MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Un Ícono Sagrado de Cristo

Los corazones que veneren este Ícono Sagrado de Cristo, la imagen del Sagrado y Glorificado Corazón de Jesús, recibirán la Bendición Especial de Mi Divina Misericordia.

Por eso, pido que en todos los centros de oración, en especial en el Centro Mariano de Aurora, se coloque la imagen del Sagrado y Glorificado Corazón de Jesús, la cual representará la manifestación crística que tuvo lugar el 5 de enero de 2013 al vidente Fray Elías del Sagrado Corazón.

Las almas que durante el 5 y el 6 de enero de este año Me adoren y Me veneren, recibirán directamente de Mi Corazón la ayuda espiritual que necesiten.

Hace un año, Yo les pedí que pintaran la imagen del Sagrado y Glorificado Corazón de Jesús, tal cual lo indiqué. Después de un año de trabajo intenso, pido la presentación de esta Faz en todos los hogares de oración.

El Sagrado y Glorificado Corazón de Jesús complementa al Cristo Misericordioso; estas dos imágenes que fueron entregadas a la humanidad servirán de ayuda espiritual e interna a quienes las contemplen.
Mediante ese pedido del Ícono Sagrado de Cristo, vean que existe una real necesidad del despertar de los Nuevos Cristos; así el Plan de Dios no se verá afectado por ninguna otra situación humana.

Que este Ícono Sagrado sea contemplado amorosamente durante los dos días importantes de la Maratón de la Divina Misericordia, porque él trabajará el interior y la cura de las consciencias.

A través de este Ícono, busquen la llave para su redención. También aquellos corazones que sientan podrán dedicarme algunas oraciones frente a este Ícono Sagrado, Yo las recibiré con alegría y amor.

Buen trabajo para los adoradores.

Bajo el Amor de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por recibir Mi Amor en sus corazones.

Cristo Jesús, el Sagrado y Glorificado Corazón

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

En todos los Centros Marianos, a través del Relicario de Mi Corazón, seré el portero y el protector, el guardián de las reliquias espirituales y de los dones divinos que se guardan en los lugares sagrados erguidos en honor a Dios y por la manifestación de Su Plan.

El Relicario de Mi Corazón será la protección de todas las virtudes alcanzadas por las almas. Será el guardián de la evolución de aquellos que dijeron sí a Dios, y cada vez que lo contemplen con amor no solo estarán recibiendo en su interior lo que un día Yo alcancé, a través de la humildad y del vacío espiritual, sino también, hijos, estarán siendo resguardados por Mí que, ante Dios, recibí la potestad de ser su padre y guardián en estos tiempos de transición.

Es por eso que, frente a las dificultades que les parecen imposibles de transformar, oren Conmigo, contemplando el Relicario de Mi Corazón. Cuando el desierto sea mayor que su fe, oren Conmigo, contemplando el Relicario de Mi Corazón. Cuando las energías del mundo parezcan batallar, en su propio interior, con sus principios más puros, oren Conmigo, contemplando el Relicario de Mi Corazón.

Y, para que todas las almas del mundo tengan la oportunidad de estar delante del Relicario de Mi Corazón, les pido que todos los días 19, de una forma simple, el Relicario de Mi Corazón sea transmitido en vivo, durante una hora, para que todos aquellos que quieran estar delante de Él, en silencio, puedan hacerlo. Este ejercicio les permitirá encontrar la paz y fortalecer, en el propio interior, todas las virtudes ya alcanzadas.

En este tiempo de transición, seré el guardián de sus almas, padre y compañero que, en el silencio, seguirá sus pasos para que no se pierdan, sino que siempre se encuentren en Cristo.

Es de esa forma, hijos, que les pido que todos los días 19 de cada mes, a las 17 horas, sus corazones se unan en oración, y sobre todo aquellos que hoy no pueden estar en los Centros Marianos reciban también las Gracias y los Dones que surgen del Relicario de Mi Corazón para el mundo.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Mientras las almas peregrinan por los Centros Marianos, confortan el Corazón de Dios y alivian las llagas que la indiferencia humana provoca en lo profundo de ese Sagrado Corazón.

Las almas que peregrinan por los Centros Marianos también son almas reparadoras, porque no solo están curando y reparando su propio ser y su espíritu, sino que también están curando y reparando la consciencia humana, muchas veces distante del Corazón del Padre.

Peregrinar a los Centros Marianos es como caminar hacia la Casa del Señor, subir los escalones de Su Iglesia Celestial y estar ante Su Divino Altar para vivir la redención y, así, abrir las puertas para que otros también puedan vivirla.

En estos tiempos de caos y de indiferencia en el mundo, el Corazón de Dios encuentra Su aliento y Su alegría en las almas que peregrinan a los Centros Marianos, porque, a pesar de sus vidas y de sus responsabilidades, ellas reconocen la importancia y la urgencia de crear un vínculo verdadero con Dios en su interior.

Este mundo, hijos, necesita de almas reparadoras que peregrinen a los Centros Marianos, no solo para encontrar la paz, sino también para abrir la Fuente de la Paz al mundo.

Las almas que peregrinan a los Centros Marianos también son sembradoras, porque, como pájaros de luz, buscan en la Fuente las semillas de la nueva vida y las llevan a sus casas, ciudades, naciones, fecundando ese principio de lo nuevo en la consciencia humana.

Los peregrinos que llegan a los Centros Marianos reciben del Padre Su Gracia y la llevan para multiplicarla al mundo, dondequiera que estén.

La importancia de peregrinar a los Centros Marianos aún es desconocida para muchos, porque los misterios que se guardan como tesoros espirituales en la contraparte interna de los Centros Marianos todavía no fueron revelados a los hombres.

Felices los que peregrinan a los Centros Marianos, porque se tornan instrumentos del Señor y portadores de la nueva vida sobre la Tierra, aunque no lo sepan.

Hoy, hijos, les agradezco por ser peregrinos y por llegar a los Centros Marianos buscando la paz.

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Todo aquel que llega al Centro Mariano de Figueira debe ser recibido en la Casa del Peregrino, en donde cruzará el primer Portal hacia su redención que es el encuentro con la humildad. A partir de ese momento, reconocerá su pequeñez y la grandeza de Dios que lo condujo hasta este lugar sagrado, en donde los misterios que se ocultaban de la mente, del alma y del corazón humano pueden revelarse.

La Casa del Peregrino debe ser la Puerta de la Redención para las almas, en donde no hay restricciones para la llegada de los corazones; allí todos podrán ser amparados por Mí, en lo profundo de sus espíritus.

En la Casa del Peregrino lavarán sus pies para una nueva vida, un nuevo caminar, en esta senda eterna de la evolución humana.

La Casa del Peregrino es en donde Mi Corazón espera a los corazones del mundo para recibir sus imperfecciones y dificultades, y allí transformarlas.

En la Casa del Peregrino, Yo les concederé una expiación espiritual y una Gracia para recomenzar sus vidas desde un punto que, por sí mismos, jamás podrían alcanzar.

Quiero que la Casa del Peregrino sea grande, lo suficiente, como para acoger a las almas, sus miserias y sus pecados, y también que sea grande, lo suficiente, como para acoger a Dios, a Su Misericordia y a su Expiación.

No imaginan que en este humilde lugar el Creador curará y despertará muchos corazones, convertirá pecadores en instrumentos Suyos y hará tan grandiosos milagros espirituales en las conciencias como lo hizo Conmigo, cuando transformó un humilde y pobre carpintero en Padre y Guardián de su Amado y Eterno Hijo, el Redentor del mundo.

Como portador de este milagro infinito de conversión, Yo permanezco en el mundo para multiplicar este milagro en las almas, porque así Dios Me lo pidió. Y es en la Casa del Peregrino, así como en Mi pequeña Casa en el Centro Mariano del Espíritu Santo y en Mis futuras Casas, en el Centro Mariano de Aurora y en el Centro Mariano del Niño Rey, en donde estos milagros sucederán.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​

La Paz es un don divino en el corazón de aquellos que confiaron sus vidas al Padre Altísimo.

La Paz, en la vida espiritual, proviene de la renuncia de todos los resultados de sus obras. Por más que el corazón se esfuerce para trascender sus propios límites, en pro del cumplimiento de la Voluntad de Dios, él no se apega a los resultados ni en sí, ni en los demás, ni en cosa alguna.

En estos tiempos, para no desgastar sus corazones ni su ánimo de seguir adelante, deberán mantenerse en paz y cruzar los días de conflicto interno y de purificación con cierta confianza en el porvenir y no tan involucrados con la transición que ustedes o los otros viven.

Dios les dio la oportunidad de purificarse bajo el don de Su Santa Paz, al amparo de Sus Centros Marianos y en una época en la cual el caos aún está comenzando su ciclo de expansión.

Dichosos los que se valen de las dádivas entregadas por Dios, porque Él espera que, en un tiempo próximo, ya no estén recorriendo los caminos básicos de su propia transformación, sino que ayuden a aquellos que tendrán que soportar el brusco despertar que vivirán y los cambios internos y externos que sucederán con violencia, por decirlo de algún modo,  en todo el planeta.

Sean más simples, no Me cansaré de decirlo, porque cuando descubran el don de la simplicidad, ya no enredarán sus propias consciencias en las cosas cotidianas de la vida y no perderán sus propias energías espirituales con conflictos que serán, de ahora en adelante, la vida común de la consciencia humana y que, inclusive, crecerán en intensidad.

Todo depende de aquel que pasa por la purificación y de los que están a su alrededor. Si aprenden a vivir todo con naturalidad y sin espanto, podrán ayudar para que el proceso de cada uno sea menos doloroso.

No les digo que sean indiferentes delante de las pruebas que ustedes o sus hermanos viven, sino que traten de traer el bálsamo de la simplicidad y de la paz para esas situaciones, reconociendo con madurez lo que debe ser transformado y encaminándose a la limpieza de su propio lodo interior.

Sé que existirán reacciones internas y externas que no podrán controlar y solo tendrán claridad sobre ellas cuando, en un momento de mayor lucidez, reflexionen sobre lo que les sucede. No piensen que no hay solución para lo que viven, sino que poco a poco intenten no envolverse tanto con sus propios procesos.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Queridos compañeros de Mi Casto Corazón:

Aquellos de ustedes que buscan la plenitud de la vida en la materia jamás encontrarán la verdadera alegría, ni tampoco tendrán motivación para recorrer el camino del espíritu, porque nunca estarán satisfechos con las apariencias ni con las formas exteriores de todas las cosas.

No les digo que deban ser indiferentes a la vida material o negligentes con sus tareas prácticas y con la búsqueda de la perfección que deben expresar en todo, pero su meta no puede estar en el plano físico ni en la perfección de la materia.

¿Comprenden lo que les digo? Les digo esto, porque por más que tengan la misión de manifestar un Centro Mariano o una Comunidad-Luz, la meta más profunda de sus corazones no debe estar ahí. Si así fuera, no habría espíritu en esas manifestaciones. El alma de todas las obras de Dios está en la intención de quien las manifiesta.

Así es con todas las cosas. Por más que deban manifestar la vida monástica, la vida fraterna, la vida en comunión con todo lo que fue creado, su meta no debe estar solo en lo que esas formas de vida expresan externamente. Para que haya alma y presencia de Dios en sus acciones, en sus obras, deben aspirar siempre a lo Alto, a la unión con lo Divino, buscando primero la manifestación espiritual de todas las cosas. Es en la unidad con el Creador que encontrarán la verdadera alegría.

En un mundo en el cual la materia está corrompida y se sigue degenerando, las almas que coloquen todo su empeño solamente en ella, por más que estén buscando transformarla y consagrarla, casi siempre estarán envueltas por la tristeza, por la frustración y por la desmotivación.

Fijen sus ojos en lo Alto, en el Infinito, en Dios, y encuentren en Él la alegría para seguir adelante, para poder sonreír, iluminando los corazones de los que sufren, aun en tiempos de constante dolor.

Será necesario que existan corazones que mantengan encendida en el alma la alegría de servir a Dios a pesar de todo, pero esa alegría solo la encontrarán en el Padre Altísimo.

Así se regocija el espíritu en la Cruz de Cristo: los que ven la materia contemplan dolor y sufrimiento; los que se fijan en Dios y en la fortaleza espiritual de Jesús; contemplan ya la victoria divina y la misericordia.

Es tiempo de reaprender a buscar la alegría.

Su Amado Padre y Amigo, San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

La presencia de los Mensajeros Divinos en los Centros Marianos colma el espíritu de cada uno de ellos y mantiene vivo y fluido el manantial de paz y de misericordia para el mundo.

Sin embargo, en este tiempo ustedes deben comenzar a ser portadores de esta Presencia Divina en su propio interior.

Así como Nosotros abrimos las puertas que los conducen al Reino de los Cielos y retiramos del abismo del planeta a las almas que están clamando por liberación, ustedes también deben poder abrir esas puertas con la pureza de su propio corazón.

Se está aproximando el día en que los Mensajeros Divinos ya no estarán tan cerca del mundo como ahora, pero eso no significa que los Centros Marianos perderán la vida y el fervor.

Comprendan, queridos, que Nuestra presencia celestial fue construyendo, a lo largo de los últimos años, una fortaleza en su interior, pues les enseñamos a todos a que sean mediadores entre el Cielo y la Tierra, por medio de sus oraciones y acciones unidas a Dios.

Les pido que jamás pierdan la alegría de servir a Dios y que siempre entren en esta casa1 con la misma alegría con la cual llegan para recibir a los Siervos de Dios que los vienen a instruir.

MENSAJE DIARIO EXTRAORDINARIO DE SAN JOSÉ CASTÍSIMO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Queridos compañeros de Mi Casto Corazón:

No les cabrá repetir más que son tiempos de emergencia en el mundo.

Nuestras palabras necesitan llegar a todo el planeta. No podrá existir una sola alma que no conozca la Presencia de los Mensajeros de Dios en este lugar

Por esta razón, hoy les pido que difundan Nuestro llamado sin miedo, sin avergonzarse por proclamar la propia fe, sin temor a no ser aceptados ni recono­cidos por aquellos a quienes respetan y aman.

Solo coloquen en sus consciencias que todos necesitan desper­tar, que no habrá más tiempo para las ilusiones de la vida, por­que la oración será la única salida para la situación planetaria.

No piensen en lo que sentirán los seres, no se preocupen con lo que expresarán las mentes de las personas en el mundo; solo vislumbren la necesidad de las almas de reconciliarse con Dios, de orar y de unirse al Plan del Creador.

No importa la respuesta inmediata de las consciencias al entrar en contacto con Nuestras palabras. Lo que verdaderamente importa es que la semilla de la luz quedará sembrada dentro de los seres, y cuando llegue el momento de la necesidad real para ellos, tendrán a qué recurrir: se acordarán de aquellos valles en el Brasil y también de aquel refugio de paz entre los naranja­les; recordarán las montañas que guardan al Espíritu Santo de Dios y también de las que protegen el futuro de la humanidad con los códigos del Niño Jesús, para que sean depositados en los pequeños de este mundo.

Anuncien a sus familias que sus vidas no son más las mismas; anúncienlo a sus conocidos, anúncienlo a los desconocidos que necesitan paz. Anúncienlo a los ricos, anúncienlo a los pobres. Anúncienlo a los sanos y a los enfermos, a los jóvenes y a los ancianos.

Que el futuro del planeta encuentre la esencia de la paz en los corazones de los más jóvenes y que aquellos que partan de este mundo, los más ancianos, puedan llevar el descubrimiento del amor, a donde quiera que vayan después de esta vida.

Les hago este pedido porque las almas no pueden perder la oportunidad de vivenciar el amor, ya que para eso vinieron al mundo.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO DURANTE EL VIAJE ENTRE LAS CIUDADES DE MONTEVIDEO, URUGUAY Y SAN PABLO, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Queridos compañeros:

Vengo a enseñarles sobre la esencia de la compasión para que, por medio del amor compasivo de sus corazones, puedan tran­sitar por los tiempos que vendrán.

La compasión, que proviene del Corazón de Dios, es el atributo espiritual que comprende el estado evolutivo de todos los seres; comprende la situación en que se encuentran las consciencias y, de esa manera, puede ayudar al prójimo, elevándolo, en el espíritu del amor, hasta donde debe llegar como consciencia.

La compasión, como esencia divina, es lo que les permitirá cola­borar con el rescate de las almas en los tiempos en que llegarán, a los Centros Marianos, almas de diferentes proveniencias en busca de auxilio y de paz. La compasión les aportará sabiduría para conducir a esas almas y auxiliarlas en aquello que verda­deramente necesitan.

Sin ojos compasivos, podrán caer en el error de dejar que las apariencias prevalezcan delante del espíritu y no podrán reco­nocer a un hijo de Dios con vestiduras no redimidas.

Hoy les digo que muchos de los que se comprometieron con Dios, en el principio, se perdieron en las ilusiones de la vida material y hoy están muy distantes del Propósito Divino. Pero un compromiso con Dios no se deshace solo por las distraccio­nes del alma y, en algún momento, esos compañeros de Cristo recordarán su compromiso y, así como están, tocarán a sus puertas. Si no despiertan la compasión en sus corazones, no podrán reconocerlos ni recibirlos tal como el hijo pródigo que regresa a casa.

De la misma manera, sin la sabiduría del mirar compasivo, podrán encaminar las almas hacia lugares que no les corres­ponden y colocar sobre alguien una responsabilidad que no podrá soportar ni sustentar por sí solo.

Por eso les digo que, en sus oraciones, clamen al Santo Espíritu de Dios para que los ayude a despertar el don de la compasión.

Para este propósito, los encaminaré siempre que sigan Mis pasos de padre e instructor.

Yo los amo y los bendigo bajo la protección del Espíritu de Dios.

San José, siervo compasivo de Dios

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Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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