Mensajes semanales
MENSAJE SEMANAL DE LA VIRGEN MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


El guardián y celador del Plan Divino 
 

1. Es aquel que obedece con prontitud, antes de pensar en obedecer.

2. Es quien se adhiere a la Voluntad Divina y desde su plano trabaja para vivirla y manifestarla.

3. Es quien protege, de sí mismo, el Sagrado Misterio.

4. Es quien ama lo desconocido espontáneamente, aunque no lo conozca.

5. Es quien profesa y vive la humildad a través de la donación permanente.

6. Es quien trabaja todos los días para poder vivir la transparencia dentro de su grado de consagración para, algún día, vivir la Verdad.

7. Es quien aspira, ardientemente, a los mejores resultados espirituales en el semejante.

8. Es quien aprende a amar a través de los errores, para algún día poder amar sin condiciones.

9. Es quien no saltea las reglas y los códigos internos que se colocó a sí mismo.

10. Es quien asume vivir el dolor de la humanidad, pero trabaja todos los días para trascender la condición humana.

11. Es quien no teme equivocarse, pero teme no poder reparar el error, mas confía en la infinita Misericordia.

12. Es quien aspira a perder el control de sus decisiones, para algún día vivir las decisiones divinas.

13. Es quien reverencia la Instrucción y la hace parte de sí, aunque crea que no la necesita.

14. Es quien reconoce el Poder y la Gloria en un solo Dios, presente en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

15. Es quien no se olvida del otro.

16. Es quien aprende a ser compasivo consigo mismo, para aprender a ser compasivo con los demás.

17. Es quien ya no se justifica, sino que se coloca siempre disponible.

18. Es quien entiende, más allá de sí mismo, el Plan de Dios.

19. Es quien vive la Justicia, pero primero vive el Amor.

20. Es quien se solidariza con todos.

21. Es quien, más allá de todo, cumple su deber sin reclamos.

22. Es quien no retrocede, sino que siempre avanza.

23. Es quien promueve y gesta la hermandad.

24. Es quien erradica, dentro de sí, la indiferencia y la falta de colaboración.


¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre, la Virgen María, Rosa de la Paz

 

APARICIÓN DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO EN EL PRIMER DÍA DE LA SAGRADA SEMANA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Yo nunca los dejaré solos.

Retorno al mundo, una vez más, porque Mi Padre Celestial lo ha pedido.

Por eso, estoy aquí, compañeros, no solo para que reciban los Códigos de Mi Pasión, sino para que sean ayudados por Mí en esta cruda realidad planetaria.

Hoy vengo a pedirles que abran sus corazones a Mi Presencia y que Me entreguen todo aquello que los hace sufrir y padecer.

Hoy, ante el Padre Celestial, tengo la Gracia infinita de poder elevar hacia el Reino de los Cielos a cuantos han padecido injustamente esta pandemia.

Yo les prometí que la cura llegará, pero aún es insuficiente la respuesta de la humanidad ante las promesas del Padre Eterno, ante todo lo que Él quiere realizar en esta humanidad y en este planeta.

Por esa razón, compañeros, Mi Corazón se aproxima al de ustedes para que sientan el Corazón humano de Jesús, el Corazón que padeció por ustedes hasta la Cruz, el Corazón que vino a dar la vida por ustedes, sin nada a cambio.

Es este Corazón humano, el Corazón humano de Jesús, Su gran Relicario espiritual que hoy ofrezco al mundo para que todos, de una sola vez, ingresen a él.

En el fuego de Mi Corazón podrán purificar sus angustias y penas, podrán renovar su esperanza y su fe, porque así fue escrito que en el fin de los tiempos esto llegaría.

He aquí, frente a ustedes, frente a toda visión humana, la realidad del fin de los tiempos, desconocida para muchos, pero dolorosa para la mayoría.

Dios aún tiene Sus Brazos abiertos hacia Sus hijos. Escuchen Su Voz en los mundos internos y sientan la alegría de reencontrarlo a pesar de todo lo que está sucediendo.

Yo vengo como el gran Espíritu de la Consolación. Vengo como el Maestro de la Reconciliación. Quiero que sus vidas y, sobre todo, sus almas hoy se reconcilien con el Padre Eterno.

He traído a sus Ángeles de la Guarda y a todos los Ángeles de la Guarda del mundo entero para que, a Mis Pies, reciban sus ofrecimientos bajo el espíritu de la reconciliación y de la paz.

La nueva Israel, que es la humanidad de este tiempo, deberá volver a erguirse, salir de las ruinas en las cuales se colocó, resucitar en espíritu, en amor y en esperanza, para vislumbrar en el horizonte Mi Retorno.

Pero Mi Gloria no solo vendrá de los Cielos, sino también Mi Gloria vendrá de los mundos internos del planeta.

Los tesoros más espirituales que Yo he dejado para el mundo, y que aún ningún hombre de la Tierra ha descubierto, se revelarán, porque no son tesoros palpables, sino son tesoros inmateriales que fueron registrados en cada paso de Mi Pasión para que, en este tiempo, del cual ustedes participan, tengan las herramientas que necesitan para poder transformarlo todo.

Con esto, no les digo que dejarán de purificarse, porque el planeta necesita purificarse. Por eso, deben estar siempre en el espíritu de la fe, no en los caminos de la tristeza o de la agonía, porque nadie más que su Maestro y Señor sabe todo lo que el mundo necesita en este momento, sabe lo que cada alma necesita en este tiempo.

Por eso, hoy he venido como el Gran Consolador, para que Me puedan sentir y, sintiéndome, puedan comulgar de Mi Corazón humano, de ese Corazón tan inmenso en Amor y en Misericordia que vivió aquí con ustedes hace mucho tiempo y que entregó el Amor a la humanidad por su pronta redención y conversión.

Y en esta tarde, abro aún más las puertas de los Cielos y del universo para que todo lo que oprime en este momento al planeta pueda ser liberado.

Su amor y sintonía Conmigo permitirán que las puertas de los infiernos se vuelvan a cerrar y sus Ángeles de la Guarda hagan triunfar Mi Legado en el mundo, en los corazones que se renuevan con Mis Palabras, en las vidas que se vuelven Mi Mensaje.

Por eso, quiero que, colocando sus manos en disposición, se entreguen a Dios y se vuelvan a fundir en Su Fuente inmaterial y divina, la Fuente inmaterial que les trae el Espíritu de la Consolación para que sus vidas se puedan curar y renovar en Mí.

Sientan cómo el mundo entero se detiene y cómo las almas reciben, en este momento, todo lo que la Fuente inmaterial tiene para ellas. Porque Mi Amor nunca morirá en ustedes, solo si ustedes le permiten que muera; porque Mi Luz nunca morirá en ustedes, solo si permiten que Mi Luz muera en ustedes.

Vengo a traerles la Luz de la consolación para que, en la consolación que Yo les puedo dar, ingresen en Mi Paz, lugar en donde todo se realiza y se concreta.

Este es el mayor regalo que hoy les puedo dar, porque son parte de los tesoros de Mi Corazón; a través de ellos descubrirán la fuerza de la determinación para superar estos tiempos.

Quiero decirles a todos los que Me escuchan en este momento, que he sentido con fervor sus oraciones y súplicas; a todos Mis compañeros de Sudamérica y del mundo entero que he escuchado con atención sus súplicas.

Por eso, el Ángel del Señor llegará en el momento más preciso del mundo, para traer el fin de esta pandemia.

Las promesas que Yo les hago no son las promesas que ustedes desean, porque Mis promesas son ciertas y nunca cambian. Lo que cambia Mis promesas pueden ser sus deseos o hasta sus necesidades.

Las promesas que Yo le entrego al mundo tienen un tiempo y también tienen un momento, cuando el Padre las considera.

Por eso, sigan trabajando para que Mis promesas se cumplan y  puedan descender del Universo Espiritual hacia su Universo Material, así más Luz habrá en el mundo y muchas almas dejarán de perderse, no solo en esta ilusión, sino también en este sufrimiento planetario.

Yo deseo que puedan estar firmes en Mí. Por eso, les entrego Mi Corazón humano en este día, para que sientan y entiendan lo que les digo, como un conocimiento más próximo a sus consciencias.

Mientras estoy aquí, en el día triunfante de Mi llegada, hoy no quiero que las palmas se reclinen ante Mí, sino deseo que sus vidas se entreguen a Mí, en fe y reverencia.
 

Yo te pido perdón, Señor,
por todo lo cometido.
Concédeme la Gracia de la liberación.

Amén.
(se repite 3 veces)
 

Con esas simples palabras de la oración conceden la Gracia de que las puertas del universo se abran para ayudar a las almas que más lo necesitan en este momento, especialmente a aquellas que partieron por la injusticia de la enfermedad.

Les pido que ya no sean parte del sufrimiento del mundo, pero les pido que no sean indiferentes al sufrimiento del mundo. Que sus vidas puedan ser aquel aceite que pueda cerrar las heridas de la consciencia de la humanidad con sus ejemplos, oraciones y servicio por los demás. Ustedes saben que el mundo está en caos, pero ¿qué harán para salir de ese caos y retirar del caos a sus semejantes?

Eleven sus consciencias hacia las frecuencias verdaderas del universo. Nútranse de las vibraciones del Amor y de la Unidad de Dios, porque así atraerán hacia el mundo la Sabiduría Divina que los hombres y mujeres de la Tierra necesitan, en este tiempo, para encontrar las soluciones seguras de estos tiempos.

Hoy Mi Corazón se abre aún más ante ustedes y el mundo, y emana sus siete poderosos Rayos hacia todas las direcciones del planeta, especialmente hacia todas las consciencias que viven en la oscuridad y el sufrimiento.

No crean en aquello que les prometen, crean en Mi Palabra, porque la Palabra no es Mía, sino de Dios. La Sagrada Palabra surge de Su Fuente y llega a través de Su Servidor fiel, el Cristo.

Para que la humanidad sea abrazada por Mi Espíritu Consolador deben existir sacrificios verdaderos, no grandes, sino pequeños, que puedan reparar el Corazón del Padre de todo lo que hacen Sus hijos, de tiempo en tiempo.

Por eso, vengo a traerles la fuerza de la determinación, para que puedan vivir la fuerza de la fe. El Espíritu Santo los ayudará, purificará sus caminos y el Espíritu Santo abrirá las puertas para entregar a todos Su Ciencia y Entendimiento para que, finalmente, sean una Nueva Humanidad.

A Mis Pies, tengo todas sus intenciones, las cuales recojo con Amor. Aquí veo intenciones de todos los lugares del mundo, intenciones verdaderas y sinceras de corazones tan simples y humildes que piden  el gran cambio de la humanidad y la cura integral de este planeta.

Es allí, en ese estado de consciencia, de cooperación, de fraternidad y hermandad, en donde siempre necesito ver a sus corazones pensando en las necesidades de los demás, para que todos puedan alcanzar la luz, la cura y la reconciliación.

Ahora, recemos para que esta Sagrada Semana pueda tener sus fuertes impulsos en todos los mundos internos y para que los corazones, a pesar de donde se encuentren en este momento, sepan que Mi Corazón humano, aquel que vivió, murió y resucitó por ustedes, hoy está presente como un sagrado Tabernáculo en los hogares del mundo que le abrieron las puertas a este encuentro sagrado.

Por eso, los bendeciré bajo el Espíritu sublime de los Sacramentos y, especialmente, de la Comunión Espiritual que podrán vivir nuevamente Conmigo en todos los días de esta Sagrada Semana.

Sientan el alivio que les estoy ofreciendo, y descansen en Mis Brazos de esta batalla que vive el mundo entero, porque haré guerreros de servidores, haré victoriosos de los más humildes, haré sacerdotes de aquellos que vivan Mi Palabra y sean Mi Palabra para el mundo.
 

Padre Celestial,
que a todos conduces,
acepta nuestra oferta de entrega a Ti,
guíanos por el camino del amor,
para que Tu Voluntad sea hecha.

Amén.
(se repite 3 veces)
 

Y ahora los dejaré con la Comunión Espiritual, estas sagradas celebraciones que les he encomendado a Mis sacerdotes de esta Congregación, no solo por ellos, sino por todos los sacerdotes del mundo que deben ser el puente entre el Cielo y la Tierra en este momento planetario.

Les agradezco y vayan en paz, en la certeza de que todo cambiará.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Maratón de la Divina Misericordia
APARICIÓN DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, PARA LA 81.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

No hay mal que pueda prevalecer donde Yo estoy, porque el triunfo de Mi Corazón es una realidad en los corazones que se abren para recibirme y adorarme. Es allí en donde Yo coloco todos  los Códigos y Principios de Dios para que las almas, viviendo la transformación, alcancen la redención.

Es en este momento que eso sucede, en el que todas las almas de la Tierra, independientemente de dónde se encuentren o estén, por medio de este encuentro Conmigo reciban los códigos y los méritos de Mi Pasión y aún más, los méritos alcanzados por su Maestro en el universo, después de la Ascensión.

Hoy vengo a hablarles de ese lugar del universo en donde Me encuentro, una revelación que aún no ha llegado a la raza humana, porque no está escrita en el libro sagrado de la Biblia.

Son ustedes en este tiempo, como Mis siervos y apóstoles que deberán dar continuidad a la historia de su Maestro y Señor en el universo, para que Mi Iglesia Celestial esté más cerca de las almas sedientas de Dios y principalmente de aquellas que aún no encuentran la salida.

Así como ustedes viven aquí, en la superficie de la Tierra, bajo gobiernos que son puramente humanos, en el Universo existe el verdadero Gobierno espiritual, que rige una gran Confederación de consciencias, que en estados puros de ascensión y evolución viven, al igual que ustedes, en el universo material, pero en otros planos de consciencia, en donde esta civilización humana muy, pero muy lentamente ha tomado contacto con esa realidad y sobre todo con esta existencia.

¿Qué les quiero decir con todo esto? Que la vida no termina aquí ni tampoco la vida comienza aquí. La vida original surge del Universo, de la Fuente, y así como la Fuente generó la vida por medio de la Divina Voluntad del Padre, así también el Padre Eterno decidió que existiera un Gobierno Universal del cual ustedes también forman parte, así como muchas otras consciencias que hoy no pueden ver ni percibir.

El Universo espiritual es más real que el universo material. La materia es corrupta y muere, pero es un vehículo fundamental para que la ciencia y la vida de los seres puedan experimentar lo que cada alma necesita para aprender y para evolucionar.

Ese Gobierno Espiritual que existe en el Universo es eterno, poderoso y emblemático, porque su eje principal y primordial es el Amor, que en otras periferias del sistema de vida universal colma a todas las consciencias de sabiduría y unidad.

Ese Gobierno fue asumido por su Maestro y Señor después de la Ascensión, y es desde allí desde donde Yo vendré al mundo, desde donde retornaré para mostrar Mi verdadera Faz, aquella Faz que conocieron los apóstoles, así como Yo les dije en el día de ayer.

A través de ese Gobierno Universal no solo se pueden vivir y cumplir las Leyes, sino que todo lo que es vida y vibración es guiado y conducido por ese Gobierno espiritual.

De ese Gobierno, Moisés recibió los Mandamientos; por ese Gobierno, Abraham fue inspirado a proteger su pueblo; de ese gobierno, Juan, el Bautista, habló, predicó y enseñó a los hombres y mujeres de la Tierra. Y de ese mismo Gobierno espiritual del Universo, Yo traje para ustedes el Evangelio, las parábolas, para que pudieran comprender de una forma más simple lo que verdaderamente existe en el universo y está latente.

Aunque ese Gobierno aún existe en el Universo, y mientras la humanidad aún demora mucho tiempo en ingresar al verdadero sistema de la vida universal para cumplir las leyes y todo lo que de ese Gobierno emana, Yo los estoy preparando en estos últimos tiempos para que todos los seres, que dicen vivir en Cristo y por Cristo, tengan consciencia y conocimiento de esa poderosa emanación del Gobierno Espiritual, al cual su Maestro y Señor rige y acompaña de cerca.

Lo que hoy quiero decirles es que ese Gobierno espiritual fue el que Me envió al mundo no solo hace más de dos mil años, sino que también Me ha enviado en este tiempo final para que, por medio de la Divinidad y del Espíritu de Cristo, las almas tuvieran la Gracia y la oportunidad de encontrar el camino que muchos perdieron a lo largo de estos últimos tiempos.

Todas las consciencias del Universo dependen de ese Gobierno espiritual y ustedes también dependen de ese Gobierno espiritual. Al no estar bajo su gobierno, la humanidad está sufriendo porque pierde la esencia de lo que, en verdad, tiene que realizar y cumplir.

Ese Gobierno espiritual inspiró el surgimiento de esta raza. Desde el principio de todo y hasta los días de hoy, esa aspiración del Gobierno espiritual está latente. Ahora, en este tiempo y en este momento, llamo a todos los corazones para que ingresen con sus consciencias en ese Gobierno espiritual que, desde el principio los viene acompañando y que, a través de los últimos tiempos, después de 1950, ha intervenido en la humanidad para que ella no se volviera a autodestruir como en la Atlántida o en la Lemuria. De esa forma, las almas tienen la oportunidad de liberarse de sus deudas y de la viciada cadena de errores humanos.

Quien está con su consciencia en el Gobierno espiritual, por más que profundamente no lo conozca, pero si lo sintoniza a través del corazón y de la oración es considerado por ese Gobierno espiritual, en este momento final, en todo lo que ese Gobierno realizará en el mundo, especialmente en el momento más difícil de la humanidad, momento que recién comenzó.

No vengo a hablarles de algo abstracto, compañeros, hoy vengo como Portavoz de ese Gobierno espiritual que rige a este universo y a otros, que es un espacio especial de la Consciencia de Dios, en donde el Amor es lo primordial para tomar grandes decisiones, evolutivas e importantes proyectos de vida en todo el universo.

Así como a Abraham y a Moisés ese Gobierno espiritual se les reveló y se les aproximó para fortalecer el Proyecto Sagrado del pueblo de Israel, hoy a través de su Maestro y Señor, Jesucristo, por medio de Su Corazón Misericordioso y Glorificado, las almas tienen la oportunidad esencial y espiritual de ser contempladas y consideradas por ese Gobierno Mayor, para que no solo cada uno de ustedes cumpla con la misión que Dios les confió desde el principio de la Creación, sino también para que se unan a este momento en el que ese Gobierno espiritual del universo se aproxima a la Tierra, para poder socorrerla y ayudarla en este momento crucial.

Esto también es uno de los últimos impulsos que hoy les traigo.

En ese Gobierno espiritual también se encuentra Mi Madre Celeste y todas las consciencias que la acompañan para que pueda llevar adelante su tarea planetaria con cada uno de Sus hijos, con cada una de las naciones, con cada uno de los pueblos, con cada corazón que sufre por no poder encontrar a Dios.

Será este Gobierno espiritual el que volverá a intervenir, en el planeta y en la humanidad, así como lo hizo en otros tiempos, para intentar corregirla y advertirle de lo que la humanidad verdaderamente necesita cumplir y realizar en nombre de Dios; y esto va más allá de cualquier religión o credo. Es una situación espiritual y cósmica que une directamente a cada uno de ustedes con la Fuente mayor de ese Gobierno espiritual.

En los planos internos de la consciencia planetaria, en un lugar poco accesible para cualquier ser humano, en lo alto de los Himalayas, el Gobierno espiritual que Yo rijo y conduzco tiene una base espiritual en el planeta para guiar a la humanidad de cerca.

Consciencias de sabiduría, de amor y de profunda hermandad, se reúnen en ese espacio, de tiempo en tiempo, después de 1950 y hasta el presente, para guiar a la humanidad en los planos internos, para que la humanidad reconozca que no solo perdió su guía a través de la Ley de Dios, sino que también perdió su contacto interno con la Fuente.

Por medio del Gobierno espiritual del universo, hoy su Maestro y Señor vuelve a reintegrar, en lo profundo de las esencias, esa conexión necesaria con el Padre Eterno. Esto no es una Gracia ni un merecimiento, es parte de una gran necesidad planetaria para que por lo menos la mayor parte de la humanidad se pueda salvar y redimir.

Los pilares del conocimiento de la verdad y de la lealtad son las bases fundamentales para la acción de Mi Gobierno espiritual, rodean a estos pilares los grandes principios del amor, de la sabiduría y de la fe.

En este tiempo culminante, esto es posible por las almas que oran a la Fuente de Mi Divina Misericordia, porque lo más importante, compañeros, es lo que las almas necesitan recibir en su interior para poder llevar adelante su compromiso Conmigo.

Ese Gobierno Espiritual se revelará a la humanidad de una forma que nunca nadie ha visto, y el despertar volverá a impulsar a la raza humana para que reconozca lo que aún necesita vivir y cumplir, en este tiempo, para que los nuevos Cristos puedan despertar.

Hoy, bajo esta Consciencia y Sabiduría que los rige, volverán a ofrecerme su Comunión espiritual para que Yo pueda volver a obrar en la humanidad, en los lugares más necesitados de asistencia no solo espiritual, sino también material. Y así, volverán a recibir de Mí los códigos de Luz que necesitan para hacer de sus vidas ejemplos de Mi Obra en la Tierra.

Ante este Gobierno Espiritual que está presente por medio de Cristo, vamos a vaciar nuestros seres completamente, para que los impulsos crísticos colmen nuestros corazones y renueven la vida planetaria en este momento culminante de la humanidad.

Hermanos, por favor, la mesa.

A través de esta celebración eucarística, y por medio de la Comunión espiritual que en este momento podrán vivir las almas del mundo, Yo volveré a traer hacia la Tierra, por medio de Mi Corazón, los pilares del conocimiento, de la sabiduría y de la lealtad.

Los invitamos a ponerse de pie o a arrodillarse en este momento.

“Padre, Tú enviaste a Tu Hijo para que las almas volvieran a aprender sobre el amor y el perdón. A través del sacrificio vivido por Tu Hijo, concédele a este planeta y hasta humanidad, la Gracia extraordinaria de volver a recuperar el sentido y el camino de la evolución para que, a través del conocimiento, de la sabiduría y de la lealtad, las almas despierten a su misión y al sentido y razón de haber venido aquí, a la Tierra, en Tu Nombre. Amén”.

Cuando Yo celebré la Última Cena, los apóstoles conocieron al Gobierno espiritual por medio de la Comunión Conmigo. Esa noche fue definitiva no solo para su Maestro, sino también para toda la humanidad a través de la presencia de los apóstoles.

Hoy vengo a realizar el mismo ejercicio, con una consciencia más amplia en todos, para que no solo recuerden que estoy presente en el Cuerpo y en la Sangre por medio del pan y del vino, sino también que estoy presente en el universo, esperando el gran momento de Mi Retorno a la humanidad.

Fue así que tomé el pan, se lo ofrecí al Padre para que fuera transubstanciado y santificado. Enseguida lo partí y lo entregué a Mis apóstoles diciéndoles: “Tomen y coman, este es Mi Cuerpo, que será entregado por los hombres para el perdón de los pecados”.

Te alabamos, Señor, y te bendecimos.
Te alabamos, Señor, y te bendecimos.
Te alabamos, Señor, y te bendecimos.
Amén.

Y la Luz del conocimiento, de la sabiduría y de la lealtad ingresó en los apóstoles, para que fueran Mis representantes en el planeta hasta los tiempos de hoy.

Enseguida tomé el Cáliz, el que, después de Mi Ascensión, recorrería algunos lugares del planeta, para que el triunfo y la victoria del Sagrado Cáliz del Señor se derramara en toda la humanidad y en las generaciones siguientes, con el fin y el sabio propósito de que, a través del Cáliz, naciera la primera orden religiosa en la humanidad, y de ella surgieran muchas órdenes más, de las cuales Yo Me serviría para cumplir Mi Obra en el planeta.

Elevé el Santo Cáliz para que fuera transubstanciado y santificado. Enseguida se lo ofrecí a los Apóstoles, diciéndoles: “Tomen y beban todos de él, porque este es el Cáliz de Mi Sangre, Sangre de la Nueva Alianza, que será derramada por su Señor para el perdón de las faltas. Hagan esto en memoria Mía.

Te alabamos, Señor, y te bendecimos.
Te alabamos, Señor, y te bendecimos.
Te alabamos, Señor, y te bendecimos.
Amén.

El Cuerpo y la Sangre viva de Cristo.

En unión con el Gobierno Espiritual de Nuestro Señor Jesucristo, rezamos la oración que Él nos enseñó.

Padre Nuestro.

Padre Nuestro (repetimos en inglés)

Que la Paz, el Amor y la Sabiduría de Cristo desciendan a la Tierra.

Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra Tuya bastará para sanarme.

En este momento, unidos a todos nuestros hermanos del mundo, en sus hogares, naciones y grupos, recibimos el Sacramento de la Comunión espiritual y así, reparamos el Corazón de Dios.

Escuchamos tres campanadas.

La forma de Luz de Cristo ha ingresado en las almas que se abrieron para comulgar con el Señor. Amén.

Les dejo la Luz de Mi Gobierno espiritual para que también comulguen con él, para que más almas en el mundo aprendan a vivir en el amor poderoso de la Ley.

Agradezco profunda e internamente a todos los que se autoconvocaron espontáneamente para orar por Mi Divina Misericordia, sabiendo que es urgente y necesario rezar por la cura de la humanidad. Pero recuerden que, en los próximos días, y a través de la Poderosa Novena a San Rafael Arcángel, el Padre Creador volverá a ingresar en el planeta y en la consciencia de la humanidad para llevar adelante la segunda etapa de Su misión espiritual.

Únanse a Rafael Arcángel en esa sagrada misión.

Yo los bendigo bajo la Luz y la Sabiduría del Gobierno Espiritual de su Señor.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Les agradezco.

APARICIÓN DE SAN JOSÉ EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

No teman porque, a pesar de todas las adversidades, a pesar de las miserias que desbordan de sus corazones y de que a veces les falta la esperanza, el Corazón de Dios, hijos, aún pulsa dentro de cada uno de ustedes.

Sientan este universo interior que está por detrás de todas las capas de ilusión en las que esta humanidad vive constantemente. Ya está llegando el tiempo de que la verdad se revele a todos los hijos de Dios y que se reconozcan Sus hijos, que puedan percibir la semejanza que existe entre el Creador y Sus criaturas.

Por eso, no teman. No teman por las ilusiones del mundo, solo teman estar distantes de Dios, porque este es un Don de Su Santo Espíritu, que no permitirá que cada uno de ustedes abandone Su camino.

Mayor que todas las enfermedades que rodean a este mundo es la enfermedad que habita en el interior de los seres humanos y que no les permite aproximarse a Dios. Y esta enfermedad, hijos, debe comenzar a ser curada, porque solo ella les impedirá vivir la Voluntad Divina.

No será ningún plan del adversario lo que los separará de Dios si, dentro de cada uno de ustedes, esta unión se perpetúa. Por eso deben comenzar a trabajar, de adentro para afuera; procurando, en lo profundo de su interior, la conexión con Dios; esta puerta hacia el Universo, hacia el infinito que hay en sus corazones.

Hoy no vengo a hablarles de las enfermedades de este mundo, tampoco vengo a decirles sobre las miserias humanas, sino de la perfección que se esconde dentro de cada uno de ustedes, así como de la perfección que se esconde en lo profundo de este planeta y que les debe ser revelada.

Vengo a elevar sus consciencias una vez más, para que salgan del punto en el que hoy se encuentran y se coloquen en las dimensiones celestiales que no están distantes de ustedes, sino que están en su interior, que están en lo invisible de este lugar, que se esconden debajo de sus pies, en el corazón más profundo de esta Tierra.

Hoy, hijos, no vengo a hablarles de aquello que no merecen recibir, no vengo a señalar aquello que deben transformar, porque Yo conozco profundamente el corazón humano, él aún pulsa en Mi interior, porque así es la Voluntad de Dios. Mi Corazón humano solo se fundirá en el Padre cuando cada corazón que pulsa dentro de ustedes también lo haga.

Por eso, los comprendo cada vez más. Sé de sus flaquezas, de sus limitaciones y de sus dificultades, pero Yo también sé del misterio que se guarda dentro de ustedes y que desconocen.

Veo con Mis ojos a sus seres transparentes y contemplo en su interior la esencia divina. No preciso mirar hacia el cielo para encontrar a Dios. Hoy Yo miro a cada uno de ustedes y puedo encontrarlo. Sus esencias son espejos vivos de la Consciencia Divina, y muchos creen que ya lo saben, que ya lo comprenden, pero no es una cuestión de comprender o de saber, porque la humanidad sabe muchas cosas y sin embargo se mantiene en el punto en el que está.

Llegó el momento de dejar a ese Dios Vivo expresarse dentro de cada uno de ustedes. Y eso se hace con la rendición, parando de observar las miserias humanas, parando de señalar los errores ajenos o los errores del propio corazón y buscando, hijos, la verdad que habita en lo profundo de sus corazones.

Esa verdad silenciosa también se encuentra y se revela a través del silencio. Pero para silenciarse y buscar a Dios en el propio corazón, deben ser valientes de espíritu, porque el Creador no se parece a lo que ustedes piensan. Él no se expresa como ustedes se expresan todos los días. Él no aspira a sobresalir sobre nada ni nadie, tanto es así que Se mantuvo silencioso en su interior desde el principio de la Creación. Pero ahora, ese Corazón pulsa, ese Verbo se quiere expresar, se quiere revelar a Sí mismo, primero para cada uno de ustedes, después para toda la Creación.

Es el momento de que la humanidad exprese el Pensamiento Divino y, más que ese Pensamiento, es momento de que la humanidad exprese al propio Dios, porque solo de esa forma podrán superar la unión de los tiempos llamada transición de este planeta.

Por eso, silénciense, cada uno delante de Dios. Dejen que sus almas se rindan, que puedan traspasar los umbrales de las miserias y de las dificultades humanas, tanto en ustedes como en el prójimo.

Porque no es verdad que no son perfectos. ¡Sí, ustedes son perfectos!, pero aún no descubrieron quienes son, porque no lo expresaron ni en el Cosmos ni en la Tierra, a pesar de que un día vieron alzado en una Cruz a Aquel que para ustedes fue un espejo de lo que verdaderamente son.

Dejen de lado sus temores y también sus aspiraciones.

No busquen los lugares que no les corresponden, busquen su propio lugar en el Corazón de Dios y no en este mundo.

No queden buscando papeles en el teatro de esta Tierra, busquen la verdad en el propio corazón y quieran expresarla.

No busquen la verdad en el prójimo, no quieran que él exprese a Dios, porque eso es tan humano como la humanidad que ustedes conocen.

Es el momento de que cada uno busque a Dios en sí mismo, contemple delante de sí los altares celestiales y, postrado ante esos altares, pueda rendirse a Dios.

Hoy Yo les digo todo esto, hijos, porque Mi Corazón también estuvo enfermo, perdido en las ilusiones humanas, creyendo tener una misión, un papel principal en la historia de este planeta, porque Dios me hizo padre de Su Hijo y, en un momento, me llamó a Su Reino y Me pidió abandonarlo, lo que para Mí era abandonarlo, porque Yo pensaba que esa era Mi misión y que este plan no se cumpliría porque el Hijo de Dios no estaría protegido y la Madre de Dios tampoco sería amparada.

Pero, en el momento en el que Yo estaba en los brazos de María, y sin que Ella me dijera una palabra y Yo tampoco le hablara nada, encontré el silencio que Me mostraba la semejanza con Dios. Vi reflejado en el Corazón de María el Universo Celestial, el mismo Universo que se reflejó en Mi interior. Reconocí la semejanza con Dios, quién era Yo y quién es Él. De esa forma, no temí entregar Mi Espíritu en Sus Brazos e ingresar en Su Tiempo Eterno, caminar hacia la Fuente de la Creación, hacia el eterno servicio al Corazón de Dios.

Ustedes, hijos, no precisan dejar este mundo para comprender lo que les digo, porque no es necesario. Hoy el Creador los llama para algo diferente, los llama para encontrar ese misterio a través del esfuerzo y de la rendición, a través del silencio y de la soledad interior, esa que es tan temida por la humanidad, porque, a veces, parece que tienen miedo de descubrir la verdad, porque se perderían de sí mismos, de todo lo que creen ser.

Si por un instante pudieran contemplar la Verdad Divina, no dudarían en abandonarse para ser lo que verdaderamente son.

Recuerden que aún están transitando la Cuaresma, ese momento de encontrarse a sí mismos y de encontrar a Cristo, primero dentro de ustedes y después delante de ustedes, cuando por Su infinita Misericordia, podrán reencontrarlo en este mundo.

No teman al desierto, no teman percibir que las almas se debilitan, porque el Creador tiene una Voluntad para cada ser de esta Tierra y esa Voluntad se cumple no como ustedes piensan, sino como Él la conduce, según el permiso que las almas le dan. Por eso, paren de mirar hacia los lados y comiencen a mirar hacia adentro.

El Plan de Dios se está manifestando, está buscando ganar el espacio dentro de ustedes que la humanidad nunca le dio, pero este es el tiempo de darle.

Que este desierto sea fecundo, la oportunidad de estar transparentes, de vivir esa tan temida transparencia. Prepárense para la Pascua, para entregarse completamente, sin miedo, para estar vacíos delante de Dios.

Los acontecimientos planetarios muchas veces pueden ser usados para cumplir la Voluntad Divina. Sepan hacer de las adversidades un momento para fortalecerse. Sepan hacer de la próxima Sagrada Semana un momento de estar ante Cristo en lo más profundo de sus corazones, de participar con Él verdaderamente de Su Pascua, de sentir Su soledad, Su agonía y Su entrega; y vivir esa soledad, esa agonía y esa entrega, porque eso es lo que su humanidad vive, es parte del camino que deben recorrer para rendirse a Dios, para vencer aquello que la humanidad más teme: la entrega, el sacrificio y la llamada muerte. Y así, descubrirán quiénes son y quién es Dios, en ustedes y en toda esta Creación.

Mientras les hablo, Mi Corazón se abre, y todos los códigos más profundos que alcancé en nombre de la humanidad, todo el camino que tracé para estar aquí, los deposito en estos sagrados Relicarios que Yo bendigo para cada Centro Mariano y para Mi amada África.

Este es el séptimo Relicario, que Yo aspiro a que llegue allí, para que comprendan que Mi Corazón permanece con aquellos que más lo necesitan. Yo estoy con ustedes, hijos Míos, como con cada hijo de esta Tierra, estoy en cada hogar y en cada corazón, porque Mi Corazón está unido a Dios, y este mismo Corazón Divino y Celestial habita dentro de ustedes.

Contemplen los Relicarios para descubrir esta verdad, para estar delante de un espejo, así como Yo estuve delante del espejo del Corazón de María. Hoy les entrego el espejo de Mi Casto Corazón, a través de cada Relicario consagrado por Mí. Que esta Gracia se expanda por los cuatro puntos de este mundo, para que todos los seres tengan la oportunidad de descubrir la verdad sobre sí mismos.

Mientras en omnipresencia, Mi Corazón se multiplica para ingresar en cada uno de esos Relicarios, les pediré que canten, que traigan hasta aquí incienso y agua bendita para que, Conmigo, los consagremos y los ofrezcamos a Dios.

Cántico: Sagrado Relicario.

Ahora contemplen el mayor de todos los Relicarios, Aquel que guarda el Cuerpo y la Sangre de su Señor, Aquel que es el eterno espejo de lo que ustedes deben ser, de lo que deben descubrir.

Por la autoridad que Mi Hijo un día Me concedió como Sacerdote ante Dios, consagro no solo esta Eucaristía, sino también a cada sacerdote de este planeta. Que reciban la castidad, la humildad, la renuncia y el vacío de Mi Casto Corazón, para que de esta forma sean cálices vivos para la Consciencia de Cristo. 

Vamos a orar juntos ante el Ángel de la Presencia, no solo para la consagración de estos elementos y para la transustanciación del pan y del vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo; vamos a orar por la reparación del Corazón de Nuestro Señor, por todos los males causados por esta humanidad. Vamos a orar clamando, en nombre de cada ser de esta Tierra, para que todos vean, delante de sí, la Verdad Celestial, se puedan fundir en ella y verla revelada en su propio interior.

Oremos al Padre, clamando por Su Misericordia. Y esa misma Misericordia, que emana del Corazón insondable de Dios, consagra estos elementos y repara la consciencia humana. De esa forma, hijos, en ese misterio divino, el propio Corazón de Dios es reparado.

Oración: Padre Nuestro (en portugués y en arameo).

Que suenen siete campanadas para proclamar la paz en ustedes y en este mundo.

De esta forma, Yo los bendigo y les agradezco por escuchar Mis Palabras, meditar sobre ellas y encontrar esa verdad en sus corazones.

Les agradezco y los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hermana Lucía de Jesús: 

Vamos a finalizar, a pedido de San José, con el Himno a San José, sintiendo toda esa historia que pulsa dentro de cada uno de los siete Relicarios consagrados hoy por Él.

Cántico: Himno a San José.

 

APARICIÓN RESERVADA DE LA VIRGEN MARÍA, EN EL MONASTERIO DE LA CONFRATERNIDAD DEL SEÑOR, GUATAVITA, CUNDINAMARCA, COLOMBIA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hoy vengo de lo más elevado del Universo y llego a este planeta para poder asistirlo y socorrerlo.

Este es el planeta principal de Dios dentro de la Creación.

Este es el Proyecto que una vez se originó por una causa mayor y desconocida.

Por eso estamos aquí, por eso entregamos nuestras Vidas y nuestros Corazones por la humanidad para la concreción de ese Proyecto de Amor y de redención; el que una vez fue vivido por todos durante la presencia de Cristo en la Tierra; durante Su Pasión, Muerte y Resurrección.

Hoy desciendo en lo más alto de las montañas de los Andes y comienzo a preparar en los planos internos la próxima Peregrinación por la Paz.

Al mismo tiempo, las Jerarquías universales se unen bajo un mismo propósito y una misma misión, ya que la necesidad planetaria es muy grande en estos tiempos.

A medida que transcurren los días, las semanas y los meses, muchos acontecimientos se desencadenan. La situación planetaria se agudiza y la realidad del mundo interno de los seres humanos también se agudiza.

Por eso, el Universo de Dios nos está llamando a todos a participar de esta importante asistencia a la humanidad, de este importante rescate planetario que comienza primero dentro de cada uno de ustedes, agradeciendo a Dios por la vida que Él les concedió; agradeciendo al Universo por la oportunidad de saldar sus deudas y experiencias pasadas, no solo de este planeta sino también del Universo.

Por eso, hijos Míos, este es el momento de la gran purificación, pero también es el momento de reconocerse como dignos hijos de Dios, para que muchos más se puedan reconocer como dignos hijos de Dios.

Hoy les traigo en Mi Corazón Inmaculado la experiencia de ese Proyecto genético, el que en tiempos remotos comenzó aquí en la Tierra con Adán y Eva.

Todos ya sabemos, hijos Míos, que el Proyecto se desvirtuó y él se desvió del camino del Padre, de la dirección que le estaban dando los arcángeles en aquel tiempo, porque la tentación llegó al hombre de superficie y a la mujer de superficie, a través de Adán y Eva.

Por más que ese Proyecto se haya desviado, Dios lo intentó de nuevo para con cada uno de Sus hijos. Él volvió a crear nuevas civilizaciones, nuevas experiencias y culturas que vinieron caminando a través de los tiempos hasta el presente.

Pero ahora, la humanidad de superficie se encuentra en un momento semejante al del pasado, y ese Proyecto deberá ser corregido primero dentro de ustedes, para después poder ser corregido en el resto de la humanidad.

Por eso todos somos llamados por el Universo y por las Jerarquías universales para poder llevar adelante la corrección de ese Proyecto genético que comienza con la purificación y con la redención de sus vidas y que terminará con la victoria espiritual de sus almas sobre todo mal.

Cristo, Mi Hijo, les enseñó cómo hacerlo. Él vino a este mundo y encarnó en este mundo para poder enseñarles cómo hacerlo.

No deberán ser crucificados, martirizados ni castigados. Deberán vivir su redención y su purificación con valentía, todos los días, sabiendo que existe una meta espiritual que deberá concretarse por cada uno de ustedes.

Por eso, hijos Míos, en Mi Corazón Inmaculado está guardada la esencia de ese Proyecto genético, que es el Proyecto que Dios pensó para esta parte de la Creación y para este planeta azul.

Si la humanidad aún sigue destruyendo a los Reinos de la Naturaleza y a todo lo que existe en la superficie, si aún los seres humanos se maltratan los unos con los otros por medio de las guerras, de los conflictos, por medio de todo lo que el ser humano idealiza día a día, estarán haciendo derrotar al Proyecto de Dios; estarán alejándose del camino de la Luz y de la Verdad.

Por eso, Yo Me ofrezco como Mediadora y como Emperatriz Universal para interceder por este Proyecto genético que aún no terminó y que todavía deberá concretarse con la colaboración y la adhesión de cada uno de ustedes, Mis hijos.

Es posible hacer surgir una Nueva Humanidad, pero será necesario que la humanidad se arrepienta verdaderamente y que pida perdón por sus pecados, por sus faltas, por sus omisiones e indiferencias, por todo lo que está fuera de la Ley.

Sabemos, hijos Míos, que la mayoría no está dispuesta a hacer eso. Por eso, la vida de la mayoría de las personas llega a situaciones extremas y difíciles. La vida de las personas atraviesa grandes sufrimientos y pruebas por no colocarse en el Corazón de Dios y pedir Misericordia.

Pero ustedes, hijos Míos, que ya han aprendido a hacerlo y a vivirlo día a día, sigan difundiendo al mundo el poder de ese arrepentimiento y penitencia para que las almas más perdidas también alcancen la reconciliación con Dios, porque el Padre Universal no es un juez, es un Padre de Misericordia, es una Consciencia Divina de Amor y de Sabiduría que aún espera escuchar el pedido de Sus hijos.

Por eso, son tiempos en los que todo se definirá. Y el tiempo está terminando, hijos Míos.

Es hora de saber decidir verdaderamente, teniendo cuidado y mucha prudencia, para que sus caminos estén en los caminos de Dios y para que nadie ni nada los quite del camino de Mi Hijo, el Cristo.

El Corazón de Mi Hijo se silencia ante la situación planetaria. Él, más que nadie, ve que hay mucha necesidad. Por eso, Yo le imploro todos los días que Me deje venir a la humanidad y descender a la Tierra, de una forma espiritual o más próxima a ustedes, para poder conducirlos y guiarlos hacia donde Dios lo necesita.

Dios no podrá quedar en la consciencia de ustedes como un solo Dios, porque Dios es algo más grande e infinito. Él es ese misterio que aún no se reveló a la humanidad, pero que se comunicó a través de los tiempos con muchos hijos Míos para poder construir y manifestar esa sagrada civilización, como las que existen en otros puntos del Universo y que la humanidad aún no quiere reconocer, ni siquiera la propia Iglesia.

El Proyecto de Dios no se puede asemejar solo al cristianismo. El Proyecto de Dios es impulsado por algo universal y cósmico. Está integrado por una inmensidad de Consciencias y de herramientas que la humanidad una vez conoció y que hoy no recuerda por tener velos en su consciencia.

Para poder sacar a la humanidad de la situación en la cual se encuentra, hijos Míos; es la ayuda de esas sagradas Consciencias del Universo, de los más elevados ángeles y de las herramientas del Padre, que la humanidad conseguirá salir de esa situación en la cual se encuentra.

Si eso no sucediera, si esa intervención no aconteciera, el Proyecto quedaría inconcluso. Y, ¿qué sería de esta humanidad y de esta superficie?, la cual Dios les entregó para que pudieran aprender a vivir el amor y el perdón.

De Mi Corazón emano estas instrucciones porque son parte del Conocimiento Divino, porque la humanidad no solo puede quedarse con lo concreto y lo material. La humanidad para poder salir de la perversión y del caos, que impone Mi enemigo, debe elevar su consciencia hacia lo espiritual y lo cósmico.

Pero pongan atención en algo, queridos hijos, existe un solo camino y una sola dirección para alcanzar el contacto con el Universo y no otros.

Hay muchas almas en la superficie que se confunden con la espiritualidad, creando movimientos y grupos paralelos al Plan del Padre, creyendo absolutamente que ese movimiento es real y verídico. Si no está la Jerarquía, hijos Míos, no está Dios y no está el contacto.

La humanidad necesita de la intervención de la Jerarquía y de la Ley de la Jerarquía porque ha demostrado que sin la Jerarquía está perdida, no solo por la desobediencia sino por la falta de amor a la instrucción.

Por eso es importante que tengan presente, en este momento, el amor a la instrucción, no solo de la Jerarquía espiritual sino de aquellos que se ofrecieron para guiarlos en esta encarnación y en la superficie.

Es hora de disolver las apariencias, los juicios y las críticas. Es hora de traspasar, por medio del amor, el portal que los llevará a comprender la vida cósmica y cómo esa vida proveniente de la Fuente de la instrucción del Universo se manifiesta a través de diferentes corrientes, que son caminos que llevan el conocimiento a las almas y a las consciencias.

El legado que ustedes recibieron a través de los tiempos y hasta el presente es único. Ese legado está pleno e impregnado de códigos de Amor, de Misericordia y de perdón, de pureza, de hermandad y de unión para la Nueva Humanidad.

Es así, queridos hijos, que deben recordar que son una civilización en transición y que aún está a tiempo de poder construir el puente para lo nuevo, para lo que deberá llegar y manifestarse en la nueva raza.

Por eso todo lo que hagan y lo que ofrezcan no solo internamente, sino también exteriormente, por medio del servicio, de la entrega y de la donación construirá las bases de esa Nueva Humanidad porque esa Nueva Humanidad no solo será espiritual, también será concreta al vivir los patrones de conducta y los atributos divinos que una vez el pueblo de Israel vivió, y los perdió a través de los tiempos por ese eterno conflicto entre Israel y Palestina que hasta los días de hoy se vive, aun habiendo llegado Mi Hijo.

Esa incomprensión aún está presente en las consciencias de esas naciones. Pero como lo dije una vez en Fátima, el último 13 de octubre de 1917, en el que la gran Consciencia de la Madre Universal se materializó para mostrarse al mundo y a esa región; hoy vengo a decirles nuevamente como les dije a los videntes de Fátima: que para que el tercer secreto no se cumpla, la humanidad debe demostrar un verdadero cambio y un verdadero arrepentimiento.

Por eso, como Madre, intercesora y abogada, guiaré a las almas hacia las Islas de Salvación; y llegarán las almas que necesitarán despertar y colocarse al servicio como ustedes se han colocado, para que la mayor cantidad de almas de esta humanidad pueda seguir siendo asistida y ayudada, hasta los límites de la consciencia, hasta donde sea necesario, hijos Míos; porque este es el tiempo de dar lo mejor para que algunas cosas no sucedan; situaciones horribles e inexplicables y que parte de ellas la humanidad lleva adelante con una certeza y una acción que está absolutamente lejos de Dios, del amor y de la pureza.

Es así, que los sagrados recintos que Dios concibió para el mundo, y que trabajan y actúan silenciosamente, se ofrecen para ayudar a la humanidad para encontrar el camino de la hermandad. Porque en la hermandad estará el sentido de reconstruir esta raza de superficie y de volverla a insertar en el Proyecto que una vez comenzó en el Génesis y que quedó inconcluso.

Ahora, hijos Míos, lleven Mis palabras a sus corazones, así como Yo llevo en Mi Corazón las aspiraciones de Dios; Corazón Inmaculado que se ofrece para que el Padre pueda hablar para el mundo y transmitir Su mensaje.

Les pido que no ocupen sus mentes en las adversidades, en las batallas espirituales o en las pruebas. Pero sí que aprendan de ellas porque lo más importante, hijos Míos, es que puedan crecer interiormente para poder aprender a crecer en la madurez, en la responsabilidad y en la solidez de su misión personal y espiritual.

Aún el Padre espera que muchos más se ofrezcan para sufrir por el mundo, así como los pastores de Fátima sufrieron y se ofrecieron silenciosamente en aquel tiempo por la humanidad. De lo contrario, hijos Míos, hoy nadie estaría aquí. Sé que no es fácil aceptar ese camino, experimentarlo y atravesarlo. 

Dios no quiere hacerlos sufrir. Dios quiere que aprendan, así como aprendió Mi Hijo ofreciéndose completamente por amor a la humanidad, porque es el Amor que transforma el sufrimiento, las culpas y los errores. Es el Amor que los eleva y les trae consciencia y discernimiento para estos tiempos.

Desde lo más alto de las montañas de los Andes, hoy los estoy bendiciendo a todos en este día 13 de octubre, en el que Mi Corazón siente y recuerda su pasaje por Fátima; un lugar que siempre estará abierto para su cura interior y para el reencuentro con su pureza original.

Que las campanas internas del Santuario de Fátima hoy suenen plenamente, para celebrar el despertar de Mis hijos hacia el Conocimiento mayor del Propósito de Dios, manteniendo el espíritu de la fe, de la fortaleza y de la confianza a fin de que se realice la Voluntad Divina.

Yo les agradezco por haber respondido a Mi llamado en estos últimos tiempos. Y también les agradezco por el llamado al que responderán en el futuro, mientras Dios lo necesite.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE MANAOS, AMAZONAS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Mientras que los espacios en los planos internos se preparan para el descenso de la Misericordia, al mismo tiempo, su Maestro y Señor retira, de la Fuente del Sagrado Cáliz, los códigos que serán depositados y colocados en las almas de Amazonas que se animarán a presenciar los encuentros. El espacio ofrecido para esta próxima Maratón está acorde, ampliamente, con la tarea que su Señor deberá realizar en los próximos días.

Es así que el Sagrado Cáliz del Señor será especialmente traído por los ángeles para que una alianza divina se vuelva a establecer entre las almas y Dios, entre los Reinos de la Naturaleza y los hombres, aunque en el próximo tiempo sigan sometiendo a la gran floresta de América.

Lo que se construirá por medio de la Maratón será profundamente espiritual y no externo. Es así que el efecto que esa construcción interna tendrá, dará fortaleza a los pueblos originarios para que puedan seguir protegiendo y defendiendo el sagrado Edén de Dios.

Y al mismo tiempo, esa fortaleza interior despertará inesperadamente a los que intentan sobornar a la sagrada naturaleza.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Su Maestro y Señor, Cristo Jesús

 

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO TRANSMITIDO EN NAZARÉ, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Hoy traigo, para ustedes y en esta hora, Mis Espejos Solares de la Misericordia que, como potentísimas usinas de transmutación, transforman las profundas y desconocidas condiciones humanas.

Estos Espejos Solares son los que, en este ciclo, están aproximándose al planeta para socorrer espiritualmente a la humanidad y auxiliar en el equilibrio de la consciencia del planeta.

Estos Espejos Solares de la Misericordia están unidos a las diferentes Fuentes de la Creación y, desde el Universo Espiritual, ellos emanan códigos e impulsos que llevan al despertar de la consciencia dormida y a la búsqueda del camino de la Verdad.

Estos Espejos Solares también trabajan los aspectos del ser humano, ayudándolo en la sublimación de la consciencia a fin de que el camino de la redención sea vivido conforme a la Voluntad del Padre.

Para contactar y unirse a los Espejos Solares de la Misericordia bastará orar de corazón a las tres de la tarde. Eso permitirá que, sobre la superficie de la Tierra, exista por lo menos una consciencia que reconozca esta extraordinaria asistencia espiritual y así descienda el auxilio necesario para este tiempo crucial de la humanidad.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Su Maestro y Señor, Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN LA COMUNA DE CASTEL VOLTURNO, CAMPANIA, ITALIA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Aunque parezca difícil o imposible, la victoria de Mi Corazón se está dando en la consciencia de Italia.

Por esta razón, los últimos acontecimientos le demuestran a la Jerarquía que es el momento en el que grandes definiciones se presentan al mundo para revelarle que el tiempo de la transición llegó para toda la humanidad.

En estos momentos, en los que todo parece estar más difícil y en los que las naciones más comprometidas con la oscuridad de estos tiempos son espiritualmente trabajadas por la Consciencia Divina, es cuando su consciencia inferior, su mente, su corazón y su alma se deben mantener en equilibrio por medio del silencio y de la oración. De esa forma, Yo los hago partícipes de acontecimientos muy semejantes a los que Yo viví antes de ser entregado a la cruz.

Así conscientemente, por medio de las peregrinaciones, ustedes están aprendiendo a trascender y a transmutar esas grandes y antiguas fuerzas espirituales que, en los últimos quinientos años, sometieron y esclavizaron a la humanidad, sembrando códigos terribles y oscuros en muchas consciencias.

Recuerden que el principal trabajo se está realizando aunque, aparentemente, nada esté sucediendo.

Ustedes, desde el último ocho de agosto, dejaron de servir solo a sus Comunidades-Luz para servir al planeta y, en consecuencia, a todas las naciones que están en un altísimo grado de perdición.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice, 

Su Maestro y Señor, Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE LAVRAS, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

A través de Mi Aparición diaria le traigo al mundo y a las almas el caudal potentísimo de la Misericordia de Dios, para que este ingrese en todos los espíritus que, día a día, necesitan de expiación y de amor para que algún día puedan vivir la redención.

Por medio de Mi Presencia, y a través de la Misericordia de Dios, derramo los códigos de la cura y de la reparación, a fin de que las almas se liberen de la cadena viciosa de los errores y la humanidad pueda despertar a la realidad y a la necesidad de estos tiempos.

Por esa razón, la Misericordia no solo trae expiación para las almas, sino también consciencia para que aprendan a tomar decisiones correctas para dejar las decisiones precipitadas.

La Misericordia que viene del Cielo también absuelve a las almas y, así, ciclos de oportunidades y de gracias llegan para los que profesan su fe, día a día, sin importar los errores que vivan.

La Misericordia concede la paz necesaria para poder transformar lo que necesita ser transformado.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Queridos hijos:

Cada día que pasa es una oportunidad interior de renovar los votos de unión y de compromiso para esta nueva Navidad que se aproxima, momento en el cual la atención de la humanidad estará absolutamente colocada en algo externo y material y no en algo interno y profundo.

Por esa razón, a todos los que son más conscientes y están dentro del camino espiritual, hijos Míos, les corresponderá sustentar y sostener todo lo contrario que hará la humanidad en este mes; para que, al menos, los Códigos de la Divinidad de Cristo estén presentes en la mayoría de las almas de la Tierra, a fin de que las consciencias sientan y perciban que ya no es necesario sumergirse en la vida superflua, pero sí lo es adentrarse en la vida del espíritu.

Este es el tiempo de las grandes definiciones y de los grandes pasos.

Los invito, hijos Míos, a ser constructores del nuevo tiempo para el surgimiento de una Nueva Humanidad.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

La Fraternidad de la Luz – Parte II

En el viento de la próxima primavera serán lanzadas las semillas del Cielo que, guardando dentro de sí mismas dones, talentos y gracias, sembrarán la Nueva Tierra.

Esas semillas germinarán y de ellas brotarán los primeros principios que, algún día, las llevarán a aproximarse al Sol para sentir, de él, el Fuego de Amor del Padre Universal.

Llegó el momento, después de la última tempestad, de que se detuviera la lluvia purificadora, la que refrescó y limpió la tierra para que después volviera a salir el gran resplandor del Sol de Dios.

Así, la tierra fértil de las consciencias fue preparada para recibir los nuevos códigos.

El Hijo de Dios, Jesucristo, anunció el momento de la gran intervención espiritual de los Hermanos de las Estrellas.

Los Jardineros del Espacio se congregaron para que, en el plano del espíritu, las almas recibieran para este nuevo ciclo los impulsos necesarios que los liberarán de la indiferencia y de la mezquindad.

Con el despertar de la consciencia a la vida universal puertas de comunicación internas fueron abiertas, a fin de retirar a la humanidad de la somnolencia espiritual y, así, llevarla a reconocer la Verdad de la cual se había alejado.

Después de tantas crisis el planeta está a punto de dar a luz al Nuevo Hombre, a la consciencia responsable y consecuente con los designios del Universo Espiritual.

Y aunque la Tierra siga siendo purificada y exorcizada de las influencias que la oprimen, los servidores de la luz se preparan, finalmente, para asumir y para llevar adelante lo que desde eras estaba previsto que sucediera.

En este sentido, los primeros destellos de la Fraternidad de la Luz comienzan a aparecer y las apariencias dejan de estar en primer plano para que la hermandad verdadera entre los seres se establezca en las consciencias.

Todo esto llega junto al tiempo de las revelaciones, tiempo en que cada alma, abierta a los impulsos divinos, reconoce su origen, su existencia y, sobre todo, su deber para con la Creación.

La Fraternidad de la Luz se forja con la madurez y la responsabilidad de los consecuentes, así muchos más son llevados a vivir la misma experiencia.

En la Fraternidad de la Luz no existen diferencias, privilegios ni irresponsabilidades para con el desarrollo del Plan en la superficie de la Tierra.

La Fraternidad de la Luz se forma a partir de la integración de las almas con el Propósito Divino y se basa en principios que son reglas que permiten despertar las Virtudes de Dios en los servidores que se congregan, Virtudes que los llevarán a comprender y a concretar, por medio del Plan, la Voluntad Divina.

Los que forman la Fraternidad de la Luz trabajan día y noche para construir en sí mismos ese espíritu de fidelidad y de transparencia con Cristo. Ellos se comprometen a vivir y a representar a la Jerarquía en todos los sentidos. No intentan sacar ventajas en sus tareas ni tampoco en sus trabajos. Comprenden que todo servicio es una forma de alcanzar, aún más, la entrega absoluta por el prójimo y de gestar en sí la esencia de la humildad.

Estar dentro de la Fraternidad de la Luz es aprender a seguir y a acompañar la Ley de la Jerarquía, la que auxilia de inmediato en el despertar de la obediencia que contrarrestará la desobediencia planetaria.

Dentro de la Fraternidad de la Luz existe la igualdad que lleva a la solidaridad, al bien y al respeto mutuo.

Los miembros y los postulantes a la Fraternidad de la Luz aspiran a encarnar, en sí mismos, los principios que les permitirán formar parte del Tercer Orden de la Hermandad.

Así como es en el Universo, la Fraternidad de la Luz vive cada principio como un atributo y una estrella-guía, a fin de que la vida del servidor no sea una ilusión, sino que esté alineada correctamente con el Propósito.

La nueva Red-Luz, postulante a la Fraternidad de la Luz, asume los 33 principios que la llevará, algún día, a estar plenamente en el corazón de la Jerarquía.

Todos los postulantes a la Fraternidad de la Luz asumen:

1. Seguir a un solo Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y erradicar de sus vidas las vertientes “espirituales” que desvían a las almas.

2. Tener como único y verdadero Maestro al Hijo de Dios, Jesucristo.

3. Aspirar ardientemente a estar en comunión interna con las estrellas, a fin de participar con consciencia de la vida universal.

4. No permitirse difamar o destruir, por sí mismos, la Obra de la Jerarquía.

5. Mantener la neutralidad como una meta constante para el fin de los tiempos.

6. Construir el espíritu de la solidaridad y del bien entre los hermanos de camino.

7. Desmitificar cualquier idea de poder, control o comando, sabiendo que todo impulso espiritual solo proviene de Dios.

8. Aceptar con gratitud las correcciones necesarias.

9. Dejar de justificarse para querer escapar de la Verdad.

10. Ser portador de una fidelidad absoluta e irrestricta.

11. Manifestar en la propia vida la igualdad y la transparencia.

12. No temer decir la verdad. Temer ser absorbido por la mentira y no poder salir de ella.

13. Creer en la venida de los Nuevos y últimos Cristos.

14. Confraternizar con la humanidad sin salir de las reglas que protegen la tarea.

15. Ser incansable en la oración, amoroso en el servicio y pacífico ante las dificultades.

16. Disolver de sí mismo cualquier vestigio de crítica y de repudio.

17. Aspirar a conocer, algún día, la estrella de origen.

18. Vivir el presente para no dejarse arrastrar por el pasado y sus decadencias.

19. Sostener, de forma inmutable, la antorcha de Cristo.

20. No vacilar por lo que los demás dirán. Sostener la fe en la Confianza de Dios.

21. Hermanarse con lo Divino. Desvincularse de lo superfluo.

22. Aprender a cortar la cadena del mal.

23. Asumir el compromiso y no desistir por la fuerza de las propias conveniencias.

24. Recordar el vínculo interno con Cristo.

25. Despojarse de los errores creyendo en el poder de las Leyes de la Cura.

26. Ayudar a construir el rescate planetario.

27. No desperdiciar las gracias.

28. No desperdiciar la Instrucción.

29. Ser humilde todo el tiempo. Buscar en sí mismo el espíritu de la resignación.

30. Aprender a no responder para aprender a escuchar.

31. No colocar la responsabilidad en el semejante. Asumir los errores cometidos.

32. Para no ser imprudente no dejarse llevar por la familiaridad.

33. Ser luz en las tinieblas, alivio en el sufrimiento, donación permanente en el servicio.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Me agrada cuando las almas más pecadoras se acercan a Mí contemplando el Vía Crucis.

Eso Me conforta mucho, porque sé que las almas están buscando el camino y la forma de poder retornar a Mi Corazón.

Mis Palabras pueden sonar determinantes, pero deben saber que ellas están llenas del más verdadero amor, ese amor que ustedes necesitan, día a día, para poder percibir la realidad y no engañarse.

Los que buscan los medios para llegar a Mi Corazón, ya sea a través del Vía Crucis, de la Confesión, del arrepentimiento o de la Comunión, nunca estarán solos porque estarán intentando abrir su corazón hacia Mí para que Yo lo pueda gobernar.

Mi Amor por las almas es tan fuerte que, al mismo tiempo, es determinante. Y siempre deseo que las almas conozcan ese Amor que fue capaz de darlo todo por su salvación.

Revivan cuantas veces sea necesario el Vía Crucis, porque en esos hechos del Señor están guardados los códigos del Amor Superior que necesitan, una y otra vez y miles de veces, para poder dar los pasos hacia Mi Noble Corazón.

Yo les ofrezco todo lo que Soy.

Yo les entrego todo lo que tengo, porque sé que es posible que más corazones superen al Maestro en el amor.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Mi Corazón paciente se reconforta por los corazones jóvenes que ofrecen sus vidas por Mí y, a pesar de que no tengan consciencia del valor que esto tiene para Mí, Yo los impulso siempre a la renovación de sus sentidos y formas.

En las jóvenes vidas, que se consagran a Mí, deposito Mis preciosos códigos de ascensión y de trascendencia para que ellas alcancen nuevas esferas de consciencia y de madurez.

Mi Corazón se reconforta porque por medio de los más jóvenes que se consagran a Mí completamente, Yo puedo llevar sin obstáculos los planes de Mi Obra y todo se renueva cuantas veces sea necesario.

Por intermedio de los jóvenes que se consagran, se puede abrir siempre un portal de consciencia y de elevación, ya que en ellos se puede gestar el Plan de Dios sin que la mente obstruya el Divino Pensamiento.

Mi Corazón se reconforta en los más jóvenes porque en ellos todo es posible realizar; más aún cuando existe apertura y están libres de resistencias.

Con esa libertad de las almas, que Yo alcanzo, puedo hacer prodigios no solo en esas consciencias, sino también en toda la humanidad.

Mi Corazón se reconforta y se alegra cuando la juventud responde al llamado porque, así, siempre tendré el permiso de guiarlos y de acompañarlos.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO DURANTE EL VIAJE DESDE PORTO ALEGRE, RIO GRANDE DO SUL, BRASIL, HACIA EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos hijos:

Que hoy sea devotamente honrado el Príncipe de la Milicia Celestial, San Miguel Arcángel, para que, en éste, Su día de Gloria, Él entierre Su poderosa Espada de Luz sobre las esencias del mal no redimidas y, así, triunfe la Luz de los Cielos.

Honremos a San Miguel Arcángel porque Sus ejércitos celestiales trabajan en este día, para enviar a los abismos a todos los espíritus perversos que provocan graves faltas en la humanidad y en su contraparte espiritual.

Elevemos el Estandarte de la Paz, ante la Presencia de San Miguel Arcángel, para que Él conceda la derrota de todos los infiernos y las almas del mundo se liberen de las prisiones espirituales de estos tiempos.

Que los corazones se consagren al Padre Celestial San Miguel Arcángel, para que sus núcleos más profundos y, sobre todo, sus esencias estén protegidas de los códigos del mal.

Bendito seas, San Miguel Arcángel, porque con el poder de Tu Corazón angélico y la magnitud poderosa de Tu Espada, Tú vences al mal en nombre del Amor de Dios.

Bendito San Miguel Arcángel, fiel protector del Plan de Dios, protege a todos los que invocan el poder de Tu Nombre Altísimo, ahora y siempre. Amén.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Limpia, todos los días, tu corazón con la oración luminosa y así irás alcanzando, de tiempo en tiempo, los códigos de la perfección.

Mientras estés en este mundo aprenderás a sobrevivir a tus propias y miserables dificultades humanas.

Pero ten espíritu de ánimo y de valentía porque cada vez que atravieses una prueba y la consigas trascender o superar, hallarás fuerza interior y coraje para que, algún día, todo sea transformado.

La condición humana es el mayor obstáculo para las almas que deben expresar sus virtudes y sus potenciales.

La condición humana es la prueba principal de superación para los discípulos que están dispuestos a rendirse al Señor.

Mientras tanto, con coraje interior, vive todos los días los desafíos que te coloca la vida, no como una dificultad, sino como el momento oportuno de dar pasos directos hacia la luz que habita en tu interior, hacia el Dios interno.

Sigue adelante sin pensar que no conseguirás redimirte a ti mismo; al contrario, afirma, día a día, que tienes la posibilidad de encontrar en esta vida el sentido de tu misión y de tu existencia.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

APARICIÓN DE SAN JOSÉ EN LA CIUDAD DE MENDOZA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hoy no estoy aquí solo, estoy con toda la Hermandad. Llamo Hermandad a aquellos seres, a aquellas consciencias que, a pesar de no tener necesidad de estar más en este mundo, siguen aquí para servir a la humanidad. Sus ojos no son visibles a los ojos humanos porque ya no pertenecen a este mundo, pero están aquí por un aprendizaje superior de humildad, de entrega y de servicio.

Llamo Hermandad a aquellos hermanos suyos que en los mundos invisibles, lugares sagrados que la humanidad desconoce por su ignorancia y su indiferencia, allí, hijos, ellos sirven incansablemente, donde los Reinos de la Naturaleza los amparan, donde la grandeza de las montañas guarda una grandeza aún superior que se hace pequeña y humilde, por ser desconocida por la humanidad. A pesar de todos los ultrajes cometidos por la humanidad, los Reinos de la Naturaleza persisten también en un servicio incondicional y, junto con sus Hermanos Mayores, auxilian a este mundo y lo sustentan para que este Proyecto no se pierda, para que la esperanza del Corazón de Dios no se desvanezca. 

Sé que muchos se preguntarán de qué estaré hablando.

Vengo a revelarles un misterio, a hablarles a los oídos que quieran oírme, porque de esa forma les traigo un sentido para sus vidas, más allá de su existencia material, más allá de esta lucha constante por la sobrevivencia en el mundo.

Están, hijos, en un lugar sagrado, pero lo sagrado se ocultó del corazón humano porque no quisieron verlo. La semejanza con Dios se ocultó dentro de sus corazones para dar lugar a aquello que hicieron crecer, siglo tras siglo, y que en verdad nada se asemeja a lo que verdaderamente son. Si el hombre es semejante a Dios, ¿jamás se preguntaron dónde está esa semejanza? ¿Será que Dios envió al hombre al mundo para hacer lo que hace; para vivir como vive, entre guerras y conflictos, entre ignorancias, soberbia y vanidad? ¿Será esa, hijos, la semejanza con Dios o existe algo dentro de ustedes que no conocen, que no buscan y que, muchas veces, no creen que exista?

Yo vengo con aquellos que representan la verdad, para que ella se refleje en sus corazones y los coloque ante un nuevo ciclo. En estos tiempos, no solo el caos será visible para el corazón humano, no solo el mal podrá actuar libremente sobre la Tierra; la Luz también resplandecerá, la verdad también emergerá del interior de los seres, del interior de la Tierra, de sus mundos invisibles, de realidades superiores. Y es eso que les traigo en este día porque, aunque no lo parezca, aunque no lo sepan, este lugar al que vine es un lugar sagrado. Estas montañas que los rodean guardan misterios que ustedes desconocen y que hoy Yo les vine a dar a conocer.

Porque deberán encontrar allí su fortaleza. Cuando nada en la superficie de la Tierra tuviera sentido y el Plan de Dios pareciera haber fracasado, como en la Cruz pareció para muchos que el Hijo de Dios había fracasado, será en estas montañas que ustedes encontrarán aliento y, en lo que en ellas vive, encontrarán su fortaleza y amparo.

Cuando este mundo tiemble con un temblor desconocido nunca visto, será en estas montañas donde encontrarán la fortaleza para no caer, para no temer y bajar sus brazos antes de que el Redentor llegue al mundo; porque Él vendrá; sí, Él vendrá.

Pero será cuando la humanidad hubiera dado todo, cuando sus corazones descubran el potencial oculto que existe dentro de ustedes, cuando la inercia dé lugar al servicio, a la transformación y al amor incondicional. Cuando ustedes, hijos, descubran la potencia que existe en el propio interior y la inmadurez espiritual se desvanezca, será allí que el Hijo de Dios retornará.

Antes de eso, todo acontecerá y ustedes no deben temer. Estos momentos con los Mensajeros Divinos los preparan y los fortalecen. Tomen firme cada impulso que les entregamos, colóquenlo en lo profundo del corazón y háganlo florecer, transfórmenlo en semillas para que otros que no están aquí y que no estarán en Nuestra Presencia puedan recibirlos.

Las Gracias que traemos del Cielo son para ser multiplicadas todos los días por cada una de sus manos, por sus corazones, por su verbo y por su pensamiento.

Hoy Dios hace emerger, del interior de estas montañas, sus espejos de paz que no están solo en los lagos, en los océanos, en los ríos; están también en las montañas y en los corazones de los hombres; están en el universo, así como en la Tierra, atrayendo paz y redención para aquellos que quieran recibirlas.

A través de Mis Palabras, que ingresan en sus consciencias, traigo la redención que proviene del Corazón de Dios para el corazón humano.

De esa forma, los coloco delante de un gran servicio por todo el planeta, aunque estén aquí, en este lugar tan pequeño.

¿Cuántas almas están pasando por estas calles y no me ven? ¿Cuántas familias, cuántos corazones necesitados de paz no están sintiendo la paz de los espejos del cosmos, de las montañas sagradas que hoy se abren y se revelan, pero que los ojos no las quieren ver?

Con esto, hijos, quiero que salgan a las calles y que su testimonio sea una luz en el mundo. Que sus ejemplos llamen a las miradas, despierten los corazones a la verdad suprema que hoy les traigo.

El verbo que sale de sus bocas puede ser escuchado por muchos oídos, pero los ejemplos verdaderos de sus acciones inevitablemente transforman a los corazones de este mundo. Por eso, les pido que hablen, que anuncien y que, sobre todo, sean el Mensaje Divino.

Hoy, la cadena de los Andes se enciende en gratitud, porque el Reino Mineral sí puede verme. Y así, se renueva en su servicio incansable por la sustentación y por el rescate de los corazones humanos. Así como los Reinos de la Naturaleza se renuevan, hijos, hoy también ustedes se deben renovar para saber que Yo los llamé hasta aquí, en Nombre de Dios, para que se tornen instrumentos del Divino y no más de sus propias vidas.

Dentro de estas montañas, como de tantas otras, habita un misterio, un mundo tan real como este que ven, que tocan, que sienten. Allí las almas se unen a Dios y sus corazones pueden llegar cuando oran, cuando obran en silencio por la paz de este mundo. Hoy sus puertas se abren para que su luz se irradie a sus esencias y les traigo códigos nuevos para que den nuevos pasos y, así, ayuden en la consagración no solo de la Argentina, sino de este mundo.

