Domingo, 24 de febrero de 2019

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El silencio es capaz de trascender y de elevar toda la condición humana.

El silencio es el espejo que nos muestra la condición de nuestro interior.

En el silencio alcanzamos la unión con lo divino y así, traemos más sabiduría a nuestra alma.

El ruido es opuesto al silencio, porque en el ruido el alma es más propensa a la distracción y a la falta de atención.

En el silencio nos comunicamos con nuestro interno, sabemos claramente qué es lo que necesita y qué momento está enfrentando.

En el silencio nos concentramos mejor, elevamos el pensamiento concreto y abrimos camino para que lo divino se aproxime a nuestra consciencia.

El silencio es la gran semilla de la paz, porque en el silencio no hay batalla cuando la mente está tranquila y es obediente a los comandos.

En el silencio la consciencia se vitaliza, reencuentra una y otra vez el sendero que la fortalece: la fe.

En el silencio hay más consciencia sobre la realidad que en más de cientos de palabras.

El silencio es cura, es alineamiento y es superación de las ilusiones y de los deseos.

El ayuno de silencio ennoblece el espíritu, libera al alma de sus opresiones, porque el silencio es y será el puente que nos unirá a la Fuente primordial de Dios.

El silencio no es indiferente, no es mutismo, no es omisión. 

El silencio es capaz de hablar y de proceder ante cualquier emergencia, pero en esos casos el silencio, en sí, ya estará más maduro.

¡Les agradezco por guardar Mis Palabras en el corazón!

Los bendice,

Vuestro Maestro, Cristo Jesús