Lunes, 25 de noviembre de 2013

Mensajes mensuales
MENSAJE PARA LA APARICIÓN EN LA CIUDAD DE BRASILIA, DISTRITO FEDERAL, BRASIL, TRANSMITIDO POR LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, REINA DE LA PAZ, AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Queridos hijos en Cristo:

¡Alabado sea Jesús ahora y siempre!

Hoy Mi Inmaculado Corazón regresa con la esperanza de que vuestros corazones despierten a Mi llamado y vuelvan a vuestros hogares con el impulso espiritual de formar nuevos grupos de oración consagrados a Mi Corazón Materno.

En la Escuela de Oración en la cual ustedes pueden formar parte, la Maestra de Oración, Vuestra Santísima Madre María, podrá enseñarles a sentir la oración del corazón.

Queridos Míos, orar con el corazón es sentir en vuestras almas, cada una de las sagradas palabras que son rezadas por ustedes. Orar con el corazón es tener un gesto de amor y de reverencia, por lo que se repite.

A lo largo de la historia, la humanidad reconoció y aprendió sobre el poder del Mensaje que fue anunciado por el Arcángel Gabriel a Mi Corazón Interior, el cual después se volvió un ícono de oración para todo el mundo; hoy Yo me refiero a la oración del Ave María.

Quiero y espero que ustedes puedan aprender a construir en vuestros corazones una unión perfecta con Dios por medio de la oferta amorosa que proclama Mi Inmaculado Corazón.

En este tiempo, Yo vengo para invitar a todos Mis hijos de diferentes caminos espirituales, doctrinas y creencias, a unirse a través de la oración del corazón; si esto no sucediera así, en poco tiempo, el mundo como un todo deberá enfrentar pruebas difíciles.

Mi Luz Maternal, aquella Luz que proviene de la Esencia Purísima de Dios, intentará en todo momento impedir que sufran; por eso Mi llamado para que tengan consciencia sobre la oración es para todos sin distinciones.

Deseo que el mundo, en este tiempo crítico, me conozca como la Madre Universal, como la Madre de toda la humanidad que vive hoy sobre la Tierra; eso será posible a través del ecumenismo que vuestras vidas puedan reflejar.

Amados hijos, esta Escuela de Oración abrirá las puertas para que en verdad ustedes reciban Gracias, curas, liberaciones y principalmente, puedan ser bendecidos por el Perdón y la Misericordia de Dios.

Queridos hijos: les agradezco a todos los presentes, los que hicieron posible la vigilia de oración durante esta madrugada, pues ella ayudó ampliamente en la salvación espiritual de los pueblos originarios a través de Mi Santa Intercesión como Madre y Señora de Guadalupe.

Hijos, les agradezco por vuestra permanente unión Conmigo.

¡Gracias por responder a Mi llamado por la Paz!

María, Reina de la Paz y Señora de todos los pueblos