Lunes, 3 de junio de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

La humildad será lo que apartará a las almas de la obscuridad. Por eso, Mis queridos, cultiven por medio de la constancia en la oración un espíritu humilde y manso, porque de esa manera sus espíritus se encaminarán hacia la liberación de la humanidad de los pecados capitales.

A aquel que persevera día a día en la hora misericordiosa de las tres de la tarde, Yo prometo que en la hora de su muerte no será juzgado por Mí, sino que será liberado del peso del pasado y comenzará a vislumbrar la Luz de la Vida Eterna.

Antes del gran tiempo, procuren vivir a través del espíritu de humildad, porque es en el vacío de sí que el alma encontrará la mansedumbre para su consciencia y así podrá curarse de todo mediante el Sabio y Amoroso Perdón de Dios Padre.

Sean mansos y cuando no lo consigan procuren ser lo más humilde que puedan, buscando un acto de reconciliación y silencio para con sus hermanos; esto fortalecerá la unidad que en estos tiempos debe existir entre Mis ovejas.

No ocupen su tiempo en aquello que aún no está resuelto, sino traten de desprenderse y de entregarme todo lo que no hace bien a sus corazones.

Cuando un alma se entrega a Mi Corazón, la alegría de Mi Consciencia es infinita, porque esa simple acción abre una puerta para la conversión inesperada de otras criaturas.

Estoy con ustedes en el bien y en el error porque, como Padre de las esencias e Hijo de Dios, sé que aún están aprendiendo a caminar entre las espinas y las piedras que en el pasado han marcado sus vidas.

Vean siempre en el horizonte la Misericordia Insondable de Mi Corazón, vean los rayos de la paz y de la transfiguración que llegan hasta sus seres.

Crean en Mi Eterna Esperanza; que al elevar los ojos hacia lo Alto sus seres resplandezcan de alegría por estar en Dios Padre.

Anímense a vivir la redención y a transformarse por entero en Mi Misericordia. Siempre los animo a seguir.

Bajo la Gracia Infinita de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por recibir Mis Palabras en el corazón.

Cristo Jesús, el que los salvará y los redimirá por el Poder del Amor de Dios.