Miércoles, 14 de octubre de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

A lo largo de la historia de la humanidad, como también del Universo, cada acto, sentimiento, pensamiento e intención de los seres queda plasmado en la consciencia planetaria.

Cuando un ser actúa de forma correcta y vive un aprendizaje importante que debe ser vivido por todos, lo que llevaría la raza a dar un gran salto evolutivo, esa experiencia se distribuye como código de luz para todos los seres humanos, y de esta forma, todos reciben una oportunidad de evolucionar y de aprender.

Cuando los hombres actúan incorrectamente y se unen a las acciones del caos y del mal, esas experiencias también quedan plasmadas en la consciencia humana y en las consciencias de las naciones, impidiendo que las almas vivan de acuerdo con el Plan de Dios. Mientras que ellas no se liberen de esas situaciones, por medio del perdón y de la comprensión de lo que vivieron, podrán pasar siglos recordando el mismo sufrimiento.

También los verdugos, aquellos que cometieron el error, no reciben una oportunidad de redimirse delante de Dios y equilibrar el pasado, porque para eso, la propia humanidad debe generar códigos de amor que sean más potentes que cualquier oscuridad.

Cuando los Mensajeros Divinos llegan a las diferentes naciones, no solo vienen para traer la paz y el despertar para los que allí habitan, sino también para liberar y perdonar, con el poder de Su Amor, todo el pasado que impide que el Reino de Dios descienda en esos lugares.

Por eso, ustedes deben ser más conscientes de la tarea invisible de Dios por intermedio de Sus Mensajeros y ser partícipes también de la liberación que llevan adelante con cada peregrinación.

Para eso, estén enteros durante sus oraciones: devotos, verdaderos, unidos a Dios con el verbo, con el espíritu y con el corazón. Siéntanse parte de la consciencia humana mientras oran, y así como el cuerpo humano une sus energías para curar alguna herida, únanse como consciencia humana para depositar la Luz de Dios en todos los espacios del mundo.

Ustedes saben que la humanidad se equivocó mucho a lo largo de los siglos y continúa distanciándose de Dios; por eso, llegó ahora el momento de generar el equilibrio correcto, hasta que la balanza les permita vivir una vida superior en este mundo sagrado, que debe vivir la Redención.

Los amo y les agradezco por ser más conscientes de la Voluntad de Dios.

San José Castísimo