MENSAJE PARA LA APARICIÓN MENSUAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​

Muchos aún no comprendieron los tiempos que viven; así como cuando Mi Hijo estaba en el mundo, la humanidad tampoco comprendió la Gracia que recibió.

La Sagrada Familia tenía el don especial de obedecer a Dios, porque Lo conocía y porque jamás dudó de que Su Hijo Primogénito estaba entre Ellos.

La fe de Mi Castísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María trascendía cualquier necesidad de manifestaciones físicas y de acontecimientos materiales que confirmaran la importancia de los tiempos que vivíamos.

No esperábamos ver cumplidas las Profecías ni las Escrituras, no esperábamos porque sabíamos que ellas ya se estaban cumpliendo. Pero el tiempo pasó, y como muchos dicen la mente humana se desarrolló.

En aquel tiempo éramos más simples, no teníamos tantos conceptos ni ideas sobre el Plan de Dios y sobre Su Creación. Nuestra fe estaba basada en las Escrituras y en lo que cada uno de nosotros podía sentir y experimentar en Presencia del Divino.

Hoy, hijos, la mente humana es muy concreta, pese a que crean que es más evolucionada que en aquel tiempo.

Esa evolución de la mente los ayudó de muchas formas, sin embargo cerró el corazón de muchos que no consiguen desarrollar la fe porque piensan demasiado; no consiguen creer en la Palabras de Dios o en Sus indicaciones, porque necesitan de algo concreto, como sus mentes, para hacerlo.

Siempre les dijimos que son los simples de mente, de alma y de corazón los que pueden ser instrumentos de Dios, porque el Creador puede pensar con sus mentes, sentir con sus corazones y vivir en sus almas.

Cuando Yo estuve sobre la Tierra como San José, Mi Corazón era simple, por eso no dudaba en responder a los Designios superiores, no dudaba en creer que venían de Dios las señales y las palabras que escuchaba en la oración.

En este momento, hijos, sé que a muchos les cuesta tener esa simplicidad; sin embargo deberán responder a los Designios superiores como Yo respondí; porque de la misma forma que el Plan de Dios tenía como foco principal a la Sagrada Familia, de esa forma, hoy ese foco está sobre la Obra que construimos día a día a través de ustedes.

El destino humano será uno u otro dependiendo de la concreción de este Plan que estamos trazando con sus vidas.

Solo obedecer, en cierto momento no será suficiente, porque muchos obedecen con el cuerpo pero no con la mente ni con el corazón.

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, mientras mayor sea el compromiso de un alma, mayor será el desafío de su consagración, porque más almas estarán vinculadas con su paso y, de esa manera, su definición repercutirá en el despertar y en la redención de muchos seres.

Mientras mayor sea el compromiso de una obra, mayores serán los desafíos para manifestarla, porque el adversario de Dios no se silenciará delante del eco de la Voz del Creador.

Les pido que sean firmes, valientes y unidos de corazón; que mantengan su fortaleza en Cristo, en el Universo y en todas las revelaciones que ya conocen, para que así comprendan que el triunfo de Dios va más allá de esta vida.

La humanidad vive extremos opuestos de despertar y de profunda ignorancia, de amor y de mucha maldad, y la batalla entre el establecimiento de la paz y de las tinieblas se verá en todos los niveles de consciencia.

Lo que nunca debe existir en sus corazones es la ira, porque toda ira que provenga del corazón humano solo alimenta lo que el adversario está intentando construir.

Ustedes no serán indiferentes frente a lo que sucede en el mundo y, ante los ataques del adversario, aumentarán en sí el poder de la paz, de la unidad y del amor. Se valdrán de cada prueba para crecer y fortalecer su propia fe, y así no permitirán que el adversario de Dios encuentre combustible para seguir encendiendo la hoguera de las ilusiones, de las perdiciones y del engaño.

Cada ser será conocido por sus propios frutos. Esta obra será reconocida por sus frutos, porque sembrará la paz y la hará florecer y multiplicarse en los corazones.

Mientras las falsedades emergen de los seres y todas las mentiras se hacen evidentes para todos, también las virtudes deben emerger. Únanse solo a la luz y no vean las mentiras ajenas como una forma de defenderse ni justificarse, porque de parte de ustedes esta batalla no debe ser competitiva, ni siquiera con la mente.

Para disolver la oscuridad y dejar que el mal se envenene consigo mismo, es necesario no beber de ese veneno y sí de la Fuente de Cristo, que vence en silencio y en la cruz la lucha de las falsedades, los ataques y las difamaciones.

Hijos, pacifiquen su interior y oren por sus hermanos. Hoy, el Corazón de Dios está más herido y Cristo ora delante de Su Padre por la ignorancia de aquellos que nuevamente se permiten ser instrumentos del mal.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Para que la Vida divina encuentre en tu corazón una puerta para ingresar en la humanidad, debes tener como prioridad la manifestación de esa vida.

Cuando eres consciente que lo más importante es la unión con Dios, lo haces a cada instante y no necesitas estar encerrado en una capilla para eso, porque existen muchas formas de unirse al Padre y una de ellas es siendo Su operario y construyendo en el mundo Su Obra, para que no solo tú, hijo, sino muchos otros, se unan a Él.

No necesitarías perder la oportunidad de contemplar el Corazón de Dios y de estar perfectamente unido a Él; pero en tanto tus obras aún sean para ti, estas te separarán de Dios, y aunque creas que lo haces para Él, no conseguirás encontrar esa unión en tu labor.

La profundidad de la consciencia de cada uno solo es conocido por sí mismo y, si buscas dentro de ti, sabrás si tu intención es construir algo para Dios o si estás buscando engrandecerte a ti mismo y recibir los méritos por la materialización de dichas obras que ayudas a manifestar.

¿Por qué Santa Teresa de Jesús alcanzaba la contemplación, si tantos días y tantas horas se ocupaba de fundaciones, de construcciones, de formar consagrados, de contactos con la sociedad?

Porque ella sabía que lo que estaba haciendo no tenía otra finalidad, sino la de manifestar una obra que permitiera la unión del corazón humano con Dios.

¿Cómo podría el padre Pío contemplar, si estaba tan ocupado con confesiones, con administrar la construcción de un hospital, con el dolor que le causaban las llagas de su cuerpo y también las llagas de su corazón, causadas por la incomprensión de los hombres?

Porque él sabía que todo lo que hacía no tenía otra finalidad, sino expandir un reinado divino cuyo rey no era él, era Cristo.

Hijo, si quisieras crecer como alma, como consciencia y como siervo de Dios y si quisieras ser un verdadero instrumento de Dios y constructor de Su Obra en el mundo, olvida desde ya los méritos que quisieras para ti.

Si estás haciendo alguna cosa y en el fondo te gratificas por manifestarla, medita y pide misericordia por tu ignorancia y por querer ser reconocido por una obra que no es tuya. En cada instante, medita en tus intenciones y todo lo que hagas, hazlo para Dios y no para ti.

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Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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