Viernes, 17 de abril de 2015

Mensajes mensuales
MENSAJE MENSUAL DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Compañeros:

En esta noche de encuentro con Mi Corazón quiero revelarles algo importante, algo que motivará la vida de vuestros espíritus, los que siempre deberán decidirse por seguir Mi Camino.

A través de esta misión especial en África, ustedes, en los planos internos, están delante de los Señores y de los Ángeles del Juicio Final, rindiendo ante la Mesa Sagrada de Dios, todas las deudas cometidas y reflexionando desde vuestras almas sobre estos asuntos espirituales.

Son estos catorce Señores del Juicio Final, los que también guiaron a los profetas y santos que, junto a los ángeles de la guarda, enseñaron en otros tiempos sobre la Misericordia de Dios y sobre el don del Temor a Dios.

Hoy, vuestros espíritus, los que viven el tiempo de la redención de las deudas, están recibiendo la Gracia Universal de saldar los débitos ocasionados hasta los días de hoy. Y, a través del servicio amorosamente ofertado en las naciones de África a las almas que están presas hace centenas de años, el Universo de los Señores del Juicio Final, en honor a Adonai, se dispusieron a borrar y hacer desaparecer de los Libros Sagrados del Cielo, una parte del gran pecado de la humanidad.

Vuestras almas se encuentran en profunda meditación y tal vez muchos de ustedes hoy no lo perciban, pero quiero decirles, que por haber concretado esta misión humanitaria por la paz y la redención espiritual de África, un mar de Gracias y un universo de oportunidades están siendo generandas para consciencias que, dentro de los atributos de la Ley de Dios no las merecerían.

Compañeros, a través de la intercesión de los Sagrados Corazones, una especie de congelamiento de la Ley está sucediendo, y los efectos que ella genera debido a las graves faltas de la humanidad, están siendo evitados.

De no haber sucedido la misión a África, y la misión al norte del Brasil, ciertas consecuencias no hubieran tenido retorno. También, durante la Sagrada Semana de este mes, una forma de expiación interna fue depositada en todos los que, sin arrogancia pero con fe, participaron de los encuentros con Jesús.

Y una vez más, Cristo tuvo una victoria en los corazones más condenados. Así muchos, delante de los Señores del Juicio Final, se hicieron responsables y se comprometieron de por vida, hasta los últimos momentos de la transición de la Tierra, para responder a los designios finales que Mi Corazón revelará durante los días de tribulación a un cierto grupo de almas que servirá de protección y de amparo espiritual para todas las almas que sigan confiando en Jesús.

Cuando llegue la hora crucial de vuestra purificación, será el gran momento de vuestra confirmación ante el Padre Celestial y recibirán la oportunidad de no desviarse del camino y de seguir ciegamente todas las instrucciones de vuestro Señor.

En esos momentos cruciales, Yo ya Me encontraré retirado en oración y vigila, preparándome para retornar como nadie imagina en su mente y en su corazón, pero muchos Me reconocerán cuando llegue y los códigos de Mi victoria en ustedes deberán ser el escudo contra todo mal, quien ore no los perderá.

Bajo la Gracia que proviene de Emmanuel, sean bienaventurados.

¡Gracias por donarse de corazón para concretar Mis obras de redención!

Cristo Jesús Glorificado