Estamos en un tiempo definitivo y sus almas ya lo saben, sino no estarían aquí y no escucharían estas Palabras. Por más que muchos duden y muchos no crean, sus almas sí lo saben, porque no dejaron de escucharme.

Dios espera de ustedes un cambio definitivo, porque la Argentina lo necesita y este mundo también. Si quieren construir aquí una realidad tan semejante a esta que les presento de los mundos invisibles, deben trabajar incansablemente y, aunque en esta vida sus ojos no encuentren ningún resultado, nunca deben parar. Los resultados de sus acciones no son para ustedes, son para el universo.

Todas las estrellas que ustedes ven en el cielo, cuando anochece, esperan la redención de este mundo, y es por ellas y por aquel Corazón Supremo, que habita más allá de todas las cosas, que ustedes vivirán su transformación y transformarán consigo este mundo. Es por la renovación del Corazón de Dios y de toda la evolución universal que ustedes están en esta Tierra. Perciban cuán pequeñas son todas las dificultades del corazón humano, todas las aspiraciones, todos los deseos. Todo eso, hijos, se debe desvanecer.

Cuando estén tomados por el egoísmo y no consigan vivir la fraternidad, miren hacia el cielo estrellado, dejen que su corazón llegue más allá de las estrellas y encuentren, no solo sus Hermanos del Cosmos, sino el Corazón de Dios que aguarda a que den ese paso.

Es en las cosas simples que lo grande se construye. Es en lo invisible que construye aquello que será visible en la Nueva Humanidad. Es con la fe que se vence la arrogancia y la ignorancia humana.

No son los fenómenos que construirán la redención de este mundo, porque eso convence a la mente, pero no transforma el corazón. Tantos fenómenos ya manifestamos en la Tierra y la humanidad permanece igual. Este es el tiempo de la fe, y es para eso que estamos aquí, que nuestra voz resuena a través de una voz humana y que sus ojos no nos pueden ver, a no ser que nos miren con el corazón.

Despierten la fe dentro de sí y en sus hermanos, y todo lo que les digo les será comprensible. Todos los misterios se revelarán y encontrarán la paz, aunque este mundo viva el caos. Para esto estoy aquí, para esto les hablo.

Hoy reconsagren sus corazones, porque deben hacerlo todos los días, aún más en la Presencia de Dios y de sus Hermanos Mayores. Recuerden que hay un plan superior por cumplir y que él comienza dentro de cada uno de ustedes. El Nuevo Hombre nace de la transformación de sus vidas; por eso, no teman quebrarse por dentro y morir para que nazca algo nuevo.

En esta mañana, les agradezco por su presencia y, ante tantos misterios, les entrego una verdad: la Comunión con el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este es el mayor misterio revelado de la Creación, cuando Dios se funde en una alianza siempre nueva, siempre eterna, con los corazones de los hombres, para que este pedacito de pan y este vino les revelen la semejanza con Dios.

Hermana Lucía de Jesús: ¿El grupo de Mendoza podría venir hasta aquí?

Los llamo porque quiero agradecerles y colocar este sagrado monte, que los ampara, dentro de sus corazones, para que den un paso definitivo y sean soldados de este tiempo. Y, más allá de este mundo, que su redención anuncie al cosmos la grandeza del proyecto humano y el triunfo del Corazón de Dios a través de la Redención y de la Misericordia de Cristo para con sus almas, hoy y siempre.

Por la potestad que Me dio Mi Hijo, consagro estos elementos, como Él un día los consagró, repartiendo el pan y el vino a Sus compañeros, diciéndoles: "Tomen, coman y beban, porque este es Mi Cuerpo y Mi Sangre que serán entregados por ustedes".

Cristo se entrega a la humanidad todos los días, en todos los Sagrarios de la Tierra, en todas las Eucaristías. Este es el símbolo de la Renovación de Dios y debe ser el símbolo de su renovación permanente por un plan superior que se manifiesta en el Corazón de Cristo.

Oremos juntos un Padre Nuestro en arameo, como Él nos enseñó, para que esta oración sagrada no solo transforme estos elementos, sino transforme sus corazones, transmute y redima este lugar y los torne consagrables, una posible cuna de la Nueva Humanidad.

Abbun debashmaia
Netkadesh eshmoj
Teite malkutaj
Nejuei sevianaj aikana
Debashmaia af ba-arja
Jav-lan lajma teesunkanan iagmana
Washpocklan jaubein wajtagein
Aikana daf jenan shoaken oljaiaben
Wela tajlan letnesiuna
Ela patsan men bisha
Metul delaje malkuta
Wajela wateshpurjta
Laj-lam almin
Aamein


Con estas palabras, les agradezco, los bendigo y les pido que no solo busquen entrar en el corazón del Aconcagua, sino que dejen que el corazón del Aconcagua entre en ustedes y permanezca allí para que ustedes sean parte de esta Hermandad que hoy les traigo, eternamente.

Yo los bendigo con el Poder de Dios, por Mi humildad y simplicidad, que unió Mi Corazón al Corazón del Padre como un símbolo de que es posible, para todo corazón humano, vivir esa unidad con el Creador; y dejo sobre ustedes los Dones del Espíritu de Dios y la presencia de la Jerarquía para que sean consecuentes con todo lo que reciben en este tiempo y sean dignos de ser llamados compañeros de Cristo.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuevamente, les agradezco y les pido, mientras Me elevo, dejando sobre la Tierra la Paz y la Misericordia de Dios, que canten y dejen a sus almas expresarse, para que sean ellas las que comanden sus vidas. Clamen por paz y dejen que ella se extienda más allá de la Argentina, que a través de estas cámaras, de estas tecnologías, llegue a los cuatro puntos del mundo, más allá de los ojos que nos ven y de los corazones que nos sienten.

¡Clamen todos por paz!

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE LISBOA, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Con la Luz de Mis Espejos

Con la Luz de Mis Espejos oceánicos, vengo para irradiarle al mundo el Universo prodigioso de Dios.

Con la Luz de Mis Espejos oceánicos, equilibro la consciencia del planeta y genero, en la humanidad, un tiempo mayor de paz, en donde no existe.

La Luz de Mis Espejos genera la aproximación de Leyes superiores a la humanidad, Leyes que permiten el descenso de la Gracia y de la Misericordia de Dios.

La Luz de los Espejos disuelve ideas de conflictos y de guerras, y se vuelven más potentes y luminosos cuando las almas oran a la Madre de Dios.

La Luz de los Espejos evita y aplaca la ira humana y expande la esencia del Amor en todos los espacios en donde no existe unidad ni amor.

La Luz de los Espejos puede penetrar en la consciencia humana que abre su corazón y su alma para reconocerlos. Así, cuando la Luz de los Espejos es contactada con simplicidad y humildad, otras Leyes actúan sobre la consciencia planetaria.

Deseo que el mundo conozca la Luz de los Espejos oceánicos, dirigidos amorosamente por Mi Inmaculado Corazón, a través de la vida que posee la ciencia divina.

Los Espejos son parte de esa ciencia espiritual y divina que es capaz de elevar cada espacio o cada alma hacia Universos mayores de consciencia.

Con la Luz de los Espejos, vengo para evitar la catástrofe mundial que podría generarse fácilmente por las guerras y las bombas creadas por la ignorancia de algunas naciones.

La Luz de Mis Espejos oceánicos actúa en el inconsciente del planeta, trayendo códigos para una nueva programación atómico celular para la humanidad, con el fin de que su consciencia despierte en el mañana con otro sentir y parecer.

La Luz de los Espejos oceánicos atrae corrientes de cura del universo, ya que ellos captan todo lo positivo y evolutivo que necesita la humanidad de superficie.

Cuando los Espejos oceánicos están activos, generan condiciones para la elevación de la consciencia terrestre y de los Reinos en toda su diversidad.

Los Espejos oceánicos pueden instruir a la humanidad sobre los estados de oración y sintonía. También pueden inspirar a la construcción de una consciencia más fraterna y pacífica.

Los Espejos oceánicos son parte del Reino del Lys, Reino de oración y de cura; ellos están presentes en el Océano Atlántico y ayudan a alcanzar un mayor estado de paz. Sólo basta estar en sintonía interior con ellos para que comiencen a actuar espiritualmente.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SAN PABLO, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos hijos:

Soy la Señora de la Luz y, con la Luz que traigo al mundo, disipo y purifico completamente todas las fuerzas del caos.

Soy la Señora de la Luz y, con la Luz que traigo al mundo, despierto en las esencias la Gracia de la redención.

Soy la Señora de la Luz para poder iluminar sus caminos y consciencias hasta que, por sí solos, encuentren la puerta de ingreso a la Casa Celestial del Señor.

Soy la Señora de la Luz y, con la Luz que traigo al mundo, aparto a Mis hijos del peligro inminente para que todos despierten a la verdad.

Soy la Señora de la Luz y dejo en evidencia todo lo que precisa ser liberado, hasta que se cumpla la venida de Mi amado Hijo.

Soy la Señora de la Luz y reflejo en el mundo la Luz de Mis Espejos, para que la raza reciba los códigos de Mi Asunción y de Mi Divinidad, códigos que ayudarán a las almas a sentirse dignas ante el Señor.

Soy la Señora de la Luz y concibo en Mi Vientre de Luz a una Nueva Humanidad, con el fin de que se cumpla el Proyecto pensado por el Creador.

¡Les agradezco por beber de la Fuente de Mi Luz Maternal!

Los bendice,

Vuestra Madre, María Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

María Santísima, Cristal precioso del mundo

Queridos hijos:

Yo soy el precioso y humilde Cristal del mundo que irradia los códigos de amor y de liberación interior.

Soy el precioso Cristal del mundo que refleja las energías sublimes del Reino Celestial.

Soy el precioso Cristal del mundo que guarda en sí la esencia del Amor Crístico.

Soy el precioso Cristal del mundo que emite la vibración celestial para todas las esencias.

Soy el precioso Cristal del mundo que irradia hacia el planeta las nuevas vibraciones que harán surgir a la Nueva Humanidad.

Soy, también, el precioso Cristal del Reino Mineral que es herido y retirado de su lugar de origen, adentro del elemento tierra.

Preciosos son los cristales que tiene el mundo y que son usados para adornar y vestir a la raza humana.

¡Oh, cuánto sufren en este tiempo los sagrados cristales del mundo!; porque son explotados, quebrados y pulidos para algo que, en verdad, no fueron creados.

¡Oh, pobres preciosos cristales del mundo, que son vendidos y exportados hacia lugares en donde nunca deberían estar!

¡Oh, qué humanidad ciega, que no puede percibir la gran tarea y propósito del Reino de los cristales y de todos los minerales!

Sagrados son los preciosos cristales del mundo. En su aparente quietud y silencio, las piedras no hablan y son consideradas inanimadas.

Santos son los ángeles y los elementales que cuidan de los preciosos cristales del mundo y que, en este tiempo, así como es con el oro, son explotados para beneficio propio de una civilización retrasada en la consciencia.

Sagrados son los preciosos cristales del mundo que, siendo retirados de la tierra y de su hábitat, no pueden equilibrar ni atraer armonía al Reino Humano ni al planeta.

¡Oh, sagrados cristales de luz!, que son conquistados por las manos de los que, en verdad, no conocen la vida ni el origen de esta Creación.

¡Pobres preciosos cristales!, que no pueden, en este tiempo, regenerar las energías del planeta.

En verdad, benditos son los cristales de este mundo porque en su interior guardan los principios que harán de la Nueva Humanidad una raza más reverente, consciente y madura.

¡Pobres los cristales de este mundo!, porque no tienen consciencia del desequilibrio cósmico que con ellos se está generando.

Cuidemos los cristales, pues ellos guardan en esencia todo lo que el hombre de superficie ha perdido por sus deudas y por sus acciones.

Sagrados son los preciosos cristales del mundo, porque ellos renuevan la vida y cualquier energía. Cada cristal comparte un alma grupo, capaz de atraer hacia este planeta lo que hasta ahora no ha podido alcanzar.

Sagrados son los cristales del mundo, porque captan las Leyes del cosmos, captan las poderosas corrientes del universo e irradian nuevos patrones a la consciencia humana desgastada.

Sagrados son los cristales del mundo, porque pertenecen a este planeta y a esta Creación, porque representan a la nueva consciencia humana y por eso, guardan los más preciados códigos de cura y de regeneración.

