Sábado, 17 de octubre de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Si ustedes no comprenden algo que les digo, entren en el recinto del propio corazón y traten ahí de trascender las imperfecciones, las ideas sobre sí mismos, los conceptos ya construídos sobre su propia personalidad o incluso lo que creen ser, en alma y en espíritu, porque el corazón desconoce completamente el Plan de Dios.

Aun aquellos que son considerados sábios viven, en el mismo tiempo y espacio de la ilusión, separados de la Verdad Suprema. Así, por más que puedan vislumbrar algo sobre la vida superior, jamás podrán conocerla completamente, sino solo cuando el tiempo de Dios comience a ser uno con el tiempo de este mundo y la ilusión de estar solos, en un cosmos infinito, desaparezca de la consciencia humana.

Por no saber nada sobre el Plan de Dios, ustedes tampoco saben sobre sí mismos, porque son parte de una Creación Suprema que, en su conjunto, es un gran misterio para la humanidad.

Pero llegará el momento en que los misterios tendrán que ser revelados, porque el Plan de Dios deberá ser vivido por Sus criaturas.

Al contrario de lo que muchos piensan, los Mensajeros Divinos son enviados al mundo más para que ustedes puedan vivir el Plan de Dios, y no tanto para que puedan conocerlo. Es por esto que, a lo largo de los siglos, solo le entregamos a la humanidade palabras que la condujesen al encuentro de un nuevo principio de vida por medio del amor, de la fe y de la caridad.

Estos principios, por sí solos, llevarían a la humanidad a vivir según lo que Dios pensó para los hombres. Y después de haber vivido y experimentado el Plan de Dios, entonces ustedes comenzarían a poder conocerlo y comprender mejor el motivo de vivir todas esas cosas y por qué no podrían continuar viviendo la vida humana común de superficie.

Como los tiempos se aceleran y el Reino de Dios se aproxima al mundo, para volverlo sagrado y retirarlo de la ilusión, los Mensajeros Divinos dan Su último gran impulso a la consciencia humana, intentando hacerla vivir los principios divinos y, al mismo tiempo, comprender lo que le sea posible, dentro de su limitación, sobre la vida universal, el Plan del Creador y para dónde Él los conduce a partir de este nuevo ciclo.

Es por esto que les pido que, antes de escuchar las Palabras de Dios en el verbo de Sus Mensajeros, entren en lo profundo de su corazón y olvídense de todo lo que piensan sobre sí mismos, sobre la humanidad y sobre la vida planetaria, para que así puedan encontrar una puerta para entrar en contacto con la verdad de todas estas cosas.

Les dejo esta reflexión y la paz de Mi Corazón, porque el conocimiento debe ser contactado siempre con el espíritu de la paz, pues la transformación se da solo cuando es resguardada porla paz, así como la correcta fortaleza se construye con un corazón pacífico.

Su amado padre y compañero de la eternidad,

San José Castísimo