Miércoles, 17 de julio de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Hoy vengo al encuentro de ustedes por medio de la Presencia del Sagrado Corazón de Jesús, para que siempre recuerden que Mi Corazón tiene un precioso espacio para las almas que difunden Mi Existencia en el mundo entero.

El corazón es el Templo de Dios para sus consciencias, porque a través de él sus males serán remediados y todo el dolor será disipado. Traten de vivir en el corazón para saber cuándo es él quien les habla o cuándo es el enemigo que dicta ideas erróneas a la mente.

A través del corazón sus sentimientos se aclaran y a través de Mi Corazón sabrán qué paso dar y cuál camino seguir.

Vivan en el corazón porque así podrán reconocer la pureza divina que Dios guarda en cada criatura.

Que por intermedio del corazón se unan las almas para que Me ayuden a cumplir con el Propósito de Dios.

Ingresen en el Océano Infinito de Mi Sagrado Corazón porque así recibirán la luz eterna de Mis Rayos y sus tinieblas se disiparán de cualquier espacio.

Si aún no saben qué hacer con sus vidas o cómo proceder, les pido que ingresen en la consciencia de sus corazones para que Mi Océano se pueda unir al río de amor que corre por la vida sin dirección; quiero que sus corazones y el Mío sean uno solo, así sabrán qué hacer en todo momento.

Mi Corazón es infinito, es piadoso y misericordioso. Mi Corazón es el refugio para sus dudas y es la luz para su oscuridad. Estén todo el tiempo en Mi Eterno Corazón y así estarán comulgando siempre Conmigo, con Mi Eterno Amor.

Bajo la Luz del Padre, sean bienaventurados.

Gracias por vivir en Mi sagrado refugio del Corazón.

Cristo Jesús, el Sagrado Corazón

Consagración al
Sagrado Corazón de Cristo Jesús

Oración para ser recitada los jueves,
día de los Misterios Luminosos

Eterno Templo,
que guardas en amor mi morada,
Eterno Fuego, que iluminas mis caminos,
Eterno Rey,
Sagrado e Insondable Corazón de Jesús,
vive en mí, sé en mí,
actúa y obra a través de mi corazón,
para que seamos ahora y siempre
uno en el Paraíso Eterno de Dios.

Amén