Viernes, 26 de febrero de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ Y MADRE DE LOS REFUGIADOS, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN​​​

Queridos hijos:

El arte de Mi adversario podrá dejarlos cansados o vencidos por tanto orar, pero sepan que nunca el Amor de Mi Hijo dejará de estar presente en el corazón de aquel que clame por Él.

En esta hora crucial en que la humanidad desafía la mano del destino, Yo les pido que ofrezcan cada situación por el triunfo pleno del Proyecto del Creador para esta raza aún no redimida.

Queridos hijos, Vuestra Madre Celeste en este momento se encuentra finalizando la primera etapa de la misión en Turquía, en donde muchas experiencias y crecimientos internos sucedieron para que todos, como una sola mente y un solo corazón, pudieran crecer.

La misión que se realizó en Turquía, en este último tiempo, dejó puertas bien abiertas para que la caridad crística y sobre todo la paz se vuelvan a establecer en los corazones que claman. Eso fue posible porque el corazón misionero es uno solo y responde a los comandos del Cielo.

Queridos hijos, mientras millones de almas en Medio Oriente buscan escapar del horror planetario y de la guerra, sepan que la oportunidad de liberación y de misericordia que ellas recibieron, a través de esta misión, significó el ofrecimiento permanente de transmutación de los desajustes psíquicos y de las acciones precipitadas que llevan a cambiar el destino de muchas familias.

Hijos Míos, que en esta hora sus pies estén firmes en el camino de Mi Hijo, así serán invisibles y estarán protegidos de cualquier artimaña del adversario.

Ya estamos trabajando con todos los seres de buena voluntad para que el reino involutivo sea desterrado de la consciencia humana y, sobre todo, para que se restablezca el sentido de vivir en este mundo y con esta humanidad.

Todo deberá ser reconstruido, pero primero los corazones se purificarán para que no pierdan la oportunidad de renacer a la vida superior.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los eleva maternalmente al Universo,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz y Madre de los refugiados