MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Queridos Míos:

Que Mi Corazón Pastoral esté presente entre ustedes y que ustedes estén en Mi Corazón y puedan llevar, como misioneros, Mi Mensaje de salvación al mundo.

Que el ejemplo de caridad de ustedes despierte la necesidad de servir en aquellos que no sirven; que el ejemplo de entrega active la necesidad de consagración en aquellos que no se consagran a Mi Corazón; que el ejemplo de amor fraterno se refleje en aquellos que aún no aman a Dios, para que aprendan a amar al Creador sobre todas las cosas.

Por ese camino de constante entrega, Mi Espíritu Redentor los acompaña. Recuerden, Mis compañeros, que ustedes están intentando día a día desprenderse de ustedes mismos y dejar atrás sus proyectos por la concreción de Mi Proyecto Mayor; en consecuencia, Mis amigos, encontrarán todo aquello que es difícil para sus personas, pero Mi Fuego Purificador y Liberador los traspasará cuando Me abran por un instante la puerta del corazón.

Queridos Míos, hoy junto al Inmaculado Corazón les confirmo que Mi Madre Universal seguirá siendo su Madre del Consuelo, del Alivio, de la Esperanza, su Madre de la Gracia y de la Misericordia.

Si han llegado al desierto de sus vidas les pido, queridas ovejas, queridos discípulos, que no bajen los brazos; sientan que con cada entrega hecha por ustedes a Mi Sagrado Corazón están reparando los grandes ultrajes con que la humanidad Me hiere día a día.

Por eso sepan que estoy con ustedes, estoy a su lado cargando la cruz de la gran transformación para que, al igual que el Cireneo, puedan victoriosamente dar los pasos hacia la conversión y redención.

Quiero que hoy, en el amor, brillen de luz sus ojos y que sus labios pronuncien devotas alabanzas al Padre Celestial mediante la oración.

Que Mi Misericordia pueda acompañarlos siempre para distanciarlos del pecado y así puedan ingresar en el Templo Eterno de Mi Corazón. 

Una vez más los reúno en nombre de la paz y del bien, de la caridad y del servicio al mundo entero.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Cuando el espíritu del amor, de la verdad y de la devoción esté presente cerca de Mi Corazón y sea irradiado por Mis amados compañeros, ya podré decir que una parte de la misión de amor y redención estará cumpliéndose, porque es a través de Mis rebaños que el Pastor puede realizar las buenas obras para que el corazón de Sus hijos alcance la Eternidad.

Como estoy entre ustedes todos los días, les traigo, desde Mi Reino, la paz y la bendición que les darán la fuerza para seguir caminando entre la tribulación y el pecado continuo producido por el mundo.

Queridos Míos, que Mi Corazón sea el escudo que los proteja de todo aquello que los quiera separar de Mi Padre y del ca mino de la santidad, como también del camino de la conversión. Al alzar hoy sus voces hacia lo Alto, Mi Espíritu Eterno escucha la grandeza del amor y de la entrega de los hijos de Dios.

Que ese ímpetu de consagración y entrega sea un bálsamo de paz para aquellos que aún no se pueden entregar a la magnificencia de Mi Reino Salvador. Que al encontrarnos todos los días en la oración, Mi Alma pueda ser parte de su espíritu, para que en honra a Mi Consciencia Sacerdotal se puedan disolver las desarmonías del mundo.

Nada queda atrás en el momento de consagrarse a Mi Corazón; Mis seguidores son los que, por el ejemplo de la entrega, expulsarán en Mi Nombre Santificado los males del mundo.

Que nadie pierda la esperanza de encontrarme en las grandes pruebas de la vida; llamen por Jesús, porque Jesús Libertador y Redentor de los hombres estará presente para auxiliar a aquellos que proclamen su confianza y fe en Dios Altísimo.

Mis compañeros, los tiempos reclaman que los hijos de Mi Padre pasen por el gran Fuego Celestial que los purificará poco a poco, Fuego Divino del Espíritu Santo que los colocará a la altura de la humildad de las Obras de Mi Padre.

Sean consecuentes con Mi Llamado, los ayudaré.

Bajo el Amor del Padre Eterno, sean bienaventurados de alma y de corazón.

Los bendigo eternamente a todos.

Vuestro Salvador y Redentor, Cristo Jesús
 

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Que Mi Paz sea en ustedes.

Mis Palabras son inconfundibles porque cada vez que Mi Corazón les habla sin prisa y sin descanso, derramo Mi Amor Misericordioso sobre ustedes, como almas del Creador. Quien Me entrega todo, Me da todo y se vacía de sí para caminar sin peso alguno, y libre del pasado, encuentra la luz en el futuro.

Hoy abro una vez más la puerta de sus corazones, para que ellos sientan que Mi Corazón busca redimirlos y transformarlos en verdaderos servidores. A veces Mis Palabras tienen poco eco porque Me escuchan todos los días. Mi Voz quiere despertar en ustedes Mi Consciencia, por eso estoy con ustedes todos los días y no Me canso porque veo la necesidad mayor para sus vidas.

Si tan solo Me escucharan en el silencio, sus vidas alcanzarían la armonía y el orden que tanto buscan. Estoy aquí como su amado Salvador y Redentor, esperando que a través de su consagración avancen otros pasos más para que mayor número de almas reciban el impulso del despertar a Mi Corazón de Amor.

Si ustedes como almas caminan y mantienen el propósito común, el mundo podrá ser otro y desde sus seres internos se reflejará la luz de la vida, de la paz y del amor. En todo y por todo se debe tener amor, incluso en los momentos de grandes y caóticos errores, y también con quienes cometen dichos errores, las almas menos preparadas en la consciencia.

Si ustedes aman, el amor los curará. Si ustedes aman, el amor los hará comprender. Si ustedes aman, podrán salir de sí mismos, porque el amor siempre les mostrará la salida y la respuesta que con ansiedad buscan. Nútranse del amor y comprueben el poder de su existencia; transformen su interior por entero para Mí.

Yo los ayudaré, estoy aquí aguardando el importante sí de ustedes.

Bajo el Amor de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por guardar Mis Palabras en el corazón.

Cristo Jesús, vuestro Señor
 

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos:

Vaciarse para estar en Mí es un camino largo que ustedes deberán recorrer a través de la fe y de la confianza en Mi Corazón Sacerdotal. Por eso vuelvo día a día hacia ustedes, para que en la entrega puedan descubrir mediante la oración misericordiosa la gran Fuente de Mi Amor por las almas y por toda la humanidad.

Hoy Mi Consejo Paternal se extiende a los que se están consagrando a Mi Espíritu de Amor Universal, así la redención alcanzada en la Cruz del Calvario irradiará como una intensa luz a los corazones que se abran para recibirla.

Estoy con cada uno de ustedes; Mi Alma Paterna está especialmente con aquellas esencias que han iniciado el camino de retorno a Mi Sagrado Corazón.

Queridos, al igual que los santos apóstoles, vivirán la transformación de la materia y del espíritu y, si así sucediera, Mi Corazón podrá posarse y descansar dentro de sus pequeños templos interiores. Quiero todo de los Míos, todo lo que son y todo lo que aún no son; los quiero enteros, dispuestos, confiados en Mi Consciencia, abiertos de corazón y de alma para que Mis Rayos puedan restaurar el pasado de sus vidas, librarlos del pecado y encaminarlos hacia el Reino de Mi Señor.

Tienen la oportunidad, Mis queridos, de vivir en Mi Reino mientras estén presentes en vida sobre la Tierra. Hay algo precioso que Dios guarda para cada una de las esencias creadas a imagen y semejanza del Señor.

Por eso quiero verlos con valentía, alegres en la transformación y en los cambios que sus consciencias están recorriendo. Solo espero de ustedes la sinceridad del amor por Mí porque así podré verter Mis Gracias sobre aquellos que, por faltas graves, merecen Mi Misericordia.

Compañeros, el camino para recorrer aún no comenzó, están iniciando la primera travesía que intenta llevarlos a lo profundo de Mi Corazón. Si ustedes y sus hermanos son llevados hacia Mi Corazón de Amor, podré decirles que estarán saciando la sed que vivo por muchas almas. Mi sed deberá en estos tiempos ser calmada por sus oraciones y por la constante ofrenda para que los Planes Crísticos se puedan cumplir en todos los corazones.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Amo a las almas que con predilección preparan internamente Mi segunda Venida Celestial y que persisten, incluso habiendo faltado a las Leyes del Señor. Por eso hijos queridos, Yo vengo como el Salvador, como el Pastor de todos los rebaños que en estos tiempos permiten ser redimidos por la fuerza imperiosa de Mi Amor.

Sus intenciones son buenas ante Mis Ojos y sé que día a día luchan sin cansancio para alcanzar la santidad y la humildad en el corazón. Delante de cada prueba hoy les pido, Mis queridos, que Me la entreguen para que Yo, con Mis Manos, pueda moldear sus aprendizajes y así llevarlos pronto hacia Mi Luz Eterna.

Yo les dije cuando estuve entre ustedes, que la vida sobre la Tierra merecía vivir la redención porque, como almas, vienen a este mundo para aprender las grandes lecciones; las que parecen fáciles de vivir pero para muchos muy difíciles de alcanzar. Ellas son las lecciones de la humildad, el amor y el perdón.

Compañeros, Mi Retorno ya está sucediendo. Estoy buscando corazones humildes, simples y verdaderos; corazones que puedan vivir sin teorizar Mis mensajes de redención, porque de ustedes puede nacer Mi Llama Crística, la que los animará a transformarse en buenas ovejas de Mi rebaño. Sé que ahora están bajo el Fuego Transformador del Universo.

Muchos hijos pensaron que Cristo permitiría que todo se perdiera o que la Santa Madre del Mundo abandonaría a los hijos que Yo le confié desde la Cruz. Estamos retornando como Sagrados y Renovados Corazones, los que fueron universalmente preparados para anunciar la próxima verdad al mundo.

Quien tenga oídos que oiga y quien abra su corazón que guarde Mis Preceptos, que anuncian el advenimiento de la Buena Nueva para toda la humanidad. Estoy llegando junto a Mi Santa Madre Celestial primero a los corazones que, dispuestos a vivir el Plan del Padre, están decididos a seguir Mi Mensaje Salvador y Redentor; y luego, a los que no Me esperan.

Estoy con ustedes tanto en las pruebas como en la alegría. Estoy con ustedes en el llanto como en las buenas nuevas. Estoy con ustedes siempre, sintiéndolos, buscándolos, acogiéndolos en Mi Corazón, dándoles Mi Bondadoso Auxilio. No tengan miedo de ustedes mismos, abandónense por entero a Mí porque nada les faltará.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos Míos:

Mi segunda Venida pondrá en evidencia las miserias de Mis hijos y Yo, en Gloria, recogeré cada una de ellas para transfigurarlas con Mi Amor Redentor. De esa manera, Mi Corazón Glorificado podrá acercarse a aquellos que por miedo al error se distanciaron de Mi gran Amor Compasivo que Yo siento por todas las almas del mundo.

Hasta el alma con faltas más empedernidas es amada por Mí, porque detrás de cada vida se encuentra una esencia de Dios, una parte vital del Propósito del Altísimo. Por eso, queridos amigos Míos, confíen en Mí para que junto a Mí ustedes puedan pasar por el naufragio interior, aquel que muchos hijos de Mi Corazón están viviendo.

Por los que más sufren, ustedes siempre deben orar.

Por los que más se oscurecen por sus acciones, ustedes deben orar y vigilar.

Por todas las almas, ustedes deben estar unidos a Mí en espíritu y amor para que Yo las pueda encaminar hacia la vida. Todos Mis servidores Me ayudarán a cuidar todos los rebaños.

A los que están más despiertos Mi Corazón les pedirá más porque ellos han confirmado en Mi Corazón la entrega y la consagración a la Voluntad del Señor.

Antes de que el Maestro del Amor venga entre las nubes, antes del gran momento, los siervos de Cristo deberán madurar la consciencia y el corazón. Para eso Me tienen a Mí, presente en el silencio, radiante en la Eucaristía, abierto y disponible en la Confesión, vigilante y guardián en la oración.

Quiero que Me imiten, que Me vivan de forma verdadera para que en los momentos de mayor prueba y definición Mi Corazón les pueda mostrar la salida, el camino hacia el Paraíso y la Redención. Los escucho todos los días y sé, a través del Amor de Mi Padre, cuánto sufren y cuánto han crecido por la confianza plena en Mi Sagrado Corazón.

El Obrero quiere construir templos de barro, templos de humildad en corazones simples.

Bajo el Espíritu Santo, sean bienaventurados.

Gracias por guardar Mis Palabras en el corazón.

Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para llegar al Corazón de Dios no necesitas grandes ciencias ni profundas filosofías, no necesitas fórmulas y ni siquiera prácticas eternas. Lo que necesitas, hijo, es un corazón sincero, puro y rendido delante del Padre.

Todas las prácticas y ejercicios espirituales forjarán en ti la transformación de tu consciencia y permitirán que permanezcas en unión con el Creador, y que eso no sea solo por un instante, sino que se torne un estado permanente de consciencia.

Pero para tocar el Corazón de Dios, sentirlo y conocerlo, solo necesitas un corazón sincero que se disponga a estar delante del Padre en confesión, en adoración, en comunión y en entrega, para así sentirlo, experimentar en el propio interior lo que es real y, conociendo a Dios, conocerte también a ti mismo.

Por eso, ante de nada más, y aunque no tengas fuerzas o inspiración, solo quédate con el corazón sincero delante del Creador, solo quédate con el corazón rendido frente a Su Altar. Colócate como ofrenda a Sus Pies y deja que Él se haga sentir. En la Presencia Divina, todo en tu vida recobrará su sentido, tus esfuerzos tendrán valor y su peso será menor, porque el Amor de Dios en ti hablará más alto; tus batallas te serán leves, no porque serán más fáciles, sino porque tu corazón ya no estará suelto en los vientos de la oscuridad, sino cimentado en la Presencia de Dios, de donde ningún viento te podrá retirar.

Todo comienza, hijo, con la confesión, la rendición, la entrega, la adoración y, así, la comunión perfecta con Dios. Y eso puede suceder en el silencio, en la alegría espiritual, en el llanto profundo del alma, en la oración o en la adoración, en la propia vida. Solo necesitas un corazón sincero.

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Aprende a contemplar y a adorar la Sangre de Cristo, sabiendo que cada gota derramada por el Señor representa Su ilimitado Amor por cada ser y por la propia vida.

Pon tus ojos sobre el Cristo del Calvario y sabe que Su Amor, aun sin la Cruz, ya superó y renovó toda la Creación, pero Su oferta fue más allá y, derramando Sangre y Agua, perpetuó la Gracia de la salvación y de la redención para todos los seres de la Tierra y más allá de ella.

Que tus ojos puestos sobre la Sangre derramada de Cristo te concedan la comprensión y la experiencia de lo que es la rendición y la entrega, de lo que es dar todo por amor.

El Agua que fue derramada por Cristo representó la ilimitada Misericordia que, además de verter toda Su Sangre, vertió también Agua para dar todo de Sí, en la materia y en el espíritu. 

Juntos, Sangre y Agua representan el misterio de un Amor aún incomprendido por los hombres; Amor al que son llamados a renovar y a superar para que todo se recree y la evolución encuentre un nuevo comienzo, una vida mayor de unión con el Padre Creador.

Comienza, entonces, contemplando en tu corazón la Sangre de Cristo y el Agua que fue vertida de Su Cuerpo, para que así penetres en Sus Misterios y ellos te inspiren y conduzcan a una imitación más verdadera del Amor de Cristo.

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Prepararse para la muerte es un arte de amor y de rendición ante Dios.

Prepararse para la muerte, hijos, es en verdad la acción diaria de estar con el corazón limpio y vacío de las cosas del mundo, temeroso de Dios y rendido a Su Voluntad Celestial.

Prepararse para la muerte debería ser un acto constante, en el que la consciencia despierta cada día sabiendo que puede ser el último y vive cada instante dando lo mejor de sí para que la Voluntad de Dios se realice.

Temer a Dios es, en verdad, amarlo por sobre todas las cosas y no titubear en el momento de renunciar a las cosas del mundo para abrazar Su Universo Celestial.

Todos los días de sus vidas, ustedes deberían prepararse para la muerte, en el sentido de dejar que la gratitud, la rendición, el amor y la entrega impregnen todos sus átomos e ingresen en los miedos más profundos de sus seres, no solo en aquellos que se ocultan en el alma humana, sino, sobre todo, en aquellos que son parte de la condición material de los seres humanos y que impregnan hasta sus huesos.

Para vencer esos miedos deben amar cada día más, pero no amar solo al mundo, amar a Dios, amar a la vida y saber que ella no se encierra en el planeta Tierra; saber que una vida mayor y eterna los aguarda y que para ser dignos de ella basta que lleven consigo el Amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en sus corazones.

Por eso, hagan el ejercicio de amar, de agradecer y de entregarse a Dios cada día. Aspiren a descubrir un Reino Mayor dentro de ustedes, en el mundo y más allá de él; y descubrirán así, la unidad entre las realidades de la vida y que la muerte es un paso para una vida mayor, en la que no existen misterios, sino solo la verdad y la transparencia de saberse hijo de Dios retornando a Su Corazón.

Que cada día hijos, el Amor del Creador se expanda en ustedes y tome el lugar de sus miedos más profundos.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando sientas en tu camino el peso de los errores del pasado que, como un asedio, el  enemigo te entrega para detener tus pasos, solo pon tus ojos sobre la Cruz, sobre la Eucaristía, sobre el Corazón de Cristo y permanece allí. 

En la Cruz, hijo, tus pecados más profundos fueron perdonados. En la Cruz, tus mayores errores fueron justificados. 

En la Cruz no solo está la memoria del perdón, sino también el perdón vivo y eterno que se renueva, de tiempo en tiempo, cuando un corazón sincero es capaz de arrepentirse por los méritos de la Cruz de Cristo.

Sin embargo, en la Cruz no se encuentra solo el perdón de tus pecados, en la Cruz se encuentra también tu camino. En ella se escribe el manual para tus próximos pasos, para que no vuelvas a pecar, para que sepas por donde ir. 

En la Cruz, descubres el perdón de Dios, pero también la forma que tu Creador te concede de hacer fecundo ese perdón. A través de la entrega, de la humildad, del sacrificio y, por encima de todo, del amor sin condiciones es que imitas los pasos del Cristo del Calvario, es que bebes del Cáliz que Su Padre le ofreció para restituir la Alianza entre Dios y los hombres.

Es allí, hijos, a los pies de la Cruz, que tu camino comienza. Pero es cuando Tu Señor desciende de ella y asciende a los Cielos que tu eres llamado a multiplicar los dones de tu redención, dando testimonio del Amor que te curó y que está siendo derramado constantemente sobre el mundo, del Corazón de Cristo hacia todos los que saben buscar y encontrar los méritos de la Cruz.

Por eso, cuando el enemigo coloque delante de ti tus errores y pecados, que tus ojos se vuelvan hacia la Cruz, que tu corazón recuerde que ya fue perdonado y que ahora se trata de seguir los pasos de tu Señor, Cristo Jesús. 

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Un alma que buscaba profundizar su fortaleza en Cristo, renovarse en Él ante cada prueba, cuestionó al Señor, diciéndole: "Señor, ¿de dónde viene la fe de los primeros cristianos?, ¿de dónde viene la fortaleza de aquellos que supieron y saben entregar su vida por amor?".

Y el Señor le respondió: "No solo la fe de los primeros cristianos, alma amada, sino también la fe de todos aquellos que saben entregar su vida por amor a Dios está basada en la certeza de Mi Existencia Celestial. Esas almas saben que su testimonio de amor rescata e inspira a los que están sin esperanza y a los que perdieron la fe. Saben que su ejemplo genera méritos para la salvación de los más pecadores. Saben que su vida es como un soplo, de tan frágil y pasajera, pero que, durante ese breve soplo, deben amar con todo su ser y de todo corazón. 

Siguiendo el mandamiento que les dejó Mi Hijo, no hay mayor amor que el de aquel que da la vida por sus amigos. Y, dar la vida, alma pequeña, no es solo morir, sino, sobre todo, donarse con todo su ser y de todo corazón, ser testimonio vivo de la entrega y del amor, de la Gracia y de la Misericordia que fluyeron y siguen fluyendo del Corazón Crucificado de Cristo.

Por eso, alma Mía, que tu esfuerzo esté en amar y en penetrar más profundamente en Mi Amor. Así, toda la fe y toda la Gracia te serán reveladas". 

Que este diálogo, hijos, les enseñe a estar fortalecidos en Dios y no en el mundo, y que en el soplo ligero de la vida sepan amar con todo lo que son. 

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Un alma, que vivía sumergida en la tristeza y en la amargura, cuestionaba al Señor sobre cuál era el sentido de su existencia. Sabiendo que todas las criaturas fueron creadas para expresar el Amor y sintiéndose lejos de conocer ese Amor y de expresarlo, no encontraba la razón para su propia existencia.

Su Señor, con Ojos de compasión, contempló a esa alma y le respondió también con una pregunta: “Sientes que no puedes expresar Mi Amor y vives sumergida en la amargura y en la tristeza, pero ¿buscas, cada día, Mi Corazón? ¿Pides Mi Gracia y te esfuerzas para superar tu amargura, en la sequedad de tu interior, para llegar a Mi Pensamiento para ti?".

El alma, afligida y un tanto contrariada, le respondió al Señor que no lo buscaba, que no lo sentía y que estaba solo sumergida en sus debilidades y amarguras.

Entonces, el Señor le dijo: “Eres un alma amada, y Yo te amo tanto como tú también Me puedes amar, a Mí y a todo, pero desde que Yo te creé, alma querida, te distanciaste de Mi camino y te cubriste con tantas vestiduras y tantos velos que ya no puedes reconocer quién eres ni quién soy Yo. Pero, para que Yo te muestre tu verdadera faz, necesitas pedírmelo, ir más allá de tus amarguras y debilidades, de tu sequedad y tristeza, de tus deseos y metas, y de todo aquello que piensas sobre cómo Yo me manifiesto en tu vida, cómo Me revelo a ti y cómo Me puedes sentir.

Deja que Yo actúe en tu corazón y, para eso, solo dime sí todos los días, con humildad y persistencia. El propósito de tu existencia es vivir y renovar Mi Amor, pero para que eso suceda hay un camino de redención y de humildad, de renuncia y de entrega, de superación y de rendición, en el que tú te pierdes de ti y Me encuentras a Mí, para que solo entonces sepas lo que es expresar y renovar Mi Amor.

Mi milagro en tu vida comienza cuando me dices sí, pero él es constante y eterno, y muchas veces no percibirás que Mi Amor actúa a través de tu corazón, pero por encima de todo, debes confiar en Mí".

Hoy les cuento esta historia, breve y profunda, porque las almas del mundo no encuentran el sentido de la propia existencia, pero tampoco buscan a Aquel que les puede revelar esto.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando un alma tiene un compromiso con Dios, Él pacientemente la conduce por el camino de la entrega.

Primero la inspira a transformar la vida, a direccionar su camino hacia la senda que conduce a Su Corazón, y no al mundo. De a poco, coloca en su trayecto oportunidades, señales, encuentros que la inspiran a dar por sí sola nuevos pasos rumbo al Corazón de Dios.

A medida que esa alma conoce el Amor de Dios y confía, el Creador comienza a pedirle nuevas cosas, nuevas entregas, nuevas renuncias, hasta que llega un punto definitivo para esa alma, en el que el Señor le pide una renuncia mayor, una transformación completa de la vida.

Cuando el alma se lanza en el abismo desconocido de la entrega, descubre que estaba cayendo en las Manos de Dios, en una Fuente de Amor inagotable, que se escondía en lo profundo del alma que aprende a renunciar y a arriesgarse a vivir la entrega.

Aún en ese camino, el alma inspirada por el Amor de Dios le hace muchas ofertas, coloca todo en Sus Manos, pero ofrece aquello que le es conocido, aquello que en verdad ella ya entregó al saltar al abismo. Entonces, el Señor abre una puerta en lo profundo de su consciencia y le apunta dónde está aquello que debe ser transformado.

Un nuevo abismo desconocido se presenta. El alma se ve ante aspectos de su consciencia que eran como tesoros escondidos: sus destrezas, su magnetismo, su autoconfianza, sus vanidades más ocultas.

Y, por más que le siga ofreciendo su vida a Dios, su Creador siempre busca, más profundo en su ser, el foco de la entrega, lo que debe ser vaciado de su corazón. Y a veces duele, y el alma sufre, pero ella sabe que cada espacio que se vacía de su corazón, de su consciencia, espacio oculto de su ser, es aquel que se dona al Corazón de Dios, a Su Amor, a Su Espíritu, para que allí Él tenga una dulce morada, limpia y pronta para habitar. 

El camino de la entrega, hijos, es eterno, profundo, una senda hacia el vacío y al mismo tiempo hacia una unidad con el Todo.

Por eso, nunca piensen que ya entregaron todo, sino siempre dejen que Dios llegue más profundo. Y, por más que a veces cause dolor, sepan que el dolor es humano y que será reparado por la Presencia Divina en el propio interior.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Oración para imitar a Cristo

Señor,
que mis ojos contemplen el mundo con Tus Ojos,
que mi corazón sienta la vida como Tú Corazón,
que mi alma viva en la Tierra, y más allá de ella, como Tu Alma,
que mis días sean un eterno reflejo de Tu Misericordia,
para que yo vea al prójimo como Tú me ves,
para que así yo comprenda al prójimo como Tú me comprendes,
para que yo sea paciente con el prójimo como Tú lo eres conmigo,
para que yo hable con el prójimo como Tú hablas con los Tuyos,
para que yo actúe con el prójimo como Tú actúas con los Tuyos, 
y yo les entregue a ellos todo cuanto Tu desearías entregarles.

Que así, Señor,
yo ame como Tú amas,
sirva como Tú sirves,
y viva como Tú vives,
eternamente.

Amen.

 

Oren como los primeros compañeros de Cristo que, unidos alrededor de Él, judíos, paganos, ateos, pescadores, prostitutas, eruditos y soldados, pobres y cobradores de impuestos, médicos y leprosos, aprendieron a amarse como Él los amaba.

A través de Su sagrada Presencia, sus ojos se tornaron misericordiosos y pudieron ver más allá de las miserias y de las apariencias.

Es así, hijos, que con esos mismos ojos se deben mirar hoy. Es así que deben reconocerse, unos a otros, en la Presencia eterna de Cristo, amando, comprendiendo, siendo pacientes, misericordiosos y compasivos como es Su Corazón.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando un ser ama con el Amor de Dios, crece humana y espiritualmente, porque ese Amor lo lleva a donarse, a entregarse cada vez más profundamente, a alcanzar espacios desconocidos de la propia consciencia, adonde el amor no había llegado, y allí abrir las puertas hacia Dios.

Un ser que ama con el Amor de su Padre Creador no teme rendirse ante Él, no teme morir para sí mismo y para sus infantilidades, no teme dejar la falsa libertad y la autoafirmación de la adolescencia para crecer y ser un siervo de su Creador. 

El Amor de Dios aproxima las criaturas a la Verdad y, ante ese Amor, nada que provenga del mundo tiene fuerza, todo pierde su sentido, su valor, su peso dentro de los corazones, porque ellos descubren el Infinito.

El ser que ama con el Amor de Dios solo aspira a construir Su Reino y a dar a conocer el Amor del Creador. Aprende a vivir de Sus milagros, despierta en su interior la fe, abre la consciencia a la Sabiduría Divina, es impregnado por los Dones del Espíritu Santo, porque cada día aspira menos para sí y más para Dios, se vacía de sí y da lugar al Padre, por eso crece humana y espiritualmente. 

Aspiren a eso, hijos, a vivir ese Amor, a encontrar esa Verdad y a crecer humana y espiritualmente.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Permite que tu alma sea arrebatada por el Amor de Cristo. No temas, no te resistas. Entrégale a Él tu vergüenza, tus miedos, tus aspiraciones más profundas, tus metas y todo lo que eres, entre miserias, destrezas y virtudes.

Está llegando la hora de ser lavado por la Sangre de Cristo, de ser permeado por Su Amor y renovado por Su entrega y, más que estar delante de la memoria de Su Pasión, estar delante de Su propia entrega, de Su Amor y de Su Cruz. 

Por esto, hijo, ha llegado el tiempo de la definición, de la madurez en Cristo, para profundizar en tu consagración y no tener miedo de crecer en Él y por Él.

Deja que seas barro nuevo en las Manos del Alfarero, porque Él conoce el Propósito de Dios para tu vida y puede moldear tu consciencia según la Voluntad Divina.

Ora y pronuncia con amor los Poemas* que el Señor te entregó, porque a través de ellos, Él te enseña el sentido espiritual de la rendición y de la humildad. Así, un alma rendida se comunica con Cristo.

No temas vivir la experiencia de la entrega. Y en lo que resta de esta Cuaresma y de este desierto profundo, comienza a caminar, en tu corazón, con pasos decididos hacia Jerusalén, confirmando y reconfirmando, cada día, tu entrega a Cristo.

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

 

*San José hace referencia a los Poemas de un alma al Sagrado y Bendito Corazón de Jesús, transmitidos por Cristo Jesús en los meses de julio y agosto de 2018.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

De ciclos en ciclos, revive el llamado de Cristo en tu interior.

Dentro de tu corazón, hijo, contempla el mar de tu vida, de tu historia y de tu entrega y, en las orillas de ese mar, encuentra la Mirada de tu Señor que busca tus ojos. 

Sin miedo, vuelve a caminar en dirección a tu Salvador y permite que Él te pida algo nuevo, una entrega más profunda, una rendición más perfecta. 

Deja a Sus Pies la red de todos tus deseos y aspiraciones, todo aquello que perseguías en el mar de la vida, intentando conquistar, aunque fuera algo espiritual o aunque fuera algo para Cristo.

Escucha la Voz de tu Señor, llamándote para profundizar en Su Corazón. Y, vacío de todo, ve con Él a cumplir Sus designios, a transitar desiertos, a curar tu propio corazón y, así, conceder cura, ser amado profundamente y, de ese modo, conceder el Amor de Dios a las almas.

Nunca pienses que basta entregar la vida a Cristo solo un día, pero sí, hijo, entrégate todos los días. Escucha Su Voz en cada instante. Abre camino, en tu interior, para que Cristo llegue a los espacios más ocultos de tu ser. 

Hablo de entrega y de rendición, todos los días. Percibe que esas son las llaves de este tiempo, son las bases en las cuales tu espíritu estará seguro en Dios y en Su Voluntad. Eso es lo que Él te llama a vivir en este momento, porque de esa forma crecerás, de esa forma cumplirás los designios del Creador para tu vida. 

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando Dios permite que la humanidad padezca ante los planes de Su enemigo, para que sus bases de arena se quiebren, tú, hijo, deja caer las frágiles y falsas moradas y entrega tu corazón a Dios para que Él construya tu fortaleza sobre la roca.

Cuando Dios permite que las almas débiles sucumban ante sus tentaciones y fragilidades más humanas, dejándose vencer por el enemigo, tú, hijo, repara en tu vida todo lo que te distancia de Dios y cierra las puertas a la obscuridad que existe en lo profundo de tu consciencia humana.

Cuando ves que el mundo es frágil y que el mundo interior de los hombres no encuentra sustento en lo que antes lo mantenía de pie, revisa en tu interior en dónde está tu fortaleza, en qué se sustenta tu pobre alma, y coloca tu corazón en el punto correcto de unión con Cristo.

Que las debilidades de las almas o del mundo no sirvan para que te sientas mejor que los demás, para que levantes tu dedo para señalar los errores ajenos y para colocarte en un lugar al que no llegaste, de santidad, entrega y madurez interior.

Que las fragilidades humanas sean siempre un espejo para ti, en el cual te debes mirar todos los días para transformar lo que ves, para curar lo que está enfermo, para arrojar afuera lo que se pudrió y fortalecer lo que es puro de verdad.

Profundiza más y más en el Corazón de Cristo. Busca el camino seguro para estar en Dios.

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Entrega tu corazón en las Manos de Dios, ¡oh alma tan pequeña y frágil!

Deja que tu vida esté suspendida en las Manos de Aquel que te creo, para que Él te coloque en el punto correcto de tu evolución.

Vive, siendo una expresión del amor que recibes todos los días de tu Padre Creador.

Deja que tu desierto sea fecundo como los desiertos que, por la Gracia de Dios, florecen y expresan el milagro de la vida, aun en la aridez del mundo.

Que tu pequeña alma sea una fuente de fe a través de la persistencia de tu corazón ante los desafíos y las pruebas de la vida.

Que no te importe ser la última o la primera.

Que no te importe estar oculta o elevada a los ojos de los hombres.

Que sí te importe servir y amar cada día más, cerrar los ojos a las ilusiones del mundo y abrirlos a la Verdad universal que te es revelada.

Que sí te importe entrar en lo profundo de tu corazón y encontrar allí no solo a un Dios Vivo y lleno de Gracias, sino también a un Esposo Crucificado que te llama a ser semejante a Él, todos los días, con la plena entrega de tu corazón.

Que si te importe el dolor del mundo, el dolor de los que sufren y no encuentran alivio, y que la Gracia de Dios en ti haga de tu pequeña vida una fuente para los que tienen sed, a pesar de que muchas veces darás de beber, pero te sentirás sedienta y vacía.

Que tu vacío no sea colmado por el mundo y sus ilusiones, sino por Dios y Sus misterios, por la fe que Él deposita en tu corazón, en tiempos de desierto y de soledad.

Busca alivio en el servicio. Busca amparo en la caridad, en aquellos que siempre estarán en peores condiciones que tu pequeña alma que, a pesar de ser tan frágil, fue escogida por Dios como cáliz de Sus Dones espirituales.

No te cabe a ti juzgar la Voluntad del Señor, sino solo aceptarla, tal como tu Madre María que, pequeña y simple, se hizo Cáliz y Sagrario para que el Dios Vivo viniera al mundo.

Sé tú, alma amada, como tu Madre Divina, y entrega todos los días tu pequeñez en las Manos de Dios, porque en tu nada Él hará todo.

Tienes Mi bendición para esto.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

A veces pareces caminar y caminar, y tu espíritu se aleja de Dios.

A veces sientes que te esfuerzas y te quiebras, y tu corazón retrocede en el amor. 

Hoy, hijo, vengo para decirte que la condición humana es profunda y con muchas capas a ser transcendidas, cada vez más hondo dentro de tu ser. Es un camino largo, hecho de muchas etapas, en las cuales tu corazón debe madurar, pero también dejarse inflamar por el Amor de Dios.

Cada oferta que haces, cada entrega que realizas, abre dentro de ti un nuevo espacio para ser curado, liberado, transcendido. Son las antesalas de tu castillo interior, estas que resguardan tu esencia y sus misterios.

Vive cada etapa de tu entrega, profundizando en tu unión con Dios. Deja que tu alma sea amiga, hermana, compañera, esposa de Cristo, hasta que un día se funda en el Señor y ya no haya límites para Su Amor dentro de ti.

Camina, aun pareciendo que nunca llegarás.

Sabe que esta es una caminata profunda, tanto hacia adentro como hacia el infinito, y no detengas tus pasos.

Fija tu mirada en Aquel que te llama. Y que todos los obstáculos, resistencias, todos los dolores de las capas arrancadas, todos los pesares de los muros derrumbados, se sustenten en el Corazón que tienes delante de ti, en el horizonte de tu entrega, tu inicio y tu fin. Así crecerás en espíritu, pero también en amor.

Tienes Mi bendición para esto.

San José Castísimo

Páginas

Quiénes somos

Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

Contacto

Mensajeros Divinos