Lunes, 11 de julio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN VILLA DE DORNES, FERREIRA DO ZÊZERE, SANTARÉM, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Cuando una batalla se pierde, otra se gana porque por encima de todo el amor siempre triunfará.

Es ese poderoso amor vivo al que le temen las potestades infernales y es ese amor divino que las hace débiles y ayuda a transmutarlas.

Es en esta hora, queridos hijos, que todo se está por definir dentro y fuera de los seres, porque llegó el momento en que definitivamente el Plan que una vez vino a cumplir Mi Hijo finalice en esta humanidad a través de Su retorno.

Y como ese retorno está próximo, el caos y el mal le temen a ese momento, en donde una victoria inminente se dará en la humanidad al golpe del martillo de la Justicia de Dios.

Es en esta hora crucial e impredecible que sus corazones deben estar fuertes, valientes y unidos, para evitar que el Plan propuesto fracase.

Queridos hijos, a lo largo de este tiempo de imprevistos y de desafíos, tengan absoluta fe de que finalmente encontrarán la paz y comprenderán que el servicio de amor por el planeta es más amplio de lo que parece.

En este día en que la noche se recoge, queridos hijos, Yo los invito a la mansedumbre y a la fe, los invito a que oren día y noche por los que Mi mano escogió para llevar adelante esta obra de corredención de la humanidad.

En sus flaquezas se encuentra el mayor sacrificio. En su disposición se halla el amor que todo lo puede. En la entrega a la Voluntad Divina el alma encuentra su liberación.

Todos los que dicen ser apóstoles de Mi Hijo estarán siendo llamados a realizar cosas imposibles fuera del tiempo y de la hora normal de la humanidad.

Un plan mayor está en riesgo y la Divinidad llamará a la puerta de los que se postularon en otro tiempo a servirlo incondicionalmente.

Que su fe crezca y que nadie pierda la paz, estoy con ustedes en este combate contra la bestia de diez cuernos; su derrota está cerca y el triunfo de Mi Corazón ya es visible para los ángeles del Cielo.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

En oración,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz