Viernes, 3 de junio de 2016

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL ÓMNIBUS ÁGUILA DE LUZ DURANTE EL VIAJE DESDE EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, HACIA LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, ARGENTINA, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Siente entre tus manos el calor de Mi Inmaculado Corazón, el que transmite e irradia los Dones del Espíritu Santo.

Siente entre tus manos el pulsar de Mi Corazón y contémplalo en devoción.

Siente entre tus manos la luz de Mi Inmaculado Corazón, luz que se derrama sobre el mundo por cada alma de la Tierra.

Siente entre tus manos el fuego de Mi Corazón y observa cuánto aún brilla en ofrenda al Padre Celestial por cada uno de Sus hijos.

Siente entre tus manos el amor de Mi Inmaculado Corazón y viértelo con gratitud en tus hermanos de camino.

Siente entre tus manos la humildad de Mi Inmaculado Corazón y adora la pobreza con la cual ha salvado al mundo durante la encarnación del Hijo de Dios.

Siente entre tus manos el dolor de Mi Corazón, al que por cada palabra de oración pronunciada, se le retira cada espina.

Siente entre tus manos las rosas de Mi Inmaculado Corazón, que se abren para emanar los sutiles aromas de la Creación.

Siente entre tus manos la pureza de Mi Corazón, que se enciende y refleja como un espejo universal de redención.

Siente entre tus manos la bondad de Mi Inmaculado Corazón, bondad que intercede por ti todo el tiempo para que, finalmente, despiertes.

Siente el regocijo de Mi Inmaculado Corazón, para que te abras y descubras que el Plan de Dios es perfecto.

Abraza sobre tu pecho el esplendor del amor de Mi Inmaculado Corazón, porque así te ayudaré a vencer los miedos y a manifestar el apostolado de los nuevos Cristos.

Siente en tu alma la Gracia de Mi Corazón, para que transforme y purifique todo el pasado y así te tornes un terafín en los altares del Creador.

Lleva Mi luz al mundo y únete a Mi Corazón, que hoy está entre tus manos para ofrecerte conversión.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

En maternidad espiritual,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz