Martes, 5 de noviembre de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

4.ª Maratón de la Divina Misericordia – primer día

Las raíces verdaderas del Amor Universal se encuentran en la sabiduría y en el conocimiento que cada ser de este vasto cosmos puede experimentar, día a día, dentro de esta escuela a la cual su Altísimo Padre llama “escuela de la evolución”.

Hoy Mi Corazón se ha podido regocijar en esa sabiduría, que está despertando como luz en los corazones orantes. La sabiduría del corazón es la que siempre les permitirá comprender las cosas inmateriales y espirituales.

El camino que Yo les ofrezco para esta vida es el camino del espíritu, morada interior que los ayudará a entender los grandes Misterios de Dios. El camino para llegar al amor es la humildad, instrumento inmutable que les dará la simplicidad necesaria ante todas las pruebas de la vida.

Hoy este camino de la humildad no es buscado por la mayoría de los Míos, porque la humildad exige de los buenos corazones el vacío de sí, la honestidad purísima y la entrega a la Voluntad Divina. Por eso, Mi Padre Me ha pedido que les recuerde estos principios básicos que forman la vida del caminante y del peregrino.

Les dejo la aspiración de buscar la Divina Sabiduría; el mundo deberá reconocer, a través de ella, que es hora de cambiar y de pedir Piedad por los que aún están caídos en los cuatro puntos cardinales de la Tierra.

La oración a Mi Infinita Misericordia siempre los llevará a recordar el camino de Mi Pasión en la Cruz, el que realicé por ustedes. En estos tiempos, la Divina Misericordia intentará despertar espíritus humildes para que pronto se conviertan en puentes de salvación para los que están olvidados en el mundo.

Estoy pidiendo lo más simple de todas las escuelas que existen en el Universo, solo los animo a buscar este perfecto camino de redención y de paz para todos.

Agradezco el trabajo de los maratonistas y principalmente el de todos los hijos que, Maratón tras Maratón, Me abren la puerta de sus hogares para que Mi Amor Invencible pueda entrar.

Bendigo a los apóstoles que se animan a caminar a Mi lado en estos tiempos de purificación, pero también de paz para quienes siempre buscan la Luz de Mi Corazón.

Bajo el Amor Infinito de Dios, sean humildes y bienaventurados.

Gracias por ingresar hoy en Mi Casto y Puro Corazón Misericordioso.

Su Guía Universal, el Maestro Jesucristo