APARICIÓN DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO EN FÁTIMA, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, PARA EL SAGRADO LLAMADO

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Mi Luz Espiritual vuelve a resplandecer en el mundo a través de la Luz y del Poder de Mis cinco principales Llagas, transfiguradas durante la Resurrección del Señor.

Estas son las Llagas de Luz que hablan de la entrega del Hijo de Dios por la humanidad. A través de estas cinco Llagas, Yo ilumino a los cinco continentes del planeta, en este momento culminante de la humanidad.

Yo vengo a traerles la Luz de la esperanza, la Luz de la renovación, la Luz de la redención, porque aún muchas almas están a tiempo de volverse hacia Mi Corazón para recibir Mi bendición y Mi Misericordia; porque aún espero el despertar de los Nuevos Cristos, aquellos que darán testimonio de Mi Retorno en los cinco continentes del planeta, aquellos que serán capaces a través del amor del corazón de hablar en muchas lenguas, de comprender muchos símbolos, de dar el ejemplo de su propia cristificación.

Todo este escenario, que hoy les presento, es también parte del preámbulo de Mi esperado Retorno, diría que es el gran preámbulo que antecede a la Sagrada Semana, un preámbulo que se completará en el próximo encuentro de la Divina Misericordia del mes de marzo, así como también en un nuevo encuentro Conmigo a través del Sagrado Llamado.

Hoy, les traigo el primer impulso que antecede a la Sagrada Semana. En la próxima Maratón de la Divina Misericordia, tendrán la oportunidad de recibir Mi segundo impulso espiritual. Y, estos impulsos, se completarán en el Sagrado Llamado del mes de marzo.

Entiendan, a través de este símbolo y de este ejemplo, la trilogía espiritual de los impulsos que Mi Consciencia Superior les traerá para que estén preparados y conscientes de su posición en el Plan de Dios, de su servicio en el Plan de Dios para estos tiempos definitivos.   

Porque cuando Yo llegue, en la Sagrada Semana, durante los ocho días, la humanidad tendrá la última oportunidad de recoger no solo los méritos de Mi Pasión, sino también los méritos del Sagrado Corazón de Jesús y la victoria espiritual que Él alcanzó en todos los planos de consciencia, por medio de Su Nacimiento, de Su Vida Pública, de Su Muerte, de Su Resurrección y de Su Ascensión.

Estos impulsos que hoy les traigo, a partir de este día, se asimilarán durante la próxima Sagrada Semana y, espero que, cada uno de Mis compañeros y de Mis servidores, de Mis seguidores y de los devotos a Mi Sagrado Corazón, tengan consciencia de la importancia de prepararse para la próxima Semana Santa, no solo para revivir los Códigos Crísticos de Mi Pasión, sino también para que sus consciencias y sus almas se abran para vivir completamente la Voluntad de Dios. Porque hoy, quiero decirles, compañeros, que cada uno de ustedes tiene parte Conmigo en esta Obra preparatoria de Mi Retorno.

De la misma forma, todas las Jerarquías que Me acompañan en el universo, así como todas las Jerarquías Angélicas, creadoras y regeneradoras de la vida universal, a partir de hoy, en este día viernes 18 de febrero, están recibiendo los mismos impulsos que ustedes; y es importante que nadie quede atrás sin poder recibirlos y acogerlos, porque así como Mi Consciencia Superior hoy envía ese primer impulso para sus consciencias, de la misma forma Mi Consciencia Superior emite los impulsos superiores para el resto de las Jerarquías y Ángeles, porque todos se están preparando, después de esta próxima Sagrada Semana, para el primer preámbulo de Mi Retorno, el primer paso de Mi Llegada al planeta, aún desconocida e imperceptible para la mayoría.

Pero aquel que tenga fe en su corazón y confianza en Mi Corazón, en Mi Presencia, en Mi Existencia y hasta en Mi Vida, podrá sentir, en lo profundo de su ser y de su espíritu, la Llegada del Redentor. Porque no importará dónde se encuentren o dónde estén, porque Yo ya he pensado absolutamente en todo, en cómo Me iré encontrando gradualmente con los Míos; solo sosténganse en la fe y en la absoluta confianza en ese gran momento del Retorno de Cristo.

Pero aún Yo necesito vivir en sus corazones, de una forma completa y no pasajera. De esa forma, sus corazones estarán prontos para lo que llegará. Aún espero que muchos más Me entreguen su corazón para que Yo pueda obrar y, así, pueda preparar a la humanidad para este gran momento de Mi Llegada, de Mi Retorno al mundo.

Desde ahora, preparen su templo interior, ofrezcan incansablemente sus moradas, para que el Dios Vivo, a través de Su Amadísimo Hijo, pueda llegar y encontrar un lugar en donde poder reposar y, en silencio, prepararse para el Retorno, porque no solo verán venir al Hijo de Dios entre las nubes como lo he prometido.

Ahora es el tiempo de que ustedes puedan ver venir al Hijo de Dios dentro de ustedes y deben tener certeza de esto, porque así sus vidas cambiarán y aquello que aún no se transformó se transformará. Y, así, la redención llegará y sus vidas se cristificarán en la confianza absoluta en Mi Sagrado Corazón.

A través de la Luz de Mis Llagas, les traigo estos impulsos espirituales en este día, porque los necesito conscientes, disponibles y enteros para sostener, Conmigo, los próximos encuentros de las almas con Mi Corazón, especialmente para sostener la próxima Sagrada Semana de forma espiritual e interna.

Esto será fundamental para todo lo que deberé llevar adelante. Ustedes serán los que crearán las condiciones necesarias en los mundos internos, en los mundos invisibles, para todo lo que su Maestro y Señor realizará y anunciará.

Sean conscientes de esto, para que no solo piensen en recibir, sino que todos piensen en colaborar y donarse internamente, y ayudar también de manera material para que la Sagrada Semana sea posible, porque ya es el tiempo de que las necesidades de las Obras de los Mensajeros Divinos sean asumidas por todos y no solo por pocas consciencias.

¿Por qué les digo esto, compañeros?

Porque ustedes fueron llamados a donarse a través de este servicio, a ser colaboradores conscientes, teniendo muy presente que las Gracias no solo vienen del Cielo, sino que más Gracias podrán llegar aún del Cielo a todas las almas posibles si los que están más cerca de Mí y forman parte de esta Obra colaboran conscientemente para que eso sea posible. Sé que la mayoría hace los esfuerzos que son posibles en este momento de tribulación. 

También tienen que tener presente que las aspiraciones de la Jerarquía a través de la manifestación de las Comunidades-Luz son muy importantes, porque serán las bases materiales y espirituales para el Retorno de Cristo. Porque, aunque no parezca cierto, ni en Mi Iglesia extendida por toda la Tierra tengo un lugar seguro para retornar. Solo tengo aún pocas moradas internas para poder retornar y obrar.

Pero la Jerarquía Espiritual, en un momento tan importante como el Retorno de Cristo, desconocido para la mayoría de la humanidad y del planeta, aunque no lo parezca, necesita un lugar físico para poder colocar Sus Pies y, así, llamar a la humanidad desde los cuatro puntos de la Tierra, para reunirse para el Juicio Final. Y ese lugar del Juicio Final no es solo interno, sino también externo. 

¿Cómo creen que la Tierra se curará sin que todos tengan consciencia del Juicio Universal? 

Porque como lo he dicho en las instrucciones desde hace dos mil años atrás, Mi Padre Me ha pedido separar la paja del trigo. Pero, crean que haré todo lo posible y un poco más para que la Infinita Misericordia de Mi Corazón justifique los errores de las almas condenadas, para que sean consideradas en la Gloria Celestial y todas las consciencias posibles se rehabiliten.

Hoy, vengo con un Mensaje más concreto, con un Mensaje más cercano a todos, porque es importante que Mis discípulos, compañeros, servidores y misioneros tengan presente en su consciencia que el Retorno de Cristo no es algo lejano, sino que desde ahora todo el universo, en su contraparte espiritual, mental y material, se está preparando para ese momento, para un momento que el universo nunca vivió ni experimentó. Y ustedes no están lejos de esto, no están exentos de este movimiento, porque son parte de la Creación.

Por eso, debemos rezar para que las Aspiraciones de Cristo se cumplan en este planeta y las almas cada día sean más conscientes del compromiso que tienen Conmigo.

Esto era todo lo que hoy les quería decir y compartir.

Y, antes de retirarme, quisiera responder a otras intenciones, así como lo ha hecho Mi Madre en los últimos días, para que todos tengan la Gracia de comprender y la sabiduría de entender cómo dirigir las intenciones correctamente hacia el Universo. Porque por más que una intención sea simple, pura y verdadera, toda intención abarca muchos planos y consciencias. Por eso, es importante que aprendan a pedir correctamente; siendo conscientes, sabrán cómo dirigir sus intenciones al Cielo.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Le presentamos a Nuestro Señor la cesta de las intenciones de los hermanos de la Comunidad Flor de Lys.

 

“Que la humanidad pueda expresar su arquetipo, en profunda comunión con Cristo, por la Gloria del Creador”.

Cristo dijo que esa debería ser la tónica para todos, en este tiempo.

 

“Por la Paz y la Cura en el mundo”.

Para que esto suceda, es importante, dice Cristo, comprender el concepto de pacificador; porque comprendiendo el atributo del pacificador, el servidor es consecuente, disponible e íntegro para manifestar las Leyes de la Cura y esto beneficia a la humanidad.

 

“A Ti, que contemplas el esfuerzo de los que persisten por el camino del bien y de la paz, Te pido humildemente que los fortalezcas en la fe y en el amor, para que sus vidas sean la propia oración que alivia el Corazón de Dios”.

Cristo nos dice que esa debería ser la premisa del discípulo.

 

“Que los seres humanos puedan comprender el valor de los Reinos de la Naturaleza en este planeta, crecer junto con ellos y ser puentes para que ellos estén cada vez más cerca de Dios en su evolución”.

Si desde el principio del planeta, la civilización humana hubiera seguido los Mandamientos de Dios y estos Mandamientos hubieran sido correctamente aplicados, en la sociedad y en toda la vida externa, los Reinos de la Naturaleza no serían el centro de la destrucción de parte del ser humano, sino que todos convivirían en armonía y en paz; porque el ser humano, viviendo los Mandamientos, también comprendería a las leyes de la naturaleza y las respetaría. 

Hoy, en el mundo, sucede lo contrario y, cada vez más, la humanidad se aparta de la Ley, ignorando completamente las leyes de la naturaleza. Eso promueve una agitación de los elementos y hasta del clima, sobrecargando la atmósfera psíquica del planeta, abriendo puertas inciertas donde no deberían abrirse y atrayendo hacia el ser humano efectos irreparables.

 

“Que la oscuridad se disuelva en todas las criaturas”.

Cristo dijo que para que la oscuridad se disuelva en todas las criaturas, las criaturas deberían preguntarse todos los días si quieren estar en la oscuridad o en la Luz y la llave es hacerse esta pregunta a sí mismo: 

¿Quiero estar cerca de Dios o estar conmigo mismo? Aquí está la respuesta.

 

“Que pueda aprender a ver a Tus hijos por la ventana de Tus Ojos”.

Y eso, dice Cristo que es posible a través de la resignación. No es una resignación forzada ni tampoco impulsiva, es una resignación que provee los grados de Amor, de aquel o aquella que verdaderamente entiende que todos somos miserables y que precisamos del Amor, del Amor de Dios para poder curarnos. Esa sería la visión correcta de los que conviven en fraternidad.

 

“Coloca en tus brazos a Tu hijo Andrés, dale otra oportunidad”.

Esa oportunidad hoy le es concedida a Andrés, con la premisa de saber que no hay otra, porque el tiempo se está acabando para todos. Esto no es una advertencia, es una realidad. Significa saber valorar las oportunidades para no perderlas, significa saber ser humilde para aprender a escuchar, para aprender a ver y, así, reconocer las señales del Cielo.

 

Les dejo Mi Paz, para que siempre recuerden buscar Mi Paz en estos tiempos de transición.

Yo les agradezco por tener la valentía de escucharme y de acoger Mis impulsos transformadores, para que sus consciencias siempre se eleven.

Hoy, los unjo con la Luz de Mis Llagas y así los bendigo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Hasta el próximo impulso en el mes de marzo.

APARICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA EN FÁTIMA, PORTUGAL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  Amén.

Vengo al mundo como el Espejo de la Paz para que Mis hijos puedan recordar que la Paz existe, pero que la Paz se disolvió, en estos tiempos, en muchos corazones.

Por eso, vengo como el Espejo de la Paz, trayendo con Mi Presencia el Universo Celestial, todas sus herramientas y atributos, trayendo a los Ángeles de Dios que reflejan la Jerarquía en los Universos Superiores.

Quiero que, a través del Portal de Mi Corazón, cada uno de ustedes vuelva a ingresar en Mi Paz, porque cuantos más ingresen en Mi Paz, a través del Portal de Mi Corazón, muchas situaciones serán resueltas y la furia no se desencadenará ni tampoco la adversidad en los corazones oprimidos.

Ahora, extiendo Mis brazos hacia ustedes para que se tomen de Mis manos y, como pequeños niños que aprenden a dar los pasos en la evolución, ayudados por la Madre Celeste, ingresen al Universo de la Paz. Crean que la Paz existe más allá de las situaciones de la vida, de los desafíos, de los aprendizajes o de las pruebas. 

Hijos amados, Yo Soy el Espejo de la Paz y, si están en Mi Corazón, estarán en la Paz de Dios, en la Paz de Cristo, a pesar de todo lo que se presente o se manifieste en este tiempo, porque Mi aspiración en este día es curarlos a través de Mi Paz.

La falta de Paz enferma al cuerpo y al espíritu, enloquece a la mente y perturba al corazón. Por eso, la falta de Paz lleva a las almas y al mundo al conflicto, a la desarmonía, a la ausencia de la fe.

Pero Yo, que Soy su Madre, la Madre que los aceptó desde la Cruz, la Madre incondicional y eterna, la Madre que ama y que los consuela sin condiciones ni reglas, quiero que ingresen al Universo de Mi Paz; porque de esa forma, hijos Míos, cada uno de ustedes y de sus hermanos comprenderán lo que les sucede en este tiempo, lo que atraviesan en este tiempo, lo que enfrentan en este tiempo.

Vamos juntos, en este ejercicio espiritual, hacia el encuentro de la Paz de Dios en el Universo Celestial, en donde Sus Espejos Celestes irradian, a la Creación y a toda la vida presente en el universo, los atributos regeneradores y curadores de la Paz.

Pequeños, Mis niños en evolución, es hora de que crezcan y de que se fortalezcan. Es hora de que maduren sus espíritus y forjen en sus consciencias el guerrero de Dios, el servidor sin condiciones, el apóstol incansable que entiende y que comprende la Voluntad de Mi Hijo, que es la Voluntad del Padre.

Por eso, aproxímense a los Espejos Celestes de la Paz y, ante el Universo Creador y todos los Ángeles de Dios, ingresemos en la consciencia de los Espejos de la Paz, sagradas emanaciones de Luz Celeste que purifican a los mundos internos, que fortalecen a las almas, que encienden en los corazones la llama viva de la fe.

Contemplen, a través del Corazón de su Madre, los Espejos de la Paz para que, a través de ustedes, instrumentos del Padre, la Paz se refleje en el mundo y se establezca en las almas que la han perdido.

En los Espejos de la Paz existe un misterio que hoy será develado: cuando Dios pensó en la Creación, en el absoluto vacío y en el profundo silencio del universo, ¿saben qué pensó Él, a través de Su Mente Creadora? 

Que, en sus semejantes, en todas las criaturas que Él crearía, existiera la molécula de la Paz en el centro de la esencia de cada ser.

Por eso, todo lo que han vivido a través de los tiempos e incluso en las diferentes civilizaciones han sido situaciones que los han llevado a perder la Paz. 

En todo lo que viven, en este momento, son invadidos y hasta impregnados por diferentes informaciones o situaciones. Todos los estímulos de esta modernidad que los llevan a la desconexión espiritual, tienen el fin de quitarles la Paz, y al estar desconectados de Dios, de Su Fuente, sus cuerpos se enferman, sus espíritus son oprimidos, porque no encuentran la Paz.

Hay una sola herramienta, un solo instrumento común para todos, que los llevará a recuperar la Paz. Y al recuperar la Paz, a pesar de lo que sigan viviendo o experimentando, no perderán la fuerza espiritual, la valentía, el coraje, el ánimo de servir a Dios y de vivir el sacrificio. Ese instrumento es la oración del corazón. 

Por eso, en este tiempo, para que ustedes y sus hermanos recuperen la Paz, deben unir aún más su verbo con el Verbo Creador de Dios; para que, en esa fusión interna y en esa unidad inextinguible, sean guiados hacia la Fuente de la Paz, y todo lo que suceda en este tiempo y lo que sucederá en los próximos tiempos no les quite la Paz, sino que sean portadores de la Paz, instrumentos de la Paz de Cristo que, en consciencia y en unidad, preparen Su Retorno.

Él necesita tener Espejos de la Paz de la Madre de Dios, ¿quién se ofrecerá?, ¿quién se postulará a ser un Espejo de la Madre Divina?, ¿atraer, hacia la Tierra, los Atributos que fueron ultrajados, interferidos y disueltos en muchas consciencias?

A través de la oración, deberán seguir uniendo el Cielo y la Tierra, sus almas con Dios, el planeta con la Fuente Divina. No hay otra salida. Cada uno, viviendo la oración del corazón, vive la Paz y aprende a cargar con su cruz, a pesar de lo que suceda o del peso que ella represente.

Ahora, vuelvan su mirada al interior, coloquen sus almas delante del Espejo de la Paz. Y todos juntos, unidos a Mí, en este momento, restableceremos la Paz del Padre Celestial en los mundos internos y, desde los mundos internos, en todo el planeta, para que las consciencias y las almas sean aliviadas, recuperen la fe y la confianza en el Padre y todo sea curado y renovado. Para eso, cantaremos la palabra “Paz” como un sagrado mantra de elevación y, así, encenderemos los Espejos de la Paz del Universo Celestial.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Descendiendo la Luz de los Espejos de la Paz y abarcando a todas las consciencias del mundo, llegando a cada corazón de este planeta.

Inspiramos.

 

Recuerden que Yo Soy la Reina de la Paz, y que siempre pueden buscar la Paz a través de Mí, sabiendo que, más allá de todo, Dios los ama y los bendice a través de Su Amor Eterno.

Mi Corazón recoge todas las intenciones que fueron depositadas, a través de los corazones orantes, en este día de reencuentro Conmigo.

He pedido que, a través de la Comunidad Flor de Lys, hoy fuera colocada una cesta de intenciones a los pies de Mi Altar y una oferta sincera y honesta en nombre de toda la humanidad y de todos los que aspiran recibir una respuesta de lo Alto.

Hoy, esta cesta que está a Mis pies, no solo será atendida como Dios lo ha pensado y como el Padre lo determine, sino que también estas intenciones serán respondidas como una instrucción para todos Mis hijos.

A través de este ejemplo, los invito a fortalecer la fe en la oración para que sus pedidos e intenciones sean elevadas al Padre de forma correcta y, por encima de todo, siempre busquen el bien común y la necesidad de todos, para que todos reciban las Gracias que necesitan.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Primera intención de un hermano de la Comunidad Flor de Lys: 

"Humildad, concede al mundo la Gracia del despertar y que puedan conocer y sentir Tu Amor".

Nuestra Señora responde que en eso ha trabajado, en este día, con todos los que han escuchado este Mensaje. 

 

"María, haz que esta humanidad conozca el Amor Verdadero".

El Amor Verdadero, dice nuestra Madre, lo encontramos en nuestra abnegación, en nuestro servicio incansable por los otros y por el Plan de Dios.

 

"Por el alivio del sufrimiento de todos los niños del mundo y por todos los que dirigen las naciones".

Este es el principal propósito que tiene Mi Hijo, dijo la Madre de Dios: que los que dirigen las naciones y gobiernan los pueblos tengan consciencia de la fraternidad y de la igualdad, teniendo la oportunidad y la Gracia de que cuando retorne Mi Hijo conozcan el verdadero Gobierno de Sí.

 

"Ser expresión de la Voluntad y de la Verdad que desciende desde lo Alto y habita en nuestro interior y que, unidos a esa Fuente, seamos expresión de la Realidad Superior".

Fue una sincera intención, dijo la Madre Divina.

 

"Madre, que las almas, de los lugares más oscuros de los abismos, sean rescatadas por Tu Amor y llevadas hacia el Reino de Dios".

Ella dijo que agradece por tener consciencia de esa intención.

 

"Que todos tengan la oportunidad de seguir los pasos hacia Cristo. Por todos los sacerdotes".

Dijo la Madre de Dios que Su principal fortaleza son los sacerdotes, cuando ellos consiguen cumplir con los pedidos de Cristo, porque los sacerdotes son Sus hijos predilectos. Sin sacerdotes no hay unidad entre el Cielo y la Tierra, no hay comunión entre el Cielo y la humanidad.

 

"Por la Paz y la Cura en todo el mundo".

Eso fue lo que hoy hizo la Madre de Dios. 

 

"Que todos los que fueron llamados sean fortalecidos por Dios, en este tiempo de tribulación interna y externa. Y donde haya alguien que ore a Nuestra Señora encuentre la Paz para todo su pueblo".

Dijo María: ¡que así sea!

 

Y vamos con la última intención, entre tantas que fueron recibidas:

"Madre Divina que Tu Manto de Luz siempre me ilumine para llegar al Corazón de Nuestro Señor, Jesús Cristo".

Dijo la Madre Divina que por eso Ella trabaja eternamente e incansablemente.

 

Y así como he respondido a estas intenciones, que Mis demás hijos que escuchan en este momento, sepan que escucho las intenciones de sus corazones y almas, porque todo tiene su hora cierta.

Los bendigo, bajo los Espejos de la Paz de Dios.

Sean fuertes y valientes. Mi mano los guía.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

APARICIÓN DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO EN EL SEGUNDO DÍA DE LA SAGRADA SEMANA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 

Te alabamos Señor y Te bendecimos,
que por Tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Amén.

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Vengo a traerles las sublimes frecuencias del universo, las vibraciones de la Paz, en las que no hay mal ni resistencia.

Vengo a traerles el eco del Mensaje del Corazón de Dios, aquel mismo eco que fue escuchado por el pueblo del desierto, desde Abraham hasta los últimos profetas.

El eco del Mensaje del Corazón de Dios es inmutable y es infinito; él renueva todo, de tiempo en tiempo.

Quiero que hoy ingresen en esa frecuencia de la Paz, en donde no hay sufrimiento, en donde no hay dolor ni agonía.

Crean, compañeros, que es posible renovarlo todo.

Yo vengo del Cielo con ese Mensaje y abro las puertas de los Cielos por cada uno de ustedes.

En las vibraciones de la Paz se encuentra la verdad, el recogimiento y la reconciliación. Es allí en donde deben colocar sus consciencias y mentes, para que Mi Reino Celestial se aproxime al mundo y pueda ayudar a todas las almas de la Tierra.

En la frecuencia de la Paz está el discernimiento, colmado de la sabiduría, de la ciencia y la inteligencia.

No pueden pensar que la humanidad quedará donde está, sumergida en el sufrimiento y en el caos. 

En todo tiempo de oscuridad, en el momento más difícil y agudo, es cuando surge la Luz del universo, el eco del Mensaje del Corazón de Dios, aquel Mensaje que escucharon las tribus del pasado y todas las humanidades que pasaron por este planeta.

Es así, que su desierto terminará, la sed será saciada y el hambre será colmado de la Presencia de Mi Divino Espíritu.

Con estas simples palabras, vengo a colocarlos en la verdadera realidad de las sublimes frecuencias de la Paz, en las que todo se puede curar y renovar.

Dios no desea que luchen ni tampoco que sobrevivan. Dios quiere tenerlos a todos en Su Corazón, porque Su Amor es tan grande y desconocido que no lo saben y es en ese lugar en donde se deben refugiar, en el Sagrado Corazón de Dios, en donde todo es perfecto, en donde todo es armonía y es paz.

Por eso, compañeros Míos, retiren de sus espaldas las pesadas mochilas del ayer, la pesada cruz que cargan incesantemente, de tiempo en tiempo. 

Hoy vengo a retirar su propia corona de espinas.

Por eso, estoy aquí en Aurora, para que la vida de cada uno de ustedes vuelva a amanecer, por el triunfo de la sublime frecuencia de la Paz que hoy les traigo del universo para que la reconozcan y la sientan, porque es allí en donde ahora deben estar, mientras que el mundo se purifique, se purifique de una forma amplia y profunda.

No se dejen engañar, no se dejen amedrentar. Si Mi Corazón misericordioso y el Sagrado Corazón del Padre hoy está en ustedes, ¿por qué temerán?

Yo les traje la Luz del universo a la Tierra con la experiencia de Mi propia vida, con la expresión del Amor de Dios en Mi Sagrado Corazón humano.

Sientan Mi Corazón humano, un Corazón que los comprende y que los acepta.

Dios no desea ver al mundo como está ahora, las almas se alejaron de la felicidad de Dios y perdieron la esperanza.

Por eso, confíen en Mí, todas las veces que sea necesario. En Mi confianza comprenderán la Voluntad de Dios, aprenderán a aceptarla y a vivirla. Porque lo único que Yo deseo es que sean felices en la plenitud celestial, en la alegría de ser Mis apóstoles, en la alegría de ser Mis compañeros, que a pesar de lo que suceda, no pierden la coordenada de Mi Paz, sino que están pendientes para poder encontrarla siempre.

Y si están en la frecuencia de Mi Paz, que es la Paz de todo el universo, ¿cómo podrá prevalecer el mal? 

El mal está hecho de desamor y desconfianza, de duda y de incertidumbre. Mi Paz está hecha de fe, de fortaleza y de superación, de la superación que hoy los invito a vivir y a practicar en los desafíos de estos tiempos cruciales.

Por eso, les traigo la frecuencia de Mi Paz, para que se puedan sumergir en el océano de Mi Paz, para estar en el universo infinito de Mi Divina Misericordia.

Colocando Mis Manos en imposición sobre ustedes, hoy los vuelvo a ungir con Mi Espíritu, bendiciéndolos con la poderosa señal de la Cruz: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cuando el Padre pensó en crearlos a Su imagen y semejanza, Su intención era que fueran precursores de Su Paz y que esta Paz fuera una con todos los Reinos de la Naturaleza, con toda la Creación y con todo el universo. Porque en la Paz de Dios aprenden a vivir en las Leyes universales, aprenden a practicarlas, dando un ejemplo de generosidad y de caridad a sus semejantes.

Hoy, ingreso a todos los que lo acepten al universo de Mi Paz, para que encuentren dentro de ustedes la frecuencia correcta y en Mi Presencia lo puedan sentir y experimentar.

La frecuencia de Mi Paz, la vibración más alta del Universo Celestial, está hoy sobre ustedes, es el color celeste del cielo, en donde se vive una unidad perfecta, una comunión perfecta, con los tres planos de consciencia: espiritual, mental y material.

Por eso, a través del Templo de Mi Corazón, ingresen a la gran bóveda del universo de Mi Paz y sean parte de esa frecuencia divina en todo lo que piensen, en todo lo que sientan y en todo lo que hagan. Porque si no hacen todo lo que deben hacer, bajo el impulso de la frecuencia de Mi Paz, no comprenderán el fin de los tiempos y le temerán a los acontecimientos. 

En la frecuencia de Mi Paz, serán verdaderos colaboradores del Plan y tendrán la intuición necesaria para ayudar a la humanidad.

Hoy, contemplo al mundo dentro de Mi Corazón pacífico para que las almas beban de esta Fuente espiritual y salgan del caos de estos tiempos. Ese es uno de los mayores tesoros que Yo les puedo entregar, que sean parte de Mi Paz todos los días.

Oremos por los que han perdido la paz, pero también por aquellos que hacen las guerras en las naciones y en los laboratorios, por los que se han apartado de la matriz del Propósito Divino, por los que están en la oscuridad eterna, por los que se dieron cuenta tarde del lugar que perdieron. En Misericordia y compasión, coloquemos a todas esas consciencias en el universo de Mi Paz para que una vez más la triunfante y Divina Misericordia les conceda una gracia especial a todos ellos.

 

“Adonai,
Espíritu Inmutable e Infinito,
hoy Te suplico, ante un mundo en ruinas,
en sufrimiento, en desesperación,
que aceptes la oferta del corazón humano
de Mis compañeros que, en la imperfección,
luchan por la transformación y, sobre todo,
por confiar en Mí, 
aunque muchas veces no Me vean ni Me sientan.
Retira del desierto, Adonai,
a los que han quedado atrás,
perdidos y confundidos por el mal.
Abre los océanos,
así como lo hiciste con Moisés, para que esta,
Tu última tribu de Israel,
cruce el camino que la llevará hacia Tu Tierra Prometida,
en donde Tus tesoros más íntimos e inmateriales 
se guardan para todos,
para todas tus criaturas.
Adonai,
Tú Me has enviado al mundo en este día y Yo Te pido,
Padre amado,
que Tu Espíritu Sagrado de amor y de sabiduría
renueve todas las cosas, cure a todas las consciencias
y reconstruya a la humanidad y al planeta.
Porque, por más que la Justicia Divina se cumpla,
Tú sabes, Adonai,
el valor de Mi Sangre derramada,
hasta la última gota,
hasta el último momento de Mi expiración.
Te vuelvo a decir, Padre,
perdónalos, porque no saben lo que hacen,
perdónalos para que todos tengan
la Gracia infinita de retornar hacia Ti,
porque Mi único y ardiente deseo
es que todos sean parte de Mi Paraíso Celestial.
Que así sea.
Amén”.
 

En la intimidad de la comunión perpetua Conmigo, hoy les envío un Mensaje especial a todos Mis compañeros de Argentina. 

Mis Ojos están puestos sobre su nación. Sé que viven algo que nunca habían esperado y que los más inocentes de todo su pueblo sufren una injusticia mundial. 

Pero Yo les pido que no suelten el madero de la cruz, que sus vidas sean parte de Mi Consciencia paternal, que sus vidas sean bañadas y transformadas por la poderosa y espiritual Sangre de Jesús.

Sus vidas deben ser la esperanza en las tinieblas, la alegría en las tristezas, el amor en la oscuridad, la luz en las penumbras y la Misericordia en toda adversidad.

Compañeros de Argentina, Mis promesas no cambiaron por ustedes ni tampoco por su nación y pueblo.  Aún Mis Pies pisarán su tierra y, en el momento menos pensado, Me verán venir no solo entre las nubes, sino también Me verán venir en sus corazones, en donde la fuerza de la fe no los hará perecer.

Hoy seco las lágrimas de los que lloran por una nación destruida por la injusticia y el sufrimiento. Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin de los tiempos.

Hermanos de Argentina, vengan a Mí y vivan en Mi Corazón, porque allí Yo los aliviaré y les daré la fuerza de la superación; así como les entrego esa fuerza de superación y de fe a todos Mis hermanos de Venezuela, a todos los que son abrigados, desde niños hasta ancianos, en los campos de refugiados.

Vendré por los pueblos más sufridos y haré nuevas todas las cosas. Es la Palabra del Señor.

 

Te alabamos, Señor.

 

Hoy vuelvo a recoger sus intenciones y súplicas para que, como intercesor de las almas entre el Cielo y la Tierra, Dios les conceda la Paz para que tengan fortaleza y mucha valentía para atravesar estos durísimos tiempos. 

Pero recuerden que Yo morí por ustedes y en el momento más doloroso de Mi Vida, clavaron los clavos en Mis Manos, Pies y atravesaron con la lanza Mi Costado. 

Espiritualmente, ¿ustedes vivirían lo mismo por Mí?

El Amor debe triunfar ante toda oscuridad, porque el Amor triunfará.

Recogidos en el universo de Mi Paz, en esta tarde de Divina Misericordia, los invito, compañeros, a prepararse para la Comunión Espiritual.

Yo los bendigo y les doy Mi Paz.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MENSAJE SEMANAL DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN REDWOOD, CALIFORNIA, ESTADOS UNIDOS, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Queridos hijos:

A pocos días de conmemorarse Mis apariciones en Lourdes, Yo los invito a revivir, desde el 11 de febrero, dicha celebración, adornando sus casas y, especialmente, consagrando sus corazones a la Virgencita de Lourdes.

Deseo que el 11 de febrero de este año, los Centros Marianos ofrezcan un Misterio del Rosario por la consagración de las almas del mundo a la Virgen de Lourdes.

En ese día, todos los que visiten las iglesias, los santuarios o los Centros Marianos recibirán una Gracia que los ayudará en los próximos tiempos. Y más aún, si Mis hijos orantes, a partir del 11 de febrero ofrecieran una novena del Santo Rosario trasmitida por el canal de oraciones para todos los hermanos y esta novena fuera ofrecida a la Inmaculada Concepción, Yo podré interceder por las almas que ya están condenadas en la perdición y el caos. Yo misma retiraré a cada una de ellas del fuego del infierno y las llevaré hacia el Reino Celestial.

Si esta novena también fuera ofrecida por todos los sacerdotes del mundo entero, la Virgencita de Lourdes aplacará la angustia que Dios tiene por Sus hijos sacerdotes infieles y Yo misma seré la justificación de cada uno de ellos. Pero también seré el consuelo de los que luchen por el triunfo del ministerio sacerdotal de Cristo.

En esos días, Yo disolveré con el poder de Mis Rayos a las criaturas del mal que desvían y perturban la atención de Mis sacerdotes, y a las almas les daré la ciencia de comprender el sentido espiritual y divino de ese sagrado oficio. Así, ustedes los apoyarán hasta la muerte.

Quiero que a partir del 11 de febrero, todos conmemoren a la Virgen de Lourdes, para que la pureza sea recuperada en los corazones y el mundo perciba que se alejó de la verdad.

En esos días del mes de febrero, a partir del 11, su Madre Celeste estará, de manera especial, recogiendo las intenciones y las oraciones de los que visiten los santuarios, las iglesias y los Centros Marianos. Así, Yo podré ayudar más a la humanidad.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz

APARICIÓN DE CRISTO JESÚS DURANTE LA SAGRADA SEMANA, EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Mis primeros recuerdos sobre los dolores del mundo se aproximan a través de la Pasión. La hora se está acercando. Los discípulos deben tener consciencia de esto.

El Señor está sobre Su trono y todos alrededor lo ven para glorificarlo y honrarlo. Después de eso, entré por la humanidad.

Hoy, los hago postrar ante el Altísimo y Soberano Dios. Hoy los hago postrar para que la paz se establezca en el mundo y no la guerra entre los corazones.

Hoy, los hago postrar para que puedan sentir esto como algo verdadero que nace de Mi Corazón y que se vivifica en las almas. Sientan de Mi Corazón toda la alegría por este momento, toda renovación por este encuentro y por cada paso que es dado en el sacrificio, en el nombre del Hijo de Dios y de la realización de Su Obra a través de los tiempos y de este último ciclo.

Hoy, los hago postrar como a los ángeles cuando están frente a Dios, ante Su Majestad y Omnipotencia, ante Su Poder y Omnisciencia, ante Su Omnipresencia y Divinidad. Así se postraron los tres apóstoles cuando Me vieron transfigurado en el monte Tabor, para que de esa forma aceptaran la concreción del Proyecto hasta el fin de los tiempos, hasta que Yo retornara.

Ahora elévense y vean aún a sus Ángeles de la Guarda postrados ante el Padre Celestial, en intercesión por cada uno de ustedes y por el mundo. Porque las legiones de la Luz trabajan, como una sola, para derrotar a Mi adversario y a sus reinos opositores que hacen temblar la Tierra y a toda la humanidad por las acciones de los injustos y de los indiferentes a Dios.

Cada vez que se postren trabajen vuestra resignación y humildad y destierren el falso poder humano, la mentira y la negación entre los míos. Porque quien está Conmigo, está de verdad. Y si está en Mi Verdad, está en la transparencia de las cosas. Aunque a veces no lo puedan vivir, Yo les doy la fuerza interior para realizarlo y para que cumpla Mis designios.

Hoy muchas almas del mundo lloran por no poder recordarme, por haber dejado atrás el compromiso y haberse sumergido en los abismos de la Tierra. Pero Yo estoy aquí para alentarlos, para que continúen en Mi Camino de perseverancia y de fe. Por eso hoy no estoy en lo alto de los Cielos.

Mis Pies tocan este Altar, por eso los he hecho postrar ante Mí para que estén postrados ante Mi Padre Celestial.

Si el Rey toca con Sus pies este suelo es señal que las cosas pueden cambiar antes de que todo suceda, por la consecuencia de sus discípulos y de sus obreros del Plan.

Dejen que sus corazones sean inundados por Mi Amor Misericordioso para que ese Amor se multiplique infinitamente y cure todas las heridas.

Yo Soy el motivo perfecto para sus dudas y espero que no lo olviden cuando todo comience a suceder en la humanidad.

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Fray Juan de la Cruz, Fray Cristóbal, Fray Joaquín, Fray Sebastian y Fray Thiago: a pedido de nuestro Señor que se presenten aquí en el palco.

Mientras llamo a las ovejas, Yo llamo al interno de vuestros corazones para que puedan unirse a Mí, en este Obra máxima que Yo vengo a realizar por todos y en cada uno de ustedes, a través de sus grados de amor y de entrega a Mi Corazón Glorificado.

Hoy, les pido que mantengan sus ojos cerrados para que escuchen Mi Mensaje y no se distraigan porque la hora se aproxima y nadie sabe cómo será. Solo Dios lo sabe en su infinito Amor. Pero Él, por su gran bondad y divinidad, se los revela a través de Su Amado Hijo.

No importa si él no está, porque si Yo lo llamo él está aquí.

Yo vengo a hablar a sus almas y no a sus modos de vida.

Necesito que en Mi transparencia vean la Luz que los viene a iluminar, a iluminar por Mi Gracia.

Hoy, vengo a hablar de esta forma no por ustedes, sino por el mundo que no escucha. Necesito que sientan la humildad del Poder de Dios, que es el Poder que ha creado todas las cosas en este Universo y en otros. Y después de tantas revelaciones y señales gran parte de la humanidad continúa igual, dando las espaldas al Proyecto de Dios. Pero como fue en el pasado, compañeros, las grandes Obras se realizan con muy pocos.

Postúlense a Mis Ejércitos de Luz y de Redención, a la Victoria y al Triunfo de Mi Misericordia en el mundo por los tiempos que vendrán.

Yo vengo aquí a constituir sacerdotes amando Mi Pasión y de Mi Sacrificio por el mundo. Vengo a depositar Mis Verdades a los corazones que están en transformación al igual que los vuestros.

Recuerden lo que Yo les he dicho: "Primero saquen la paja de su ojo antes de sacarla de sus hermanos, porque quien no ama de verdad, ¿cómo podrá entrar en el Reino de los Cielos ante la gloria de Su Hijo?"

Necesito que sus vidas sean cristalinas pero no perfectas. La perfección se alcanza con el amor a la transformación y a la renuncia de todo lo que enorgullece al mundo de tiempo en tiempo.

Así, compañeros, vean a la humanidad como se destruye por la falta de ese amor que proviene de Dios.

Sus corazones ya fueron bendecidos por el Mío y eso lo deben creer hasta el fin de sus días. Ese es el mayor testimonio que Yo les puedo entregar para estos tiempos, es la Gracia que puedo depositar en sus corazones que se han equivocado muchas veces sin percibirlo.

Pero hoy no vengo a traerles el poder, sino la Verdad del Padre, porque aún muchas almas se están perdiendo en toda la humanidad y alguien debe hacer algo por ellas. Ustedes me han dado ese "sí", confío en vuestra constancia y respuesta a Mis designios.

No necesito que forjen su transformación, sino que la vivan como el Universo lo prevé.

Todo tiene un tiempo para madurar dentro de ustedes y Yo los puedo acompañar, amigos Míos, cuando Me lo permiten. Todo está pronto para que ustedes puedan vivir una nueva vida en el Corazón de Luz y de Hermandad.

Hoy, no solo bautizaré a los que se han convocado para este sacramento, así como bautizaré a otros en otro día para que todos reciban la Gracia, no solo el que es bautizado, sino también aquel que lo vive por el hermano. De esta forma, Yo les invito a vivir la fraternidad dentro de Mi Obra Crística.

Necesito, compañeros, que en Mi Obra ustedes se entiendan bien y no desarmonicen mis espacios por vuestras decisiones inmaduras. Necesito que actúen como Yo actúo con ustedes cuando están en el pecado, en la soberbia o algunos en la maldad. Mi Misericordia supera todas esas barreras que son obra de Mi adversario, que son planes perversos que han sometido a la humanidad en este último ciclo.

Así como Yo le revelé a Faustina el poder de Mi Amor por ustedes, hoy vengo a revelar a todos los presentes que ese amor es continuo y perseverante por cada corazón humano.

Necesito que confirmen sus vidas a Mi Corazón a través de las buenas obras, de los buenos modos y ejemplos de amor y de unidad.

Si ustedes, compañeros, no consiguieron vivir esos atributos después de tantas instrucciones que Yo les he dado: ¿qué le dirán en el último día de la Tierra a los Señores del Juicio Final?, ¿qué no lo hicieron porque no quisieron?, ¿qué no sintieron que eso era así? 

No vengo a buscar de ustedes cosas perfectas ni realizadas, vengo a despertar en Mis apóstoles lo que Yo desperté en los doce del pasado.

Necesito que sean consecuentes Conmigo en la simplicidad y en el amor, en la verdad y en la unidad. Y repito tanto esto, compañeros, porque ya no lo podré repetir nunca más cuando todo suceda.

Vendré entre las nubes cuando todo ya esté terminando y cuando la humanidad despierte en la próxima mañana para vivir su Juicio ante todo el Universo Celestial.

Sus Ángeles de la Guarda escriben este momento como algo sagrado en Sus Libros de Luz y nada es por acaso, nada se pierde y la energía tampoco.

Por eso vengo a dedicar este tiempo a ustedes, porque cuando los Sagrados Corazones ya no estemos aquí quisiéramos ver quien en verdad entendió el motivo por encima de sí, por encima de todo.

No podré dejar de decirles, compañeros, que al haber aceptado Mi Convocatoria y Mi venida a este lugar en un tiempo caótico y difícil, ustedes, Mis amados, son responsables ante los Señores de la Ley de que esto perdure hasta los últimos días.

Vuestra incomprensión o enojo no Me servirá. No vengo a hablarle a los ingratos ni a los indiferentes. Sus corazones deben transformarse a través de cada una de Mis Palabras todos los días de la vida, para que sus hermanos, a través de sus ejemplos, también se animen a transformarse en el Amor que Yo les ofrezco infinitamente.

Compañeros, aunque algunos piensen que esto es injusto, es lo que Yo les puedo legar y donar con todo Mi Corazón. Y saben que eso es verdad y que no los engaño sino no sería Jesús.

Yo no Soy un espejismo, no Soy una ilusión, Soy la Verdad del Padre que encarnó en este mundo para que todos la pudieran conocer y salvarse a través de los tiempos y de los siglos.

Necesito que guarden memoria de todas estas Palabras para cuando el mundo se mueva, de Oriente a Occidente y de norte a sur. Pero si su servicio fuera constante, compañeros, cuántas almas se podrían salvar con un gesto de caridad, de amor y con una sonrisa de luz que sus rostros reflejen constantemente. Yo los invito a ingresar a Mi Reino despojados de todo, principalmente, de las cosas internas, de todo lo que sufren, de todo lo que creen o de lo que creen saber más allá de todo.

Ayer, Yo les invité a ser niños pequeños y mansos. Hoy, los invito a ser conscientes de sus actitudes y acciones para que los Mandamientos se cumplan correctamente en el Cielo como en la Tierra y no salgan de la Ley por sus propios medios. Porque no será Dios que los castigará, será su acción que los llevará a otros caminos y no me verán. 

No sean sordos y ciegos como millones de almas lo son en este mundo. Este es el mayor padecimiento de Mi Corazón Vivo y Glorificado que se vuelve a derramar sobre el mundo, como un manantial de Gracia.

Yo les entrego Mi Verdad para que la puedan vivir porque es lo que hoy necesitan para crecer en simplicidad y amor.

Yo vengo a marcar en sus corazones la señal de Mi próxima venida al mundo para que, en el momento más agudo de la Tierra, los propios Ángeles de la Guarda las puedan activar y así Me reconozcan dentro de esta humanidad, volviendo en gloria y luz.

Necesito que siembren el verdadero amor y no el falso amor. Sé, compañeros, que no saben lo que eso significa, por eso Yo se los vengo a enseñar a través de Mi Presencia, de Mi Radiación y de Mi Amor vivo que vibra en sus corazones todo el tiempo a través de la Comunión, de los Sacramentos y de la Oración cuando se unen a Mí verdaderamente.

No quisiera que sus pies estén sucios todo el tiempo por haber caminado por otros lugares en donde Yo no estoy presente. Pero sepan que si caen, así como Yo caí tres veces por cada una de las almas de la Tierra en aquel tiempo, Yo vengo a levantarlos del suelo, en la cordialidad de Mi Espíritu y de Mi Misericordia infinita. Así como Yo los levanto, Mi Madre los eleva hacia Su Corazón Inmaculado, repleto de Amor y de Bondad por cada uno de Sus hijos.

Así, todas las madres deberían serlo al igual que Mi Santa Madre Inmaculada. Que la bondad y el amor acojan a los que sufren, a los que no comprenden y a los que no aman. Porque quien trabaja en la paciencia del corazón y en la humildad lo conseguirá, no hay duda en eso.

Ahora que han escuchado esta importante revelación de fraternidad, coloquen sus manos con las palmas hacia arriba, así como Yo se los estoy enseñando. Cuando abren sus manos, compañeros, es señal que quieren recibir algo. Que estén abiertos para escuchar en humildad y sin ningún pensamiento, solo en el vacío del espíritu.

Yo los invito a vaciarse de lo que sienten, para que como instrumentos, se puedan renovar a través de Mi Corazón.

Dejen que esa Luz penetre en sus corazones y almas. Y cuando vivan un momento difícil, recuerden este momento y sustitúyanlo por Mi Presencia Solar. Y así lo podrán hacer, en la mutua ayuda a sus semejantes y hermanos que también necesitan del aliento de un corazón pacificador.

Hoy, bendeciremos las intenciones para que ellas se purifiquen antes de entrar en Mi Corazón y en el Reino de los Cielos.

Pueden sentarse mientras bendeciré estos elementos.

Oración del Ángel de la Paz.

Canción: "Estoy Contigo, Señor".

Padre Nuestro en arameo...

Respuestas de Cristo Jesús a las intenciones que los asistentes realizaron para la Aparición.

Cristo Jesús respondió luego a varias de las intenciones que los asistentes colocaron para la Aparición.

Responderé, compañeros, más intenciones cuando sus corazones se abran aún más al Mío, durante esos días. No dejaré de vigilar por cada una de sus intenciones y por las intenciones de la humanidad.

En unión al Padre Eterno, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Apariciones extraordinarias
APARICIÓN EXTRAORDINARIA DE LA VIRGEN MARÍA, EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LOS VIDENTES FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Queridos hijos, repartan una rosa para cada misionero y después les diré qué es lo que Yo más quiero. 

Oremos, mientras espero:

 

Oración a la Divina Señora

Por la Luz que derramó Tu Inmaculado Corazón
que convirtió a los corazones del mundo,
Divina Señora, ruega por nosotros.
Amén.

Esta rosa representa, queridos hijos, una oferta para el Cielo.

Y ahora, le pido a cada misionero que, con la rosa sobre su pecho, sintiéndola en su corazón, Me ofrezca en silencio esta rosa por un alma que he conocido en Medio Oriente y que necesita de Mi ayuda extraordinaria, de Mi intercesión divina. Los escucho en el silencio del corazón.

Después de esta oferta, hagamos la señal de la cruz por tres veces.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Universos sublimes, próximos a Mi Corazón, se aproximan a sus vidas, hijos misioneros, para poder rescatar a las almas que más necesitan de la ayuda de Dios.

En este momento, les pido, queridos hijos misioneros, que en el silencio de sus corazones y en la unión de sus mentes, hagan una síntesis de todo lo que vivieron; porque Dios su Señor algo le enseñó a cada uno, los renovó espiritualmente, les mostró el sufrimiento del mundo, la indignación humana, la persecución, la muerte y el caos. 

Pero, Yo les mostré, hijos Míos, cómo a través del amor, el amor que practicaron sus corazones por los más sufridos, todo se puede transformar.

Que esta expansión del amor vivido por ustedes, bajo la intercesión de Mi Hijo Amado, pueda seguir siendo fecundado en sus vidas, para que se multiplique en aquellos que deben despertar al servicio superior por la humanidad.

En esta noche de Gracias, en esta noche de Misericordia y de Piedad; Mi Mensaje, queridos hijos, es de infinita gratitud celestial por su esfuerzo y su perseverancia en Mis Planes; porque eso, queridos hijos, tocó el Corazón de Dios Padre. Su Corazón se conmovió por su simple oferta de donarse, día a día, a los demás.

Han aprendido, queridos hijos, las enseñanzas de la Sagrada Familia. Cada una de esas enseñanzas, cada uno de los atributos de los Sagrados Corazones estuvieron presentes durante todos los días de la misión y, a pesar del cansancio y del dolor, Mi Corazón Inmaculado y Mis brazos maternales nunca los dejaron de abrazar porque sé, queridos hijos, que es importante para cada hijo Mío sentirse en los brazos de María.

El triunfo de Mi Corazón Inmaculado se dio en cada uno de los corazones a los que ustedes ayudaron. Una semilla de luz se sembró en esas consciencias para que ellas pudieran despertar a otras consciencias más que, escapando de la guerra y de la persecución, necesitarán encontrar la esencia de Mi Paz, sin religión y sin credo; la Paz universal del Universo Mayor y de los Universos Sublimes que deben descender, en esta hora crucial, hacia todos los corazones de la Tierra.

Pero aún la guerra no ha terminado y las decapitaciones tampoco. Aún las almas siguen sufriendo también en varios lugares del planeta. Por eso, las misiones continuarán para que la humanidad se conmueva, para que la humanidad despierte al verdadero servicio que debe prestar en estos tiempos finales.

Cada hijo Mío, cada uno de ustedes, presente en este lugar, tiene una pieza entre sus manos que proviene de su corazón para poder armar este Plan perfecto de Dios, para concretar este Proyecto Divino en esta raza aún no redimida.

Queridos hijos, ahora que ustedes Me entregaron un alma de Medio Oriente en Mis brazos, muchas más almas llegarán a sus vidas a través de las misiones, buscando ese impulso de paz que guardan sus corazones.

La verdadera misión, hijos Míos, fue realizada entre ustedes y Mi Corazón. Dios Altísimo concedió la Gracia a su Madre Celeste para que los acompañe en esta nueva misión a Turquía y a Grecia. Pero esta vez, Yo iré con San José, para que dos Corazones poderosos, como los Nuestros, puedan triunfar en muchas más almas necesitadas.

 

Hermana Lucía de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Hijos Míos, muchos se preguntan por qué recibo con tanto Amor a Mis hijos misioneros; porque quiero que el mundo contemple la Gracia de Dios que desciende a la Tierra cuando un corazón puede servir de forma pura, independientemente del acto de servicio; porque no son las grandes acciones, Mis amados, lo que cuenta en la balanza celestial. 

Lo que realmente equilibra las deudas de este mundo es el amor con el que los corazones sirven, el amor con el que se disponen a servir a Dios, a cumplir Su Plan, independientemente de comprenderlo o no; porque Mis hijos misioneros muchas veces no entendían cómo, con acciones tan simples, Mi Corazón rescataba tantas almas.

Pero es así, hijos Míos, porque viven otra Ley y para que comprendan el potencial del amor en el corazón humano, que comprendan, a través de las misiones humanitarias, el poder que tienen guardado en sus corazones, cuando ellos se unen al Corazón de Dios. De esta forma, despierten a la unidad absoluta con el Creador. 

Que muchos más de Mis hijos en el mundo puedan despertar al espíritu misionero; que encuentren la necesidad a su lado; que sirvan a todos los que los rodean; que pierdan el miedo, hijos Míos, de estar entre los pobres, entre los desamparados de espíritu, entre aquellos que más necesitan recibir Mi Paz y la Redención que les traigo entre Mis brazos, como una Gracia concedida por Mi Hijo a los corazones del mundo.

Espero que a través de este ejemplo que hoy les traigo en este altar, con tanto amor preparado para Mí, todas las almas que Me escuchan despierten al verdadero servicio que este planeta les ofrece, que es cumplir con la misión de cada uno para que así, hijos Míos, el Plan del Creador se cumpla. 

Que despierten los misioneros internos, aquellos que se disponen a servir sin horario, sin día, sin cansancio, a pesar de las debilidades del cuerpo; porque saben que Mi Corazón los sustentará y se valdrá también del esfuerzo para que superen las propias dificultades, inclusive físicas, para rescatar aún más almas. 

Porque cuanto más se expande el amor en sus corazones, cuanto más se superan a sí mismos por amor al prójimo y sobre todo por amor a Dios, una puerta celestial mayor se abre en los cielos de esta Tierra para retirar de los infiernos y de los abismos del planeta a tantas almas que todavía padecen por Mi adversario.

Hijos queridos, Mi alegría es infinita y quisiera transmitirla a sus corazones. Quisiera transmitir también la gratitud que siento, para que también ustedes puedan ser agradecidos ante Dios por todo lo que el Creador les concedió a lo largo de los últimos años. 

Que la gratitud, hijos Míos, los impulse a la reverencia; que la gratitud los impulse a la entrega permanente de sus vidas, a la oración constante, al servicio abnegado; porque esto espero, Mis amados, de aquellos que Me escuchan con el corazón.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Queridos hijos, también Mi alegría es a causa de la cesta de intenciones de los hijos de Medio Oriente que trajeron. Hoy, las irradiaré y oraré por cada una de ellas.

En este momento, unámonos a Dios, a Sus Nombres Sagrados. Cantemos al Creador Sus Nombres Sagrados.

En este momento, Mi Corazón Inmaculado eleva al Cielo a los miles que se hundieron en los mares, buscando una salida, una esperanza, una posibilidad.

En este momento, Mi Corazón Espiritual acoge a los pequeños niños de Medio Oriente, huérfanos, sin padres y sin madres, para que Dios les conceda una nueva vida.

En este momento, Mi Corazón Purísimo y Santo consuela a las madres de Medio Oriente, cansadas de tanto caminar por los desiertos con sed y hambre, buscando una nueva vida. Mi Corazón las consuela, Mi Alma las enaltece en el nombre del Señor.

En este momento, Mi Corazón Misericordioso acoge a todos los hombres enfermos, a los ancianos y jóvenes que escapan de la guerra hacia otras naciones, que no descansan, que no paran de caminar, buscando la Luz del infinito.

Todo esto es posible, hijos Míos, y fue posible por la misión a Turquía, por haber dicho sí a Mi llamado, a Mi convocatoria universal; y a pesar de que el mal aún está en el mundo y que la guerra no ha terminado, tengan certeza, hijos Míos, que Mi Inmaculado Corazón triunfará. Amén.

Ahora, llamo a los que se consagrarán como Hijos de María; porque son otra parte de Mi Obra de Redención, son parte de Mis manos, de Mis manos de trabajo y de servicio por la humanidad.

Que vengan aquí para la bendición, antes de que Yo Me eleve al Cielo.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús:

Podemos ponernos de pie.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón de Jesús transmite las Palabras de la Virgen María:

Vamos a agradecer a Dios, queridos hijos, porque sus vidas pueden conocer la paz, porque sus vidas están en este Sagrado Centro Espiritual, mientras millones de almas buscan una salida y escapan del terror.

No faltará la oportunidad, hijos Míos, que sus hermanos, los misioneros de la paz, expresen lo que han sentido en lo profundo de sus corazones; porque Dios dejó una señal evidente en cada uno de ellos, una enseñanza, una experiencia, un don que será imborrable siempre y cuando lo cuiden, así como Yo los cuido todos los días de la vida. Así, Yo cuido a todos los Hijos de María en los cuatro puntos de la Tierra.

De esta forma, queridos hijos, nos preparamos para el Encuentro de los Hijos de María, a partir de este día santo, en el que su Madre Celeste celebra esta comunión perpetua con el Altísimo, con cada uno de Sus hijos presentes en este lugar y en cualquier parte del mundo.

Los ejércitos de la Luz son los Hijos de María, estrellas de Luz presentes en la Tierra que nunca podrán apagarse. Pues en verdad les digo, hijos Míos, que cada uno vivirá su transición, su Armagedón interior, su purificación espiritual, mental y física.

No les puedo mentir, hijos Míos. Para que nazca la Nueva Raza y surja la Nueva Humanidad en el continente americano, ustedes deben ayudarme a que la Tierra entera y toda la humanidad cruce, con el mayor alivio posible, este portal hacia la Nueva Humanidad. Esa es tarea de los Hijos de María, orar por la Nueva Humanidad, orar por los Reinos de la Naturaleza, a los que nunca deben olvidar porque ellos también sufren las consecuencias del ser humano.

Por todas estas Gracias que hoy derramo, abriendo Mis brazos hacia ustedes, extendiendo Mis manos hacia cada uno de sus corazones bajo la autoridad divina que Me ha concedido el Padre del Universo; renovemos nuestros votos, digamos sí al llamado del universo, a la existencia de la vida superior y a la concreción del Plan Divino en cada uno de los corazones de la Tierra.

Ante la Presencia de Mi Hijo amado y de San José Castísimo, Yo los bendigo y los consagro como hijos de Mi Inmaculado Corazón en el nombre de Padre, de Hijo y del Espíritu Santo.

Hijos Míos, quisiera, antes de partir de este lugar, que un sacerdote Me trajera óleo para consagrar, pues deseo hacer una bendición en cada uno de los misioneros, señal luminosa de la Cruz, invencible y poderosa en estos tiempos.

Mientras tanto, queridos hijos, cántenme el “Himno de los Hijos de María” para que haga eco en Medio Oriente.

Así como Jesús lavaba los pies de Sus apóstoles y discípulos, así Yo los unjo con el aceite de vida, el aceite de la consagración, el aceite del amor y de la unidad con Dios.

Así como Yo ungí el Cuerpo de Mi Hijo cuando Él ingresó al sepulcro, preparando Su gloriosa Resurrección; así Yo santifico sus corazones y les entrego dones a sus almas para que puedan seguir adelante, trabajando en el nombre de la fe.

Yo les agradezco por haber respondido a Mi llamado.

Los bendigo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mientras Me elevo, canten el “Himno de los Hijos de María”.

APARICIÓN DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO DURANTE LA SAGRADA SEMANA, DÍA 3, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Sientan en Mi Silencio el decir de todas las cosas, la verdad que surge para la vida que estaba muerta.

Hoy estoy junto a los doce, aquellos que estuvieron Conmigo en el pasado. Los traje para que los puedan reconocer y apreciar como redimidos, la humanidad que se ha redimido y seguirá redimiéndose.

Mientras Yo camino al lado de ustedes en estos días, traigo buenas nuevas para todos, esperanza para los corazones y las almas, y misericordia para compartir y difundir.

Agradezco en esta tarde por aquellos que se esfuerzan y que en el cansancio obran para Mi Padre, sin tiempo y sin detenimiento. Sepan que eso será recompensado en el Reino de los Cielos. Dios no se separa de Sus hijos prodigiosos, mas los apoya y los acompaña en el silencio del corazón.

Hoy quiero compartir con ustedes un hecho importante: antes de la Última Cena en aquel tiempo, muchas almas bondadosas se unieron a Mí en la oración.

En diferentes partes de Oriente, por Galilea, Judea y Jerusalén se unieron a Mi Pasión interior y abrieron las puertas para que la Misericordia de Dios los acompañara.

En ese tiempo, todo lo que estaba sucediendo era importante, desde la soledad hasta la alegría. Yo estaba viviendo cada paso en la Pasión, una nueva señal que Dios manifestaba, para Mi Consciencia y Mi Corazón, cuando Yo instituí la Cena como una ceremonia importante.

Quería, en aquel tiempo, que todos pudieran vivir Mi Pasión de forma verdadera, por eso Yo abrí las puertas para que las Leyes Divinas descendieran y todos pudieran reconocer que el Hijo de Dios estaba presente en la Tierra.

Las Leyes se cumplieron en aquel tiempo tan difícil, pero Mi Misericordia se difundió por el Mundo entero de la misma forma que Yo lo hice con Faustina Kowalska, trayendo nuevamente para la humanidad algo importante y misterioso, que es la Misericordia de Mi Pasión, el Agua y la Sangre que redime y que lava, que purifica y que transmuta  los pecados.

Por eso vivan en esa Fuente Mayor, esa Fuente que brota de Mi Corazón incansable y que está disponible para aquellos que la buscan y aquellos que se animan a servirse de ella y ser nutridos por el Espíritu de Mi Corazón, por Mi Divinidad y por Mi Consciencia Mayor.

En estos días Yo vengo a reactivar sus corazones. Vengo a recordarles los compromisos que tienen con los Sacramentos, porque cada ritual de los Sacramentos es importante para sus espíritus, gesta  cosas nuevas para el alma, para la consciencia y para la vida, y todo se vuelve más liviano, más sereno y más pacífico.

Lo que Yo les traigo en estos tiempos es el Sacramento de la Reconciliación, que lo vivirán a través de los demás Sacramentos. No es por si acaso que Yo instituí la Eucaristía para que Mi Espirito Universal estuviera presente en el pan y en el vino, y en cada nueva comunión que el alma viva Conmigo, pueda renovarse y abrirse para lo Mayor.

Sepan que todo su ser comulga Conmigo; cada parte de sus seres y cada partícula, las células y la sangre de sus seres, el agua que circula por sus cuerpos es nutrida por Mi Espíritu en el momento de la Comunión.

Los invito a conocer este misterio, a que abran sus ojos para la realidad que viven por la Comunión, porque allí se guardan muchas llaves para todos, principalmente para aquellos que viven en Mi confianza.

En la Última Cena, en aquel tiempo, Yo instituí algo importante para el planeta que es el descenso de Dios a través de Mi Cuerpo y de Mi Sangre, los Dones del Espíritu Santo en el pan y en el vino, la Transfiguración y la Resurrección que Yo viví por todos. Leyes que son desconocidas por esta Tierra, pero que muchos que fueron simples las vivieron y las practicaron con humildad.

Imiten a aquellos seres que vivieron la santidad. Sigan los pasos que ellos siguieron de forma simple, porque Dios necesita de sus corazones, una morada pura y entera, disponible para recibir la Voluntad del Señor.

Yo vengo nuevamente a abrirles los ojos para algo mayor y algo divino.

Yo los reúno en esta tarde nuevamente, para que refuercen su compromiso Conmigo y beban con paz de Mi Sangre y de Mi Agua, dones espirituales para la humanidad entera que son derramados espiritualmente en este tiempo para los corazones que tienen sed de la Luz de Dios y que necesitan curar sus consciencias para que sean redimidos, bienaventurados y buenos servidores del Hijo Primogénito.

A partir de hoy recordarán algo importante durante tres días seguidos, que es el nacimiento de Mi Consciencia en la humanidad y todo lo que Yo hice por ustedes en aquel tiempo.

En cada momento que compartan Conmigo, cada hecho y cada pasaje que Yo les entregaré, vívanlo como algo verdadero e importante. Así sus consciencias se nutrirán a través de Mi Espíritu Cristico y recibirán el Fuego Divino de la transformación.

Y después de un tiempo no se reconocerán, porque Yo los habré transformado enteramente y no lo percibirán porque ya estarán transfigurados por Mi Luz y por Mi Amor.

Anímense, arriésguense a que Yo los pueda vencer a través del Amor y de la Misericordia.

En poco tiempo no se reconocerán, porque habrán bebido de Mi Fuente de una forma sincera y verdadera por medio de la Comunión y de la oración constante, llaves que ayudarán a cambiar a la humanidad, llaves que abrirán nuevas puertas para el próximo tiempo.

Pero para que eso se cumpla, compañeros, es necesario arriesgarse un poco más y no temer por nada, porque cuentan con Mi confianza y Mi apoyo interior, cuando sólo Me digan “sí”.

Hoy los apóstoles vienen a bendecirlos a todos, a través del ejercicio pastoral, de la bendición del gran Espíritu de Dios que cada una de esas consciencias cultivó en sus corazones.

Hoy les muestro todas estas cosas para que crean que es posible vivir en la santidad. Y no será necesario consagrarse solamente a Mí, sino vivir una vida de caridad, de servicio, de oración, que puedan ser testimonio para sus hermanos, que puedan ser llamas de luz incandescentes para los demás hermanos,, por donde pasen o por donde vayan.

Cuando lleguen a ese punto de consagración y de entrega, muchos reconocerán Mi Presencia en ustedes, porque Yo sigo siendo el Gran Pastor de la Humildad, la Estrella del Universo para todo el planeta, que prepara el advenimiento y el regreso del Cristo transformado y renovado, el cual todos verán y se sorprenderán.

Por primera vez, queridos compañeros, responderé a siete intenciones de esa cesta. Pero sepan que todas son importantes para Mi Corazón. Ya las conozco profundamente, pero sé el significado y el valor que para ustedes tienen las respuestas  en esta vida, respuestas que nacen de Mi Corazón Sacratísimo, luz para la oscuridad, sabiduría para la confusión, claridad para las tinieblas, amor para lo que está mal, herido, latigueado o cansado.

Yo los amo y Yo los corrijo porque son rebaños con potencial al despertar. Todo lo que digo proviene del Amor, del Espíritu de Mi Padre.

 

“Juan, te espero, cuando tan solo aceptes entrar a Mi Reino.”

“Tranquila, tu familia se salvará. Únete día a día a Mí. La reconciliación se establecerá, porque Mi Espíritu formará parte de tu hogar y confortaré a tu consciencia.”

“Franco, tu ángel se llama Joel. MI Camino está siendo preparado para que tú puedas entrar en él como un nuevo apóstol del amor. Anímate a seguirme, Te espero.”

“Que tu aspiración sea amar el planeta todos los días, pues él será la casa para los que vendrán pronto.”

“La humildad se encuentra en la llave del servicio, en la caridad que nunca acaba, en el decir “sí” todos los días a todas las necesidades que se presentan, así el espíritu se forja a la transformación.”

“Sí, ellos ya lo saben, ya están en el Cielo Conmigo, tus pasos lo han permitido. Hoy te saludan.”

“Quiero que seas una hija de Mi Divina Misericordia, así podrás consagrarte a Mi Sagrado Corazón y todo estará cumplido en tu espíritu.”

 

Ayer liberé a muchas almas que estaban condenadas, pero necesito de instrumentos dispuestos a ayudarme, columnas de transmutación que Me sirvan y que se donen constantemente. Si eso fuera posible en la mayor parte de la humanidad, la humanidad se salvaría.

Hoy les entregaré una bendición a través del aceite sagrado, el mismo aceite que ungió Mi Cuerpo herido, que lo restauró y que lo curó y lo preparó para la Resurrección.

El aceite los une al alma y son ungidos por el Espíritu Divino de Dios, con la Fuente Primordial de Su Amor y de Su Unidad.

Cada vez que son ungidos, sus cicatrices y heridas espirituales son disueltas por Mi Amor Misericordioso.

El aceite sagrado tiene el poder de la reparación, abre las puertas para los principios de la cura del cuerpo y del alma enferma y abre las puertas para el Espíritu Mayor de Dios, tan solo con una señal de la Cruz. Así todo estará hecho.

Bendigo todos estos elementos que en este día formarán parte de la nueva comunión de ustedes Conmigo, preparándolos para el Jueves Santo, donde los invitaré a sentarse a Mi mesa y se confirmen como los apóstoles del Amor, como los servidores de la Misericordia.

Yo los bendigo siempre con Mi Espíritu de Amor.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Les agradezco por hoy estar Conmigo.

Quiénes somos

Asociación María
Fundada en diciembre de 2012, a pedido de la Virgen María, Asociación María, Madre de la Divina Concepción es una asociación religiosa, sin vínculos con ninguna religión institucionalizada, de carácter filosófico-espiritual, ecuménico, humanitario, benéfico, cultural, que ampara a todas las actividades indicadas a través de la instrucción transmitida por Cristo Jesús, la Virgen María y San José. Leer más

Contacto