Viernes, 16 de marzo de 2018

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Hijo, hija:

Siente tu corazón limpio ante Mi Presencia y quédate en paz.

Confía en el Dios de la Piedad y de la Misericordia, porque la culpa no existe. La culpa viene del miedo, que es lo opuesto al amor y a la verdad.

Disuelve tus culpas en la Luz espiritual de Mi Corazón y todo pasará.

No hay nada que impida tu reconciliación con Dios, porque Dios es eterno Amor que comprende y acoge. Deja que Mi Luz espiritual desate esos nudos que solo crean resistencia y miedos.

Confía en el poder de Mi Corazón, Corazón que todo lo conoce y que todo lo escucha. Ven a Mi lado y recuéstate sobre Mis Brazos.

No olvides que Soy tu Madre y tu Mediadora. Estoy aquí para animarte y no para juzgarte.

Deja que los aspectos de la consciencia mueran por sí mismos. No les des motivo ni lugar. Continúa todos los días trabajando tu rendición y entrega incondicional.

Déjate invadir por la Luz espiritual de Mi Corazón y luego verás qué es lo que sucede.

Libérate de las angustias, de los aprietos, de todo lo que no es amor y compasión; y, nuevamente, en confianza, mira al Cielo, reconoce en el firmamento de donde provienes y quién en verdad eres. Reconócete como un hijo de Dios y sigue adelante.

No te canses de luchar, así como Cristo no se cansó ni un momento por ti, hasta Su Muerte en la Cruz. Contempla, a través de este hecho, el poder del Amor renovador.

No te sientas preso de nada. No lo decretes ni tampoco lo pienses. Cree, por encima de todo, en la esencia espiritual que eres y no en los defectos.

No te necesito perfecto, solo te necesito sincero, abierto de corazón y solícito para lo que sea.

Dios siempre te acompaña en este caminar, hasta que puedas ingresar en Su eterna y profunda Paz. No te desanimes, alégrate por estar desprendiéndote de ti mismo.

Es hora de cristificar la Tierra con almas redimidas en el Amor de Dios. Es hora de sentirte un Nuevo Cristo.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz