Domingo, 26 de enero de 2020

Mensajes semanales
MENSAJE SEMANAL DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, CON MOTIVO DE LA 11.ª EDICIÓN DEL FESTIVAL DE LA JUVENTUD POR LA PAZ

Queridos hijos:

Hoy su Madre Celeste emite un profundo agradecimiento y amor a todos los que hicieron posible esta nueva edición del Festival en la ciudad de Santa Fe, Argentina.

Este amoroso agradecimiento también llega a todo el grupo de almas jóvenes que forman la Junta de este Festival que a través de los tiempos realizaron grandes y verdaderos esfuerzos para seguir concretando esta aspiración de su Madre Divina.

Agradezco por el sincero y equilibrado ecumenismo alcanzado a través de la confraternización con otros movimientos y corrientes espirituales que de alguna forma buscan una conexión y contacto con Dios.

En este sentido, he podido presenciar el crecimiento y la madurez de los jóvenes para asumir esta tarea y misión por las diferentes ciudades del mundo, sabiendo lo que eso significa, no solo a nivel material, sino también espiritual.

Es de esa forma, que los más adultos deben seguir apoyando y ayudando a los más jóvenes para que ellos puedan dirigir y conducir sus potenciales, talentos y virtudes por el camino correcto.

A través de los últimos Festivales, su Madre Celeste ha podido trabajar en el despertar de los más jóvenes, para que todos estén protegidos y no sean confundidos por todo lo que el mundo de hoy les ofrece. 

Por eso, queridos hijos, el Festival deberá seguir alcanzando su amplitud no solo espiritual, sino también material, hasta que el mismo represente uno de los más importantes eventos de consciencia, de amor y de respeto por la humanidad a fin de que la cultura del descarte y de la indiferencia por los Reinos de la Naturaleza y por los seres más marginados sea arrancada de raíz de la consciencia humana.

Todo lo que hoy fue ofrecido por el Festival de Santa Fe los preparará para la próxima etapa.

Que hoy, todos los seres de bien, más allá de su creencia, de su religión o cultura, sean bendecidos, porque en esencia todos son hijos de un mismo Padre y Creador.

¡Les agradezco a todos los jóvenes por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz