Dic

31

Miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN CON MOTIVO DE LA FIESTA DE MARÍA, MADRE DE LA DIVINA CONCEPCIÓN DE LA TRINIDAD EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, TRANSMITIDO POR LA VIRGEN MARÍA A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

En la historia de la humanidad, se escribirá cada detalle de los días en que la Reina del Cielo extendió Su reinado sobre el mundo y, por medio de Su infinito Amor, conquistó uno a uno los corazones de Sus hijos; los despertó a su verdadero origen celestial y los condujo al cumplimiento de los Planes de Dios para cada una de Sus criaturas.

En los días 31 de diciembre de todos los años de este mundo, el Amor de Dios descenderá una vez más sobre el mundo y sobre las consciencias de las criaturas. Despertará los códigos depositados por la Madre del Cielo, los que permanecieron latentes en lo profundo de muchos seres.

Hijos Míos, todos esos años en los que estuve entre vuestras pequeñas almas, la luz del universo se expandió, no solo en vuestras vidas, sino sobre todas las almas del mundo, entregando a cada una de ellas la oportunidad de un día ser partícipes de los Planes del Señor y poder tener consciencia de su misión y de la misión que este planeta deberá cumplir con todo el universo.

Mis amados, ahora que Mi Corazón comienza a recogerse hacia lo profundo de vuestros seres, quiero que el mundo comprenda el verdadero motivo de Mi Presencia aquí en esta Tierra, que no es solo entregar un tiempo de mayor paz para la humanidad. La paz que vivirá el mundo será la consecuencia de la conversión de las almas y de su despertar.

Yo no llegué al mundo solo para enseñarles a orar, aunque la oración es el principio básico que abrió las puertas del universo interior de vuestros seres, sino para que en este tiempo pudiesen expresar la verdad de vuestras consciencias.

Todo este tiempo, como en todos los siglos en que Mi Presencia impregnó el mundo, estuve preparando los corazones y tornándolos fieles a Dios, para que en los tiempos finales no tuvieran temor de comprender una verdad superior, que tan distante está de todo lo que la humanidad comprende como vida superior.

Quiero que los que se sientan preparados, den un nuevo paso en la consciencia y permitan que el despertar verdadero sea una realidad para vuestras vidas.

Ya llegó el tiempo de olvidar el pasado y soltar todas las raíces que los atan a los errores cometidos, por ustedes mismos y por otros, para que desaten los nudos que no les permiten salir de esta realidad puramente material y que tan distante se encuentra de lo que verdaderamente son y lo que verdaderamente deberán manifestar.

Cada día 31 de diciembre se abrirá un nuevo ciclo para la humanidad, a través de los impulsos que enviará Mi Inmaculado Corazón.

Descubrirán año a año, lo que realmente sucedió en vuestras vidas y en la vida planetaria, cuando Yo estuve aquí en este mundo.

Descubrirán quien verdaderamente Soy y la grandeza de los momentos en que Yo los reuní alrededor de Mi manto universal de luz.

Descubrirán que en Mis palabras existieron verdades que nunca pudieron comprender, hasta que abrieran el corazón y la consciencia para hacerlo.

Descubrirán que creían saber lo que Yo hacía en el mundo, porque algunos ya tenían un poco más de conocimiento sobre la vida superior, pero que solo la vivencia de los principios superiores y de todo lo aprendido les permitirían ser verdaderos conocedores de Mis palabras y de las palabras de los Mensajeros Divinos.

Descubrirán que Yo Soy más que la presencia de la Virgen María de Nazaret y que, a pesar de haber sido la misma, comprenderán que Dios estaba en Mí, como en Su Hijo y, con una misión diferente, se expresaba en Su Sierva.

Descubrirán que este mundo es sagrado a los ojos de Dios y que todo el universo aguarda que aquí se manifieste la vida pensada por el Creador y que, hoy, está muy distante de la realidad humana.

Descubrirán que las semillas crecieron y dieron sus frutos y, entonces comprenderán lo que son, de donde provienen, lo que deberán manifestar y para donde retornarán cuando llegue la hora.

Yo los amo y les pido que, a pesar de ustedes mismos, persistan y coloquen todo el amor en el cumplimiento de lo que les digo, porque Dios habla en el Verbo de Su Sierva y revela al mundo Su Voluntad.

Los bendigo.

María, Madre de la Divina Concepción de la Trinidad

Dic

31

Miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EXTRAORDINARIA EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, TRANSMITIDO POR MARÍA, VIRGEN DE LAS SIETE ESPADAS, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

El Apostolado de María

Mi Espíritu Inmaculado proviene de la Luz del Corazón de Dios; desde allí surgí en esencia divina y casta y llegué a la Tierra para cumplir una gran misión, la de ser Madre del Hijo de Dios y después ser Madre de la Humanidad.

Aprendí en pureza a través del santo amor; de ese amor divino nacieron los dones del espíritu, aquellos que ayudaron a concretar la misión del Plan del Creador. A los ojos del universo espiritual y angelical Yo fui concebida y Dios gestó en Su Divino Pensamiento la proyección del amor materno, aquel amor intransferible que sería capaz de vencer el temor y la Cruz.

A los doce años, Yo ya Me encontraba obrando a través del ejemplo vivo de la Familia Sagrada de Ana y Joaquín. El antiguo pueblo de Israel fue concebido como esencia principal de vida, el pueblo era el que recibiría la venida del Mesías.

Los ángeles del Señor guiaron todo el Propósito; en sus oraciones se expandía el misterio de la Fe de Dios y en sus silenciosos trabajos se expresaba el servicio inmediato al mundo entero.

En aquel tiempo, el Padre Eterno acompañó el advenimiento de Cristo, por eso Mi santo vientre fue el receptáculo purísimo para recibir al Espíritu de Dios.

Cuando el Arcángel Gabriel descendió del universo a Mi encuentro, fue la primera vez que la luz más profunda de Adonai se volvió a expandir por toda la Tierra. Gabriel Arcángel fue quien anunció la palabra de salvación y de redención para el mundo. El Ángel del Señor trajo consigo los mundos superiores y, en Su presencia ante María, cambió las leyes de la humanidad volviéndola una raza redimible.

Cuando Gabriel Arcángel proclamó Mi Eterna Gracia, Mi Consciencia fue en ese momento la columna de luz que depositó la nueva consagración para todas las mujeres. María fue quien renovó en virginidad la esencia maternal en todo ser femenino y Ella fecundó en Su vientre la Misericordia Infinita de Dios.

Por eso, Mi Gracia no tiene fin; dichosa de aquella alma y de aquel corazón que proclame Mi nombre bendito.

Después de la Resurrección de Jesús, comenzó la expansión espiritual de la tarea de María. Les cuenta Mi Inmaculado Corazón, que cuando Cristo ascendió, la Madre de Dios en Su Gracia asumió la Obra como Corredentora junto a Su Hijo; y desde allí nacieron las vertientes de Misericordia Universal a través de los Sagrados Corazones de Jesús, de María y de San José.

En aquel tiempo Cristo Me confió a la humanidad entera, para que a través de la Gracia Maternal y del Amor Divino todas las generaciones, después de Israel, pudieran reconocerme como la Virgen, como la Madre de Dios, como la Intercesora de la humanidad.

Cumpliéndose la Anunciación del Arcángel Gabriel, Jesús desde los Cielos superiores Me encomendó guiar a la humanidad. Por eso, cuarenta años después de la Ascensión de Cristo, Mi Espíritu y Mi cuerpo se glorificaron durante la Asunción y más tarde se fundieron al Altísimo durante la Coronación universal.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo derramaron el poder de los dones de la Santísima Trinidad, para que ahora la Madre de Dios venciera a la serpiente del mal; aquella serpiente que desde los Adanes y las Evas desvió el proyecto del Padre.

Por eso Dios honró a Su humilde Sierva y la coronó con doce estrellas, para que desde los doce universos y desde los doce coros celestiales, Ella guiara el propósito redentor de Cristo para toda la humanidad.

También el Creador le entregó a la Madre del Mundo el poder de Sus Siete Espadas, para que a través del amor, de la cura, de la fe, de la reconciliación, del perdón, de la transmutación y de la liberación salve, por medio de Su Santa Gracia, a la humanidad hasta que llegue el retorno de Su Hijo.

Así, Dios le pidió a la Madre Santísima que fuese al mundo nuevamente, que revelara los secretos que permitirían la Redención y la Misericordia y que apareciera en todos los lugares y tiempos del mundo para anunciar a la humanidad la advertencia de cambiar.

En nombre de la Voluntad Suprema todo fue cumplido y, a lo largo de los siglos y de los años, la Madre de Dios ha venido al mundo para llamar a todos Sus hijos. Ahora la Mujer vestida de Sol viene con Sus Siete Espadas, las que son invencibles, para guiar a los rebaños de Cristo hacia el portal salvador.

Y ahora Mi Espíritu se encuentra aquí, entre ustedes, Mis queridos hijos.

¿Han comprendido después de siete años continuos por qué Yo todavía estoy aquí?

¿Han reconocido Mi principal mensaje y llamado?

En cada lugar del mundo que Yo he aparecido he dejado una advertencia y un pedido principal. Aquí, en el sur de América, después de Medjugorje, Yo vengo a completar Mi tarea de final de tiempo y advertir, al Uruguay y a las naciones hermanas, que deben seguir los pasos de Dios y no los de los hombres.

Por eso vengo en este último tiempo para consagrar corazones y soldados, a aquellos que se animen a ir Conmigo hasta los infiernos y salvar a todos los que se pierden segundo a segundo. Vengo para revelarles el poder de Mi Concepción y para demostrar a toda la humanidad, desde aquí, cuál era en verdad el deseo profundo y la Voluntad Infinita de Dios para esta raza.

Para que esos misterios sean conocidos por todos, Yo vengo como la Nueva Aurora, la que trae en Su regazo el nacimiento de la Nueva Humanidad.

Yo Soy la Madre de la Divina Concepción, la que les revela el Poder, la Misericordia y la Liberación que concibió el Santo Padre, el Hijo Primogénito y el Espíritu Santo. Dichosos de los que escucharon en esta noche Mi mensaje con atención y guardaron Mis últimas palabras de salvación para este fin de año.

Por eso, los que aún no se animaron a seguirme, ¡que Me sigan! Yo solo los llevaré a Jesucristo y Jesucristo los entregará en los brazos de Emmanuel.

¡Que se abran los Universos celestiales!

¡Que descienda en Gloria el Santo Espíritu de Dios!

Celebremos con gozo y plenitud, el día de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad, para que la Iglesia de Cristo no pierda el llamado de Mi voz. Los tiempos llaman a la unificación de los credos, de los pueblos y de todos los corazones de la Tierra, eso los liberará pronto de todo mal.

Los bendice bajo la Luz suprema,

Vuestra Santa Madre María, Señora de las Siete Espadas y del Cono Sur

Dic

20

Sábado, 20 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EXTRAORDINARIA EN LA CIUDAD DE PUNTA DEL ESTE, MALDONADO, URUGUAY, TRANSMITIDO POR MARÍA, MADRE DEL SOL Y REINA UNIVERSAL A MADRE MARÍA SHIMANI DE MONTSERRAT

Amados hijos:

En este estado de Gracia, que en este amanecer Yo traigo para todos ustedes y para esta nación, quiero que escuchen en vuestros corazones el canto de Mi maternal voz.

Este canto trae la Luz Celestial que cubre los espacios liberando a las almas del opresor, aquel que ha buscado siempre alejar a Mis hijos de Dios.

Hoy, sobre los espejos de luz de esta Aurora que emerge delante de vuestros ojos, Mi paz llega a todos los espíritus y a todos los reinos.

Hoy, también quiero expresar a todos Mis hijos, la gratitud de la Jerarquía Celestial por la unidad y el amor que todos Mis soldados están comenzando a expresar. De ese amor y esa unidad es que surgirá la nueva raza para este planeta. Así como comienzan hoy a vivir tímidamente la fraternidad entre vuestros seres, es así que deben seguir por el camino que Mi Hijo les está mostrando.

Esta fraternidad comienza a vislumbrarse entre ustedes, donde no solo atienden los pedidos de los Mensajeros Divinos, sino que han comenzado a fortalecer entre ustedes los lazos espirituales de amor a través de lo que están aprendiendo; lazos espirituales que formarán las bases de lo que tanto ansiamos, ustedes pequeños niños en la evolución y Nosotros, los Mensajeros Divinos. Vemos en vuestros seres internos cómo ha comenzado a brillar la esencia crística, aquella que los conducirá por esta transición.

Cuando los grupos de oración estén más fortalecidos, comenzarán a vivir junto a Nosotros, sus Maestros Divinos, una fusión espiritual; ya hemos dicho tantas veces, que si bien el mal se esparcirá con furia sobre la Tierra, también la Luz y el Amor de Dios se establecerán y brillarán en los corazones de aquellos que claman verdaderamente por el retorno de Cristo, el Redentor.

En esos momentos, el amor de la Jerarquía Celestial será como una gran voz que resonará en el espíritu de cada Hijo de Dios redimido y tendrá eco en todo el universo. Entonces, todas las estrellas del cosmos escucharán el canto de los autoconvocados que, reunidos como los 144.000, darán el gran paso hacia el nuevo tiempo de los 1000 años de paz.

Allí surgirá una nueva raza que preparará a Nuevos Cristos, los que enseñarán a todo el universo sobre el amor y el perdón. Recuerden que Mi Hijo prometió una vez que ustedes harían cosas más grandes que las que Él hizo.

Pues, esas cosas a las que Mi Hijo se refería, se basaban en el amor que Él vivió y enseñó, el que se multiplicará en el nuevo tiempo a través de los Cristos que vendrán, aquellos que surgirán y que serán algún día maestros de los Maestros.

Y todo eso, Mis amados, se dará en este tiempo con aquellos que se fundan en la oración sincera, pura de intención, vacía de expectativas, aquella que nace de cada esencia.

Fortalézcanse Mis amados soldados orantes, esfuércense cada día por vivir la fraternidad, para que la unidad y el amor sean las columnas de esta nueva humanidad que ustedes están construyendo.

Estoy con ustedes, Soy la Señora vestida de Sol que llega en esta aurora para encender los espejos de luz que limpiarán vuestros espíritus para que ingresen en este nuevo tiempo.

Gracias por estar hoy Conmigo.

Los bendice y los ama,

María, vuestra Madre del Sol y Reina Universal

Dic

20

Sábado, 20 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EXTRAORDINARIA EN LA CIUDAD DE PUNTA DEL ESTE, MALDONADO, URUGUAY, TRANSMITIDO POR MARÍA, MADRE Y REINA UNIVERSAL A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Que Mis ojos sean el sol vivo que ilumina vuestros caminos. A través de Mi presencia en vuestras vidas, jamás existirá oscuridad que los confunda o falta de fe que los separe de Dios.

Mis amados, que los rayos que provienen del sol del mundo sean los mismos que provienen del Corazón de Dios, por intermedio de Su Sierva.

Sientan esos rayos del sol de este mundo, que representan Mi Fuego y el Fuego del Corazón de Mi Hijo, que llegan al mundo para liberarlo de todo mal.

Vengo entre las nubes, revestida de Luz Celestial, para anunciar un nuevo tiempo de grandes cambios, tiempo en el cual deben ingresar conscientemente.

Llego a esta ciudad, para mostrarles que ni la mayor belleza construida por las manos de los hombres se compara a la grandeza celestial.

Todo lo que pueden ver a vuestro alrededor, construido por las manos humanas, son ilusiones que aprisionan el corazón a la materia y a los deseos materiales; mientras todo lo que proviene de la Creación Divina libera al alma y la hace salir de sí misma para que se funda con la Fuente de la Creación.

Mis amados, Mi presencia llega a esta ciudad, como una última esperanza, para que esta nación pueda despertar definitivamente a su misión.

Sé que muchos piensan que existen ilusiones mayores en el mundo, mayores riquezas, mayores perdiciones. Mas Yo les digo, Mis queridos, que esta nación representa para Dios uno de los pilares de Su proyecto redentor y debe cumplir con su misión primordial en este tiempo. Por eso, aquí, en esta nación, instauro una de Mis principales casas en el mundo, para que pueda irradiar la conversión y el despertar de todos.

Espero encontrar aquí un grupo fuerte de oración, capaz de equilibrar, a través de la fe, toda falta de unión que existe con Dios. Pero para eso, hijos queridos, necesito almas que se comprometan verdaderamente con el Propósito Divino y que no duden en abandonar todas las ilusiones y deseos mundanos, para dedicar su vida al cumplimiento del Plan de Dios.

Hoy quiero dejarles un impulso para la consagración total de vuestras vidas a Dios; así podrán equilibrar las faltas de este mundo.

En este tiempo que llegará, solo una consagración verdadera y plena podrá equilibrar los males del mundo. Será necesario que, además de la oración, exista la consagración de las almas que se entregan completamente a Dios y renuncian a todo lo que este mundo les puede ofrece, para vivir una vida que contraría todas las corrientes humanas, que las purifica y renueva así, poco a poco, esta humanidad deberá tornarse sagrada.

Mis amados, Mi voz resuena en este mundo con suavidad y pureza, con amor y con perdón, pero llegará el tiempo de la Justicia, y aquellos que no se reconciliaron con Dios deberán vivir las consecuencias de su unión con el mal.

Yo los advierto en este tiempo, para que no haya dudas en vuestros corazones. Como Su Madre, Me cabe decirles la verdad. Por eso agradezcan a Dios por Mis palabras y sean consecuentes con lo que dictan vuestros corazones.

Yo los amo y los guiaré siempre que quieran seguir Mis pasos.

Que esta nación se consagre y esta ciudad se redima, por la oración y la consagración de los corazones que son fieles a su Creador.

Los bendigo hoy y para siempre.

María, Madre y Reina Universal

Dic

20

Sábado, 20 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EXTRAORDINARIA EN LA CIUDAD DE PUNTA DEL ESTE, MALDONADO, URUGUAY, TRANSMITIDO POR MARÍA, MADRE DEL SOL AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Yo Soy Aquella Estrella Solar que proviene del vasto e infinito universo. Soy la Luz del Amor que se aproxima al planeta para ayudarlo.

Yo Soy Aquella Mujer Vestida de Sol, la que alumbra las tinieblas y la que aparta de Sus hijos todos los males.

Soy el rayo del amor de Dios manifestado, después de Cristo.

Soy la que gestó la Misericordia en Su vientre y la que anunció a Israel la liberación de su esclavitud.

Soy la Fuente Concebida de todas las Gracias, por eso Soy la que convoca a las almas de Cristo para trabajar por el Plan redentor y salvador que anunció Mi Hijo.

Detrás de todo lo invisible, Soy la que desata los nudos de la consciencia, porque Soy la que está reabriendo las puertas a la redención de la humanidad.

Soy la Doctora de las causas imposibles, Soy la que tiene la llave para resolver todos los asuntos.

Yo Soy la Embajadora de la Paz.

Soy la Reina Coronada por el Espíritu Santo, porque fui la Madre de todos los apóstoles.

Ahora Soy Aquella que les anuncia el nuevo tiempo. Soy la que les indica los pasos hacia el Señor.

Queridos hijos, como Madre del Mundo y del Universo, les traigo el anuncio del gran tiempo del perdón; busquen perdonarse todos los días, que el perdón sea un acto de reparación y de paz para que así la ira que guardan muchos corazones se pueda disolver.

Abran las puertas a la Misericordia de Dios y cierren las puertas al mal, este es Mi mensaje para ustedes. Sean constructores de la Nueva y Sagrada Humanidad. Sean guardianes de todos los reinos menores y permitan que la Gracia que brota de Mi Santo Espíritu pueda aliviar a toda la Creación. Conviértanse en espejos vivos de la oración y así eviten el caos en la mente de los hombres.

Hijos Míos, he venido aquí, a Punta del Este, para advertirlo y convertirlo a través del don del Amor de Dios, amor que muchas almas han perdido por insistir en la vida material. Yo vengo para enseñarles el camino a la vida inmaterial, la vida de la unión con Dios y con todo el universo. Necesito que muchos despierten del sueño de la vida material y que abracen con amor el don del servicio al prójimo, así Uruguay podrá ser digno de seguir recibiendo Mis Gracias por un tiempo más.

Por eso, Mis hijos, procuren ser humildes y simples; a través de estos dones ustedes podrán ayudarme a reconstruir lo que ya está derrumbado en la vida de muchas almas. Yo los invito a consagrarse como una estrella de Mi Corona, así como Juan el Apóstol lo ha escrito, Yo lanzaré a la Tierra los rayos de la salvación y de la paz y todos Mis hijos tendrán tiempo de pedir perdón a Dios y de unirse a Cristo, Vuestro Señor.

Mientras aguardo que más corazones valientes se consagren a Mi llamado como obreros del nuevo tiempo y existan grupos de oración en Maldonado y en todo el Uruguay, el Señor Me ha concedido evitar muchas cosas.

Por eso los invito a buscar Mi Gracia Maternal y a unirse a ella, para que la pureza y la inocencia que muchos perdieron, pueda volver a nacer como una estrella en el anochecer.

Queridos hijos, llegó el tiempo de decidirse y de buscar al Supremo, el Padre Eterno espera ver brillar sobre el mundo a las nuevas estrellas redimidas.

¡Les agradezco por haber respondido una vez más a Mi llamado!

Los bendice, los ama y los protege,

Vuestra Madre María, Madre del Sol, la que fue anunciada en el Apocalipsis

Dic

13

Sábado, 13 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EN LA CIUDAD DE MINAS, LAVALLEJA, URUGUAY, TRANSMITIDO POR MARÍA, MADRE Y REINA DE LA PAZ, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Quiero llamar por el nombre a aquellos de Mis soldados que deben responder al compromiso que tienen Conmigo. Para ello, Mi voz resuena en el interior de vuestros seres, como un impulso desconocido que los invita a la oración, al servicio a los más necesitados, a la reconciliación con vuestras familias, a la comprensión del prójimo. Estas hijos Míos, son las manifestaciones de Mis impulsos en vuestros corazones.

Quiero construir en Mis hijos el principio de la nueva vida, que no será nada inalcanzable para las almas de este mundo.

Solo les pido oración para fortalecer el espíritu, purificar el pasado y generar méritos para la redención de las almas y del mundo entero.

Les pido ayuno para equilibrar las injusticias del mundo.

Les pido que sean pacificadores para quebrar para siempre la corriente del mal que ata a los hombres e impide la evolución de todos los reinos de la naturaleza.

Les pido reconciliación para abrir las puertas para las nuevas oportunidades para las almas.

Les pido fraternidad para construir la base de la nueva vida sobre la Tierra.

Les pido amor para que sea el aire que respirará el nuevo mundo y sin el cual este universo no podrá existir.

Les pido conversión para que dejen de ser lo que son y abandonen los impulsos que este mundo construyó en ustedes, para ser tal cual como el Creador los pensó, viviendo así todos los principios que hoy les entregué.

¿Será que es mucho lo que les pido?

Con todo lo que el Universo Celestial les entregó, solo sigan las palabras de Aquellos que fueron enviados por el Señor y así, todas las Gracias que deposité en vuestras esencias, podrán brotar, crecer, florecer y dar frutos, para que otras almas alcancen el mismo despertar o uno más profundo aún.

Mis amados, escuchen con atención Mis palabras y sepan buscar en las entrelineas las verdades que, en otros tiempos, Yo no revelé al mundo.

Esta humanidad está en evolución hace mucho tiempo. Ya llegó el momento de que las consciencias de este mundo den un nuevo y grandioso paso y para eso es necesario que estén abiertos de corazón y sepan que nada saben.

Confíen en lo que les digo y en lo que les diré en los tiempos venideros. Quiero prepararlos para este final de ciclo, para que los acontecimientos los encuentren preparados.

Nunca se desesperen, no busquen soluciones fuera del corazón. La única preparación que les pido es la oración, el ayuno, la paz, la reconciliación, el perdón, el amor y la fraternidad entre los seres. Así sabrán cruzar el viejo tiempo e ingresar en el nuevo tiempo que los conducirá.

No se olviden, Mis queridos, oren, sirvan y actúen siempre con amor.

Estas son las llaves para los tiempos venideros.

Yo los amo y los bendigo,

María, Madre y Reina de la Paz

Dic

13

Sábado, 13 de diciembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN MENSUAL EN LA CIUDAD DE MINAS, LAVALLEJA, URUGUAY, TRANSMITIDO POR MARÍA, MADRE Y SEÑORA DE LOS ANDES, EN LA CIUDAD DE SANTIAGO, CHILE, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos hijos:

Que hoy reine la paz y que cada ser alcance la unión con Dios para estos tiempos.

Yo Soy la Madre y Señora de los Andes, Yo Soy el Ave Cóndor que sobrevuela el mundo llamando a Sus hijos a la redención. Vengo a este mundo para salvarlo, con la esperanza de que Cristo, vuestro Señor, encuentre a las almas fortalecidas y decididas a vivir el Plan de Dios.

Por eso, Mis pequeños hijos, abran vuestros ojos y miren a la Estrella-Sol que los alumbra, miren a las montañas que los rodean y los invitan a elevarse para encontrar el camino de la unión interna con Dios.

Ustedes, que son Mis discípulos del nuevo tiempo, tienen la misión de ayudar a trascender las condiciones humanas, para que este planeta y todos sus reinos menores se vuelvan sagrados y benditos; pero aún hay mucho que perdonar dentro y fuera de ustedes.

Queridos hijos, Yo los invito a proseguir, sin cansancio, sin desaliento, solo mirando hacia lo alto de las montañas para poder encontrarme en vuelo, guiando vuestras vidas y vuestros pasos.

Para este último ciclo de transición, ustedes se encontrarán con muchas pruebas, con alegría y unidos a la fuerza del Corazón de Cristo no teman desenmascarar vuestros viejos hábitos y, así, tornarlos sagrados a través de la constancia en la oración del corazón.

Ahora están en el momento de no retroceder jamás y de cumplir con este proyecto bendito que debe encarnar en la vida y en la esencia de todos Mis servidores. Mientras esto está por suceder, Yo les pido que vivan a través del espíritu, del buen coraje y que se arriesguen a desterrar vuestro propio yo.

Ahora, como discípulos, entre ustedes no deben existir preferencias; el camino de Mi Corazón les indica el tiempo para vuestra rápida purificación para que así more en ustedes la Luz de Cristo.

El Señor Me envía gloriosa y resplandeciente como el Ave Cóndor de Luz, para que la humanidad comprenda que ya no es momento de detenerse ni de retrasarse en esta vida. Es hora de caminar, de superar barreras y obstáculos dentro y fuera de vuestros pequeños seres; a eso solo lo conseguirán a través de un acto amoroso de arrepentimiento, el que los llevará a hacer penitencia por todos los que ni siquiera piensan en Dios Padre. Así, Mis pequeños, podrán ser adultos y estar maduros para enfrentar este último tiempo de cambios y de transformaciones masivas.

Cuando Mi Espíritu Inmaculado apareció por primera vez sobre los suelos de Aurora, muchos no entendieron el significado de Mi mensaje y menos Me aceptaron los sacerdotes, cuando en aquel tiempo Yo los llamé para que Me acompañaran en esta misión planetaria de paz y de permanente peregrinación. Y esa responsabilidad fue concedida a los más inmaduros y sin experiencia en el camino del espíritu, pero solo fue la fe que ellos encarnaron y el amor devoto a Mi Corazón, lo que permitió que Mi Obra se ampliara hacia otras naciones y continentes.

Solo por el amor y la fidelidad de los grupos de oración de la Red-Luz Yo he podido cumplir con los designios que Dios Me entregó.

Recuerden hijos, que Yo Soy la Madre que debe entregarles para este ciclo la esencia de la Santísima Trinidad, así todos ustedes serán nuevamente concebidos y contemplados por el Corazón Misericordioso de Dios. Esta es la Obra de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad: que todas las almas del mundo revivan la unión con el Amor del Padre, con la Fe del Hijo y con la Sabiduría del Espíritu Santo.

Aún espero que Mi Santa Iglesia en el Uruguay y el mundo, dé el primer paso, para que todos los buenos cristianos reconozcan Mi presencia.

Queridos hijos, como Madre Vuestra, Yo les traigo para este día, 13 de diciembre, estas reflexiones; deseo todos los días que puedan crecer y que así se aparten de la ilusión que el enemigo les infunde y que los confunde.

Que en estos tiempos de cambios, vuestra aspiración de estar Conmigo sea permanente.

¡Mi Luz siempre los iluminará!

Los bendice, los cura y los ama,

Vuestra Madre María, Señora de los Andes

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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