Martes, 24 de noviembre de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO EXTRAORDINARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN​​

Queridos hijos:

A medida que el planeta como un todo vive los primeros pasos de una violenta purificación, necesito que destierren de sus corazones no solo la soberbia, sino también el orgullo; esto es lo que ha condenado la evolución de la humanidad.

Los tiempos se están acelerando; por más que las mentes piensen que el ritmo del día a día es el mismo, la propia consciencia planetaria demuestra las primeras señales de su tan esperado parto de purificación y de limpieza.

Es por este gran parto planetario que se aproxima, que algunas de las costumbres y de las energías que han reinado fuertemente en la consciencia comenzarán a ser removidas de la humanidad.

La oración no es solo un complemento que ayuda a atravesar esta transición, sino que la oración potenciará todo aquello que no está bien dentro de la consciencia de los seres humanos y que se llama resistencia al cambio.

Muchas de las Leyes del Universo Material se abstendrán de actuar ampliamente, ya que en el próximo mes la consciencia del planeta vivirá un gran cambio espiritual y la humanidad ingresará dentro del gran vórtice de transformación y de trascendencia.

Es por eso que, con anticipación, Vuestra Madre quiere pedir a todos Sus hijos y a todos los que sirven ofrendándose que no pierdan tiempo ni energía en cada una de sus resistencias.

El ciclo más duro que vivirá la humanidad será la purificación de la energía del poder propio, que fue la raíz de la degeneración de la civilización de este planeta. Les pido amorosamente a todos los que se consideran orantes y afines a la Madre Universal, que no se olviden de que el planeta está colapsando por tanta maldad, y toda esa maldad, que fue generada durante siglos, será purificada. Así, cada etapa de purificación que ustedes y que el mundo vivirá corresponderá a la cantidad de infracciones materiales, mentales y espirituales que hayan sido generadas en sus vidas.

Queridos hijos, como Vuestra Instructora Superior y Celeste, estoy comunicándoles que ciertas formas de pensar, de ver la vida e incluso ciertos modos de resistirse o de juzgar, serán desterrados y si esto no fuera acompañado por la aprobación interior de ustedes para que suceda, muchos sufrirán de la misma manera que millones de almas que viven en la ignorancia y en la ilusión.

Y esto no sucederá por falta de intervención divina; llegó la hora, queridos hijos, de que cada alma que sirve al Reino de los Cielos, cada consciencia, cada personalidad y cada temperamento que vive sobre la superficie de la Tierra entienda, que no podrá ingresar en una nueva humanidad si todos esos modos degenerados de vida no fueran profundamente purificados y transmutados.

Vuestra Madre Celeste desea que este ciclo, que comenzará a partir del próximo mes de diciembre para la humanidad y para todo el planeta, sea vivido y trabajado de una manera bien consciente y madura. No cabrá dentro de la Obra de la Jerarquía Celestial la influencia de ciertos modos de pensar, de juzgar o de actuar como a cada uno le parece.

Les quiero confesar, Mis hijos, que los tiempos apremian y que no bastará que ustedes hagan de cuenta que no escucharon estas palabras, porque en verdad todo ser viviente de este planeta deberá enfrentar su propia transición. Cien años atrás tal vez las actitudes y las corrientes de la vida humana no eran de importancia; la humanidad siempre quiso hacer su propia voluntad y dejó de escuchar verdaderamente a los Mensajeros Celestes.

Ahora, hijos Míos, como la gravedad de los tiempos aumenta, así como corren las agujas de un reloj, vengo desde el Universo como Instructora Divina para despertar la poca consciencia que queda en el mundo. Rezo para que nada se precipite sobre el mundo de la noche a la mañana. El Padre no podrá escuchar lamentaciones cuando Su Divina Justicia actúe, pues desde ahora todos están siendo avisados.

La balanza está en un gran desequilibrio y es hora de despertar. Amparen la transformación de ustedes a través de los Ángeles del Cielo y recuerden que si en verdad no cambian, tampoco bastará que canten, porque la purificación acontecerá, el mundo y la raza deberán tornarse seres rescatables.

¡Les agradezco por escuchar Mi clamor!

Con respeto y consciencia, quien los ama y los instruye,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz