Miércoles, 18 de septiembre de 2019

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

A veces atravesar la puerta de la humillación significa, para ti, bajar la cabeza para que, inclinado totalmente, puedas ingresar en Mi Reino. Ese estado se alcanza con una gran y profunda humildad, la que te hará reconocer todo el tiempo que no eres nada y que tu vida y tu consciencia pertenecen a Dios.

Pero para llegar a ese punto de resignación y de entrega, lo que siempre te llevará a vivir la humildad será, en el silencio, dejar que los acontecimientos se presenten y que tú no te precipites sobre ellos intentando ganar o tener razón en algo.

La neutralidad es una importante aliada de la humildad, pero la neutralidad no significa omisión ni indiferencia. Para poder vivirla es necesaria la humildad y una confianza absoluta en que todo lo que te sucede en el camino de la redención es para poder renovarte y quitarte el obstáculo y la resistencia constante del aspecto humano.

Por eso, busca en este momento saber cómo está la humildad dentro de ti y cuánta atención le prestas para que ella, con su sabiduría, te pueda gobernar y hacerte un verdadero discípulo Mío.

Comienza aspirando a ser humilde en las pequeñas acciones de la vida y acepta todo lo que te envíe el Universo como una oportunidad de amar verdaderamente a través del servicio y de la predisposición.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Su Maestro y Señor, Cristo Jesús

 

En este día 18 de septiembre de 2019, después del mensaje diario, nuestro Señor nos entregó un nuevo ejercicio espiritual que Él llamó: “Rosario de la Humildad de Cristo”.

Él invita a que cada uno pueda realizar este Rosario diariamente o en aquellos momentos en los que más lo necesite, en los que más necesite buscar y encontrar, dentro de sí, la conexión con el espíritu de Su santa Humildad. 

Para eso, Él transmitió este Rosario de la siguiente forma:

En la cuenta de unión, vamos a orar: 

Señor, hazme un instrumento de Tu Paz
para que more en mí la Santa Humildad
y así se cumpla Tu Divina Voluntad.
Amén.

En cada decena:

Espíritu de la Humildad de Cristo, 
habita en mí.
Amén.