Miércoles, 13 de enero de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

Mientras todo el Universo se mueve para auxiliar de alguna forma a la humanidad y hasta el mismo Creador desciende a la Tierra, entre los hombres, por intermedio de Sus Mensajeros, no seas indiferente y no vivas más tu pequeña vida como siempre la viviste.

Amado hijo, sé que a tu consciencia le cuesta mucho despertar a la realidad espiritual de la vida, en donde todo lo que pretendes vivir encuentra un sentido, pero si tu corazón, tu mente y tus sentimientos no salen, aunque sea un poco, de las preocupaciones materiales y de todo lo que te envuelve en relación con la vida en la Tierra, en poco tiempo tu camino espiritual perderá el sentido.

Si no buscas ahora comprender cómo se mueven los acontecimientos a nivel del espíritu y cómo es más real lo que sucede en las dimensiones superiores que lo que se da en la densidad de la materia, frente al terrible caos que se precipita en la Tierra, corres el riesgo de envolverte de tal forma con los acontecimientos mencionados que te parecerá que de nada vale que ores y clames a Dios. Mientras el Señor espera una transformación absoluta de ti, tú esperarás que Él venga y resuelva todo por ti, solo por el hecho de emitir algunas oraciones todos los días.

Orar es una acción primordial para tu vida, pero debe estar acompañada del servicio, de la acción, de trascender, de transformar, de ser y de parecer.

Hijo, comprende que esta batalla final ya comenzó a nivel espiritual y que, por más que muchas veces no lo percibas y sigas viviendo como si nada diferente estuviera sucediendo, no significa que tu consciencia no esté siendo partícipe de este acontecimiento universal.

Llegó el momento de madurar y no solamente de conmoverse con la actual situación planetaria, porque ¿de qué le sirve a Dios y a Su Plan que llores por la falta de acogimiento y fraternidad de los demás y que ores algunas Ave Marías por el Medio Oriente si, después de tus oraciones, demuestras que los códigos de falta de fraternidad y de amor también están dentro de ti?

No llores más ni por ti ni por la actual situación planetaria, porque en verdad desconoces completamente la gravedad de estos tiempos. Haz aquello que está a tu alcance para transformar la vida en este mundo aunque sea con un cuentagotas.

Sé fraterno, sé amoroso, sé servicial, vive la santidad, vive la unidad con Dios. Esto es lo que permitirá que los Mensajeros Divinos sigan intercediendo por el mundo, por los que más necesitan y que no siempre son aquellos en los cuales pensaste.

Lo que ahora es necesario es que la humanidad genere méritos para equilibrar el mal del mundo; por eso, perdona, ama, reconcíliate con el prójimo, apoya con tus oraciones, y como puedas, las misiones que Nosotros pedimos que se realicen.

Concéntrate en los detalles y en las pequeñas cosas y construye una base firme, para que tengas algún día, la posibilidad de actuar en las grandes cosas. Por ahora, deja que las grandes obras las realicen Aquellos que pueden hacerlas, porque ya trascendieron los aprendizajes menores de la vida material y ahora regresan al mundo para auxiliarlo; hablo de los Mensajeros enviados por Dios.

No dejes de ser sencillo y humilde, esto vale más que cualquier gran acción.

Tu Padre y Compañero, San José Castísimo