MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Cuando las almas se unen a Mi Propósito de redención, conversión y amor, las llagas, abiertas por la humanidad en Mi Espíritu, se cierran por el ímpetu de la devoción y del amor que las almas tienen por Mi Corazón Misericordioso.

En estos tiempos vivir en la humildad y en la simplicidad de la vida sin buscar ningún resultado para sí, despierta rápidamente la unión de sus corazones con Mis Leyes Crísticas de consagración y redención. Así, Mi Corazón deposita sobre los discípulos el conocimiento de lo puro y de lo divino para que siempre aspiren a vivir esa meta y ese propósito.

Como los tiempos están cambiando con rapidez, Mi Paz impregna a todos los que se disponen en sinceridad a recibirla. Por este motivo, Mi Corazón nutre las esencias en la fraternidad y el amor, porque todas ellas deberán nacer al Espíritu de Dios como nuevas moradas.

Cuando llego al mundo cada día y les transmito Mis Palabras Sacerdotales, todos los que abren los oídos para escucharme reciben de Mí el manantial invisible de Mi Misericordia. Ese manantial llega directo a sus corazones y vidas con el propósito de transformarlos en siervos de Dios.

Yo hoy hablo a lo profundo de sus corazones, buscando su verdadera conexión y unión Conmigo, para que se llene aquel espacio vacío en la consciencia, el cual aún necesita de mucho amor y cura. Mis Rayos llegan al mundo para irradiar a todas las almas; así Mi Consciencia forma a los nuevos discípulos y ellos, en el amor, encuentran el verdadero camino que Yo les indico recorrer.

Sin pesares ni dolores espirituales envío por el mundo a los soldados que deberán anunciar nuevamente Mis Palabras Salvadoras, soldados que también deberán consagrarse a Mi Sagrado Corazón para que de sus memorias se borre el pasado e ingrese la Luz del Espíritu de Dios.

Entonces, será primordial que todos sean más caritativos, porque a través de la Fuente de Mi Misericordia los males que el mundo vive podrán ser remediados. Muchos se aproximarán hasta ustedes porque reconocerán Mi Presencia Salvadora y Luminosa. Para eso dispónganse para que Mi Corazón pueda redimir a los que hace tiempo esperan conocerme.

Bajo la Gracia Divina del Padre, sean bienaventurados.

Gracias por escuchar Mis Palabras con atención y por guardarlas en el corazón.

Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Cuanto más se donen a Mi Corazón, más caerán los velos de sus rostros, los velos del pasado, y así sus corazones poco a poco irán alcanzando la redención interior.

Realicen en su vida actos misericordiosos, sean caritativos y renuévense por Mi intermedio todos los días.

Como buen Pastor de almas, acompaño el caminar de Mis peregrinos.

¡Adelante!

Bajo el Amor del Padre, sean bienaventurados.

Gracias por guardar Mis Palabras en el corazón.

Cristo Jesús, el Vigía

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Yo les doy un corazón paciente para que tengan un alma humilde.

Yo les doy una vida abnegada para que después tengan todas las riquezas en el Cielo.
No busquen otro amor tan puro, verdadero y simple como el Amor que Yo tengo por todos ustedes.

Los seres de la Tierra aún son humanos y todos pueden errar sin percibirlo. Por eso les pido que sus ojos encuentren el Amor Verdadero de Dios en Mi Sacratísimo Corazón de Amor; porque allí no derramarán sus lágrimas, sino que se engrandecerán de júbilo sus corazones por solo estar Conmigo.

Mi Corazón Misericordioso, todos los días a las tres de la tarde, tiene un infinito espacio esperando a cada esencia de esta Tierra.

A partir de Mi Muerte en la Cruz por amor a ustedes, y después de Mi Resurrección, Yo guardé para cada ser un especial espacio sagrado dentro de Mi Insondable Corazón de Amor, para que pudieran a través de Mí volver a amar la Voluntad de Dios y confiar en ella.

Solo les pido, a los que se han consagrado fielmente a Mi Consciencia Sacratísima, que sus ojos solo se dirijan en amor hacia Mi Corazón de Paz; así su sentimiento, carente de amor, solo será colmado por Mi Presencia Redentora.

Busquen el amor en cada acto de caridad y de bien, porque a partir de ahora Mis discípulos deberán ser los nuevos recipientes para que Yo pueda derramar Mi Amor por esta ciega humanidad.

Cultiven un amor grandioso por Mi Padre, para que el enemigo no los tiente con falsos amores humanos.

Mediante la oración misericordiosa, sacien su falta de amor interior y siéntanse completamente amados por Mi Gran Corazón de Esposo y Pastor.

Dejen que la esencia del Amor de Dios pueda sembrarse en ustedes a través de la simple, pero verdadera oración que día a día Me donen.

Por sobre todas las cosas, preparen sus corazones para los tiempos que vendrán; quien quiera saciar su sed de amor, que solo venga a Mí.

Yo Soy confianza. Yo Soy plenitud. Yo Soy paz. Yo les doy la fe que necesitan para todos los días de sus vidas.

Vivan en Mi Amor y no lo rechacen, como lo rechaza el mundo por vivir en la falsa modernidad del amor.

Siempre busquen refugio en Mí.

Bajo el Amor Puro del Padre, sean bienaventurados.

Gracias por guardar Mis Palabras en el corazón.

Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Sus oraciones son las flores en Mi jardín de redención. Sus gestos de amor son la sabiduría que permite el entendimiento de las cosas. Su caridad y servicio son la puerta del Cielo, la que se abre para dar salvación a todos.

Hoy descansen en Mis Brazos y confíen que toda purificación los elevará prontamente al igual que el vuelo de las aves; lo que se elevará será el espíritu, el que recibirá los Dones del Espíritu Santo para consagrarse a la Voluntad de Mi Padre. 

Reparto entre ustedes Mis Dones y Mis Gracias para que ellos, con reverencia, puedan ser presentados ante el Trono de Mi Padre. No olviden cargar con la cruz que el aprendizaje de la vida les dio, porque cargar con la propia cruz y seguirme significará el rescate de otras consciencias, de las consciencias que se pierden por la falta de fe y de amor.

Hasta hace poco tiempo estuve entre ustedes para revelarles los Misterios de Mi Señor; ahora han conocido una parte de Mi Reino. Retornando sobre las nubes, enciendo con Mi Luz a los corazones que necesitan del fuego de la redención. Algunos discípulos están preparados, aún falta que den el sí los que se han distanciado.

Guarden el regalo y la Gracia de Mis Palabras porque llegará un día en el que ellas no resonarán más y solo se escucharán con el oído interno del corazón. Han recibido tanto que ahora cada alma deberá dar su testimonio de vida en estos tiempos definitivos. Mirando hacia la Ley Mayor de Mi Padre, confíen en ella y dispónganse para perder un poco más de sí y entrar en el Reino esperado del Paraíso.

Bajo la Gracia de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por guardar Mis Palabras en el corazón.

Paz Infinita para todos,

Cristo Jesús, vuestro Amado Instructor

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos Míos:

Sigan Mis Huellas, las que indican el esperado Retorno del Rey y Salvador.

Hoy los llamo a permanecer perpetuamente en Mi Sagrado y Bienaventurado Corazón.

Hiijos, ansío estar más tiempo en ustedes, solo que ustedes deben permitirlo para que Yo cumpla Mi Voluntad, la Voluntad del Dios Creador. Síganme en absoluta y plena confianza porque esperé mucho para llamar en estos tiempos a Mis apóstoles.

Ahora quiero apóstoles del amor, apóstoles de la redención, apóstoles que vivan y den el ejemplo de una Caridad Celestial, la que ayude a disolver el dolor de muchos y a curar el corazón de otros. Queridos, hoy ustedes están en Mi Gloria porque primero han pasado por Mi Misericordia para que hoy Mi Consciencia Sacerdotal esté presente en esta casa de paz y redención.

Como Zaqueo Me han abierto la puerta para que pudiera compartir el Pan de Vida y de Amor. Ya no miren cuánto cayeron en el pasado; solo crean en Mi Esperanza Salvadora que vendrá como un cósmico poder desde el Universo.

Mis compañeros, los espero vacíos de sí, ausentes de ustedes, para que en este tiempo de gran necesidad sus corazones Me puedan reconocer, aunque sea solo por un instante, en la esencia de cada hermano que pasará frente a ustedes cada día. Espero que Me entreguen sus vidas para que Mi Misericordia les revele la Gloria que está guardada con tanto amor en los Cielos.  

Anuncio con alegría y amor el surgimiento en esta Casa de la Plaza de la Misericordia del Cristo Rey y Salvador donde peregrinos, servidores, colaboradores y seguidores Míos podrán encontrarme en un simple sitio que será dedicado a la oración a la Divina Misericordia. Este sagrado lugar, que hoy es consagrado por Mi Corazón y es tocado por Mis Humildes Pies, será para Mi Padre la segunda puerta en el mundo para la venida de Mi Poderosa e Insondable Misericordia.

A ustedes, Mis queridos, y a todos los que colaboren con esta simple Plaza de Oración a la Divina Misericordia, Yo les estaré sumamente agradecido por medio del Don de Mi Corazón Sagrado, por colaborar desde el corazón con este Proyecto Salvador. 

Mis amigos, Mis seguidores, serán los vivos representantes de la acción de ese Poderoso Manantial que permitirá auxiliar a todas las almas del mundo, especialmente, a las más necesitadas de cura interior. 

Bajo la Gracia y la Misericordia de Dios, celebremos y sean bienaventurados.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA SAGRADA CASA DE MARÍA, MADRE PAULISTA, SAN PABLO, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

A Mis pequeños y grandes hijos de África

Calmen sus pequeños corazones en Mi paterno y manso Corazón, para que Yo les devuelva la paz y la esperanza y así no se dejen desanimar por los desafíos de estos tiempos.

Los caminos de Dios son desconocidos y las formas como Él conduce este, Su Plan, siempre fueron incomprensibles para la humanidad.

El Padre Creador honra y ama los corazones pacíficos que no temen entregar la propia vida para establecer la paz, que no temen ir al encuentro del caos para manifestar la Verdad que habita en su interior.

Cada alma en esta Tierra tiene un aprendizaje único para vivir y ese aprendizaje tiene un tiempo y un lugar para cumplirse.

En este día, un hijo de Dios cumplió su ciclo y se adentró en otras escuelas en las que continuará aprendiendo sobre el amor y la paz.

Coloquen sus corazones solo en el Amor con el cual Dios acoge a Sus hijos y tengan la certeza de que un tiempo de mayor paz llegará para aquellos que, en vida, aspiraban a cumplir la Voluntad de Dios más allá de sus dificultades, más allá de sus sufrimientos y del peso que cargaban en su corazón por una historia milenaria de angustia y de dolor.

Hoy Mi Corazón se expresa, porque todos los días veo el esfuerzo de Mis pequeños hijos de África, los que, a pesar de todo, aman y sirven a Dios. Los méritos de este servicio tocan los Cielos y abren las puertas para que un hijo de Dios llegue al Padre.

No se entristezcan ni teman, este es el tiempo de la purificación de la Tierra, así como del corazón humano, y muchas pruebas aún están por venir; pero, si se mantienen fortalecidos en el amor y permeados por su aspiración de paz, siempre tendrán, como hoy, las puertas abiertas al Cielo.

Le dedico este mensaje a las almas que se esfuerzan por trascender la condición humana y transformar la historia de este mundo con su persistencia. Y, aunque sé que muchos no Me comprenderán, hablo por una Voluntad Divina, porque el Señor quiso darles a conocer Su Amor por los niños y los jóvenes de África, por los servidores y adultos que lo buscan.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Así como en un ciclo anterior Yo los conduje por el camino de la humildad, del servicio que va más allá de las obras de caridad y también les enseñé sobre el amor a los Reinos de la Naturaleza, ahora, hijos, vengo para enseñarles a elevarse más allá de su condición humana. 

Vengo cuando el peso de sus corazones parece ser más grande que nunca y las "toneladas" de su condición más retrógrada parece ancorarlos en lo profundo de la Tierra.

Como una contradicción divina, en realidad vengo, hijos, para que conozcan la Verdad y destituyan el poder de la ilusión. Sus corazones están ancorados en la Tierra porque no conocen la verdad sobre sí mismos, ni sobre Dios, Su Reino, Su Plan; no saben la verdad sobre la vida y transitan los días de un ciclo único de definición identificados con algo que no es real. 

El Tiempo de Dios está llegando y nada ni nadie podrá detener ese acontecimiento. La definición que marca este ciclo indica el modo en que cada ser y la propia consciencia del planeta cruzarán el umbral hacia la Nueva Vida. ¿Se tornarán polvo como todo lo que proviene de él?, ¿o le dejarán el polvo al viento y permitirán que la nada que parecían ser les revele la unidad con Dios y los torne parte de un Todo infinito?

Vengo, en este ciclo, para ayudarlos a definir sus caminos. Y no es que la voz de un solo Mensajero no sea suficiente, porque Dios, en sí mismo, en Su Silencio, es suficiente, pero la presencia de los Tres Mensajeros Divinos, instruyendo a la humanidad de una forma única, extraordinaria y nunca antes vista, es el símbolo de la perpetua Misericordia de Dios, en un tiempo en que los trazos de Su Justicia ya comienzan a aparecer en los escritos de los Libros Sagrados que dictan el destino de la humanidad. 

Por eso, hijos, en este ciclo, dejen que la gratitud impregne sus corazones y beban de las Palabras de Dios como un sediento que sabe valorar cada gota de agua que se le ofrece. Esta es el Agua de Vida en un tiempo de sed espiritual. Beban y multipliquen esta dádiva para el mundo. 

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo, a las puertas de un último y definitivo ciclo para la humanidad, clama por misericordia y discernimiento para que tus pasos sean los correctos y el camino por ti escogido te lleve siempre al Corazón de Dios.

A las puertas de un último y definitivo ciclo para la humanidad, déjate inundar por la Humildad que proviene del Corazón de Dios.

Tu Señor ya comienza a dar los primeros pasos en dirección a la Tierra y no será el oro del mundo el que te hará brillar delante de los Ojos de Dios para que Él te encuentre. La perla revelada en tu corazón, cuando limpies y purifiques el lodo de tus miserias, será para Dios la señal y el sello, para que Él encuentre a los redimidos sobre la Tierra.

A las puertas de un último y definitivo ciclo para la humanidad, no dejes que la vergüenza y el miedo de verte humillado sean mayores que la Gracia de alcanzar la humildad. Déjate desnudar de las cosas del mundo y que solo a él le pertenezcan sus vanidades.

Llegará el día en que Dios buscará recibir de ti, la multiplicación de los tesoros que te fueron entregados, pero, si no los hubieras conocido, ¿cómo podrás multiplicarlos?

Dios no te entregó las riquezas de la Tierra sino virtudes ocultas en el corazón, a veces encubiertas, incluso, por destrezas y buenas apariencias pero que, en verdad, no son lo que tu Creador espera de ti.

A las puertas de un último y definitivo ciclo para la humanidad, busca en tu corazón la virtud mayor de la rendición, el tesoro de la fe, la riqueza de la caridad, la alegría de la entrega. Cielo y Tierra pasarán, pero lo que Dios colocó en tu interior se multiplicará.

Ríndete, como Dios se rindió, siendo niño en los brazos de María Santísima.

Ríndete, como el Creador, escapando de la muerte hacia Egipto, en profunda entrega en las manos de Sus Santos Hijos, convertidos allí en Sus Padres.

Ríndete, en el silencio de Dios, siendo negado en la tierra que eligió para santificar, caminando hacia pueblos distantes que supieran escucharlo.

Ríndete, como el Dios que sabe perdonar, que lanza al suelo la piedra de los pecados de los hombres, lanzándoles, en su lugar, Perdón y Misericordia.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijo, cuando el Universo te da Gracias, distribúyelas sobre el mundo por medio de actos misericordiosos, oraciones, silencio, alegría y vivencia de las virtudes.

Cuando el Cielo se abre ante tus ojos, aunque muchas veces la limitación de los ojos humanos no lo vean, contempla con la mirada interior esa insondable Gracia de la Presencia Divina y clama por el planeta, por los ignorantes, por los adormecidos. Ofrece al Padre una transformación verdadera, un verdadero milagro para Su Creación. Que, al contemplar el mundo, Su Corazón herido encuentre un aliento en tu esfuerzo permanente.

No te pediré, hijo Mío, que no caigas más o que no peques más, porque este mundo siempre te llevará a caer y, aunque no quieras, una parte de ti siempre peca, porque de alguna forma colabora con la degradación humana.

Lo que te pediré hoy es que, si caes, que te levantes; si pecas, que limpies tus manchas con el Perdón y la Misericordia Divina, con el arrepentimiento verdadero, este que te ayudará a no cometer siempre los mismos errores.

Tus debilidades son las mismas de muchos de tus hermanos del mundo; por eso, encuentra la fuerza para superarlas en el ofrecimiento permanente de hacerlo por los demás, por aquellos que están ciegos de espíritu.

Hoy, hijo, te ofreceré un camino de reparación, camino en el cual tu vida se vuelve un servicio planetario, en el que todos tus actos, pensamientos y sentimientos son ofrecidos a Dios para reparar alguna cosa. Si así lo hicieras, errarás menos y meditarás antes de actuar, porque tu consciencia te recordará que todo lo que haces es para Dios.

Ofrece al Padre tu tentativa diaria de superarte y, si no consigues hacerlo, ofrécele tu intención y persistencia. No desistas nunca, hijo, porque los méritos se encuentran en el corazón y en la consciencia de los que tienen intenciones puras.

Muchas veces, vale más una intención sincera de superar alguna cosa y la eterna tentativa de hacerlo, que el acto de aquel que fácilmente se supera cada día. Más vale el pecador que se esfuerza por salir del pecado, que el santo que así lo es por naturaleza.

Haz de tu vida una reparación permanente de las Llagas de Dios y que Él encuentre en ti un aliento verdadero.

Te dejo Mi Bendición y Mis Gracias, para que des pasos fecundos.

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Miseria mayor que la miseria de la materia es la de la falta de compasión y de unidad entre los hombres.

Carecer de lo necesario es consecuencia de una carencia aún mayor; de una carencia que no es individual, sino que es humana: la carencia de amor en los corazones.

Ser pobre y miserable físicamente, hijos, no es el mayor de los males. Ser pobre de virtudes y miserable en el espíritu, es lo que le impide al hombre repartir el pan para el cuerpo. En donde no hay compasión, no hay igualdad. En donde hay indiferencia, no puede haber fraternidad ni equilibrio.

No permanezcan indignados con la miseria inhumana en que viven sus hermanos, si aún les falta la compasión y la fraternidad, y con eso colaboran con el crecimiento de la indiferencia y de la desigualdad social en que ustedes viven hoy como civilización.

Hijos, que haya más acción y menos emoción en sus vidas. Que estén más listos para actuar y que no se dejen envolver por sentimientos que no hacen crecer el espíritu. Si estuvieran delante de la miseria de sus hermanos, no les den solo un pan; más allá del pan, denles también su propia vida, ofreciendo su transformación en reparación de la carencia que hay en la consciencia humana y que resulta en esa miseria que ven plasmada en la materia.

Amen, sientan al prójimo por la compasión, sean fraternos, venzan la indiferencia, venzan el egoísmo, ríndanse a la fraternidad y borren de sus consciencias el miedo a carecer de algo en el futuro; ese miedo que hace que guarden todo para sí mismos. Son esos códigos, hijos, los que, cuando son depositados en la consciencia humana, hacen la diferencia.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Hijos,

Cada misión les traerá un nuevo aprendizaje y una nueva forma de comprender la vida.

La verdadera razón de la existencia del grupo de misioneros no es tanto el servicio material que prestan pero sí el acto de ir en dirección a la necesidad del prójimo, para curar las raíces de los males que los colocaron en esa condición de necesitados.

Lo más importante es que actúen con el corazón y la experiencia, que depositan en la consciencia humana, de ese aprendizaje de servicio.

Con sus hermanos indígenas, aprendieron la mansedumbre; mansedumbre que trasciende la realidad material en que ellos viven.

Estos sus hermanos tenían todo, porque estaban unidos a todas las cosas, a toda la vida, al Creador, y todo les fue quitado, porque perdieron casi toda su posibilidad de expresarse y en muchos casos, ya no tienen un vehículo para unirse a Dios, o sea, un ambiente natural, preservado y armonioso; solo tienen su propio mundo interior.

La consciencia indígena, a pesar de todo, no deja de enseñar alguna cosa al corazón humano; pues en este tiempo, hijos, aún sin poder expresarse como pueblo, como cultura y como esencia, ellos están colocando en la consciencia de la humanidad como un todo, los principios de la perseverancia, de la fortaleza y de la paz, independientemente del estado en que se encuentra el mundo alrededor.

No les digo, con esto, que sus hermanos no sufren con el estado de degeneración del planeta, porque el pesar de esos corazones y lo que cargan como dolor en la esencia indígena no son comprensibles para el hombre moderno de hoy.

Lo que les digo es que la paz en su interior –a pesar del sufrimiento, de la miseria y de la opresión– es algo que permanece. La lucha por no ser corrompidos por las fuerzas de hoy es constante y dura para todos, pero ellos no perdieron la fe en permanecer como pueblo en la Tierra, e inclusive, en poder volver un día a los orígenes y recobrar la pureza que están perdiendo.

Aprendan de esa fe, para que, cuando llegue la hora de reconstruir la Tierra, ustedes no pierdan la paz ni la certeza de ser capaces de mantenerse en pie y de recobrar la semejanza con Dios, la que perdieron, por tantos desvíos.

Les dejo Mi Paz y Mis votos para que nuevas misiones puedan surgir. Que despierten aquellos que se comprometieron con el servicio y con la vivencia de la caridad crística.

Su Padre y Compañero en las misiones,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

A Mis hijos misioneros

Hijos:

Como síntesis interior de la misión en Paraguay, reconozcan todo aquello que en los últimos días se fue transformando en cada uno de ustedes y ofrézcanlo a Dios.

Ofrezcan al Padre sus expectativas, sus aspiraciones de haber realizado más de lo que hicieron, de llevar a sus hermanos un auxilio más concreto que les trajese una vida más digna y sana.

Ofrezcan al Padre la aspiración de haber enseñado y de haber aprendido junto a los pueblos originarios, de entregarles el amor y la caridad y de recibir de ellos el aprendizaje de la simplicidad y de la pureza.

Ofrezcan al Padre todo lo que, en los últimos días, fue curado y transmutado en la consciencia humana, como los errores del pasado.

Ofrezcan al Padre sus esfuerzos diarios por cumplir lo que Yo les dije y también ofrezcan todas las veces en las que olvidaron Mis palabras.

Quisiera que esta misión marcara una profundización interior de la tarea misionera, una mayor disposición de los aprendices de la caridad crística para cumplir con un papel espiritual y no solo material. Que la misión, que sucede en el espíritu, sea cada día más la prioridad en sus vidas.

Cada vez que aprenden a valorar lo que ocurre en los mundos invisibles y comprenden que es allí donde la verdadera misión tiene su resultado, como Divinidad podemos abrir otros caminos en la consciencia humana y liberar situaciones cada vez más profundas y arraigadas, cada vez más antiguas e inconscientes para la humanidad actual.

Hijos, no son muchos los misioneros que hoy sirven en la materia y que son conscientes del reflejo espiritual de su misión. Por eso, el Creador está tan atento a sus movimientos y con tanto amor los acompaña por medio de Nuestra Presencia y de Nuestras Palabras.

Que el espíritu misionero pueda expandirse en la consciencia humana y que su disposición para profundizar en la transformación interior, como forma de prestar un servicio cada día más cristalino, sea como un código que impulse a la humanidad. Un ejemplo que dé a otros servidores un sentido espiritual para su propio servicio.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN LA CASA DE COSTURA OFICINA SAN JOSÉ, COMUNIDAD-LUZ FIGUEIRA, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El servicio dignifica al alma y trae al mundo el espíritu de la caridad tan escaso entre todos. Cuando un corazón descubre el amor al servicio, se colma y encuentra un camino seguro para su propia consagración.

El segundo paso después del servicio abnegado, bajo el espíritu de la caridad, es el sacrificio consciente en nombre de los padecimientos de Cristo. Por más sencillo que les parezca lo que realizan, siempre y cuando ofrezcan sus acciones en reparación del Corazón de Cristo, sus ofrendas son aceptadas y el Sagrado Corazón es aliviado.

Consagré esta casa a Mi Casto Corazón, para que vivan aquí la simplicidad, la caridad y el amor entre todos. Quiero hacer de cada corazón servidor una fuente de paz para este planeta.

Muchos piensan que es necesario realizar grandes obras e ir muy lejos para que el servicio sea válido y verdadero, pero Yo les digo que fue dentro de una simple carpintería que presté el mayor servicio de Mi pequeño Espíritu y ahí encontré la santidad y la puerta para la Divinidad, que alcancé al lado de Mi Hijo.

La santidad en la vida de cada ser no depende de las circunstancias externas que ustedes viven, sino que depende solo de cada corazón, de la disposición de cada uno en tornar sagrada su propia existencia.

Si, en ese servicio que prestan, ofrecen a Dios sus actos, descubrirán muchos misterios que les serán revelados como comprensiones, a veces inexplicables, que provienen del corazón y solo para él serán claras.

Me comprometo, como Padre de todos los servidores, a estar presente entre ustedes siempre que invoquen Mi Presencia por la oración, por la caridad y por los actos de compasión y de fraternidad.

Me comprometo a interceder por las almas y por los Reinos de la Naturaleza en este oratorio de caridad.

Solo les pediré que se acuerden de Mí y que hagan de este espacio un lugar de alegría, de caridad y de unidad entre los hombres y Dios.

Quisiera que en la entrada estuviera la imagen de Mi Casto Corazón, consagrando y bendiciendo este lugar, que irradiará la inspiración al servicio para las almas que deben aproximarse en estos tiempos.

Los bendigo y los guardo.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DEL ESPÍRITU SANTO, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo,

Descubre en el servicio el ennoblecimiento del alma y del espíritu, el nacimiento del amor universal, porque solo cuando la necesidad del prójimo trasciende las tuyas, es que puedes comprender un poco la esencia del verdadero amor, que viniste a aprender en este mundo.

Comprende que cuando sirves, no es solo el acto del servicio lo que libera a las almas de los infiernos de este mundo. Son el amor y la caridad fraterna que imprimes en tus actos, y la sinceridad con la que trasciendes tus miedos y tus limitaciones, para hacer algo que jamás pensaste hacer, lo que realmente une tus manos con las Manos del Creador y torna sagrado tu servicio.

Ve, sí, al encuentro de los más pobres, ve lejos, buscando en los abismos a los que necesitan de tu unión con Dios. Ve en donde los desamparados no conocen la esperanza, en donde los enfermos desconocen la fe, en donde los hambrientos no conocen la misericordia, en donde los pobres desconocen la riqueza que es vivir pleno en el Espíritu de Dios. Imprime todos esos atributos con el silencio de tu boca y en los actos sinceros de tus manos, en el pulsar profundo de tu corazón.

Coloca en el servicio la esperanza de que este mundo alcance la redención, de que las almas reconozcan la unidad y el amor.

No necesitas predicar, porque las palabras, en este tiempo, a veces son muy imperfectas. Opta por dar un ejemplo de pacificación, de fraternidad, de entrega abnegada.

Jamás esperes que sean agradecidos por el servicio que prestas. No esperes retornos, no busques resultados. Coloca en el suelo la semilla de un árbol que tal vez no verás crecer, pero confía en que dará sus frutos para los hambrientos en un tiempo futuro y hará sombra para que los cansados de tanto andar, encuentren en él un lugar de reposo.

Así como enciendes tu corazón en el servicio a los más pobres, también enciéndelo en el servicio a los que tienes al lado. Muchas veces te preocupas con las almas que se pierden a lo lejos, pero no ves a los que se están perdiendo por no encontrar en ti un poco de sustento, de apoyo, de compasión y de fraternidad.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Hijo,

Si quieres ver en el mundo a la fraternidad como la premisa para las relaciones humanas, elige ser fraterno sobre todas tus necesidades. Ya sabes cómo hacerlo y cómo serlo, pero aún no te dispusiste a salir de tu comodidad para ello.

Sé que para muchos, es lindo admirar en el otro el espíritu del servicio y de la caridad y es mucho más fácil pensar que, para uno mismo, esto sucederá de otra forma, porque serán fraternos y caritativos basándose en sus puntos de vista, pero no como Dios los llama a vivir.

Tu consciencia ya tiene una voz lo suficientemente retumbante en tu interior, para indicarte el camino y mostrarte el momento y las situaciones que necesitan de ti. Sé maduro para decir rápidamente que sí y para asumir un acto de caridad, por más sencillo que sea, como el más importante.

Aprende a estar en el presente sin inmadurez, a asumir, sí, tus responsabilidades y a celar por la tarea que te hayan encomendado, pero nunca dejando de ayudar al prójimo, cuando cualquier situación se presente.

Acuérdate que, antes de emprendedor de Cristo, eres Su siervo. Por eso, antes de pensar en la materialización de tus propias empresas, aunque sean para el Señor, sé tú humilde y siervo del Cristo que habita en el interior de tus hermanos y que se esconde en el lado oculto de las cosas. Si así procedes, ya verás cuán grandiosa empresa alcanzará el Señor por intermedio tuyo, que no solo es apariencia, sino también espíritu en Cristo.

No estés observando a tus hermanos: sé tú único, diferente, auténtico y verdadero en todas las cosas, tratando de vivir lo que ya sabes, sin esperar que los otros lo hagan. Porque también sabes que todo necesita de un motor que impulse la transformación. Sé ese motor vivo, animado por el Espíritu de Cristo.

Entrega tu cansancio en los brazos de la caridad y elige para ti el descanso eterno y no el pasajero. Ya no será el reposo el que nutrirá tus cuerpos en estos tiempos, porque solo serán la plenitud en el Espíritu de Dios y la vivencia del Evangelio de Cristo los que te mantendrán en pie. Por eso, sé conforme a lo que has estudiado.

No dejes que ninguna indicación de tu mundo interior pase desapercibida: atiende en todo la voz del corazón; así ella hablará cada día más alto dentro de ti.

Tu Padre y Compañero, tu Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Vive con fe los tiempos de superación de ti mismo mientras aún estás en un ambiente de armonía y de paz. Descubre cómo reacciona tu ser cuando se ve frente a los diferentes obstáculos que se presentan para ti en este tiempo y aprende a controlar tu consciencia y a encontrar la paz.

Obsérvate y percibe lo que te hace superar los límites y llegar más allá de lo que imaginaste ser posible para ti. Percibe el poder del Amor de Dios en tu interior, que te llama a la permanente superación.

Aunque estés superándote cada día, cuando pienses que estás en tu límite, hazlo en paz y sin perder la meta clara de tu espíritu. No dejes que las dificultades turben tus ojos y cieguen tu corazón. Obsérvate con atención y aprende a dar cada paso a su tiempo.

Así como tu, muchos serán llamados a trascender sus propias limitaciones, pero pocos serán los preparados con anticipación para esto. Vive cada día con mucha atención, observándote detenidamente y aprendiendo de ti mismo, porque si reconoces tus propios mecanismos, podrás ayudar a otros que tengan las mismas dificultades, pero que no tuvieron la misma posibilidad de estar en un ambiente pacífico en la hora de su propia purificación.

Todo lo que hoy vives, todas las oportunidades que te son dadas son para que te formes como un servidor de Dios y te conviertas en compañero de Cristo, para que tu ejemplo y experiencia sirvan para otros. Por eso, haz todo en favor de los demás y estarás en el camino correcto.

Construye una fortaleza en tu interior con la intención de amparar a otros. Así, sin que te des cuenta, habrá un Rey habitando en esa morada, porque la encontrará segura para hacer de ella Su refugio. Ese Rey no será solamente tuyo, sino también de todo el Universo, porque es tu Señor, Cristo Jesús.

Te bendice y te aguarda,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para que aquello que consideran necesario para sus vidas se manifieste, antes deben contemplar en sus propios corazones las necesidades del mundo, del prójimo y de los Reinos de la Naturaleza.

A aquel que cuida de sus hermanos, los semejantes y los menores, Dios que es perfecto, siempre le enviará Su amparo y Su cuidado. El Señor tiene predilección por manifestar las necesidades de aquellos que no piensan en sí y que en todo colocan a los demás en primer lugar.

Cuando algo no fluye y no se manifiesta en sus vidas, pregúntense por qué y para qué desean tal o cual cosa. Recuerden que deben olvidarse de sí mismos todos los días y permitir que el Señor opere en sus vidas Su maravilloso milagro y derrame sobre ellas Sus infinitas Gracias.

No limiten el Poder de Dios pidiéndole todo el tiempo aquello que necesitan; antes que eso, observen aquello que el prójimo más necesita y suplan esa necesidad. Unos necesitarán de su respeto; otros, de su obediencia; algunos, de su amor; otros, de su silencio; unos de sus palabras; otros, de sus oraciones más secretas. Algunos necesitarán que oren por ellos; otros, que oren con ellos. Algunos necesitarán cosas materiales; otros, de actos simbólicos colmados por el amor en el cual se guarda la verdadera intención de esa acción. Muchos necesitarán de su ejemplo; por eso, todo el tiempo observen las necesidades del prójimo.

Si viven en función de la caridad y de la fraternidad, no solamente en lo que se refiere a las cosas materiales, sino también en lo relativo a las espirituales, encontrarán un camino corto en dirección a Dios y alcanzarán todo lo que siempre pidieron y nunca consiguieron, porque buscaban por vías equivocadas. Las Gracias del espíritu se alcanzan por vías espirituales. Las virtudes se ganan cuando se donan virtudes. Las Gracias son recibidas por aquellos que se abren a vivir por la obra de la Gracia.

Aprendan, pequeños hijos de Dios, a observar la vida desde otro punto de vista. Cuando estén delante de una gran oportunidad, busquen a aquel más necesitado y verán cómo ella llegará a ustedes sin que se den cuenta.

Los humildes y los pobres de sí mismos son los más ricos en el Reino de Dios, porque por no querer nada para sí, Dios les entrega todo, pues en sus manos los Bienes Divinos llegarán al lugar correcto.

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