soportar la cruz, porque muchos fueron los que murieron en la cruz a lo largo de la evolución humana. El sentido de tu entrega debe ser siempre el amor. Allí también radica la razón de tu existencia y el  misterio de la Creación humana.

Ama, a pesar de todas las cosas, y en todo ve la oportunidad de servir y de entregarte por amor a Dios. No pierdas ni un solo segundo de la escuela de este mundo. Que todo sea para hacer valer la pena la Gracia que el Creador te concedió de estar sobre la Tierra.

Aunque la vida sea para ti un misterio a ser develado, abraza con gratitud las circunstancias de tu vida y todo se cumplirá.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, mientras mayor sea el compromiso de un alma, mayor será el desafío de su consagración, porque más almas estarán vinculadas con su paso y, de esa manera, su definición repercutirá en el despertar y en la redención de muchos seres.

Mientras mayor sea el compromiso de una obra, mayores serán los desafíos para manifestarla, porque el adversario de Dios no se silenciará delante del eco de la Voz del Creador.

Les pido que sean firmes, valientes y unidos de corazón; que mantengan su fortaleza en Cristo, en el Universo y en todas las revelaciones que ya conocen, para que así comprendan que el triunfo de Dios va más allá de esta vida.

La humanidad vive extremos opuestos de despertar y de profunda ignorancia, de amor y de mucha maldad, y la batalla entre el establecimiento de la paz y de las tinieblas se verá en todos los niveles de consciencia.

Lo que nunca debe existir en sus corazones es la ira, porque toda ira que provenga del corazón humano solo alimenta lo que el adversario está intentando construir.

Ustedes no serán indiferentes frente a lo que sucede en el mundo y, ante los ataques del adversario, aumentarán en sí el poder de la paz, de la unidad y del amor. Se valdrán de cada prueba para crecer y fortalecer su propia fe, y así no permitirán que el adversario de Dios encuentre combustible para seguir encendiendo la hoguera de las ilusiones, de las perdiciones y del engaño.

Cada ser será conocido por sus propios frutos. Esta obra será reconocida por sus frutos, porque sembrará la paz y la hará florecer y multiplicarse en los corazones.

Mientras las falsedades emergen de los seres y todas las mentiras se hacen evidentes para todos, también las virtudes deben emerger. Únanse solo a la luz y no vean las mentiras ajenas como una forma de defenderse ni justificarse, porque de parte de ustedes esta batalla no debe ser competitiva, ni siquiera con la mente.

Para disolver la oscuridad y dejar que el mal se envenene consigo mismo, es necesario no beber de ese veneno y sí de la Fuente de Cristo, que vence en silencio y en la cruz la lucha de las falsedades, los ataques y las difamaciones.

Hijos, pacifiquen su interior y oren por sus hermanos. Hoy, el Corazón de Dios está más herido y Cristo ora delante de Su Padre por la ignorancia de aquellos que nuevamente se permiten ser instrumentos del mal.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ser nada es descubrir  la verdad sobre sí mismo. Perder la propia identidad o individualidad es llegar al Origen de todo, donde no existe otra cosa sino la unidad con el Todo.

Llegar a ser nada es un gran desafío, porque la identidad individual de cada consciencia fue construida más allá de este mundo y de esta vida, en otras experiencias del alma y del espíritu que trascienden lo que hoy conocen sobre sí mismos.

Hijos, grande es el misterio de la Voluntad Divina, pues el Creador que era Único, se dividió en Tres y de esta forma, en muchas otras partículas de vida, cuya verdadera misión es descubrirse nuevamente en unidad con Él.

El Creador se multiplicó en los universos, en las galaxias, en las constelaciones, en las estrellas, en los planetas, en los seres, en los Reinos de la Naturaleza y creó en escala evolutiva lo que es nada menos que el camino de retorno al Origen. El Creador abrió las dimensiones desde la materia hasta los suprauniversos y cerró, de arriba abajo, las puertas que llevaban a Él. Y la única llave que abre esas puertas es el amor.

Pierdan el miedo a perderse, pues perdiéndose de sí mismos se encontrarán. Ser nada es descubrir la verdad sobre sí mismos.

Ilusión de ilusiones es creerse alguna cosa, festejar méritos y llorar derrotas. Dios es quien vive en cada criatura, de Él es la victoria de Sus vidas, a Él pertenece su evolución, hacia Él es el camino de retorno y en Él se guardan todas las ciencias, todos los rayos, todos los mundos y toda la vida.

El Creador emana la vida, que a Él debe retornar, es el eterno ciclo de construirse y creerse algo, para luego desarmarse, saberse nada y en la nada descubrir al Todo, a Dios, Único e Inmutable en Su Infinitud, estático en Su movimiento permanente.

La búsqueda de la nada no es triste. Perderse no es morir, es encontrarse. Morir no es terminar, es comenzar de nuevo.

Saber no es ser. Por eso les digo estas cosas.

Hijos, más que saber la ciencia de la nada, deben vivirla. Por eso les digo cosas que muchas veces ya saben, porque ayer fue la era del saber y hoy es la hora de ser.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para curar el presente y preparar una nueva vida para el futuro, deben perdonar el pasado.

Es sólo el amor, hijos, el que ingresa en lo profundo de la consciencia humana y borra los registros de los errores cometidos. Las palabras, las acciones, e incluso los actos de caridad y de servicio, son solo vehículos para la vivencia de ese amor, que debe emerger de lo profundo del corazón.

La oración es el lenguaje del amor, es la puerta que se abre en el interior de cada ser para que ese amor fluya de Dios a cada consciencia y de sus consciencias, a las necesidades planetarias.

Buscar un resultado externo por las propias acciones es cerrar las puertas para el amor, porque el retorno no es algo buscado por aquel que verdaderamente ama. Quien ama, solo dona y no busca, en nada, recibir.

Para que sean vehículos de un Amor divino y superior para la consciencia planetaria, deben ser un poco más humildes y sencillos, sin querer ser aquellos que transforman y redimen todas las cosas, porque lo que transforma y lo que redime es el amor, ese amor que no proviene de ustedes, sino de Dios.

Hijos, al servir, sepan que lo más importante no es el servicio en sí; es el amor con el cual sirven. Al estar en contacto con alguien y ofrecerle una palabra de aliento y de esperanza, sepan que lo importante no es lo que dicen o qué tan bien se expresan, pero sí con qué grado de amor y de unión con Dios lo hacen.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CASA DE COSTURA OFICINA SAN JOSÉ, COMUNIDAD-LUZ FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El servicio dignifica al alma y trae al mundo el espíritu de la caridad tan escaso entre todos. Cuando un corazón descubre el amor al servicio, se colma y encuentra un camino seguro para su propia consagración.

El segundo paso después del servicio abnegado, bajo el espíritu de la caridad, es el sacrificio consciente en nombre de los padecimientos de Cristo. Por más sencillo que les parezca lo que realizan, siempre y cuando ofrezcan sus acciones en reparación del Corazón de Cristo, sus ofrendas son aceptadas y el Sagrado Corazón es aliviado.

Consagré esta casa a Mi Casto Corazón, para que vivan aquí la simplicidad, la caridad y el amor entre todos. Quiero hacer de cada corazón servidor una fuente de paz para este planeta.

Muchos piensan que es necesario realizar grandes obras e ir muy lejos para que el servicio sea válido y verdadero, pero Yo les digo que fue dentro de una simple carpintería que presté el mayor servicio de Mi pequeño Espíritu y ahí encontré la santidad y la puerta para la Divinidad, que alcancé al lado de Mi Hijo.

La santidad en la vida de cada ser no depende de las circunstancias externas que ustedes viven, sino que depende solo de cada corazón, de la disposición de cada uno en tornar sagrada su propia existencia.

Si, en ese servicio que prestan, ofrecen a Dios sus actos, descubrirán muchos misterios que les serán revelados como comprensiones, a veces inexplicables, que provienen del corazón y solo para él serán claras.

Me comprometo, como Padre de todos los servidores, a estar presente entre ustedes siempre que invoquen Mi Presencia por la oración, por la caridad y por los actos de compasión y de fraternidad.

Me comprometo a interceder por las almas y por los Reinos de la Naturaleza en este oratorio de caridad.

Solo les pediré que se acuerden de Mí y que hagan de este espacio un lugar de alegría, de caridad y de unidad entre los hombres y Dios.

Quisiera que en la entrada estuviera la imagen de Mi Casto Corazón, consagrando y bendiciendo este lugar, que irradiará la inspiración al servicio para las almas que deben aproximarse en estos tiempos.

Los bendigo y los guardo.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Establece el Reino de Dios en tu interior, ese espacio de paz en donde las Leyes Universales encuentran su manifestación.

Establece en ti la unión con el Padre y permítete asemejarte a Él, dándole la potestad de transformarte, según Su Voluntad.

