Domingo, 17 de febrero de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Como el latir de Mi Corazón es el pulsar de Mi Amor por ustedes: infinito, constante, ininterrumpido, compasivo, prodigioso y redentor. Así quiero enseñarles a vivir Mi Amor en ustedes, un Amor que cure, un Amor que redima, un Amor que acepte Mi Misericordia para alcanzar la redención.

Quien ama a sus amigos estará dando el todo por el Todo, estará dando la vida por el Propósito de Mi Padre. Espero que como rebaño, crezcan y maduren en el amor y en la verdad, porque Mi Corazón Sagrado a lo largo de los siglos ya ha visto sufrir mucho al mundo y lo sigue viendo sufrir intensamente. Si no viven en Mi Amor y Mi Amor no vive entre ustedes, será como construir templos de arena, que pronto caerán al primer embate de los tiempos. 

Si se esfuerzan todos los días en buscar Mi Amor Compasivo hallarán el camino más rápido para trascender sus vidas, porque entre el discípulo y el maestro debe reinar un fraterno amor que disuelva la astucia del enemigo. Si viven en Mi Amor Misericordioso, sus corazones recibirán la claridad y la sabiduría que necesitan todos los días; recuerden también que Mi Amor está presente tanto en las dificultades como en las alegrías.

Queridos, ¿cómo alcanzarán la cristificación si no es solo a través de las pruebas que confirmen la amplitud de su amor interior? Por eso los caminos de la transformación y de la consagración son para los valientes que se animen a seguirlos por un Amor Mayor. Mi Camino marca una nueva senda de posibilidades y de cambios profundos porque en Mi Amor Sabio y Prodigioso se borrarán las heridas, las separaciones y los disgustos. Mi Amor puede estar presente entre los corazones de dos seres que se aman, que amen la tarea que Dios les confió por amor.

Ahora Mi Fuego Purificador está removiendo las últimas partículas que dañaron los buenos odres que estaban llenos de otros elementos. Mi Fuego libera, pero al mismo tiempo sostiene y perdona todo lo que debe ser entregado al Universo para que sea convertido por Mí.

Yo estoy presente hasta en los momentos más amargos de la vida, porque a los que siguen Mi Camino les doy de beber del vinagre que Me dieron en la Cruz para que viéndose a sí mismos por completo, sepan qué es lo que ya no deberá habitar más en sus moradas.

Mi Pasión los redimió y Mi Misericordia los cura y los libera del pasado. Es la hora de lanzarse con confianza al Amor Misericordioso de Mi Océano Celestial.

Bajo el Amor de Dios, vivan Mis Mandamientos.

Gracias por escuchar Mis Palabras con el corazón.

Paz para todos,

Cristo Jesús