Martes, 8 de septiembre de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos de Dios Altísimo, la agonía del mundo no terminó y el Corazón de Cristo sigue siendo flagelado todos los días, por las acciones injustas de la humanidad.

Abran los ojos y vean a su alrededor que el Apocalipsis se precipita en el mundo. Transformen sus vidas, vivan del bálsamo de la oración y den de beber de esta agua de vida, que es la unión con Dios, a las almas sedientas y desamparadas.

¡Que la humanidad escuche el llamado definitivo de los Mensajeros de Dios! Que todos aquellos que se consideran despiertos y conscientes caminen a grandes pasos en su transformación.

¡Ya no pierdan tiempo con las mezquindades de la vida! Reconcíliense con aquellos que no les permiten vivir en el espíritu de la paz. Amen a sus enemigos y que estos ya no existan entre hermanos de una misma raza, unidos en un único Propósito Divino.

Perciban que ya están transitando por los últimos tiempos del planeta y que ya no es hora de pensar más en sí mismos, de materializar planes y aspiraciones personales.

¿De qué les valdrá construir un proyecto de una vida material, si aquellos que no se sustenten en la fortaleza del espíritu desaparecerán en medio de la tormenta del caos y del mal?

Queridos compañeros, les hablo con palabras claras, porque naciones enteras están perdiéndose por el avance de la oscuridad. ¿En dónde están los soldados de Dios? ¿En qué andan los que se comprometieron con Cristo?

Ya no es más hora de emociones y entregas a medias. Oren con el corazón, con el espíritu y vivan como verdaderos discípulos de Cristo. Demuéstrenle al mundo que hay una única salida para la tribulación que vive el planeta, y esa salida es el Infinito Corazón de Dios.

Ustedes fueron traídos hasta aquí, hasta este mundo, para vivir el amor y el perdón; entonces, vívanlo.

Mi Corazón de Padre les advierte, porque, en el Cielo, el Creador aguarda la respuesta de los seres humanos, para dar nuevas indicaciones sobre la trayectoria de Sus Planes.

No permitan que el tesoro más precioso del universo se pierda. Aún están a tiempo de corregir los errores de sus vidas, mas sean rápidos y dispuestos para responder al llamado de los Mensajeros de Dios.

El mundo necesita de oración, conversión y fe.

San José Castísimo, en la conducción de las almas para los tiempos de definición y entrega