Martes, 2 de abril de 2013

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Alabados sean los niños que vienen a Mí, porque es de ellos el Reino de los Cielos.

Alabadas sean las pequeñas almas de los niños que oran Conmigo, porque por medio de ellas Mi Corazón liberará y dará luz a las almas que están caídas.

Alabados sean los niños que vienen a Mí, porque en ellos depositaré Mis nuevos Dones, los que darán fruto en la Tierra Prometida a través de sus pequeños corazones.

Queridos hijos y hermanos Míos, hoy los llamo a volverse como niños para que en ustedes despierten la humildad y la simplicidad de amar al Dios del Amor sobre todas las cosas.

Queridos, es hora de lanzar las redes del amor y de la redención para que más seguidores y no seguidores Míos puedan despertar a la Vida del Espíritu. Mi Corazón Sagrado, lleno de Gracias y de Misericordia, obrará por medio de sus esencias; por eso es necesario mantener ordenada la casa interior, el templo del corazón de cada uno de ustedes, para que Mi Espíritu Reconciliador los pueda visitar y guiar, paso a paso.

Queridos compañeros, hoy les doy Mi Abrazo Paterno de amor para que puedan encontrar en Mí el alivio que necesitan, y así alcanzar la Gracia de la conversión que su amado Padre tanto espera de ustedes.

Vengan a Mí y no se cansen de venir, abran la puerta del corazón y permitan que emane desde ustedes la fuente del amor, para que ella sea derramada sobre los que más necesitan de paz. Estamos en tiempos de Inminentes Gracias, inexplicables para la humanidad; por eso la Fuente Inagotable de Mi Corazón se podrá unir a ustedes mediante la oración que renueva todas las cosas. Estoy volviendo para dar vida a sus espíritus y para renovar en vida a sus corazones. Solo abran el camino para que el Pastor los pueda guiar en el amor y en la redención.

Bienaventurados sean los mansos de corazón, porque ellos serán como niños en la Nueva Tierra Prometida, la Tierra bendecida por Dios Padre.

Bajo el Amor y el Bien del Padre, sean bienaventurados.

Gracias por recibir Mis Palabras en el corazón.

Cristo Jesús