MENSAJE PARA LA APARICIÓN DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

En el principio, el Creador creó las esencias, manifestó las almas, las agrupó de acuerdo con su misión y las envió a cumplirla, más allá de las dimensiones, en la vida manifestada. Y las almas de Dios fueron por este vasto cosmos, experimentaron y aprendieron, muchas veces, perdiéndose del Propósito Divino, y otras, consiguiendo cumplir con la Voluntad de su Creador.

El tiempo pasó y la evolución se dio. Las almas de Dios aún siguen por este camino, como ovejas que pastan en los Jardines de la Creación. Ahora, hijos, su Padre Celestial llama a todas las almas por Él creadas. Su Voz resuena en los valles y en los montes del espíritu, en donde las almas pueden escucharlo y, con amor, reconocen Su llamado.

Una a una, las ovejas del Gran Pastor comienzan a congregarse y con sus pasos retornan a la Casa del Padre e inspiran a otras para que también retornen a Su Corazón.

Este es el tiempo de retornar a Dios; de reencontrarse espiritualmente con la misión que Él les encomendó; de entregarle todos los frutos recogidos en el camino para que, con ellos, el Padre les haga un Alimento nuevo.

Llegó el ciclo de una nueva vida y de un nuevo tiempo, en el que las ovejas son congregadas para fortalecerse, unas a otras, para la gran transición; pues les digo, hijos Míos, que es con el amor de cada uno de ustedes que se sustentarán y se fortalecerán para pasar por las pruebas que el planeta debe vivir en este tiempo.

A los Pies de Dios se congregarán sus almas, sin distinción, descubriendo la semejanza que se ocultaba en su interior. Se descubrirán hermanas en el espíritu y en el corazón. Descubrirán, sentirán y vivirán la única filiación divina que las vuelve frutos de un mismo Árbol Sagrado de la Creación.

Es a través del amor que se sumará en su interior, que recibirán el impulso para vivir el Amor de Dios y superarlo, renovando así la Creación Divina y dando inicio a una nueva vida, a un nuevo tiempo y a un nuevo Plan.

Les digo esto para reconozcan que el Amor Crístico nacerá y despertará por la unión de sus corazones, almas y espíritus en Dios. Llegó el ciclo de vivir más profundamente la unidad porque la Creación así lo necesita.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridísimos peregrinos Míos:

Por primera vez en la historia de Mis encuentros internos con ustedes, Mi Corazón se complace en abrir nuevas puertas de luz y de paz para más almas1. Por eso, en alegría y gratitud, el Hijo de Dios estará presente, orando con ustedes, por ustedes y por el mundo entero para que la mayoría alcance el estado de Mi Divina Misericordia.

El Señor del Universo Me envió especialmente a Londrina para que los primeros grupos de oración, los que nacieron en la Comunidad-Luz Figueira hace ya muchos años, puedan renovarse e ingresar en el camino del corazón; porque en estos tiempos todo lo que hagan deberán hacerlo por medio del amor verdadero del corazón servidor.

Quiero que contemplen la expresión sincera de este amor a través del fiel ejemplo de trabajo, de dedicación y de entrega absoluta al Plan de Dios que sucedió por intermedio de los grupos de oración de San José do Río Preto y de la región de San Pablo. Allí ustedes podrán ver cómo las almas pueden ser ayudadas y también recibir las Gracias del Cielo cuando los servidores de la Jerarquía abren las puertas de manera correcta. Esto, en los tiempos actuales, determinará el cumplimiento del Plan de Rescate.

El Cielo, por medio de Mi Corazón, quiere mostrarles que existe un solo camino para recorrer, camino que se llama amor a la donación y al esmero. Amor que muchos de ustedes alguna vez irradiaron hacia Mi Corazón, por más que en otros tiempos Yo no haya estado tan presente en sus vidas como lo estoy ahora.

Todo lo aprendido con la instrucción espiritual del pasado ha generado la posibilidad de que ahora el Cielo les entregue los frutos de la fe y de la paz por sus esfuerzos sinceros. Ustedes saben que el mundo entero está lleno de emergencias y de necesidades para resolver; por eso el Universo, en su infinita ciencia e inteligencia, convocó a los diferentes grupos de almas para que por afinidad y sintonía sirvan al Plan Mayor.

Ahora, a cada servidor y orante le corresponde cumplir con una parte de la misión, para que al fin de toda esta trayectoria se cumpla el importante Propósito de Dios.

Londrina fue una ciudad escogida por Dios para que los grupos de oración en esta región se puedan retirar a meditar y orar, dos ejercicios importantes para fortalecer el servicio.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Y al final, cuando se cumpla el último tiempo, mostraré al mundo todo lo que ha estado separado entre las almas y Mi Corazón.

Como Conciliador entre el Cielo y la Tierra, verán venir la fuerza de Mi Espíritu Misericordioso duplicado en luz, que volverá a unir las razas, los pueblos y las naciones. 

Cuando regrese el vuelo del Espíritu de Dios, esa será la señal de que los frutos en los corazones ya están maduros y Me volveré a servir de las almas para fundar de nuevo el Reino Celestial sobre la carente humanidad.

Que en este tiempo reine la unidad entre ustedes, unidad que se sumará al poder de la amorosa oración, escudo al que nada lo derribará. A pesar de que vengan vientos contrarios, nunca pierdan la esperanza y la fuerza de amarse los unos a los otros.

Cuiden sobre todas las cosas sus sentimientos, que su sentir sea limpio como la brisa en la mañana y que su corazón irradie amor como los rayos del sol. No teman perder el control de aquello que los detiene, solo permítanse ser libres para seguir en la fe Mi Victorioso Camino.

Verán en la mañana erguirse las formas que se darán a conocer en Mi Nombre; les pido que la humilde oración y la confesión Conmigo sean lo único que los eleve hacia el templo eterno de Mi Misericordioso Corazón.

No quedará piedra sobre piedra, pero Mi Justicia Divina tendrá compasión por aquellos que han cerrado las puertas a Mis siervos de la oración y del apostolado.

Es hora de que limpien de sus pies el polvo del pasado para que, cuando todos sean lavados por el Agua de Vida de Mi Fuente, en el silencio despierten los Nuevos Cristos.

Solo procuren imitar Mi Palabra, vivan día a día la llama de la instrucción del Evangelio. Vuelvan a encender la vida de las parábolas para que el ejemplo y el verdadero testimonio de conversión de sus vidas a Mi Sagrado Corazón, motive a los perdidos para que se rindan a Mi Camino Salvador.

Sean amables de corazón y humildes de espíritu para que Yo pueda residir en sus moradas cuando el Rey Sol retorne para buscar los talentos que fueron entregados.

Vivan en la Paz y no la pierdan de vista, porque la Paz también es oración y amor.

Bajo el Amor del Padre, sean misericordiosos.

Gracias por vivir Mis Enseñanzas con el corazón.

Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN PHOENIX, ARIZONA, ESTADOS UNIDOS, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Mientras recorren los lugares sagrados, tengan en sus corazones a toda la humanidad, a toda la vida.

Sientan que todo lo que reciben, como impulso interior, llega a cada ser de la Tierra y más allá de ella.

Sientan la unidad espiritual que se establece en los corazones de los que saben que todo lo que reciben no es para sí mismos, sino para que el Plan de Dios se cumpla en todos Sus hijos y en este mundo.

Más allá de unir las dimensiones y llegar al Corazón del Padre Celestial, los seres humanos, hijos, tienen la posibilidad de compartir interiormente todos los aprendizajes evolutivos que viven, así como todos los códigos de luz que reciben para dar sus pasos en dirección al Amor de Dios.

Fue de esa forma que el Amor alcanzado por su Señor en la Cruz desbordó de Su Corazón, y todo lo que Él alcanzó llegó a cada ser de este planeta y mucho más allá de él. 

Este es uno de los dones que Él les enseñó con Su entrega: el don de donarse no solo a sí mismo, sino de donar todas las Gracias recibidas y alcanzadas. El don de sentirse unido a todas las criaturas y saber que todo lo que viven es por todo y por cada ser de este planeta.

Miren al prójimo, aunque sea un desconocido, y sepan que él es también parte de Dios y que está aquí para aportar algo, aprender algo, redimir algo y alcanzar el mismo amor que, por Gracia y Misericordia, ustedes reciben todos los días.

Cuanto más dejen influir a las dádivas recibidas y, conscientemente, vivan las Gracias como un servicio por la humanidad, más, hijos, esas dádivas fluirán al mundo.

Recuerden que los seres humanos son un gran misterio. Misterio que se devela experimentando y viviendo, arriesgándose a amar y a servir cada vez más profundamente.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO DURANTE EL VIAJE DESDE REDWOOD, CALIFORNIA, HACIA PHOENIX, ARIZONA, ESTADOS UNIDOS, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El Espíritu de Dios habita en las montañas, y en ellas expresa Su fortaleza para inspirar a las almas a la elevación y a la iluminación de la consciencia.

El Espíritu de Dios habita en el silencio de las montañas, en su interior, en donde se guarda la historia de toda la vida, en donde se sustenta este mundo, en secreto y en soledad.

El Espíritu de Dios habita en las montañas, invitando a Sus hijos a descubrir la verdad sobre sí mismos.

La naturaleza, hijos, guarda en sí muchos atributos y dones del Espíritu de Dios. Este Espíritu Santo e Inmaculado habita en la materia para invitarlos a encontrar lo Sagrado que existe en esta dimensión de la vida.

El Espíritu de Dios, silencioso, en lo profundo de la naturaleza, los invita a encontrar la unidad, no solo entre hermanos, sino también la unidad con la vida, con las dimensiones, con las estrellas.

Dejen que sus espíritus encuentren el silencioso Espíritu de Dios, escondido en todo lo que expresa armonía y belleza, y déjense inspirar, despertar y renovar por esa Presencia Divina.

El Espíritu de Dios habita en las montañas para conducirlos al punto más alto de la propia consciencia, que es, al mismo tiempo, lo más oculto, y que se revela en el silencio del propio interior.

Encuentren en sí mismos las altas cumbres, en donde el Espíritu de Dios habita. Allí estarán en paz.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Acompaña con tu corazón el despertar de los Nuevos Cristos, que nacen del sacrificio, del martirio, de la entrega y, sobre todo, del amor.

Los Nuevos Cristos nacen del silencio, de la renuncia, de la castidad, de la vigilia y, sobretodo, de la unidad con el Padre.

Los Nuevos Cristos nacen del vacío, de la fe, del desierto y, sobretodo, de la incondicionalidad ante Dios.

Los Nuevos Cristos nacen delante de los Ojos del Creador y casi siempre serán conocidos solo por Él.

Entra, hijo, en diálogo con Dios, para que Él haga de ti parte de Su legado de Amor, una continuidad del Plan de Su Hijo, semilla de los méritos de Su Pasión, fruto de Su Sangre y de Su entrega.

Aspira a ser, tú también, un Cristo del Nuevo Tiempo, aquel que renueva el Amor del Padre y del Hijo colmado por el Espíritu Santo y que reconstruye, así, la unidad entre el Creador y Sus criaturas, dando a Dios la posibilidad de renovar Su Creación.

Tienes Mi Bendición para eso.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Alegren sus corazones y glorifiquen a Dios, que nunca desampara a Sus hijos y jamás deja de derramar Sus Gracias sobre aquellos que, con fe, lo sirven y, con confianza responden a Su llamado.

Hoy vengo al mundo por cada uno de ustedes, servidores de Dios, que, con esfuerzo, todos los días intentan profundizar en su propia entrega y transformación.

Vengo por los que se sienten solos, a veces desamparados internamente por sentir que nunca llegan al punto que Dios necesita. Vengo para decirles que, sí, están en el camino correcto y no deben temer no corresponderle a Dios, porque lo que el Padre necesita de ustedes es su perseverancia y no la perfección.

Vengo para que nunca desistan de aprender a amar, porque el simple esfuerzo por vivir el amor ya es suficiente para que crucen el umbral entre el viejo y el nuevo hombre.

Recuerden, hijos, que ustedes están en un tiempo de transición, en el que están saliendo de lo que eran, pero aún no llegaron a lo que deben ser. Ustedes son la punta de lanza para una nueva vida que, tal vez, será vivida plenamente por otros.

Hoy, solo les pido su esfuerzo permanente por amar y vivir estos tiempos en unidad con sus hermanos y, cada vez que sientan que la desunión golpea sus puertas, sepan decirle "no" para que permanezcan en el amor y en la unidad.

Quiero ayudarlos a dar un nuevo paso rumbo al Corazón de Dios y por eso estoy aquí.

Reciban Mi Presencia como una respuesta del Corazón del Padre que, colocando Su Gracia dentro de sus espíritus, solo les dice: "¡Perseveren! E intenten amar todos los días".

Amen Su Plan, amen Su Propósito y amen Su Voluntad para cada uno de sus hermanos. Amen la existencia de cada ser humano, cada Reino de la Naturaleza, pues todos los seres que viven sobre la Tierra están aquí porque, siendo plenamente amados por el Padre, recibieron de Él una oportunidad de imitar Su Amor.

Con estas palabras, Yo los bendigo y les agradezco por todos los días intentar dar un paso rumbo al Corazón de Dios.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo


Después del mensaje diario San José añadió:

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL BALNEARIO EL CÓNDOR, RÍO NEGRO, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ora no solo en un momento de urgencia y de agonía; ora por una nueva vida, ora por el despertar de tu corazón y de tu consciencia a un nuevo tiempo, a una realidad superior. 

Ora por todas las naciones, ora por los continentes y por los mares, porque llegó el momento de la gran prueba de la Tierra y la humanidad no puede estar indiferente delante de lo que sucede en el planeta. 

Ora para traer la paz, ora para saber discernir y para que la sabiduría impregne tu espíritu, tu mente y tu corazón, retirando de tu consciencia las potestades del miedo y de la inseguridad. 

Encuentra tu refugio en Dios, hijo, contemplando la grandeza de Su Plan para los corazones de los hombres, y ora para que este Plan, que es perfecto, descienda sobre la Tierra y sobre la consciencia humana. 

Ora para que los corazones conozcan el amor y que sea el propio amor que los impulse a la unidad y a la transformación. Ora para que haya paz y se disipe la ignorancia de los hombres. Ora también por los que despertarán tarde y precisarán de una oportunidad para vivir la propia redención. 

Ora para que en los corazones de los hombres siempre haya piedad y humildad, para que sepan perdonar y reconciliarse con el prójimo y con Dios.

Ora sin cesar y sin cansancio; ora porque esta es la herramienta para estos tiempos, que abre las puertas para que descienda sobre ti y sobre el mundo todas las virtudes que sustentarán la Tierra.

Ora y no te canses de orar. 

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA SAGRADA CASA DE MARÍA, MADRE PAULISTA, SAN PABLO, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

He aquí que los ángeles del Señor abrirán en el Cielo dos puertas por las cuales ingresarán todas las almas en el momento de su definición.

Cuando la Misericordia y la Justicia ya hubieran descendido sobre el mundo, cuando la paz se haya consolidado en el corazón de los que se abrieron para recibir el Amor y el Reino de la Madre de Dios, cuando las tinieblas se hayan asentado en el corazón de los impíos, los que, clamando, llorarán por una nueva oportunidad, los ángeles del Señor abrirán en el Cielo dos puertas para que por ellas ingresen todas las almas.

La primera será estrecha, simple y luminosa; la segunda será amplia como el mar, pero su destino no conducirá al Reino de los Cielos ni al reino del mundo, sino al recomienzo, al vacío, a la nada.

Hasta el último instante del tiempo de este mundo, el Creador intentará rescatar y despertar a Sus hijos; pero los que insistan en el engaño y con la maldad de sus corazones se condenen a sí mismos, diseñarán su propio destino y construirán para sí el camino a la puerta amplia e incierta, vacía de luz y de Dios, pues en ese momento el Padre solo podrá observar a Sus hijos.

Los ángeles del Señor no sienten como los hombres; en sus corazones solo habita la Ley; sus manos señalan el destino elegido por cada ser, sus rayos apresuran los pasos de los seres.

Todos los que honraron y respetaron al rey de las tinieblas, con él retornarán a su abismo. En su reino solo habrá gemidos y oscuridad, hasta el fin de los Mil años de Paz, cuando también llegue para ellos el día de su redención.

Las profecías dejarán de ser profecías, las que son llamadas de amenazas por los que no conocen a Dios. Sus promesas serán verdaderas para todos.

Los que honraron al Rey de reyes, el Hijo de Dios, la Verdad de los seres, con Él verán el cumplimiento de Sus promesas y en Él servirán hasta sus últimos días, hasta el día de la Unidad, del retorno al Corazón del Padre.

Vacíen sus corazones de los pecados del mundo y no se rindan a las tentaciones de estos tiempos. Recuerden que, así como esta profecía, todo lo que hoy viven ya fue profetizado y nadie dejó de ser avisado sobre su definición.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, todo está cumplido cuando el corazón es humilde delante de Dios y del prójimo.

Todo está cumplido cuando la consciencia comprende la importancia de cada Reino de la Naturaleza y de cada esencia viva en la manifestación del Plan de Dios.

Todo está cumplido cuando la fe trasciende a las apariencias.

Todo está cumplido cuando el amor vence a la individualidad y al egoísmo, y los seres comprenden y viven el principio de la unidad.

Todo está cumplido cuando la mente se silencia y da espacio a la voz del corazón.

Todo está cumplido cuando la ignorancia cede su lugar a la verdad y las dudas son disipadas ante la expresión de la luz.

Todo está cumplido cuando la búsqueda de la felicidad cede el lugar al encuentro con la verdadera alegría de cumplir la Voluntad Divina.

Todo está cumplido cuando la materia se rinde y, entregando sus aparentes límites, descubre en sí misma al Infinito.

Todo está cumplido cuando la transformación alcanza a la consciencia y el espíritu se encuentra preparado para recordar su Origen.

Todo está cumplido cuando los seres aprenden a perdonar y este perdón abre las puertas a la redención planetaria.

Todo está cumplido cuando la paz triunfa en el interior de los seres y los pacificadores la establecen en el suelo sagrado de la Tierra.

Todo está cumplido cuando la oración se torna el único idioma, la única forma de expresión del verbo humano, extirpando de su boca y de su consciencia toda crítica, todo juicio y toda separatividad.

Todo está cumplido cuando los hombres escuchan la Voz de Dios y responden a Su Llamado.

Todo está cumplido cuando los corazones se reconocen jardineros de la nueva vida en este mundo y preparan, con virtudes y Leyes Divinas, al suelo fecundo de la Tierra.

Hijos, todo estará cumplido cuando lean Mis Palabras y las vivan. Un día, podrán mirarse a sí mismos y comprender que allí se encuentra el libro vivo, que a pedido de Dios, escribí en la consciencia humana.

Su Padre y Compañero,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La Liturgia de la Vida

En el Universo, hijos, la vida por sí misma es una liturgia permanente.

La hora de reposar los cuerpos es la hora de meditar en el Propósito Divino, de reconfirmar el propio espíritu en su adhesión a los Planes de Dios y al camino evolutivo que Él propone para Sus criaturas.

La hora de despertar, es la hora de ofrecer al Padre cada acción, cada movimiento, pensamiento, sentimiento, cada vibración emitida, para que todo sea por la manifestación de Su Voluntad.

Cada trabajo realizado, cada contacto que hacen los unos con los otros, todo es para que se establezca  la paz y por la evolución de todas las criaturas, nunca solo por su propia evolución.

En el Universo, no existe el individualismo: la consciencia de la unidad y de la fraternidad es viva. Los seres saben –desde el principio de su evolución– que, para crecer y llegar al Origen de Todo, deben vivir la unidad con todos. Saben que, para llegar al Creador de todas las cosas, es necesario estar unido a todo lo que Él representa. Y, reconociendo que Su Esencia Divina se multiplicó en toda la Vida, los seres conscientes viven la unidad con todos.

En la vida universal, antes de actuar, los seres ofrecen al Padre sus acciones y preguntan a su propia esencia, que representa la unidad con Dios, cuál es el mejor paso para dar. La confianza en el Creador está por encima de todas las cosas. La certeza de que Él habita en el propio interior y ahí interactúa con Sus criaturas, es lo que fortalece constantemente a sus hijos, para que no salgan de Su Camino ni de Su Guía.

Les digo esto, hijos, porque la Tierra debe ingresar en el tiempo del Universo y esto comienza con la transformación de cada consciencia. Deben aproximar sus vidas a los patrones de vida universales, y para eso, es hora de reconocer y de recordar los principios de esa vida.

Hagan, de cada día, una liturgia viva: que todas las horas sean momentos de encontrar a Dios, que todas sus acciones sean motivo para buscarlo y que las liturgias e instancias de oración, que ya conocen, sean el alimento que nutre las almas y las fortalece; oportunidades de interceder por aquellos que están dormidos y por los que no conocen la paz; oportunidades de clamar por los Reinos de la Naturaleza y de aproximarse más conscientemente a la Verdad.

Es hora de despertar para la liturgia de la vida.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CASA DE COSTURA OFICINA SAN JOSÉ, COMUNIDAD-LUZ FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El servicio dignifica al alma y trae al mundo el espíritu de la caridad tan escaso entre todos. Cuando un corazón descubre el amor al servicio, se colma y encuentra un camino seguro para su propia consagración.

El segundo paso después del servicio abnegado, bajo el espíritu de la caridad, es el sacrificio consciente en nombre de los padecimientos de Cristo. Por más sencillo que les parezca lo que realizan, siempre y cuando ofrezcan sus acciones en reparación del Corazón de Cristo, sus ofrendas son aceptadas y el Sagrado Corazón es aliviado.

Consagré esta casa a Mi Casto Corazón, para que vivan aquí la simplicidad, la caridad y el amor entre todos. Quiero hacer de cada corazón servidor una fuente de paz para este planeta.

Muchos piensan que es necesario realizar grandes obras e ir muy lejos para que el servicio sea válido y verdadero, pero Yo les digo que fue dentro de una simple carpintería que presté el mayor servicio de Mi pequeño Espíritu y ahí encontré la santidad y la puerta para la Divinidad, que alcancé al lado de Mi Hijo.

La santidad en la vida de cada ser no depende de las circunstancias externas que ustedes viven, sino que depende solo de cada corazón, de la disposición de cada uno en tornar sagrada su propia existencia.

Si, en ese servicio que prestan, ofrecen a Dios sus actos, descubrirán muchos misterios que les serán revelados como comprensiones, a veces inexplicables, que provienen del corazón y solo para él serán claras.

Me comprometo, como Padre de todos los servidores, a estar presente entre ustedes siempre que invoquen Mi Presencia por la oración, por la caridad y por los actos de compasión y de fraternidad.

Me comprometo a interceder por las almas y por los Reinos de la Naturaleza en este oratorio de caridad.

Solo les pediré que se acuerden de Mí y que hagan de este espacio un lugar de alegría, de caridad y de unidad entre los hombres y Dios.

Quisiera que en la entrada estuviera la imagen de Mi Casto Corazón, consagrando y bendiciendo este lugar, que irradiará la inspiración al servicio para las almas que deben aproximarse en estos tiempos.

Los bendigo y los guardo.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Establece el Reino de Dios en tu interior, ese espacio de paz en donde las Leyes Universales encuentran su manifestación.

Establece en ti la unión con el Padre y permítete asemejarte a Él, dándole la potestad de transformarte, según Su Voluntad.

El Reino de Dios no es como los reinos de este mundo, en donde algunos disfrutan de sus propias riquezas y la mayoría sufre y trabaja para servir a los primeros.

En el Reino de Dios, todo está permeado por la Consciencia Divina. El Creador está en todos Sus siervos. Él mismo es la esencia de la humildad, habita en el más pequeño como en ningún otro.

En el Reino de Dios solo triunfa la paz, el bien, el amor y la unidad, principios que se convertien en leyes manifestadas en las vidas de todas las criaturas que comparten ese estado de consciencia, que es el Reino del Creador.

Vive estos principios en ti y vuélvete digno de ser portador del Reino de Dios, que emerge primero en el interior de los seres, a partir de la unión con el Padre, y después se establece fuera, en la vida material de este mundo.

Todo principio, ley o manifestación de la Consciencia Divina, antes de plasmarse externamente en la vida planetaria, encuentra primero su morada en el corazón de cada ser. El corazón es el puente con Dios, es la puerta hacia el Cielo, es el gran manifestador de la voluntad divina. Todo aquel que tiene una misión, la conoce primero en el corazón: allí la siente, la comprende y la acepta, para después vivirla.