Ayudemos al Reino Mineral, Reino de los preciosos cristales, para que la deuda de la humanidad no siga creciendo de manera desproporcionada.

Unámonos a este propósito y que más almas se tornen celadoras de los Reinos de la Naturaleza.

Aliviemos el sufrimiento y no castiguemos a los Reinos inocentes.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los concientiza,

Vuestra Madre, María Rosa de la Paz

APARICIÓN DE SAN JOSÉ EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hoy quiero presentarles un Reino, un Reino que siempre los acompañó desde el principio de esta caminata evolutiva y que, a pesar de estar sobre él hace tanto tiempo, muy pocos lo conocen.

Hoy quiero presentarles un Reino que permanece en el planeta, en los mundos espirituales, donde los ojos de la materia no ven, pero los corazones lo sienten.

Llegó la hora de conocer ese Reino sobre el cual tienen sus pies para que, en el momento en que él emerja como una semilla de la Nueva Humanidad, como una puerta hacia la Nueva Jerusalén, puedan reconocerlo y no teman ingresar en él.

Hoy quiero presentarles un Reino en donde habita Mi Divina Consciencia y también el Amor Universal de Dios; quiero que sientan ese amor en sus corazones y, de esa forma, disuelvan todo el miedo de conocer la verdad sobre la vida en la Tierra.

Este planeta, así como sus corazones y toda la Creación, guarda en sí muchos misterios, muchas verdades que la humanidad no conoció porque sus ojos estaban en la obscuridad, sus mentes en la ilusión y sus corazones cerrados a la vida del espíritu.

Después de tanto tiempo pisando con los pies en este suelo sagrado, llegó la hora de que sus espíritus, sus almas y sus consciencias finalmente puedan ingresar en él; llegó la hora de que el planeta, hijos Míos, reconozca que lo sagrado habita en su interior, reconozca la grandeza de la vida espiritual que en él se guarda y despierte a esa vida, para que ella exista no solo en los niveles del espíritu.

Que esa vida sagrada pueda existir aquí, en la superficie del planeta. Que sus pies ya no estén más sobre un suelo sagrado, sino que todo lo que tocan, cada espacio en el que viven sea sagrado, que sus seres se tornen sagrados, que lo sagrado emerja de sus esencias, convirtiendo sus espíritus en aquello que el Creador espera de cada uno de ustedes. 

Ustedes son Mis hijos, son hijos de este Reino y deben ahora tornarse verdaderamente Mis compañeros, aquellos con los cuales pueda contar para construir la Obra Divina en este lugar y, respondiendo a la Voluntad de Dios, pueda enviarlos a muchos otros lugares del mundo donde lo sagrado también existe y la humanidad lo ignora.

Quiero despertarlos para que despierten a otros y, de esa forma, creen una red en la consciencia humana para que aquellos, que tanto esperan, encuentren el despertar y el sentido de sus vidas.

Cierren los ojos e ingresen en este Reino que hoy les presento. Sus templos no son solo de cura, vienen también para liberarlos y despertar, en ustedes, el amor al Plan de Dios.

Enciendan el espejo del propio corazón y únanlo a los Espejos de este Reino; de esta forma, lo que hay de más puro dentro de cada uno de ustedes se podrá reflejar en los Espejos de este Reino hacia toda la humanidad y podrá crecer en sus consciencias como forma de tornarse, cada día, mayores servidores de este plan de Amor.

Este Reino los aguarda desde el origen, porque ustedes se comprometieron con Dios a manifestarlo en la superficie de la Tierra. Los niños que hoy viven aquí son aquellos que construirán la Nueva Jerusalén, aquella tierra que no solo es una promesa divina, es una verdad divina, un arquetipo superior que aún aguarda en el Reino Celestial para poder descender sobre el planeta.

Yo no vengo a convertir sus espíritus en espíritus sagrados solo para que conozcan un poco más de paz. Yo vengo, hijos, por un propósito superior, porque para que este Reino sagrado emerja y para que la Nueva Jerusalén descienda, sus almas deben estar cristalinas, sus corazones puros y sus espíritus despiertos a la vida superior. Esa vida no se encuentra más allá de las estrellas, se encuentra dentro de cada uno de ustedes y debe emerger del interior del planeta para convertir la vida en la superficie de la Tierra. Con todo lo que les hablo, les abro la puerta de este Reino para que, finalmente, ingresen y alcancen el despertar. 

Muchos de los que están sobre este suelo sagrado están viviendo su última oportunidad, porque es el momento de convertir los errores del pasado y despertar el corazón para la manifestación del amor y el cumplimiento del Plan de Dios, más allá de los planes personales.

Hoy coloquen sobre el suelo que tocan, que pisan, sus planes, sus metas, sus aspiraciones y sus deseos para que, con la irradiación de Mis manos, Yo pueda depositar en sus esencias el Plan Divino, la meta del Padre para cada uno de ustedes, la aspiración del Creador para sus criaturas, que está tan distante de todo lo que ustedes desean para sí mismos.

Hoy coloquen en este piso que tocan toda aspiración material, toda competencia, toda necesidad de poder, de conquista; porque en esta tarde ya no conquistarán nada, sino que será el Creador que, por la rendición de sus espíritus, conquistará sus corazones y les mostrará, hijos, la gran verdad que Él aspira a que vivan desde el principio. 

Ingresen en este Reino, sin por las puertas de la redención. Dejen que sus espíritus sean acogidos por este Reino de amor.

Aquí encontrarán a hermanos de otrora que los acompañan en lo invisible de sus vidas.

Aquí encontrarán a la Consciencia Divina que hizo de este Reino Su casa para que así se pudiera manifestar Su Plan en este planeta.

La Consciencia del Creador hizo descender una de Sus Faces en esta casa para que de esta forma, hijos, ella se torne aún más sagrada y, cada día, pueda emerger de ella el arquetipo de la nueva vida, de la Nueva Humanidad. 

Ingresen en este Reino y permítanse ser curados. Dejen que sus espíritus vivan la redención y, con ese paso simbólico, atraigan muchas más almas que están ligadas por la corriente de la vida y que necesitan que ustedes den un paso para que ellas también puedan ingresar en esa escuela de amor y de perdón.

Contemplen hoy las puertas de este Reino y reconozcan que, atrás de ustedes, existe una enorme fila de almas y espíritus que claman por redención.

Den un paso sin miedo e ingresen con toda su consciencia. Contemplen, dentro de este Reino, sus lagos de luz que se reflejan en los espejos de sus corazones.

Contemplen en este Reino sus jardines de cura, de rehabilitación, que los llevan a la paz, que los unen al Corazón de María porque están profundamente ligados a Su Reino Celestial.

Contemplen sus templos, entren en ellos, sientan la paz, la presencia de los ángeles que acompañan al Creador en su nueva misión en la Tierra.

Sientan hijos, la liberación de sus vidas, de sus corazones. Díganle sí a Dios y que aspiran cumplir con Su Plan.

Dispónganse de corazón para que, después de ser curados, puedan servir y auxiliar a la humanidad, que encontrará aquí una puerta para la liberación, para la salvación de los Reinos de la Naturaleza, para el alivio de los espíritus que padecieron en las guerras, en los conflictos en este mundo y más allá de él, porque no solamente aquí existen guerras; todo el universo vive la dualidad que enfrentan en este planeta y es para equilibrar esta dualidad universal que ustedes vienen al mundo para despertar la unidad y el amor en sus corazones.

Por eso, hoy coloco sus consciencias delante de un misterio aún mayor, que es trascender sus vidas, no solo por la conversión de la vida en el planeta, sino por la vida en todo el universo; porque, aunque no lo crean, el sí de sus corazones repercute en cada estrella que ustedes ven en el cielo cuando cae la noche. Y, dentro de cada una de esas estrellas, existen muchos ojos que los contemplan, muchos corazones que esperan que digan sí y conviertan sus vidas en una fuente de transformación para toda la existencia.

Ingresen en este Reino y soporten con paciencia la propia purificación, soporten con gratitud al viejo hombre que será arrancado de sus seres, los atavismos y los compromisos con el mal que un día pudieron hacer por ignorancia y por ilusión.

Ingresen en este Reino y no tengan resistencias, porque sus aguas lavarán sus espíritus y los renovarán para que puedan cumplir con el Plan del Creador.

Hoy los coloco delante de este misterio y les pido, hijos, que solo lo contemplen, que lo sientan y que no salgan de este lugar para vivir un día más.

Salgan de este lugar con la aspiración, con la aspiración divina en sus esencias. Salgan de este lugar con la determinación de despertar a la vida superior, de no dudar de la existencia de un Plan Mayor que trasciende la mente y la comprensión humana.

Salgan de aquí con la determinación de saber y de conocer su verdadero origen. Salgan de aquí con la determinación de ser otros, sabiendo que existe una verdad que trasciende todas las enseñanzas que ya fueron transmitidas en la Tierra, que trasciende, incluso, las verdades de los libros sagrados porque se ocultan en los símbolos de las palabras allí escritas. 

Para sellar su compromiso con Dios y unirlos definitivamente a este Reino, Yo les daré de beber y de comer de uno de los grandes misterios universales para que la conversión de estos elementos convierta también a sus consciencias y, con este misterio vivo dentro de ustedes, puedan develar el misterio de la propia existencia y saber que, de la misma forma que este pan no es solo un pan y este vino no es solo un vino; ustedes no son solo lo que ven, la materia que aparentan ser, las emociones que sienten, los pensamientos que emiten, sino que existe una verdad oculta y es allí que yace la esperanza de Dios.

En esta verdad, en este misterio que, poco a poco, así como develan la conversión del pan y del vino, ustedes irán a develar la conversión de la materia en lo que verdaderamente es, y la conversión de estas casas en lo que verdaderamente son, la conversión de estos valles en lo que son y la conversión de este mundo en lo que debe ser. 

Hoy ustedes comulgarán de los códigos de una nueva vida. Hoy coloco estos elementos en las manos de aquellos que los guían, que son tan responsables de este Reino en la materia como en el espíritu. 

Coloco estos elementos en las manos de aquellos que los sirvieron incansablemente desde el origen. Este es un Consejo que representa no solo a esta Obra, sino también a una gran parte del Plan de Dios en la Tierra.

Con sus corazones abiertos, hijos, emanen gratitud al universo para que, de esta forma, curen el pasado y preparen en estos tiempos una vida de mayor compañerismo.

Llegó el momento de que sean compañeros no solo de Mi Casto Corazón, del Corazón de María o del Sagrado Corazón de Jesús, sino también de que sean compañeros de aquellos que los guían para que, en este tiempo, esta Obra pueda ampliarse y el Plan de Dios pueda contar con ustedes para abarcar más espacios del planeta que tanto lo necesitan, porque no solo aquí existen almas que deben despertar, porque no solo aquellos que nos asisten en sus casas deben recibir esta instrucción de vida. En cada punto del planeta, por más escondido y olvidado que esté, existe un corazón que tiene un compromiso con Dios, y ese compromiso debe cumplirse.

Por la potestad que Mi Hijo Me entregó y por la paternidad que un día compartí con Dios, amparando a Aquel que descendió de los universos para ser Hijo del Hombre, bendigo y convierto estos elementos.

Junto a los sacerdotes de este Reino que consagran sus vidas en lo invisible, que sirven, que oran, que contemplan y sustentan el planeta, que los elementos se conviertan para que se conviertan sus vidas y ustedes sigan de dos en dos, expandiendo el Plan de Dios en la Tierra.

Sientan la Presencia de María Santísima para que también Su Pureza y Su Divina Consciencia, que aún no fue comprendida por la humanidad, toquen sus corazones y los auxilien en la transformación y en la consagración de sus vidas.

Por la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, convierto estos elementos y les agradezco.

Manténganse unidos a los Sagrados Corazones, porque un nuevo ciclo despunta y espera de todos una nueva consciencia, un nuevo despertar.

Les agradezco.

 

Mientras la vidente Hermana Lucía de Jesús transmitía las Palabras de San José, el vidente Fray Elías del Sagrado Corazón recibía el Mensaje Diario de la Virgen María, que, al final del encuentro de oración, compartió con todos.

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Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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