Jueves, 18 de agosto de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El camino hacia la nueva humanidad no debería ser largo, a pesar de ser muy laborioso para la actual consciencia humana.

Mirando a los seres humanos de hoy, muchos se preguntan: “¿De dónde surgirá la nueva raza?, ¿dónde está el nuevo mundo?, ¿será que él aparecerá de un momento a otro, inesperadamente?".

Hijos, la nueva humanidad es llamada “nueva” porque le hablamos a una consciencia humana que desconoce completamente la verdad sobre sí misma.

Desde el momento en el que la humanidad fue creada por Dios y este Proyecto divino y arcangélico entró en acción, todo ya estaba cumplido y la perfección estaba manifestada en la materia.

La perfección está escondida, cubierta por muchas capas de profunda ilusión, que hacen que la consciencia sufra por no poder encontrarse a sí misma en esencia y en verdad.

El sufrimiento más ilusorio de todos es aquel que viven cuando están perdidos de sí mismos, porque esta es la hora de la gracia, la gracia de descubrir la verdad.

¿Por qué sufren por sus imperfecciones en lugar de buscar la esencia y la verdad?

¿Por qué temen perder algo que jamás les correspondió, para al fin conocer lo que son como hijos de Dios?

Muchos se preguntan cómo vivirán en este mundo y en sus vidas tan comunes y humanas, los principios de un Plan que en verdad es cósmico y universal. Estos principios, hijos, son internos. Son la expresión y la manifestación de ellos lo que transforma la vida sobre la Tierra.

No esperen que el planeta cambie para que encuentren las condiciones propicias para la propia transformación, porque ustedes son quienes deben cambiar al mundo. Y no les hablo de un proyecto ideológico, político o social, les hablo de las pequeñas cosas, de los actos de fraternidad y de verdadero amor; les hablo de una mirada y de un gesto sincero para con los que están olvidados; les hablo de un acto de paz para con aquellos que están alterados por el caos del mundo; les hablo de acciones que corten la cadena creciente del mal en el planeta. Porque los proyectos sociales son tan humanos como todo lo que construyeron hasta ahora como humanidad.

Para llegar a algo significativo y espiritualmente grande, transformen lo pequeño, lo simple y lo profundo. Y es ahí, a través del propio ejemplo, que moverán las estructuras de los incrédulos y harán meditar a los que están buscando la verdad y no la encuentran.

Es con el ejemplo que señalarán el camino; es con amor como encenderán una antorcha en este mundo de oscuridad, para que los que caminan ciegos puedan encontrar una salida.

Podría decirles muchas más cosas que las que ya dije y renovarlos por medio de Mis Palabras, pero cuando el padre se aparta, el joven crece y encara a la vida y a sus dificultades de una forma más madura. No tiene otra salida para sobrevivir sino practicando lo que aprendió.

El hecho de que los Mensajeros Divinos se alejen de sus vidas no es para abandonarlos, sino para hacerlos crecer, porque ya es hora, hijos. Y no solo la sociedad, sino todo el universo reclamará de ustedes este crecimiento, para que puedan soportar lo que vendrá y para que sean un verdadero triunfo de Dios.

Que en esta reparación1 de la fraternidad, de la unidad y del amor puedan, un día, dejar de reparar a la propia consciencia, para llegar a la consciencia humana en su conjunto, a los Reinos de la Naturaleza y al planeta, pues más allá de ustedes mismos, hay mucho para ser reparado.

Como buen carpintero y siervo del Señor, los acompañaré siempre.

Su Pade y Amigo, Compañero de todas las eras,

San José Castísimo

 

1 San José se refiere al “Tarea grupal del Reparación”, que se realiza quincenalmente en la Comunidad Fraternidad, por pedido suyo y que consiste en una ejercicio grupal de mantenimiento de la comunidad, que fue pedido por Él no solo para reparar aquello que físicamente necesita de mantenimiento, sino también para que todos juntos pudiésemos vivir como comunidad y como humanidad, los principios de la unidad y de la fraternidad. La Tarea grupal de Reparación es entonces, una reparación espiritual más que un mantenimiento de los espacios físicos. Al finalizar la mañana, después de las tareas, todos juntos reciben Su Mensaje diario.