Cristo vendrá primero a los corazones en Espíritu y Divinidad; después, se manifestará en Cuerpo y Alma cuando Su morada ya esté establecida en los corazones de aquellos que, habiendo reconocido Su Presencia en sus propios corazones, lo reconocerán cuando retorne y cumplirán junto a Él el final de esta obra redentora. Por eso, lleva el Reino de Dios hacia tu interior; hazlo siendo consecuente con él, viviendo como premisas la paz, el amor, la unidad y la humildad.

Deja, hijo, que las Leyes superiores actúen en tu corazón y desde allí, lleguen al mundo entero. Déjate ser moldeado, transformado, corregido. Prepárate y consolida en ti el Reino de Dios, morada segura para el Redentor.

San José Castísimo, Aquel que prepara el retorno de Cristo en el interior de los seres

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE LOS COCOS, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​


       Devocionario por el Ecumenismo y por la Unidad en la consciencia humana
 

Cuenta de unión:

Señor,
         por la unión de la humanidad en Tu Propósito de Amor,
       rogamos Tu Presencia en las diferentes naciones, pueblos y religiones.
       Que la Cultura Universal sea una realidad en la Tierra
.
       Amén

Primera decena:
 

Por el Poder de la Divina Misericordia emanada del Sagrado Corazón,
       que todos los pueblos, razas, culturas y religiones alcancen la redención.

Segunda decena:

Por el sacrificio vivido por Cristo
       y por los méritos alcanzados por Él en la Cruz,
       que todas las naciones despierten a la vivencia del Amor absoluto.

Tercera decena:

Por el Poder de la Piedad emanada por Cristo
       al descender de la Cruz en los brazos de la Virgen María,
       que todas las culturas, religiones, creencias y naciones
       se unan para verter la Gracia de Dios
       sobre los más olvidados y perdidos
       entre los hombres y los Reinos de la Naturaleza.

Cuarta decena:

Por el Poder del Amor Puro que resucitó cada célula de Cristo
       y Lo hizo vencer la muerte,
       que todas las religiones renazcan en el Principio de la Pureza.

Quinta decena:

Por la Gracia absoluta que nos concede el Creador con el retorno de Su Hijo,
       que todos los pueblos despierten, todos los corazones se abran
       y todas las lenguas proclamen, en un solo idioma,
       la unidad con Dios por medio del Cristo Resplandeciente.


En la décima cuenta de cada decena, se repite: Amén

 

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Fraternidad, unidad con Dios, fe y esperanza, son atributos que siempre deben reinar en el corazón humano.

Partiendo del principio de la unidad de Dios, que en la diversidad de la manifestación de Su Consciencia jamás dejó de ser Único, vivan ustedes también la unidad entre sí como un único cuerpo perteneciente a la Consciencia Divina.

El Creador se multiplicó y expandió en diferentes formas de vida, de expresión, de manifestación, para que Su Perfección se hiciera vida y materia, para que el Amor que Él expresa en Su Espíritu Divino pudiera tornarse carne, mente, sentimiento, alma, espíritu, vibración y sonido para que no hubiera límite para la manifestación de Su Amor.

Dios permea todo lo que fue creado y a todas las criaturas les da la oportunidad de ser semejante a Él. Conscientes de los principios del Creador, deben imitarlo. Que el amor se multiplique en sus corazones, que se exprese de diferentes formas con palabras, con oraciones, con silencio, con acciones, con comunión interna, espiritual o física y en la hora de recibir la Eucaristía.

Como grupo exprésense como la Consciencia de Dios: muchas formas de vida, muchas formas de servir, infinitas posibilidades de amar, pero todo eso sin nunca perder la unidad.

Aunque las criaturas existentes sean tan diferentes unas de las otras, eso no hace desaparecer de todas ellas la esencia que las une en semejanza divina con el Padre Creador.

Les digo todas estas cosas porque es la hora de la unidad, de la reconciliación, de la fraternidad como puentes para el amor.

Las diferentes misiones que hoy se están llevando adelante indican el camino que cada uno debe recorrer en su día a día: superar las diferencias entre razas, culturas, lenguas, naciones, religiones, para que vivan, como humanidad, la unidad con Dios.

Sean conscientes que llegará la hora de unir sus consciencias en un único propósito: traer paz y reconciliación para la Tierra.

El sufrimiento del corazón humano hace que se venzan las barreras para amar. La necesidad de encontrar la paz los une.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Al principio de la Creación, solo existía la Unidad, la Consciencia Divina, que habita en donde no hay tiempo ni espacio, en donde no hay materia, sentimientos o pensamientos, solo hay Espíritu.

Sin dejar de ser Unidad, el Espíritu de Dios se multiplica. Esto es Omnipresencia.

Sin dejar de ser Espíritu, nace la Mente de Dios manifestada en los arcángeles. Esta es la obra de la Omnisciencia.

Sin separarse de los niveles del Espíritu, Dios manifiesta la Luz en creaciones materiales. Este es el fruto de la Liberación.

Dios, que era Uno, se divide en tres, sin dejar de ser Único. Su Trascendencia es incomprensible para la mente humana.

Dios Padre se hizo Hijo, y en la Transfiguración, multiplica Su Único Hijo en todas las criaturas. Todas son Uno con el Padre, por intermedio del Hijo.

Los principios primordiales toman vida propia y poder creador. Los rayos se tornan consciencia y habitan todas las partículas existentes en el Cosmos.

Dios jamás perdió el principio de la Unidad. Su multiplicación no tiene fin, no tiene límites. Su Consciencia se expande más allá de las fronteras del espíritu, de la mente y de la materia. Su Divinidad todo lo permea.

Ustedes pueden preguntarse: “¿Cómo habitará el Creador en un mundo tan lleno de oscuridad? ¿En dónde está Dios, cuando el caos se precipita en el mundo?”

Dios es Vida que habita la esencia, Consciencia que anima a los conscientes, Luz que da forma y vida a lo que los ojos de los que no están ciegos pueden ver.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Hijo:

Para vencer la indiferencia del corazón humano, comienza contigo mismo. Observa todas las veces en que tu corazón se cierra a la realidad planetaria o cuando piensas que te comprometes con el mundo, pero tus acciones demuestran el grado de tu compromiso.

La indiferencia entorpece la consciencia y no le permite evolucionar. No es necesario que te involucres emocionalmente con lo que sucede en el mundo, pero sí que tales acontecimientos te lleven a tu transformación y te impulsen para que nunca detengas tus pasos.

La indiferencia es uno de los grandes males de la humanidad, peor aún que la ignorancia; porque aquel que es indiferente ya tiene cierto grado de instrucción, y sin embargo, sigue pensando más en sí mismo y en sus propias necesidades.

Hijo, la indiferencia es la que llevará a muchos seres que se creen espirituales hacia el abismo de la consciencia planetaria. Cuida para que no seas tomado y llevado por la indiferencia humana. Trata de seguir tu consciencia y tu corazón, y cuando sepas que debes hacer algo, hazlo rápidamente, no ignores las necesidades. Cuando veas que alguien necesita de ti, ve en su auxilio sin miedo. Si sabes lo que sucede en el mundo y que, en este mismo instante en el que estás delante de las Palabras de Dios, existen otros que están siendo probados en su fe, y de rodillas eligen morir con Cristo a vivir sin Él, entonces ora verdaderamente, sin cesar.

Si ya conoces el papel de la consciencia indígena en el planeta y también sabes cuánto padecen los indígenas por el abandono y por la indiferencia, actúa, sirve, ora, auxilia, ofrece tu amor. Demuéstrales a estos hermanos que tienen una importancia vital en la vida espiritual del planeta y que su manera de ser no debe ser vendida de forma turística para divertir a los inconscientes. Cuando estés delante de un hermano indígena, aprende con él, y en tu postura de aprender, deja que emerja de su corazón la pureza y la sabiduría que él tiene para transmitir a la humanidad.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Muchos se preguntan de dónde partirá la unidad entre las diferentes culturas, religiones, razas y naciones. ¿Cómo unir tanta diversidad?

Pocos descubrieron la potencia del Amor de Dios y casi ninguno vive la verdad de lo que es saber que, si un Dios tan infinito fue capaz de crear tanta diversidad, Él se encuentra en todas las cosas y también en las diferentes religiones inspiradas por Él.

Las criaturas están dentro de la Consciencia de Dios y Dios en ellas, pero la ignorancia que cerró sus ojos no les permite ver que el Creador está ahí, en lo profundo. Y así viven una ilusión, una vida separada de Él, solo por el hecho de no saber que Él es en todo lo que fue creado. No Lo ven y no Lo sienten porque no se abrieron para saber que Él está en el interior de los seres.

El Creador, en Su inconmensurable posibilidad de amar, a lo largo de la existencia de la humanidad creó muchas religiones. Cada una conduciría una cierta parte de Su creación, pero al mantener viva Su Esencia, todas llevarían hacia un único fin.

Cuando María dice que unirá, en Su Inmaculado Corazón, las diferentes religiones, pueblos y razas, esto no significa que todos reconocerán la persona de María como Madre de Dios. María es la propia Unidad, pues Su manto ampara en sí, toda la Creación. Como Unidad, Ella conduce las diferentes religiones al Amor, que es el Principio que expresa Su Hijo.

Muchos pueden no reconocer la persona de Cristo como el Camino, la Verdad y la Vida; pero aquellos que creen en el Amor y viven en el Amor, están en Cristo, sin saberlo.

El Amor que expresa Cristo trasciende la existencia de la persona de Jesús. La Unidad que expresa María trasciende la persona misma de María. Ellos ya no son parte material de una Creación. Aquellos que provinieron de un Espíritu Único se manifestaron en la Tierra para construir un camino, para expresar un arquetipo, para dar un ejemplo vivo y ahora, en las diferentes escalas de evolución, siguieron dando ejemplos y dejando Sus pisadas en todas las dimensiones, para que inclusive los ángeles siguieran Sus pasos.

Es posible que todas las verdaderas religiones vivan los principios de Amor y de Unidad, e incluso aquellos que no tienen una religión guiada por una institución, pero que en sus corazones, buscan religarse con Dios todo el tiempo, por el Amor y por la Unidad. Es así que Cristo y María conducen a la humanidad.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Mientras el enemigo intenta fortalecer el ansia por el poder material y la discordia entre las naciones y las diferentes religiones del mundo, que aquellos que aún están lúcidos y firmes en la aspiración de seguir el Propósito Divino fortalezcan su convicción de que el único Poder es el que viene de Dios y que todas las religiones que conducen al Padre deben ser respetadas.

Hijos, comprendan que el espíritu de las próximas misiones hacia el Medio Oriente, como también la del Chaco, es la unidad, la posibilidad de unir en amor y respeto a las diferentes culturas y formas de reverenciar a Dios, que es Único.

Si las almas caminan hacia Dios bajo el espíritu del amor, de la fraternidad y de la unidad con el prójimo, no importa la forma como recorran este camino, porque cuando llegue la hora, Dios mismo unirá todos los caminos por Él abiertos a lo largo de la existencia humana, para fundirlos en un único destino, que es el Amor y la Unidad con Él.

Lo más importante en este momento es dar ejemplo al mundo de la posibilidad de amor existente entre las diferentes religiones, culturas y naciones. Lo importante no es si los cristianos son perseguidos en Medio Oriente, sino que los cristianos de Occidente vayan en auxilio de este pueblo, con la intención de disolver el odio que se expande en los corazones, es para Dios un acto grandioso, que equilibrará muchos males del planeta.

Así como los misioneros están yendo hacia el Medio Oriente, que todos los seres orantes del mundo los acompañen con sus corazones y se unan a este propósito de verdaderamente orar para que las diferentes religiones se fortalezcan en su esencia de unión con el Único Dios, que es el Dios del Amor y de la Verdad.

Hijos, jamás permitan que el enemigo alcance su meta de destruir, del corazón humano, la fe en sus religiones y la esencia de todas ellas. Que todas las verdaderas religiones, que son aquellas que llevan a Dios, puedan mantener su pureza y su esencia vivas, para que sigan religando las almas al Creador, así como es el propósito de la existencia de cada una de ellas.

También en el Chaco, en Argentina, deberán aprender la religión del corazón, aquella que trasciende las instituciones y solo se basa en el verdadero sentido de la palabra: religarse.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Estábamos realizando una tarea grupal con todos los miembros de la Comunidad Fraternidad, en Uruguay, en donde vivimos, y concluimos la jornada de trabajo con la recepción del mensaje diario de San José. A pesar de haber llegado del Medio Oriente, de un campo de refugiados, San José nos transmitió un mensaje dirigido especialmente a las Comunidades-Luz, pero que como Él mismo explicó, puede servir para todos aquellos que se consideran servidores de Dios y consagrados a Su Plan. Que todos los que lean este mensaje practiquen estas palabras, adaptándolas a sus propias vidas. Este fue un pedido de San José.


      La fraternidad es algo que debería caracterizar este mundo, un atributo que todos los seres de la Tierra deberían portar en su interior, para que se volviese el punto de partida para la vivencia del amor crístico. Para dar sus vidas por sus amigos, primero deberán aprender a ser fraternos.

Existen seres que consiguen ser fraternos por la naturaleza de sus propios espíritus, pero otros deberán transpirar mucho su propio ego, en un arduo trabajo de trascendencia de los pareceres propios, voluntades y necesidades; deberán vivir una verdadera renovación en lo que llaman prioridades en sus vidas.

La prioridad de los seres humanos encarnados en este mundo debería ser, en verdad, la vivencia perfecta del amor y de la unidad: de los unos con los otros, de cada uno con Dios y de todos con Él. Teniendo esto como única prioridad, todo lo demás debería adaptarse.

Si piensan que tienen alguna necesidad mayor que la de vivir la fraternidad y el amor, comiencen desde ya a meditar sobre la razón de sus vidas y el propósito de sus existencias en el mundo.

Busquen, por un instante, la razón por la cual se levantan todos los días. ¿Por qué trabajan, estudian, comen, beben, construyen casas, programan sus días, hacen planes? ¿Cuál es el verdadero sentido de todo eso?

¡Ustedes no deben pensar que la vida encierra su propósito en la simple necesidad de mantenerse vivos y cómodos en este mundo! ¿O sí?

Si el alma no encuentra un propósito superior por el cual levantarse todos los días, va perdiendo el interés por la vida.

Deben hacer de esta experiencia en la Tierra un acto permanente de renovación, de trascendencia, de superación, de libertad para amar en Dios. Libertad de sí mismos para donarse al prójimo sin límites y sin restricciones.

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Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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