Sábado, 24 de septiembre de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

La Unión entre los Credos

Llegará un momento para el planeta en donde todas las religiones se deberán unir en el espíritu de la paz y del amor crístico.

Esa unión profetizada permitirá que las almas que caminaron por diferentes senderos espirituales lleguen a encontrar la Fuente Mayor, el gran Manantial del Corazón de Cristo.

En ese momento Jesús será reconocido por todos como el Redentor, no solo de los cristianos, sino como el Liberador del mundo entero a través de los impulsos de amor que Él mismo está entregando en estos tiempos.

Esa hora se aproxima a la consciencia planetaria.

Mientras esa profecía de unión entre los credos se pueda realizar entre todos los pueblos y no solamente entre los cristianos, las naciones se opondrán las unas a las otras y las diferentes filosofías humanas intentarán derrumbar lo que otros, con amor, intentan construir por el bien común de todas las almas.

Ese tipo de juicios y de calumnias emergerán como una fuente de impulsos humanos que solo llevarán a debilitar la unión entre las consciencias y los pueblos.

En el momento más crítico y agudo del planeta la fe de las consciencias será puesta a prueba, no porque Dios lo determinará, sino por la acción destructiva que las voces de los filósofos del mundo realizarán contra todo lo que se considera obra de paz y de luz.

Pero finalmente Mi Inmaculado Corazón triunfará en el mundo y fuera de la Iglesia.

Ante los ojos de los que gobiernan las religiones, Yo les abriré la gran puerta de la redención y todos podrán reconocer que, por detrás de toda obra de Luz estaba presente Cristo.

En este tiempo intentarán hacer callar la voz de los Mensajeros Celestiales, así como lo intentaron en otros tiempos, pero al final de todo, muchos se darán cuenta tardíamente de la justa y verdadera causa.

En este ciclo todo estará permitido, los grandes errores como las mayores victorias; eso será así para que las almas, en su libertad, puedan escoger antes del juicio final cuál camino recorrerán, si el camino del error de los injustos o el camino de la paz y de la fraternidad.

Es en esta hora definitiva su Madre Celeste impulsa Su Obra corredentora fuera de la Iglesia, para que así los pastores de Mi Hijo puedan contemplar la necesidad planetaria con Misericordia y no con profunda y mezquina indiferencia.

La Madre de Dios viene para reunir lo que la Iglesia no pudo concretar: la misión de contemplar con amor la necesidad espiritual y moral de las almas, independientemente del credo que ellas vivan en este tiempo.

Es así que su Madre Celeste viene en este ciclo para enseñarles lo que Ella le enseñó a los apóstoles en el pasado, a unir nación con nación, cultura con cultura y lengua con lengua, con el fin de establecer el principio del sagrado pueblo de Dios, que fue por lo que Moisés trabajó durante mucho tiempo.

Por eso les pido a todos, más allá de su creencia o de su doctrina espiritual, que escuchen a la Madre de Dios, a la Embajadora de la Paz, que les dice que ya no pierdan tiempo ni tampoco lo utilicen en discutir y difamar si es verdad o no que Yo estoy fuera de la Iglesia trabajando o si sus hermanos visten o no ciertos atuendos o mienten. Eso no es verdad, no están viendo la verdad ni tampoco están sintiendo con el corazón.

No se olviden de que todos son hijos de Dios y que lo más importante es conducir a las almas hacia el amor y la oración y no hacia la difamación y los juicios de valor.

¡Todos los que dicen vivir la verdad están ciegos!, ¡arrepiéntanse y pidan perdón! Abran el corazón y no la mente, porque en verdad les digo, Mis hijos, que ustedes están pretendiendo disolver Mi Obra de paz con sus malas acciones.

Vivan la paz y no se sentirán perturbados. Abracen el llamado de Dios así como Él lo determina, y no intenten desmentirlo solo porque ese llamado esté vivo y luminoso fuera de la Iglesia.

Agradezcan al Universo porque existan almas que se ofrecen para sufrir por ustedes.

Cambien de actitud y háganlo por amor, no pierdan tiempo en vanas palabras, cumplan con su oficio y así las religiones se unirán a través del amor y no a través de la fuerza.

La cristiandad es un estado interior y no formal, es la posibilidad de creer y de sentir a Cristo en el corazón.

Escuchen por última vez Mi llamado.

¡Les agradezco por responder a Mis súplicas!

Los ama y los guía,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz