Viernes, 15 de mayo de 2020

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Un alma que recorría su camino de entrega a Dios, un día, viviendo un profundo momento de definición interior, tentada por las fuerzas del mundo, pensaba en abandonar todo y lanzarse a los placeres e ilusiones de la vida. Esa alma era tentada a pensar y a sentir que su entrega no tenía sentido, que no contribuía a la evolución de la vida y que, a pesar de tantos esfuerzos, ella no salía del lugar, entonces, sería mejor dejar este camino y lanzarse al mundo.

Al planificar interiormente el abandono de su camino espiritual, sentía que no podía hacerlo y que algo la prendía a Dios. Con una mezcla de temor e indignación, comenzó entonces a cuestionar al Señor diciéndole: "Dime, Señor, ¿por qué me prendes a Tu Corazón? ¿En que soy diferente para Ti, si siempre soy la misma alma invisible e imperfecta, en la infinidad de Tu Creación? ¿Por qué no permites, Dios, que yo abandone este camino y que, entregado al mundo, aprenda a encontrarte por otras vías que no sea esta?".

Y con una sonrisa en el Rostro, demostrando Su celestial compasión, el Señor le respondió: "¿Acaso un órgano puede decidir por sí mismo salir y vivir fuera del cuerpo? Por más que quiera ser independiente dentro de ese cuerpo y cree enfermedades y desequilibrios, ese órgano no puede salir por sí mismo. Y si un día, después de tantas dolencias, él fuera retirado de ese cuerpo, ¿crees, alma pequeña, que él sobreviviría solo?

Así son las almas que se comprometieron Conmigo. Todas las almas que Yo creé son células de Mi Cuerpo Místico e infinito, pero aquellas que se comprometieron Conmigo son órganos dentro de Mí, que tienen un papel fundamental en la evolución de la vida y, aunque no lo perciban, son parte de una Obra infinita que no comienza ni termina en este mundo. Siendo así, alma amada, no soy Yo quien te prende a Mi Corazón y no te permite seguir otros caminos, es tu propia vida y tu condición de unión Conmigo que te hace sentir que, a pesar de todas las tentaciones, no puedes hacerlo.

Pero este momento no es para ti la expresión de tu más puro pensamiento. Estás transitando un momento de ceguera y de ignorancia, en el que nubes cubren tu rostro y tu corazón, y no puedes ver ni sentir la verdad. Para que esa verdad te sea revelada, no te apartes de Mi Amor y no dejes de clamar por Mi Misericordia. Aunque estés en el desierto, Yo te daré fuerzas para persistir. Y aun en la sequedad interior, sentirás Mi Fuente que, en lo profundo de lo profundo, vuelve a brotar en ti. En un tiempo de confusión, no dejes de buscarme y Yo te daré la paz".

Que en este diálogo con Dios, hijos, las almas que hoy están ciegas encuentren fuerzas  para buscar la luz y clamar por Misericordia.

Tienen Mi bendición para esto.

San José Castísimo