Martes, 11 de abril de 2017

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Mientras Mi amado Hijo entraba y salía de Jerusalén para predicar el Evangelio en el Templo, los ángeles del Cielo también entraban y salían, acompañando la tarea que Jesús realizaba espiritualmente.

Con la Presencia de Jesús en el Templo, los ángeles trabajaron en la captura de los demonios para que estos no interfirieran en lo que Mi amado Hijo viviría durante Su Sagrada Pasión.

Los propios ángeles retuvieron a diferentes grupos de demonios que atormentaban, castigaban y poseían a los inocentes para que, en su derrota, observaran, inmóviles, cada momento de la Pasión de nuestro Señor.

De la misma manera, cuando Jesús retornaba a Betania, esos demonios esperaban el próximo viaje de Mi amado Hijo a Jerusalén.

Días previos a la Última Cena, Jesús, en unión al Arcángel Miguel, reunió a todos esos demonios para que, a través de un acto de humillación, tuvieran consciencia de saber que estaban siendo derrotados por el Amor del Hijo de Dios.

Todos los demonios fueron colocados, por las huestes del Arcángel Miguel, en sus propios abismos para que, desde allí, se purificaran y tomaran conocimiento de la victoria que el Hijo de Dios viviría por medio de Su muerte.

Por eso, en aquellos días, hubo una revolución en los infiernos, los cuales eran quemados y disueltos por los grados de Amor que Jesús despertaba en las almas.

Así, los espíritus impuros fueron vencidos.

Les agradezco por responder a Mi llamado.

Los ama,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz