MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El camino hacia la nueva humanidad no debería ser largo, a pesar de ser muy laborioso para la actual consciencia humana.

Mirando a los seres humanos de hoy, muchos se preguntan: “¿De dónde surgirá la nueva raza?, ¿dónde está el nuevo mundo?, ¿será que él aparecerá de un momento a otro, inesperadamente?".

Hijos, la nueva humanidad es llamada “nueva” porque le hablamos a una consciencia humana que desconoce completamente la verdad sobre sí misma.

Desde el momento en el que la humanidad fue creada por Dios y este Proyecto divino y arcangélico entró en acción, todo ya estaba cumplido y la perfección estaba manifestada en la materia.

La perfección está escondida, cubierta por muchas capas de profunda ilusión, que hacen que la consciencia sufra por no poder encontrarse a sí misma en esencia y en verdad.

El sufrimiento más ilusorio de todos es aquel que viven cuando están perdidos de sí mismos, porque esta es la hora de la gracia, la gracia de descubrir la verdad.

¿Por qué sufren por sus imperfecciones en lugar de buscar la esencia y la verdad?

¿Por qué temen perder algo que jamás les correspondió, para al fin conocer lo que son como hijos de Dios?

Muchos se preguntan cómo vivirán en este mundo y en sus vidas tan comunes y humanas, los principios de un Plan que en verdad es cósmico y universal. Estos principios, hijos, son internos. Son la expresión y la manifestación de ellos lo que transforma la vida sobre la Tierra.

No esperen que el planeta cambie para que encuentren las condiciones propicias para la propia transformación, porque ustedes son quienes deben cambiar al mundo. Y no les hablo de un proyecto ideológico, político o social, les hablo de las pequeñas cosas, de los actos de fraternidad y de verdadero amor; les hablo de una mirada y de un gesto sincero para con los que están olvidados; les hablo de un acto de paz para con aquellos que están alterados por el caos del mundo; les hablo de acciones que corten la cadena creciente del mal en el planeta. Porque los proyectos sociales son tan humanos como todo lo que construyeron hasta ahora como humanidad.

Para llegar a algo significativo y espiritualmente grande, transformen lo pequeño, lo simple y lo profundo. Y es ahí, a través del propio ejemplo, que moverán las estructuras de los incrédulos y harán meditar a los que están buscando la verdad y no la encuentran.

Es con el ejemplo que señalarán el camino; es con amor como encenderán una antorcha en este mundo de oscuridad, para que los que caminan ciegos puedan encontrar una salida.

Podría decirles muchas más cosas que las que ya dije y renovarlos por medio de Mis Palabras, pero cuando el padre se aparta, el joven crece y encara a la vida y a sus dificultades de una forma más madura. No tiene otra salida para sobrevivir sino practicando lo que aprendió.

El hecho de que los Mensajeros Divinos se alejen de sus vidas no es para abandonarlos, sino para hacerlos crecer, porque ya es hora, hijos. Y no solo la sociedad, sino todo el universo reclamará de ustedes este crecimiento, para que puedan soportar lo que vendrá y para que sean un verdadero triunfo de Dios.

Que en esta reparación1 de la fraternidad, de la unidad y del amor puedan, un día, dejar de reparar a la propia consciencia, para llegar a la consciencia humana en su conjunto, a los Reinos de la Naturaleza y al planeta, pues más allá de ustedes mismos, hay mucho para ser reparado.

Como buen carpintero y siervo del Señor, los acompañaré siempre.

Su Pade y Amigo, Compañero de todas las eras,

San José Castísimo

 

1 San José se refiere al “Tarea grupal del Reparación”, que se realiza quincenalmente en la Comunidad Fraternidad, por pedido suyo y que consiste en una ejercicio grupal de mantenimiento de la comunidad, que fue pedido por Él no solo para reparar aquello que físicamente necesita de mantenimiento, sino también para que todos juntos pudiésemos vivir como comunidad y como humanidad, los principios de la unidad y de la fraternidad. La Tarea grupal de Reparación es entonces, una reparación espiritual más que un mantenimiento de los espacios físicos. Al finalizar la mañana, después de las tareas, todos juntos reciben Su Mensaje diario.

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE OPORTO, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Rezar por los que son indiferentes

Queridos hijos:

La indiferencia humana que consciente o inconscientemente viven muchos corazones, es el resultado de la falta del verdadero amor.

Ese amor que todo lo puede no es del interés personal de las consciencias indiferentes, las que a lo largo de los tiempos afirmaron sus proyectos dentro del plano mental.

Es la ausencia del amor que los hace indiferentes y los aleja del Corazón de Dios; es así que en el camino de esas almas, los destinos se desdibujan y se pierden porque en ellas tampoco existe la paz.

En este tiempo, queridos hijos, la indiferencia es una enfermedad espiritual y propia que muchos están viviendo, hasta que llegue el momento en la vida de esas consciencias, en donde todo se quebrará de dentro hacia fuera. La indiferencia, como energía, los dejará en el mismo punto y a partir de allí nada se moverá.

Pero cuando otras almas promueven oración por los que son indiferentes, una Gracia no merecida puede descender y actuar al punto de convertir esas consciencias en otras personas.

Sin embargo, cuando los que son indiferentes no viven el amor ni tampoco lo profesan, será más complejo descristalizar una consciencia inferior.

Solo el amor arriesgado y pacífico consigue, en una consciencia abierta, conquistar la vida y así transformarla en un modelo de Dios.

En este ciclo la indiferencia es una de las importantes secuelas generadas por la falta de amor y de servicio al prójimo, es una gran herida generada por la propiedad y la arrogancia espiritual.

Llaves preciosas, como la oración sincera y espontánea, fueron entregadas para hacer desaparecer esa enfermedad espiritual que trae consecuencias irreversibles.

A través del trabajo que en este tiempo Yo realizo con ustedes, intento apartar a Mis hijos del peligro inminente de esa enfermedad espiritual, la cual algunos de los Míos ya viven.

Solo con amor y por amor se podrá atravesar esa barrera, esa ceguera que impone Mi adversario en los corazones que todo el tiempo solo se miran a sí mismos y que olvidaron la necesidad del otro.

Que esa indiferencia sea eliminada por todos los corazones que aman a Cristo, para así ayudar a liberar del camino del error permanente a cuantos ya ingresaron y no saben cómo salir de él.

A todos ellos les ofrezco Mi Corazón como fuente de transformación, de renuncia y de sacrificio, porque la indiferencia le teme al esfuerzo permanente y a todo ser que ama con la propiedad interior que le da Cristo.

Recemos por los que sufren esa decadencia, sean justos y misericordiosos los unos para con los otros, así no serán presa de esa dolencia espiritual de la humanidad.

No dejo de implorar para que los indiferentes tomen consciencia y cambien, cambien pronto.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Rezo por todos los que son indiferentes,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Entren en el Corazón de Dios y encuentren allí la posibilidad de traspasar obstáculos y límites y vivir aquello que hoy les parece imposible e impensable.

Hijos, este es el tiempo, no sólo de los milagros, sino también de las verdades. Es el tiempo en que la consciencia humana debe aproximarse a lo que ella verdaderamente es y no estar más presa de las limitaciones que son impuestas por la ignorancia y por la ceguera de este mundo.

En muchos ciclos y en muchas eras, la humanidad se aproximó a la Verdad, pero le demostró al Universo que aún no había alcanzado un grado de amor suficiente para poder recordar el pasado, el origen, y con esto, recordar todo aquello que debe ser curado y redimido en lo profundo de cada ser.

Después del ejemplo dado por Mi Hijo Jesús, y luego que Su Espíritu de Amor siguió despertando y enseñando, a cada corazón que se abrió para amar y perdonar, al menos una parte de la consciencia humana ya está mínimamente lista para encontrar la Verdad.

Para que no se confundan y no cometan los mismos errores del pasado –cuando el Creador intentó revelarles la Vida Universal-, deben ser humildes de mente, de emociones, de intenciones, de corazón, de alma y de espíritu. Y esa humildad no proviene de un descuido consigo mismo, ni de un automartirio.

La humildad de la cual les hablo es simplemente el acto de reconocer que siempre estuvieron dormidos en este mundo, y aunque lo que son, en realidad y en espíritu, parezca ser grande y lleno de poder, sepan que no hay poder mayor que el Poder de Dios y que todo poder que intenta sobreponerse al Poder Divino es mera fuerza humana que, con un soplo del Altísimo, se transforma en polvo, en nada.

Para ingresar en la Vida Universal, deben primero sentirla, dejarse permear por ella como niños que están delante de un mundo nuevo. No quieran saber y no piensen que ya saben. No quieran ser y no piensen que son cosa alguna. Estén solo delante de los Portales del Cosmos, sabiendo que la única cosa necesaria en este momento es la humildad del corazón y la certeza de que, para cruzar esos portales, deben tener dentro de sí mismos la experiencia del amor, del verdadero amor, que trasciende las propias necesidades y que, inclusive, trasciende la propia vida.

Coloquen el espíritu ante el Cosmos, el Universo, el Origen y pidan al Padre la gracia de ser humildes, de aprender y vivenciar el verdadero amor. Porque está llegando la hora de retornar y de consagrar este mundo a la Verdad; derrumbando, con el Poder de la Luz Divina, los falsos reinos construidos sobre la Tierra.

Hijos, esta es la última hora para construir, en su interior, aquella fortaleza que cruzará los portales y las dimensiones; que reconocerá el pasado, el origen, los errores cometidos; que aceptará la redención; que pedirá perdón y que entregará al Cosmos, en el cristal del corazón, su experiencia de amor, como símbolo de adhesión absoluta a la Voluntad Divina, y como señal visible para el Universo, que comenzarán los mil años de paz.

Guarden hoy Mis palabras en el corazón y dejen que ellas los aproximen un poco a la Verdad, porque aunque sea poco a poco, es hora de recordar.

Su Padre y Amigo de todas las eras y de todos los ciclos,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo, no te olvides de pensar en el planeta, más que en ti mismo. Aquel que aspira a conocer todas las ciencias y se olvida de lo más importante de todo, que es el amor al prójimo y al Plan de Dios, nunca encontrará el camino que lo lleva a Cristo.

Entonces, concentra tu atención, todos los días, en la vida de Aquel que vino al mundo para ser tu ejemplo. Reaviva Su Evangelio, no pretendiendo ser un Mesías, pero sí viviendo la Instrucción que Él trajo al mundo. Mesías hubo uno solo y siempre habrá uno solo, porque esa es una misión única, que terminará de cumplirse con el retorno de Cristo. El estado de Cristo es el que se debe multiplicar. Es en la vivencia de esa Enseñanza que debe estar tu atención. Acuérdate que Jesús alcanzó la Cristificación en la cruz, cuando solo con Su humanidad, fue capaz de perdonar y de amar a los hombres, al planeta y los Planes de Su Padre, más que a Su propia vida.

No te pediré, hijo, que mueras en la cruz para aprender a amar, pero sí que mueras todos los días un poco más; porque cada vez que mueres un poco, aprendes sobre el amor verdadero, el amor crístico.

Renuncia a toda gloria en la Tierra, a todo reconocimiento, a toda honra, inclusive cuando esa honra te sea otorgada por los hombres, por la admiración de verte virtuoso y adherido a los Planes de Dios.

Jesús podría haber descendido de la cruz y convencido a los hombres de Su Poder. Si lo hubiera hecho, tal vez muchos hombres lo honrarían y creerían que verdaderamente Él era el Mesías; pero la Enseñanza de Cristo era también un aprendizaje para Él: desde Su nacimiento hasta Su muerte, debería demostrar a la humanidad que no es por la gloria, por el engrandecimiento o por el uso del poder que se llega a Dios, sino tan solamente por la simple humildad y resignación delante del Padre.

Jesús sabía que todos los poderes que tenía pertenecían a Su Padre y esos poderes le fueron retirados en la cruz, para que Él aprendiera del máximo poder que proviene de no tener y ser nada: el Amor y la Misericordia.

Fue así que Cristo renovó la consciencia humana, e inclusive, la vida universal; pues no solamente en la Tierra, sino en todo el Universo, se apreciaba el poder y el uso de las fuerzas y de las energías.

Toda la Creación vivió un aprendizaje con el ejemplo de Cristo, pues después de haber renunciado a Sí mismo y a Su vida, hizo renacer Su Cuerpo y recobró la vida de Sus Células, solo con la potencia del amor alcanzado en la cruz. No hubo ciencia, sustancia, energía ni vibración que, en un laboratorio, hiciera revivir el Cuerpo de Cristo: fue el total amor, renovado por la renuncia y por la entrega de Jesús, lo que le recobró la vida.

Así, aprende hijo, a renovar una vez más la condición humana con ese ejemplo vivo de Cristo dentro y delante de ti. Imítalo, venciendo el miedo que humanamente atormenta tu corazón y ábrete para no ser nada.

Aquel que, en humildad, fue nada y alcanzó todo; Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para curar el presente y preparar una nueva vida para el futuro, deben perdonar el pasado.

Es sólo el amor, hijos, el que ingresa en lo profundo de la consciencia humana y borra los registros de los errores cometidos. Las palabras, las acciones, e incluso los actos de caridad y de servicio, son solo vehículos para la vivencia de ese amor, que debe emerger de lo profundo del corazón.

La oración es el lenguaje del amor, es la puerta que se abre en el interior de cada ser para que ese amor fluya de Dios a cada consciencia y de sus consciencias, a las necesidades planetarias.

Buscar un resultado externo por las propias acciones es cerrar las puertas para el amor, porque el retorno no es algo buscado por aquel que verdaderamente ama. Quien ama, solo dona y no busca, en nada, recibir.

Para que sean vehículos de un Amor divino y superior para la consciencia planetaria, deben ser un poco más humildes y sencillos, sin querer ser aquellos que transforman y redimen todas las cosas, porque lo que transforma y lo que redime es el amor, ese amor que no proviene de ustedes, sino de Dios.

Hijos, al servir, sepan que lo más importante no es el servicio en sí; es el amor con el cual sirven. Al estar en contacto con alguien y ofrecerle una palabra de aliento y de esperanza, sepan que lo importante no es lo que dicen o qué tan bien se expresan, pero sí con qué grado de amor y de unión con Dios lo hacen.

Antes de servir e inclusive en su día a día, como primer ejercicio del día, únanse a Dios y díganle: “Señor, haz de mí un vehículo de Tu Amor”. Si son sinceros y verdaderos al pronunciar esas palabras y permiten que el verbo sea el vehículo de una intención pura para que llegue al Padre, eso será suficiente para que el Creador traiga un sentido para sus vidas y haga valer en cada momento de ellas, el triunfo de Su Plan.

Que sus acciones, sus pensamientos, sus sentimientos y sus palabras estén impregnados de algo más que ustedes mismos. Que todo sea por la manifestación del amor y que el amor, por sí solo, sea el resultado de su servicio y de su vida.

Por la cura de la consciencia humana y planetaria, láncense al descubrimiento del Amor divino y permitan que el Creador los haga portadores de ese amor.

Yo los bendigo y los conduzco al verdadero servicio, que ya saben que no comienza ni termina en sus acciones, sino que tiene su verdadera actuación en la vida del espíritu y debe tener ahí su esencia y su principio.

Su Padre y Compañero, en el servicio y en la oración,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ,TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SAN ESTEVE, MONTSERRAT, BARCELONA, ESPAÑA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN​

Mis queridos hijos:

El Amor de Dios es la fuente que nutre toda la Creación y la vida. Hacia esa fuente deben dirigirse para que sus espíritus estén en el Señor. Esa fuente de Amor también se expresa de diferentes formas y grados en todos Sus hijos; pero algunas consciencias se apropian de esa fuente y esta no cumple ni desempeña la misión que vino a realizar.

El Amor de Dios se manifiesta en las criaturas en diferentes grados, según el trabajo interior que cada consciencia haga para despertarlo.

En este tiempo, el amor es usado a favor y conveniencia de muchos, lo que hace que tarde o temprano, hijos Míos, el alma descubra su fracaso espiritual, descubra el mundo irreal que creó por sus propios medios.

El Amor de Dios es más amplio y Él no puede restringirse a una consciencia o a una forma. El Amor de Dios es un Espíritu de Paz y de Armonía que impulsa a unir a las consciencias entre sí aunque ellas manifiesten diferentes grados de amor.

El amor humano es el otro polo del Amor Divino, fue una falsa corriente creada por el adversario para que las almas se sintieran cada vez más plenas de sí mismas y beneficiadas por sus propios provechos. Pero ese falso amor en algún momento cae por su propio peso y el alma toma consciencia de cuánto fue engañada.

El Amor verdadero no tiene precio ni límites, es un manantial que renueva, comprende y acepta la imperfección humana. Cuando las almas no buscan ese amor ni tampoco lo pueden ver reflejado en sus hermanos más allá de sí mismas, ellas viven la desgracia del amor ficticio. Eso las lleva a entrar en un vacío irreal y todo el tiempo crean condiciones para buscar beneficios y conveniencias.

Debemos orar por esas almas, porque el Amor Divino no es una elección ni tampoco un premio. El Amor de Dios se encuentra cuando el alma abre su corazón y en arrepentimiento pide por la presencia de ese amor.

El Amor de Dios vence a los poderosos y a los que se creen más que los otros. El Amor cuando toca en lo profundo es invencible.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los lleva a vivir el Amor de Dios,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DEL ESPÍRITU SANTO, CÓRDOBA, ARGENTINA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijo:
Descubre en el servicio el ennoblecimiento del alma y del espíritu, el nacimiento del amor universal, porque solo cuando la necesidad del prójimo trasciende las tuyas es que puedes comprender un poco la esencia del verdadero amor que viniste a aprender en este mundo.

Comprende que, cuando sirves, no es solo el acto de servir lo que libera a las almas de los infiernos de este mundo, sino también el amor y la caridad fraterna que imprimes en tus acciones y la sinceridad con la que trasciendes tus miedos y limitaciones; es haciendo lo que jamás pensaste hacer, lo que realmente une tus manos a las Manos del Creador y torna sagrado tu servicio.

Ve, sí, al encuentro de los más pobres; ve lejos, buscando en los abismos a los que necesitan de tu unión con Dios. Ve donde los desamparados no conocen la esperanza, donde los enfermos no conocen la fe, donde los hambrientos no conocen la misericordia, donde los pobres no conocen la riqueza que es vivir pleno en el Espíritu de Dios. Imprime todos esos atributos en el silencio de tu boca y en los actos sinceros de tus manos, en el pulsar profundo de tu corazón.

Coloca en el servicio la esperanza de que este mundo alcance la redención, de que las almas reconozcan la unidad y el amor.

No necesitas predicar, porque las palabras, en estos tiempos, a veces, son muy imperfectas. Opta por dar un ejemplo de pacificación, de fraternidad, de entrega abnegada.

No esperes jamás que agradezcan por el servicio que prestas.  No esperes retornos, no busques resultados. Coloca en el suelo la semilla de un árbol que tal vez no verás crecer, pero confía en que dará sus frutos para los hambrientos de un tiempo futuro y dará sombra para que los cansados de tanto andar encuentren en ella un lugar de reposo.

Así como enciendes tu corazón en el servicio a los más pobres, también enciéndelo en el servicio a los que tienes al lado. Muchas veces te preocupas con las almas que se pierden a lo lejos, pero no ves a los que se están perdiendo por no encontrar en ti un poco de sustento, de apoyo, de compasión y de fraternidad.

Sé que quieres curar al mundo, reconstruir la Tierra y no dejar que se hunda la barca de salvación para esta raza. Entonces, comienza por tu propia casa, por los Centros de Amor, por toda la vida a tu alrededor, porque aquel que aprende a amar no ama de vez en cuando o solo a algunos pocos, a los más miserables.

El amor, hijo, cuando habita verdaderamente en el corazón humano, contempla a toda la Creación; contempla a los semejantes y también a los Reinos de la Naturaleza; contempla a los pobres y a los ricos por igual, porque la mayor carencia es la carencia de amor.

El amor no tiene cultura, no tiene religión, no tiene un idioma, no tiene una etnia. El amor que se propone vivir en este mundo es el mismo Amor del Corazón de Dios. Por eso, vive en ese amor y sé ese amor a cada instante, con todo y con todos, en el silencio de tus acciones, en la soledad de tu corazón, de la misma forma que entre las multitudes. Así, aprenderás el mayor servicio que se vive en este mundo, que no es solo la caridad, es la cristificación.

Tu padre y compañero de siempre, aquel que te conduce al Corazón de Cristo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Ama al prójimo sin límites, como si Dios mismo se multiplicase en cada uno de tus hermanos y te llamase a servirlo y a acompañarlo en Su desarrollo dentro de los seres.

Ama al prójimo sin límites, para que tu amor fecunde en los corazones de tus hermanos la semilla de la esperanza de un día vivir plenamente la fraternidad y la unidad entre todos.

Ama al prójimo sin límites y, aunque a veces tus obras no puedan llegar a todas las criaturas de la Tierra tan directamente, igual ama y, en tu espíritu, deja que el amor impregne a todos los seres, como lo hace el Señor tu Dios y tu Padre, que te llama a seguir Sus pasos.

Ama al prójimo sin límites, con un amor verdadero, espiritual, maduro, simple, servicial y fraterno, porque de esa forma Dios mismo podrá amar por tu intermedio.

Ama al prójimo sin límites y dona todo de ti para la concreción del Propósito Divino en los demás y en el planeta.

Ama al prójimo sin límites, ora por el mundo, clama de rodillas por los que perdieron la fe. Siente en tu pecho el dolor de los que viven sin esperanza y lleva a los pies del Creador tu súplica de forma tan verdaderacomo si fuese tuya la desesperanza de tus hermanos. 

Ama al prójimo sin límites y aprende a ayudarlo como Dios espera y no como tú quieres. Ama con el Corazón del Padre dentro de tu corazón y tú, por entero, dentro de Él. Así, sabrás amar más allá de las emociones y servir más allá de los impulsos del ego humano.

Amarás simplemente porque el amor vive en ti y no te gratificarás por vivir el amor, porque el amor es en ti y, de forma natural, te lleva a la donación de ti mismo.

¿De qué valdrá el amor sino para ser donado?

Ama al prójimo sin límites, con oraciones, con silencio, con servicio, con comprensión, con acogimiento, con una sonrisa, con una corrección, con una advertencia, con un abrazo, con el cuidado o con el distanciamiento. Ama como cada uno necesita y no como tú necesitas amar.

Ama y entrega al otro tu amor, aunque para ti la forma de hacerlo cause dolor.

Aprende a donar, a ser y a vivir en la Ley del Amor, que es la ley de esta Tierra, es el principio y el fin de la existencia humana.

Yo te acompañaré y te amaré siempre, para que te sirvas de Mi ejemplo para amar aún más al prójimo, sin límites.

Tu padre y compañero,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Liberen sus almas del cautiverio de este mundo por medio del amor al Plan de Dios. Si aman los Planes del Altísimo paratodo lo que fue creado, trascenderán la comprensión común acerca de todos los acontecimientos que se manifiestan en el mundo. 

Dispónganse a amar el Plan de Dios por encima de ustedes mismos y podrán, entonces, vivir lo que el Señor realmente espera de ustedes.

Cuando el amor propio es mayor que el amor al Plan de Dios, corren el riesgo de perderse en sus limitaciones y pierden la oportunidad de descubrir la trascendencia de todas las expresiones de la vida, sean mentales, emocionales, físicas o espirituales.

Cuando aman el Plan de Dios por encima de todas las cosas, son capaces de lanzarse hacia lo imposible para manifestarlo y, entonces, cruzan el umbral de las limitaciones humanas y descubren nuevas capacidades que están eternamente adormecidas en las consciencias de todos, justamente por la falta de amor y de entrega por parte de los seres.

Sé que este es un amor desconocido e inalcanzable para muchos, porque no aprendieron a amar lo intangible, lo divino, lo espiritual. En este mundo, el amor siempre está basado en los beneficios, e incluso el amor a Dios y a la vida espiritual tiene que producir algún mérito, aunque sea la santidad.

Aquellos que buscan la vida espiritual encaminándose hacia la santidad, comienzan su trayectoria tratando de lograr un beneficio, un reconocimiento, una meta; sin embargo, en el camino, descubren que para encontrar lo que buscan, deben perderse a sí mismos. Y, así perdidos, van dejando poco a poco todo lo que tienen, todo lo que son y lo que piensan ser, como también sus aspiraciones y hasta la intención de alcanzar la santidad.

Cuando el corazón siente que ya no quiere más nada y solo camina hacia Dios, cuando más lejos parece encontrarse de cualquier perfección, porque para él nada se asemeja a la Perfección del Padre, es cuando el alma llega, sin percibirlo, al primer paso de su meta.

Yo los llamo hacia este amor verdadero: amor que trasciende a los individuos, los beneficios, las aspiraciones, las conquistas, que trasciende las necesidades de la vida y deja al alma y al espíritu suspendidosen las manos del Creador, para que sean Sus instrumentos en el mundo, atrayendo Su Paz en los tiempos de caos.

Lo que les digo y que parece tan distante sería la razón de la existencia humana; mientras tanto, los seres humanos le dieron un nombre y lo colocaron en un punto inalcanzable para las consciencias, pues incluso aspirar a esto les causa miedo, vergüenza o piensan que es falta de humildad. Esto es la santidad.

La santidad es la unión con Dios, es la manifestación de Su Plan.

La santidad no es una excepción, es una meta para toda la consciencia humana.

Para encontrar la santidad, se necesita amar al Único, pero para amar al Único, es necesario dejar atrás los amores humanos, para descubrir el amor al Divino.

El mundo necesita corazones que amen de verdad, que atraigan del universo el Amor dejado por Cristo, porque solo así se equilibrará semejante mal que se expande en la Tierra.

Yo los amo y los invito a amar con el mismo Amor.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

La paz puede ser una realidad en el mundo, como lo es en el Reino de Dios, en donde Su Consciencia Suprema se expresa plenamente. Sin embargo, para que eso sea posible, es necesario que los seres humanos quieran estar con Dios, así como quieren aquellos que viven en Su Reino.

Cuando un ser aspira a estar todo el tiempo con Dios, lo busca en todas las cosas y espera encontrarlo en todo, con la certeza de que el Creador depositó una parte de Su Consciencia en todo lo que creó.

Por eso, para que la paz se establezca, deben buscar y encontrar a Dios en todo y en todos, trascendiendo las influencias del mundo y todo lo que aparentan ser las personas que transitan por él.

Acuérdense permanentemente de la existencia del espíritu de cada ser y de que, para cada uno, el Creador tiene un plan perfecto, una idea y un pensamiento divino. Acuérdense de que, dentro de cada consciencia, en lo más profundo, están los códigos que ella necesita para cumplir su misión.

Quiero hoy revelarles un misterio del Reino de Dios, de Su Plan para la humanidad. Al crear a los seres humanos, Dios depositó en cada esencia un atributo divino, llamado Rayo Universal, que es una forma de expresión de Su Divino Espíritu, creador de todas las cosas.

Los Rayos del Creador son los responsables de conducir Su Creación a la perfección, pero en el caso de los seres humanos existe un secreto, una particularidad: la vivencia de la perfección en la humanidad depende de la expresión del amor, y esa perfección se activa no solo cuando un ser ama, sino también cuando él es amado.

El Amor del que les hablo no es el amor que ustedes conocen, porque los seres humanos acostumbran a amar lo que les conviene, lo que les agrada o lo que les causa alguna gratificación,
pero ese no es el Amor de Dios.

El Amor de Dios es aquel que mira a un ser y trasciende sus imperfecciones, encontrando así la verdad de la esencia de cada uno, y es eso lo que ama: ama la Voluntad de Dios para con Sus criaturas; ama la Perfección de Dios escondida en los seres; ama al mismo Dios por intermedio de Sus criaturas.

Ese amor no es imposible de ser vivido, pero para encontrar algo que está perdido en el otro, deben encontrar lo que está perdido en ustedes mismos, que es la posibilidad de amar verdaderamente. 

Para eso estoy aquí. Para eso desciendo todos los días al mundo, para volver simple la vida espiritual, para volver simple lo que, para los hombres, siempre fue tan complicado. ¿Qué dificultad debería haber en amar de verdad, si fueron creados exclusivamente para eso?

Busquen dentro de sí mismos la verdad sobre lo que son. Cuando den los primeros pasos, Yo los ayudaré.

San José Castísimo, por el despertar del amor en la consciencia humana

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Antes de que la vida se manifestase en este mundo, ella ya se desarrollaba en muchos otros, en este y en otros universos. Era la vida que expresaba la Consciencia de Dios en criaturas que evolucionaban para alcanzar un día el propósito de retornar a la semejanza perfecta con el Creador. Pero como ustedes pueden comprender, las criaturas en el universo también están aprendiendo y cometieron muchos errores en las escuelas por las cuales pasaron para alcanzar su objetivo, sobre todo, en la gran escuela de la vida.

El mundo, en el cual viven hoy, es un reflejo de lo que ya existe en el universo desde hace eones, una existencia que no se midecon el tiempo de este mundo.

Podrán preguntarse por qué desconocen esa vida o por qué la sienten tan distante de la realidad en que viven. Yo vengo para explicarles que, en el principio, la idea de Dios era que ustedes no la recordasen, a no ser con la esencia del corazón.

Aquellos seres humanos que comenzasen a ingresar en el recinto de su corazón y se abriesen a la unidad con Dios, poco a poco recordarían la existencia del universo y del gran Plan del Creador.

¿Por qué no lo recordaron antes? Porque, hasta entonces, no habrían desarrollado en el corazón el suficiente grado de amor ni la capacidad de perdonar, necesarios para curar todo lo que vivieron en el universo.

Ahora, más de dos mil años después de que el mundo viviera el ápice de la manifestación del amor, por medio de Cristo, de Su Familia, de Sus apóstoles y discípulos, la humanidad fue desarrollando silenciosamente ese potencial para amar y, por lo tanto, llegó el momento correcto de comenzar a despertar.

Sé que muchos sienten que no pueden perdonar ni siquiera las cosas del mundo y que tampoco viven el amor verdadero en su interior, pero Yo les digo que ese amor ya está en la consciencia humana, disponible para todos aquellos que lo busquen.Dentro de ustedes ese amor es una semilla ya germinada, que encontrará suelo fértil por todo lo que recibieron en los últimos tiempos y que podrán colocar en práctica en los tiempos que vendrán.

Cristo sabía de la existencia de la vida más allá de este mundo, reconocía Su Misión y el Plan de Su Padre, porque era pleno el Amor de Su Corazón y la unidad con Dios era Su estado natural de consciencia.  

Si quieren experimentar por sí mismos que no es una gran fantasía lo que les estoy diciendo, abran el corazón para aprender a amar y verán que desaparecen los límites de la mente y las fronteras que separan este mundo de la infinita Creación de Dios, que hace tanto tiempo los aguarda.

Como semillas de luz en sus consciencias, Yo les revelaré las verdades de Dios poco a poco y, si se abren para amar, podrá comprender y vivir lo que les digo.

Yo los amo y los conduzco al Nuevo Hombre, que en realidades el Hombre Original, ese que siempre debería haber existido en el mundo.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Para que sean los que abren las puertas del mundo a la existencia de una Nueva Humanidad por medio de la difusión de los principios divinos expresados en las Palabras de los Mensajeros de Dios, primero deberán ser difusores de la transformación, por medio de la conversión de las viejas costumbres humanas en principios celestiales y universales.

¿Cómo hacerlo?

Siendo aquello que aspiran a encontrar en el prójimo, porque la verdadera aspiración de la manifestación de una Nueva Humanidad ya existe en el corazón de todos los que en estos tiempos están despiertos, despiertos para cumplir la Voluntad de Dios.

Es de esa forma como podrán buscar en su interior las aspiraciones más puras sobre cómo debería ser el mundo y cómo deberían ser los seres, y transformar esa aspiración en vida, por medio de la vivencia de todo eso.

No se apeguen a lo que fueron ni a lo que son. Permítanse desconocerse, y por más que a veces sientan que no son ustedes los que actúan, piensan y sienten, que lo que son no es algo verdadero, no importa. Al principio parecerá difícil. Encontrarán muchos personajes y perderán otros; pero en la búsqueda permanente de la transformación, el alma se encargará de conducirlos a lo que en verdad son y que, a veces, está tan distante de aquello que la mente pueda imaginar.

Mi Corazón viene hasta aquí para ayudarlos, para guiarlos en este camino, que es largo, aunque simple, y podrá ser más largo o menos, dependiendo del coraje y de la determinación de cada uno.

Quiero que sepan que todo lo que hagan, no importa lo que sea, debe hacerse en pro de la humanidad. Ni siquiera las transformaciones personales deben ser buscadas solo para sí mismos, porque correrán el riesgo de pensar que se pierden de sí, cuando en verdad estarán perdiéndose de Dios, en la ilusión de que están atentos a su propio proceso evolutivo.

Sepan, compañeros, que la esencia de la humanidad está en poder ser fraterna y simple en todo y, así, encontrar el verdadero amor. Por eso, nunca caminen para sí mismos, nunca tengan proyectos propios, nunca tengan una aspiración personal que no sea la de no aspirar a nada, para que se haga como Dios deseó para todas Sus criaturas. 

Yo los amo y los bendigo en la misión que el Señor les encomendó.

Confíen en el Poder de Dios en sus vidas, porque Él triunfará delante de todas las imposibilidades de los seres humanos, siempre y cuando se permitan amar y transformarse por Él.

Paz y compasión a todos los que aspiran a llegar a la meta.

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Alivia el corazón humano, libertando tu corazón de toda la angustia que lo separa de Dios.

Alivia el corazón humano, que es el Corazón de Dios, perdonando y curando las heridas que la ilusión del mundo causó en su pecho.

Alivia el corazón humano y, en consecuencia, a toda la Creación, cumpliendo los Principios de Dios para ti.

Cura los males del cuerpo con el bálsamo del espíritu; vive en el espíritu de la paz.

Queridos compañeros, no le teman a la libertad del espíritu; aquella que encuentran cuando ya no cargan su peso ni las  cargas humanas que les impiden caminar.

Vengo al mundo como portador de la libertad celestial. Vengo a la llave de una nueva puerta, para que la crucen y salgan de la vieja existencia, del viejo hombre.

Sería simple, para todos los seres humanos, encontrar a Dios y sumergirse en la profundidad de Su Sacratísimo Corazón, si venciesen las barreras del orgullo y del temor de perderse a sí mismos.

Estoy aquí para hacerles comprender una realidad superior para que ingresen, en consciencia, en una vida mayor, verdadera. 

Les pido que curen los rencores humanos como forma de aprender cuán simple es dejar emerger el amor en el propio corazón; que comprendan que ese potencial de amor siempre estará latente en el corazón de todos los seres. Y ahora, ese amor debe verterse no solo sobre los individuos, sino también sobre toda la Creación.

Para aprender a amar al Todo, deben aprender a amar todo y, para eso, necesitan dejar de lado el miedo que les impide descubrir la grandeza del verdadero amor que habita en todos ustedes.

Cuando se dispongan a aprender y a transformarse, Mi Casto Corazón los conducirá, les mostrará los caminos y les indicará los pasos que deben seguir.

Después de que den ciertos pasos, comprenderán la verdadera esencia de Mi enseñanza y podrán vislumbrar hacia dónde Yo los conduzco en este tiempo.

Yo los acompañaré hoy y siempre.

San José Castísimo, siervo de Dios

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos hijos Míos:

Solo el amor será la antorcha que iluminará vuestros caminos en los momentos de mayor tribulación.

Solo el amor vencerá entre ustedes y prevalecerá en vuestros corazones cuando en verdad confiesen vuestras faltas ante el Redentor.

Solo el amor reinará en la nueva Tierra prometida cuando tan solo alguien en este mundo viva en su nombre.

El amor no es falsedad, no es mentira y tampoco apariencia de amar ni de sentirse amado. El Amor de Dios es otra cosa y para encontrarlo, vuestros corazones deben humillarse y rendirse ante el Amor del Redentor.

Es así, hijos Míos, que vuestras vidas sobre la Tierra se curarán y día a día esa cura universal impregnará cada vez más vuestras almas hasta que no exista ninguna herida, dolor ni incomprensión.

Amen, porque si no aman no podrán conocer vuestra verdad. Sean amantes puros del amor de Dios, dejen que ese amor brote y rebrote, los conquiste y los transforme en aquello que hasta ahora no aceptaron ser.

Mis hijos, Yo los amo, por eso estoy aquí todavía: amándolos, bendiciéndolos, mostrándoles el camino de la redención. Cuando vivan el verdadero amor, el Plan se fortalecerá y ya no será necesario que ninguna otra alma abandone el camino de Mi Hijo por solo querer vivir su propio amor.

El Amor de Dios los hará humildes, y siempre podrán reconocer que en la simplicidad del Amor de Dios todo tendrá su gran victoria. Quien no ama, ¿cómo lo conseguirá?

Amen, amen mucho y no tengan miedo de amar porque el amor comprende, ayuda, cura y convierte el corazón frío.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los ama en el Amor de Dios,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

MENSAJE PARA VIGILIA DE ORACIÓN EN LA CIUDAD DE SAN JOSÉ DE RIO PRETO, SAN PABLO, BRASIL, TRANSMITIDO POR LA PIADOSÍSIMA VIRGEN MARÍA, MADRE AUXILIADORA AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Déjame conocer tu mundo interior, Yo Soy Tu Piadosa Madre, la que conoce los rincones secretos de tu mente y de tu corazón.

En confianza entrégame lo que eres y lo que has hecho mal; acepta a cambio el manantial de Misericordia que Mi Corazón quiere derramar como luz sobre tu ser; así, unidos como uno solo, Yo podré purificar las manchas que oscurecen tu corazón y le daré el brillo perfecto de un corazón puro.

Busca sin demora la Divina Pureza, comienza día a día a observar tus actos, sentimientos y pensamientos. Permite que la oración del corazón renueve tus células y átomos. Permite que suceda el milagro de la oración, que será transfigurar tus errores por medio de los esfuerzos realizados.

El universo es constante armonía y equilibrio, por eso procura que la oración te sintonice con los principios mayores del Cielo, aquellos principios de hermandad que están más allá de este mundo. Y un medio para poder conseguirlo es el puente de la oración, el que rápidamente te unirá a Mi Corazón, Corazón que espera con alegría que te unas al principio fundamental del amor.

Cuando consigas sentir amor verdadero en tu corazón, ese será el momento en el que podrás comenzar a perdonar los errores cometidos en contra de ti mismo o de tus semejantes. El amor siempre llevará al alma orante a encontrar el camino del perdón. Por eso, el mundo de hoy está en contra del propósito de Dios, por la falta de amor y de perdón.

En este tiempo de crisis para todos Mis hijos, Yo vengo al auxilio de todos los que quieran aceptarme como la Regente de sus corazones y de sus vidas; Yo vengo para los que me quieran adoptar como la Madre Universal.

El mundo necesita urgentemente vivir preciosos actos de perdón y de amor, aquellos que nacen de las almas que oran al Padre Celestial pidiéndole y clamándole por Misericordia.

Ningún hijo Mío podrá dar un importante paso en la consagración y en el vacío de sí, sin antes vivir el camino que Yo propongo, que es el camino de la oración del corazón. La oración les dará la fuerza interior suficiente para amar y perdonar como Dios espera.

Ya no quiero más que vuestros corazones ofendan, sino que ellos amen y perdonen; este será el único medio que les permitirá alcanzar la Gracia y la Misericordia.

La humanidad de hoy está al borde de los abismos y de los graves errores que día a día se acumulan, los que afectan a que la humanidad siga en los planes de Dios. Aquellos que acepten la propuesta de vivir en el Reino Celestial a través de la oración sincera, el perdón y el amor serán mediadores junto Conmigo ante el Padre por el perdón de vuestros errores y por la Misericordia para todos Mis hijos.

La hora indica verdaderamente cambiar algo en lo profundo de la consciencia; a los que han sido más instruidos en los últimos años les corresponderá sacrificarse y esforzarse más, por todos los hermanos que no se esfuerzan y que ni siquiera viven el camino de la oración.

¿Y cómo terminará todo esto?

En la promesa de que Mi Corazón Inmaculado los llevará al Reino Mayor, lugar más allá de este mundo, para que al igual que los Ángeles glorifiquen y sirvan a Dios.

Ahora es el momento del mayor esfuerzo y sacrificio, al punto de que ustedes oferten a Dios vuestros internos sufrimientos por toda la humanidad que no se sacrifica y que solo se acomoda a las modernidades.

Todo deberá ser resuelto desde vuestro corazón espiritual, hasta los graves desastres mundiales. Por eso les digo a los hijos que no saben: ya estamos en el tiempo final, ya estamos en la hora de decidir cuál camino escoger.

Yo estaré ante los dos caminos para ayudarlos, pero la decisión y la respuesta están en vuestros corazones.

Les agradece, los bendice y los ama,

María, Madre Auxiliadora

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Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

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