El Reino de Dios no es como los reinos de este mundo, en donde algunos disfrutan de sus propias riquezas y la mayoría sufre y trabaja para servir a los primeros.

En el Reino de Dios, todo está permeado por la Consciencia Divina. El Creador está en todos Sus siervos. Él mismo es la esencia de la humildad, habita en el más pequeño como en ningún otro.

En el Reino de Dios solo triunfa la paz, el bien, el amor y la unidad, principios que se convertien en leyes manifestadas en las vidas de todas las criaturas que comparten ese estado de consciencia, que es el Reino del Creador.

Vive estos principios en ti y vuélvete digno de ser portador del Reino de Dios, que emerge primero en el interior de los seres, a partir de la unión con el Padre, y después se establece fuera, en la vida material de este mundo.

Todo principio, ley o manifestación de la Consciencia Divina, antes de plasmarse externamente en la vida planetaria, encuentra primero su morada en el corazón de cada ser. El corazón es el puente con Dios, es la puerta hacia el Cielo, es el gran manifestador de la voluntad divina. Todo aquel que tiene una misión, la conoce primero en el corazón: allí la siente, la comprende y la acepta, para después vivirla.

Cristo vendrá primero a los corazones en Espíritu y Divinidad; después, se manifestará en Cuerpo y Alma cuando Su morada ya esté establecida en los corazones de aquellos que, habiendo reconocido Su Presencia en sus propios corazones, lo reconocerán cuando retorne y cumplirán junto a Él el final de esta obra redentora. Por eso, lleva el Reino de Dios hacia tu interior; hazlo siendo consecuente con él, viviendo como premisas la paz, el amor, la unidad y la humildad.

Deja, hijo, que las Leyes superiores actúen en tu corazón y desde allí, lleguen al mundo entero. Déjate ser moldeado, transformado, corregido. Prepárate y consolida en ti el Reino de Dios, morada segura para el Redentor.

San José Castísimo, Aquel que prepara el retorno de Cristo en el interior de los seres

MENSAJE DIÁRIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Contempla hoy el misterio de la muerte de Cristo y la soledad sentida por todos Sus apóstoles y discípulos, por todos Sus seguidores, ya que muy pocos fueron capaces de comprender la grandeza de Su Crucifixión.

Contempla en tu corazón, el recogimiento de Cristo, Su silencio y la incertidumbre que ese silencio causaba entre los Suyos.

Los que lo esperaban estaban ante una prueba de fe: estaban sintetizando, en su propio interior, todo lo que habían recibido y todo lo que habían aprendido, para colocar en práctica la ayuda a los demás.

Este Sábado Santo se asemejará a la prueba que vivirá la humanidad en tiempos futuros. Ahora, aún están en la presencia de Cristo, de María Santísima y de Mi Casto Corazón, todavía cuentan con la instrucción y la guía de Aquellos que fueron enviados por el Señor para que, lo representaran en la materia y condujeran Su rebaño a Su encuentro. Pero llegará el tiempo en que a cada uno le cabrá confirmarse y afirmar su propia fe. A cada uno le cabrá repartir el pan y ser el puente hacia Dios para quienes están vacíos de espíritu. Le cabrá, a cada apóstol y a cada discípulo de Cristo, anunciar el amanecer que llegará después de los días oscuros, y así, mantener en pie y con fe en el corazón a quienes deben perseverar hasta el final porque se comprometieron con Cristo.

Contempla la fe de las santas mujeres de Jerusalén y cómo ellas vencieron el dolor que sentían para así vivir el puro amor que el Señor les había enseñado. Contempla la devoción de las santas devotas de Cristo, que no solo perseveraron en el calvario, sino que también ungieron el cuerpo de Cristo, lo vieron resucitado, viajaron por los continentes anunciando Su Victoria y, a lo largo de los siglos, retornan al mundo, aún como santas mujeres, para perpetuar la Obra del Salvador.

Obtiene tu fuerza de los misterios del calvario, de la victoria sobre la muerte, de la fe en los días de oscuridad y de la gloria de la resurrección.

Revive la historia de tu Señor y multiplica Su Gracia y Su Bondad, siendo tu mismo la palabra viva de Cristo y el cumplimiento de Sus promesas.

Haz cosas mayores de las que Él hizo y cumple con Sus palabras, así como Él lo manifestó en las Escrituras.

Renueva la Iglesia de Cristo, que no está solo incluida en una religión, sino que está en el corazón de todo aquel que tiene fe y disposición de seguir los pasos del Señor.

Aquel que te guía hacia el Salvador,

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL ÓMNIBUS ÁGUILA DE LUZ, DURANTE EL VIAJE DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA, HASTA LA CIUDAD DE CAPILLA DEL MONTE, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Que cada servicio prestado por los servidores y consagrados al Plan de Dios Altísimo sea el motivo para generar el equilibrio necesario para curar los males del pasado de una humanidad tan transgresora.

Que sus manos comiencen, desde ya, a reconstruir el mundo con actos de servicio, a reparar el mal causado en el principio y a aplacar el caos que se precipita sobre la Tierra.

Existen muchos lugares del planeta que no están destruidos por la guerra o tomados por los conflictos armados, pero que están espiritualmente tan heridos como los que están en guerra. La humanidad, como consciencia, transgredió tanto la vida planetaria, que una gran parte del espíritu del planeta está deteriorado y padeciendo como un moribundo que da sus últimos suspiros de vida.

La forma de curar este mundo enfermo es solo el amor, amor en todas sus expresiones: amor con actos de caridad fraterna, amor irradiado en la oración, amor irradiado en el silencio, amor que se manifiesta en el corazón que se transforma por amor al Plan de Dios.

Un servidor que se encamina a una misión pedida por Dios debe ser como el obrero que lleva, en sus manos, el ladrillo y el cemento para reconstruir la consciencia planetaria. En cada pequeña acción debe estar el amor pleno y absoluto que trasciende las condiciones, las diferencias, los errores, el miedo y el dolor. Así, poco a poco, podrán convertirse en verdaderos instrumentos de Dios. Que esté en la intención de cada misionero esta reconstrucción activa y luminosa de la vida espiritual de la humanidad.

La consciencia humana fue creada con base en Principios Divinos y puros, que le daban la particularidad de poder unirse directamente al Creador, sin intermediarios. Esos Principios fueron atacados desde el inicio de este Proyecto y las fuerzas del adversario trataron de convertirlos en lo que conocen como energías capitales, que hoy son mucho más que siete.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL ÓMNIBUS ÁGUILA DE LUZ, DURANTE EL VIAJE DEL CENTRO MARIANO DE AURORA​​​ HASTA LA CIUDAD DE CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Si hay algo que debe ser inmediatamente disipado del corazón humano es el miedo. El miedo es la ausencia de Dios, del amor, de la fe. El miedo nace y crece en el corazón de aquellos que se acomodaron en la condición humana y que aún no reconocieron que lo que debe cuidarse con esmero es solo la esencia más profunda del ser, los Principios Divinos que allí se encuentran. Aquel que siente miedo lo siente por no confiar en el amor.

Con sus acciones, deben fortalecer los principios de la fe, la certeza que algún día el amor hablará más alto en la consciencia humana, porque será tanta la necesidad de paz y de unidad, que todos se unirán con todos, en busca de un Único Dios.

El miedo con el cual viven los pueblos originarios es el miedo de perder su cultura, perder su espacio en la Tierra. Por no tener lo básico que necesitan para vivir, ellos sienten miedo de desaparecer como pueblo, así como desaparecieron tantos otros.

En la misión que ocurre en el Chaco, así como en todas las misiones que aún tendrán lugar con sus hermanos indígenas, deben fortalecer la fraternidad, dejarlos sentir que ustedes comprenden o que buscan comprender el papel espiritual de los pueblos originarios en la Tierra. Porque, más que las ayudas y cuidados básicos, encontrarán en sus hermanos, la necesidad de ser reconocidos con su cultura y sabiduría, como parte de esta civilización humana.

En lo profundo de esos corazones, más que el hambre o la miseria, pesan el abandono y la indiferencia por parte de la mayoría de los seres humanos. Es por eso que estamos dedicando estos mensajes no solamente para instruir a los misioneros, sino también para despertar espiritualmente a la humanidad y, sobre todo en este caso, a la Argentina. Así reconocerá el papel de la consciencia indígena, ya que su equilibrio depende de la pureza, de la simplicidad y de la sabiduría que los pueblos originarios mantienen en su interior.

Deben prestar cada servicio, grande o pequeño, siempre teniendo en cuenta mucho más el propósito espiritual que el acto físico. Físicamente encontrarán infinitas necesidades materiales, sociales, morales, carencias de cosas básicas para la supervivencia y, para suplir todas ellas, sería necesario un esfuerzo mucho mayor que el de algunos pocos días.

Y muchos pueden preguntarse: ¿cuál es la razón de hacer misiones tan rápidas, en las cuales no se suple ni un mínimo de la gran necesidad de esos pueblos?

