Viernes, 2 de octubre de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para que consigan transitar en un período de caos planetário y ser una fuente de paz para los seres, y no colaboradores de la gran red de disociación del planeta, ustedes deben comenzar a fortalecer el espíritu con el conocimiento de una vida superior y con la vivencia y experiencia propia de que esa vida superior existe y de que las dimensiones materiales de consciencia solo son un reflejo de todo lo que se manifiesta en el universo.

La diferencia entre un grupo consciente de la realidad planetária y otros grupos orantes que existen en el mundo, sustentados solo en lo invisible de su fe, son las herramientas que cada uno tendrá al final de los tiempos, cuando podrán colaborar com la humanidad en el momento en que comiencen a emerger las verdades que siempre estuvieron ocultas.

Durante mucho tiempo, Nuestro Espíritu Divino fue sumamente silencioso y entregó a la humanidad pequeños impulsos y señales que demostraban Nuestra Divinidad, pero que no revelaban a los ojos humanos lo que existe entre la matéria y el Espíritu de Dios, que es la vida manifestada en las diferentes dimensiones existentes entre la tercera y la décimosegunda dimensión.

Hoy, Nuestra Voz comienza a entregar nuevas señales y a develar nuevos secretos para toda la humanidad, porque en estos tiempos el adversario de Dios intentará confundir a muchos espíritus que están buscando la verdadera Luz y, así, muchos seres tendrán visiones que no son verdadeiras recibirán instrucciones que, más que aclarar, confunden el corazón. Es por esta razón que comenzamos a revelar lo que la humanidad deberá reconocer para dar su salto evolutivo.

Quiero que sepan que una instrucción que proviene de Dios es aquella que los conduce hacia el espíritu de la humildad y de la fe; es aquella que contiene, en su interior, la pureza que el corazón puede sentir al tomar contacto con ella.

Por eso les pido que no escuchen todo lo que dicen en el mundo, tanto fuera como dentro de ustedes mismos; no se dejen perder por las confusiones o por la propia necesidad de cumplir determinadas funciones dentro del Plan de Dios, porque para cada uno el Creador tiene una idea perfecta y un plan único.

Además de eso, muchos de los que están en el mundo querendo ser alguna cosa vinieron para aprender a ser nada.

Tengan confianza en que los Mensajeros de Dios les dirán todo lo que ustedes necesitan escuchar y sigan con atención Nuestras palabras.

Si pudiesen vivir al menos un mensaje de los miles que transmitimos en los últimos años, ya estarían mucho más próximos a la existencia de la Nueva Humanidad y ya podrían, incluso, saber quiénes son o, por lo menos, lo que no son y, así, ser guiados por el espíritu de la Divina Humildad de Dios.

Para que Mi Corazón siga revelándoles los secretos celestiales y que muchas consciencias despierten del sueño, necessito que sean consecuentes con todo lo que les estamos entregando.

Yo los amo y espero poder conducirlos cada vez más profundamente hacia el cumplimiento de los Planes de Dios.

San José Castísimo