Miércoles, 4 de diciembre de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridísimos peregrinos Míos:

Por primera vez en la historia de Mis encuentros internos con ustedes, Mi Corazón se complace en abrir nuevas puertas de luz y de paz para más almas1. Por eso, en alegría y gratitud, el Hijo de Dios estará presente, orando con ustedes, por ustedes y por el mundo entero para que la mayoría alcance el estado de Mi Divina Misericordia.

El Señor del Universo Me envió especialmente a Londrina para que los primeros grupos de oración, los que nacieron en la Comunidad-Luz Figueira hace ya muchos años, puedan renovarse e ingresar en el camino del corazón; porque en estos tiempos todo lo que hagan deberán hacerlo por medio del amor verdadero del corazón servidor.

Quiero que contemplen la expresión sincera de este amor a través del fiel ejemplo de trabajo, de dedicación y de entrega absoluta al Plan de Dios que sucedió por intermedio de los grupos de oración de San José do Río Preto y de la región de San Pablo. Allí ustedes podrán ver cómo las almas pueden ser ayudadas y también recibir las Gracias del Cielo cuando los servidores de la Jerarquía abren las puertas de manera correcta. Esto, en los tiempos actuales, determinará el cumplimiento del Plan de Rescate.

El Cielo, por medio de Mi Corazón, quiere mostrarles que existe un solo camino para recorrer, camino que se llama amor a la donación y al esmero. Amor que muchos de ustedes alguna vez irradiaron hacia Mi Corazón, por más que en otros tiempos Yo no haya estado tan presente en sus vidas como lo estoy ahora.

Todo lo aprendido con la instrucción espiritual del pasado ha generado la posibilidad de que ahora el Cielo les entregue los frutos de la fe y de la paz por sus esfuerzos sinceros. Ustedes saben que el mundo entero está lleno de emergencias y de necesidades para resolver; por eso el Universo, en su infinita ciencia e inteligencia, convocó a los diferentes grupos de almas para que por afinidad y sintonía sirvan al Plan Mayor.

Ahora, a cada servidor y orante le corresponde cumplir con una parte de la misión, para que al fin de toda esta trayectoria se cumpla el importante Propósito de Dios.

Londrina fue una ciudad escogida por Dios para que los grupos de oración en esta región se puedan retirar a meditar y orar, dos ejercicios importantes para fortalecer el servicio.

Londrina, espiritualmente, Me recuerda mucho a Mi primera casa en Nazaret, por sus sierras y estancias; en Londrina existe el aire de la simplicidad y del recogimiento, por eso podrá ser un punto de encuentro y de meditación para cuando los servidores necesiten retirarse a orar y a estudiar con el corazón.

La Quinta Maratón de la Divina Misericordia en Londrina traerá el fruto de la unidad entre los grupos de almas, ya que la región sur del Brasil deberá prepararse para servir en los próximos tiempos en una tarea de rescate y de servicio regional.

Por eso los Mensajeros Divinos, después de haber estado durante el año anterior en Porto Alegre, retornan con el objetivo de recordarles a todos la necesidad de renovarse y de mantener viva la misión que el Padre les ofrece.

Esta será la misión de la unidad entre todas las regiones del sur, concentrándose como una sola columna espiritual de fraternidad y de hermandad. Hoy el sur del Brasil tiene la oportunidad de manifestar esto para el Plan de Dios, en tiempos definitorios.

Que la Quinta Maratón de la Divina Misericordia represente, no solo un encuentro de oración por la necesaria Misericordia para el mundo, sino que también sintetice la reunión de servidores y de corazones en Cristo, con la esperanza de colaborar por amor con el Plan y su manifestación sobre la Tierra.

La Quinta Maratón de la Divina Misericordia, la que por primera vez es abierta para todos, tiene la finalidad de congregar a nuevos orantes y, en consecuencia, a nuevos rebaños que puedan iniciar este camino de regreso al Corazón de Dios. Mi Presencia incondicional será, para ustedes, la confirmación de sus tareas de oración y de servicio en esta parte del mundo.

Hoy, dejo para los presentes Mi Abrazo Paternal, aquel abrazo de Maestro a discípulo, de Compañero a amigo; abrazo que nutre el alma de vida y de esperanza. Deseo para todos un buen trabajo de oración, y paz para sus corazones y para el mundo entero.

Que la Divina Misericordia sea la llama inextinguible que arda siempre en luz y en amor.

Bajo la Misericordia de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por guardar Mis Enseñanzas en el corazón.

Cristo Jesús, vuestro Señor del Amor

1 Cristo Jesús se refiere a la población de la ciudad Londrina, Paraná, Brasil.