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Fraternidad, unidad con Dios, fe y esperanza, son atributos que siempre deben reinar en el corazón humano.

Partiendo del principio de la unidad de Dios, que en la diversidad de la manifestación de Su Consciencia jamás dejó de ser Único, vivan ustedes también la unidad entre sí como un único cuerpo perteneciente a la Consciencia Divina.

El Creador se multiplicó y expandió en diferentes formas de vida, de expresión, de manifestación, para que Su Perfección se hiciera vida y materia, para que el Amor que Él expresa en Su Espíritu Divino pudiera tornarse carne, mente, sentimiento, alma, espíritu, vibración y sonido para que no hubiera límite para la manifestación de Su Amor.

Dios permea todo lo que fue creado y a todas las criaturas les da la oportunidad de ser semejante a Él. Conscientes de los principios del Creador, deben imitarlo. Que el amor se multiplique en sus corazones, que se exprese de diferentes formas con palabras, con oraciones, con silencio, con acciones, con comunión interna, espiritual o física y en la hora de recibir la Eucaristía.

Como grupo exprésense como la Consciencia de Dios: muchas formas de vida, muchas formas de servir, infinitas posibilidades de amar, pero todo eso sin nunca perder la unidad.

Aunque las criaturas existentes sean tan diferentes unas de las otras, eso no hace desaparecer de todas ellas la esencia que las une en semejanza divina con el Padre Creador.

Les digo todas estas cosas porque es la hora de la unidad, de la reconciliación, de la fraternidad como puentes para el amor.

Las diferentes misiones que hoy se están llevando adelante indican el camino que cada uno debe recorrer en su día a día: superar las diferencias entre razas, culturas, lenguas, naciones, religiones, para que vivan, como humanidad, la unidad con Dios.

Sean conscientes que llegará la hora de unir sus consciencias en un único propósito: traer paz y reconciliación para la Tierra.

El sufrimiento del corazón humano hace que se venzan las barreras para amar. La necesidad de encontrar la paz los une.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Muchos se preguntan de dónde partirá la unidad entre las diferentes culturas, religiones, razas y naciones. ¿Cómo unir tanta diversidad?

Pocos descubrieron la potencia del Amor de Dios y casi ninguno vive la verdad de lo que es saber que, si un Dios tan infinito fue capaz de crear tanta diversidad, Él se encuentra en todas las cosas y también en las diferentes religiones inspiradas por Él.

Las criaturas están dentro de la Consciencia de Dios y Dios en ellas, pero la ignorancia que cerró sus ojos no les permite ver que el Creador está ahí, en lo profundo. Y así viven una ilusión, una vida separada de Él, solo por el hecho de no saber que Él es en todo lo que fue creado. No Lo ven y no Lo sienten porque no se abrieron para saber que Él está en el interior de los seres.

El Creador, en Su inconmensurable posibilidad de amar, a lo largo de la existencia de la humanidad creó muchas religiones. Cada una conduciría una cierta parte de Su creación, pero al mantener viva Su Esencia, todas llevarían hacia un único fin.

Cuando María dice que unirá, en Su Inmaculado Corazón, las diferentes religiones, pueblos y razas, esto no significa que todos reconocerán la persona de María como Madre de Dios. María es la propia Unidad, pues Su manto ampara en sí, toda la Creación. Como Unidad, Ella conduce las diferentes religiones al Amor, que es el Principio que expresa Su Hijo.

Muchos pueden no reconocer la persona de Cristo como el Camino, la Verdad y la Vida; pero aquellos que creen en el Amor y viven en el Amor, están en Cristo, sin saberlo.

El Amor que expresa Cristo trasciende la existencia de la persona de Jesús. La Unidad que expresa María trasciende la persona misma de María. Ellos ya no son parte material de una Creación. Aquellos que provinieron de un Espíritu Único se manifestaron en la Tierra para construir un camino, para expresar un arquetipo, para dar un ejemplo vivo y ahora, en las diferentes escalas de evolución, siguieron dando ejemplos y dejando Sus pisadas en todas las dimensiones, para que inclusive los ángeles siguieran Sus pasos.

Es posible que todas las verdaderas religiones vivan los principios de Amor y de Unidad, e incluso aquellos que no tienen una religión guiada por una institución, pero que en sus corazones, buscan religarse con Dios todo el tiempo, por el Amor y por la Unidad. Es así que Cristo y María conducen a la humanidad.

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Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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