Viernes, 30 de octubre de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​

Mediten este día en el retorno al Origen, y no busquen los conceptos mentales que, dentro de su consciencia se confunden, por la distancia que existe entre lo que el hombre sabe sobre la verdad, y la Verdad misma.

Están en un tiempo en el que recibirán muchas claves, para que de manera armoniosa, el ser encuentre la unidad con la Creación, y se reconozca incluido en ella, dentro de sus leyes y en obediencia al curso de su evolución.

Sé que muchos se sienten sin recursos internos ni externos para meditar en algo tan sublime y aparentemente tan distante. Pero el Origen, así como toda la historia de sus espíritus, se encuentra dentro del propio corazón. Lo que sucede es que se ocupan mucho más en pensar en la no existencia de todas estas cosas o aun en pensar en cómo ellas son inaccesibles para ustedes, que en buscarlas y seguir las instrucciones que les entrego.

Solo les pido que sean humildes, para no confundir e interpretar con la mente, lo que únicamente el corazón puede comprender. Porque de la misma forma como la mente toma muchas decisiones que el corazón no entiende y no acepta, también el corazón tiene dentro de sí, verdades que solo él puede comprender.

El tiempo de este mundo, marcado por las agujas del reloj, está dejando de existir, para dar lugar a un tiempo eterno, en donde solo el presente es la realidad y todo lo demás está guardado como experiencia en la consciencia.

Por eso, deben comenzar desde ya, a desestructurar los conceptos de la existencia humana, de la vida sobre la Tierra y también los conceptos que tienen formulados en la mente sobre Dios, Su Plan y toda la Creación, porque la Verdad saldrá a la luz y en nada se asemeja a lo que conocen.

La consciencia humana trató de mezclar principios de verdad con fantasías, en todas las formas de comunicación del mundo y así, dieron una señal para sí mismos, que la única verdad que existía era la gran ilusión que vivían en la materia.

Una vez más les pido que Me escuchen con el corazón. Contemplen su propio interior y busquen ahí la verdad sobre sí mismos y la unión que hay entre lo que está vivo en su propia esencia y todo lo que les digo.

Los amo y por eso les entrego pequeñas claves e impulsos para el despertar de la consciencia.

San José Castísimo