Martes, 3 de diciembre de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Las almas más preciosas son las que todos los días alegran Mi Corazón porque Me adoran y se consagran a Mi Presencia Eterna.

Por eso, todo el tiempo debo cuidar de esas almas que por varias razones han venido al mundo para redimir sus vidas y sus pasados. Por Mi Infinita Misericordia esas almas pueden liberarse de las condiciones pasadas, las que no les permiten dar los pasos seguros hacia Mí. Yo sostengo en Mis Brazos a cada una de las almas para llevarlas Conmigo hacia el Reino Mayor de Mi Padre.

En estos tiempos, las almas consagradas ingresan en el ápice de fuertes experiencias y aprendizajes, lo que les permitirá madurar con sabiduría y discernimiento. Todas estas almas son tesoros en Mi Reino porque en ellas Yo derramo Mis Gracias y Mi Paz, para que por siempre irradien al mundo los Dones Sagrados del Cielo.

Bajo el Amor Infinito de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por guardar sus almas en Mi Corazón.

Cristo Jesús

Fray Elías del Sagrado Corazón: Al final del mensaje, Cristo transmitió un nuevo sagrado ejercicio de oración que, según Sus Instrucciones, nos ayudará a enfrentar el fin de los tiempos y, sobre todo, a anular la influencia de los pecados capitales. Este ejercicio es considerado por Cristo un escudo de protección contra esas energías.

La Poderosa Novena a Jesucristo Misericordioso proviene de una emanación interior de oración que brota perpetuamente del Corazón de Jesús.

Esta novena es un diálogo directo con la Fuente Creadora, de la cual han surgido las esencias de todas las criaturas. El alma que Me venere por medio de esta sagrada novena ingresará en el momento histórico en que Cristo vivió Su Vida Pública y Su Pasión; así recogerá, en espíritu, los Frutos Divinos que el Maestro dejó grabados en la consciencia de este mundo.

Quien invoque a Jesús por medio de esta sagrada novena, se aproximará a los Poderes Celestiales que el Padre le concedió en el momento de Su Nacimiento y en los primeros momentos de Su Vida Pública, de Su Pasión, de Su Muerte y de Su Resurrección.

Este ejercicio de oración deberá rezarse durante nueve días con la intención purísima de poder recibir los mismos Méritos Espirituales que Jesús recibió cuando Él estaba sobre este mundo. Esta Gracia, que hoy Yo les concedo en este tiempo de caos, es semejante a la del Orandio de la Pasión y de la Transfiguración 1. Las señales de la Transfiguración y de la Pasión de Jesús representan para las almas la primera escuela de aproximación a Jesús. 

Ahora, la Poderosa Novena a Jesucristo Misericordioso simboliza el ingreso en' un estado más profundo de consciencia y de oración. Les revelo que podrán permanecer en la misma vibración crística, en el mismo estado de Cristo.

Esta poderosa novena intentará ayudar a todos, en especial a los que de manera consciente se han consagrado, de por vida, a Cristo Jesús. Ella intentará transubstanciar, es decir, cambiar de estado celular y mental todos los hechos que han condicionado el despertar espiritual de las almas a la Vida Divina. Esta poderosa novena les traerá el impulso de los Méritos Divinos que Cristo alcanzó durante Su trayectoria sobre la Tierra.

Este ejercicio aspira a transfigurar los estados internos de cada ser, tornándolos principios divinos y sublimes. Para eso, el trabajo de oración con la poderosa novena deberá ser constante, sin prever tiempo de término en semanas, meses o años. Ahora cada alma sabrá reconocer la importancia de volverse un fiel instrumento de Dios.

Esta Gracia es vertida especialmente para transformar algo que ahoga al mundo, que son los llamados pecados capitales; esta novena servirá de escudo ante la presencia de esas energías.

Buen trabajo de interiorización y de expansión de consciencia.

Vuestro querido Maestro, Cristo Jesús

Poderosa Novena

a Jesucristo Misericordioso

Primer día

En el primer día orarán para trascender el control humano por medio de la Santísima Pureza que Cristo encarnó durante Su especial nacimiento en el pesebre de la ciudad de Belén. En este hecho, podrán ver manifestado el primer poder del Espíritu Santo, que fue la encarnación sublime de Dios con la venida del Mesías Jesús.

Con todo fervor y determinación interior rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por el poderoso nacimiento de Cristo en la Tierra,

Santísimo Espíritu de Dios,

trasciende nuestra materia

para que encarne en nosotros

el Poder de la Divina Pureza.

Amén.

Segundo día

En el segundo día orarán para expulsar de la consciencia la condición humana que a lo largo de los tiempos ha despertado, por obra del enemigo, la tentación, el orgullo, la avaricia y la gula, energías capitales que cercaron los caminos de luz de las almas buenas.

Con fe y convicción rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por la Sagrada Humildad

expresada por la Divina Familia

y a través del Amor Puro

que Jesús Niño irradió al mundo,

Señor, expulsa de nuestros seres

todo el dominio que el enemigo ha construido.

Amén.

Tercer día

En el tercer día orarán a Dios implorándole Misericordia por intermedio de la Divina Piedad que Jesús derramó durante Su Vida Pública. Suplicarán al Señor que libere a los corazones de los pecados de vanidad, de posesión, de soberbia y de maldición que hayan vivido alguna vez.

Con consciencia y verdad rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por el Sagrado Milagro de Jesús

en las bodas de Caná,

sean convertidos todos los seres

para que al fin despierte en el mundo

el amor verdadero por el Creador.

Amén.

Cuarto día

En el cuarto día recordarán las benditas curas que Jesús realizó a ciegos, paralíticos y mudos. Así pedirán a Dios la cura profunda de sus almas y de los aspectos que marcaron heridas imborrables en su evolución. Solicitarán a Dios que, por el poder curador de Jesucristo, todos los hechos sucedidos en la vida de las simples almas sean curados por Jesús, como Él curó a los enfermos, en aquel tiempo.

Con devoción y misericordia rezarán 33 veces la siguiente oración:

Que las Poderosas Manos de Jesús

y Sus Rayos de Misericordia

se posen sobre nuestros corazones

para que la Luz del Reino de Dios libere las amarras

y cure para siempre todas nuestras heridas.

Amén.

Quinto día

En el quinto día glorificarán a Dios porque Él envió al Hijo Salvador para que quitara la sed espiritual del mundo. Recordarán, entonces, el momento en el que la samaritana le ofrece a Jesús el agua fresca del pozo, y Cristo a cambio le ofrece el Agua de Vida.

Que en este Misterio Divino sus vidas puedan ser lavadas por la Bendita Agua que brotó intensamente del Costado de Jesús en la Cruz, para que omisiones, crueldades, agravios, ultrajes e indiferencias, pecados que la humanidad generó a lo largo de los siglos, sean transmutados por los Códigos Sagrados del Agua de Vida, y que la cura se manifieste en todas las consciencias.

Con amor y compasión rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por el Agua de Vida y Redención

que brotó del Costado de Jesús,

los poderes bautismales de liberación y perdón

desciendan sobre nuestras vidas.

Amén.

Sexto día

En el sexto día orarán al Padre para implorarle Misericordia por los que perpetuamente se culpan y se condenan sin haber cambiado nada en sus vidas. Recordarán ahora el momento en que Jesús es condenado a muerte; meditarán en este Misterio de Vida que Cristo entregó para todos y así entenderán que en la absoluta entrega de sí se encuentra la llave de la transformación de la consciencia.

Contemplando este Misterio de la Entrega de Jesús por la humanidad, rezarán con esperanza y alegría 33 veces la siguiente oración:

Por la grandiosa Entrega de Amor de Jesús

en los brazos de la Cruz,

Emmanuel, Sagrado Padre,

concédenos la Gracia de la Entrega permanente

por nuestros semejantes.

Amén.

Séptimo día

En el séptimo día de la poderosa novena volverán con la memoria hacia el momento del encuentro de Jesús con Su Madre en el camino del Calvario.

Que el poder maternal del amor, que todo sustenta y todo resuelve, permita liberar al mundo de todas las constantes caídas y perdiciones a las que se encaminó.

Que por ese importante hecho de amor absoluto entre el Hijo de Dios y la Madre de Dios, las almas más débiles reciban la Gracia de afirmarse en el camino del espíritu por medio de la fortaleza suprema que Cristo vivió durante Su Pasión.

Que esa misma fortaleza lleve a los consagrados a Cristo a abstenerse de toda tentación y energía que los seduzca a desviarse del camino del buen peregrino. Que la Fe de Cristo remueva los obstáculos para que los hijos del Padre caminen en libertad hasta el Paraíso.

Con apertura y piedad rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por la divina y suprema Fortaleza de Jesús

durante Su Sagrada Pasión,

Padre, afirma en nuestros seres la Fe eterna,

sublime fuego de eterna ascensión.

Amén.

Octavo día

En el octavo día, abrirán la puerta celestial para recibir la Divina Piedad que Cristo, glorificado en espíritu y en consciencia, expresó después de haber sido bajado de la Cruz.

Que ese Misterio del Amor Invencible que todo restaura y todo transforma, a pesar de los errores cometidos, pueda encarnar como luz infinita y permanente en los corazones que se decidieron a vivir el camino del apostolado.

Que la Divina Piedad Crística transfigure, sin detenimiento, los duros aspectos de la inconsciencia, aquellos que se guardan y que prevalecen amedrentando a los servidores. Que el sublime fuego de la Piedad que Jesús expresó después de la Cruz, para el mundo entero, remueva las dificultades de los que no pueden vivir la castidad, la austeridad, el desapego, la impersonalidad ni la entrega de corazón a Dios.

Con paz y firmeza rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por la Divina y Poderosa Piedad

que Cristo esparció por amor al mundo entero

en los brazos de la Santísima Virgen María,

Suprema Madre, acógenos ahora y siempre

en el corazón de Tu Reino.

Amén.

Noveno día

En el noveno y último día de la poderosa novena, meditarán sobre cada uno de los ocho Misterios anteriores que Jesús dejó grabados como luz para el mundo. En este día deberá surgir la síntesis de todo el trabajo orante y espiritual. Los Códigos Crísticos ya deberán estar latentes en los corazones que, con tanto amor, invocaron los anteriores ocho poderosos Misterios Divinos de Cristo.

Hoy, recordarán el momento de la Sagrada Resurrección de Jesús al tercer día y verán en este hecho el poder del Hijo de Dios que, en profunda humildad después de haber sido condenado, martirizado y humillado, resucitó glorioso venciendo la muerte espiritual que condenaba al mundo entero.

Que por medio de ese Misterio las almas que luchan sin descanso, las que trabajan verdaderamente por cumplir el Plan de Dios, sean liberadas de todo mal y que ellas consigan, a través del amor a la Resurrección de Cristo, redimir los aspectos profundos que condenan a la consciencia. Que se levanten de donde han caído y así puedan vencer como Jesús la muerte espiritual que genera el pecado del mundo, y que todos los corazones se eleven hasta los pies del Sagrado Altar del Creador.

Con presencia y fidelidad rezarán 33 veces la siguiente oración:

Por la Gloriosa y Victoriosa Resurrección de Jesús,

que los Sagrados Rayos Celestiales

desciendan sobre nuestras vidas

para que reine la Vida Omnipresente de Dios.

Amén.

Cristo Jesús, el Instructor

Al término de la novena, si el orante quisiera recomenzarla, deberá hacer una pausa por lo menos de un día.

 

1 Ejercicio espiritual entregado por Cristo Jesús en abril de 2012. Para más informaciones, ver el libro 7 días con el Maestro Jesús de Nazareth, de los mismos autores, Editorial Irdin.