Sábado, 6 de febrero de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ Y MADRE DE LOS REFUGIADOS, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN​​​

Queridos hijos Míos:

En el auge de la guerra de los tiempos, el triunfo de Mi Inmaculado Corazón ocurrirá a través de los que en confianza absoluta caminen a Mi lado para así concretar los planes de paz.

En ese trayecto, queridos hijos, mediante el servicio humanitario en cada región de este mundo, verán cómo se muestra la crueldad humana, acción que ha llevado a la perdición de numerosas almas.

Para poder recuperar a las almas perdidas y la dignidad de cada una de ellas, hijos Míos, es necesario que a través del fuego poderoso de la oración se transmuten todos los males que oprimen a gran parte de la humanidad.

La tarea de transmutar está centralizada en los Centros de Oración por la Paz que Yo misma he fundado en esta parte del mundo. Es por eso, queridos hijos, que ante la demanda espiritual planetaria de transmutación, es necesario que los Centros Marianos estén vivos, que ellos tengan vida, liturgia, procesiones y oración cada vez más elevadas y ofrendadas al Proyecto redentor de Mi Amado Hijo.

Hijos Míos, teniendo en la consciencia la importancia de la vida de un Centro Mariano, todas las puertas del Cielo estarán abiertas para que la transmutación planetaria se realice. Fátima, Lourdes, Guadalupe, Medjugorje, La Salette y los actuales Centros Marianos en América del Sur, se han vuelto potentes usinas de liberación y de redención de las fuerzas del caos planetario, especialmente de los ejércitos del adversario que trabajan a través de las guerras.

La tarea de mantener la vida de los Centros Marianos persistiendo hasta el fin para que todos puedan tener un planeta donde vivir, es una tarea espiritual y operativa de todos los miembros de la Red-luz y de los grupos de oración del mundo.

La Jerarquía Celestial cuenta con los Centros de Oración para que todo lo liberado a través de las misiones humanitarias pueda encontrar un lugar de evacuación en otros universos.

Les dejo, hijos, el compromiso íntimo de ser guardianes de la obra de la Jerarquía Celeste a través de los Centros Marianos.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los despierta siempre a una tarea mayor,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz y Madre de los refugiados