Ago

18

Viernes, 18 de agosto de 2017

Mensajes mensuales
APARICIÓN MENSUAL DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDA EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

A veces, no puedo contarles toda la verdad a Mis compañeros porque no la podrían soportar.

Por eso hoy, con Mis Pies descalzos, toco este suelo sagrado para volver a bendecirlo, protegerlo y resguardarlo por medio de Mi Sagrado Corazón.

El tiempo del Universo se detiene, porque su humilde Pastor ha ingresado en la órbita de este planeta, y a través de este portal de paz, para auxiliar al mundo.

La humanidad aún no conoce el verdadero escenario del fin de los tiempos.

Todo lo que ven por televisión es una pequeña ilustración de la verdad, porque aún existen secretos peores, que se mantienen ocultos bajo llaves de puertas inciertas.

Yo vengo a colocar Mi Luz en esa realidad.

Yo vengo a traerles consciencia a Mis compañeros para que, en los momentos más críticos que se avecinan, no estén durmiendo como durmieron Mis apóstoles en el Getsemaní, y cayeron en tentación.

Los invito a estar despiertos más allá de su despertar.

No solo hablo de salir del sueño, hablo de un despertar espiritual, de una vigilancia extrema ante los acontecimientos que los rodean todos los días y que solo saben de ellos el uno por ciento.

Hoy, a Mis Pies, traigo la realidad planetaria y espero que los que se han consagrado a Mi Corazón pronunciando votos de vida, los cumplan.

No vengo a juzgar sus dificultades, ni tampoco sus imperfecciones.

Yo quiero que Me den lo que pueden darme, porque a través de lo que Me den, podré socorrer al mundo.

Los brazos, las manos y los pies con los que cuento no Me bastan para realizar esta Obra de servicio mundial.

Necesito que sus talentos estén disponibles para Mí, porque mientras sus talentos no están disponibles, millones de almas desesperan, y muchas son víctimas de la muerte, de la injusta muerte.

Los sellos del Apocalipsis ya se están abriendo. Cuando el séptimo se abra, todo, todo se desatará. No habrá quien pueda escapar de esto.

No vengo a traerles terror, sino consciencia.

Aspiro a que puedan salir de sí, todos los días. Que no den trabajo a sus hermanos de camino. Que cumplan, en estos tiempos, con el Don que vinieron a ofrendarme.

No pierdan tiempo en cosas superficiales. Ustedes fueron llamados por Mí, ustedes acogieron Mi Convocatoria a lo largo de los tiempos.

Yo sé que esta extrema entrega no es para todos, pero no vengo a pedir lo imposible.

Necesito que Me acompañen con madurez en estos tiempos.

Dejen de ser niños y, a partir de ahora, sean Mis apóstoles, Mis guerreros de la paz, servidores incondicionales de Mi Corazón.

Porque las agujas del reloj siguen corriendo y los acontecimientos se precipitan, uno encima del otro.

¿Quién detendrá esta corriente de maldad en el mundo?

Necesito que Mis cimientos estén listos para que Yo pueda retornar. Y eso será a través de sus corazones y entregas. Mientras eso no suceda, no tengo permiso ni autoridad para volver.

No les estoy haciendo un reclamo. No estoy desmereciendo sus esfuerzos, ni tampoco sus sacrificios, que son visibles a Mi Corazón Misericordioso.

Necesito que estén en madurez y lealtad. Ustedes saben, compañeros, que eso no está sucediendo.

Mientras tanto, Mi Corazón es flagelado por el mundo, al ver tantas víctimas en el abismo de la muerte.

¿Quién las rescatará? ¿Quién dará la vida por ellas? Y no solo hablo de la humanidad, sino también de todo lo que es invisible a sus ojos.

Hoy vengo a declarar Mi preocupación por la humanidad.

Tengo el poder de detener todo lo que sucede, pero muchos escogen el camino del sufrimiento. Y Mi Corazón está tan lleno de Misericordia, como un cáliz que desborda y que aún no es bebido por nadie.

Siento, en Mí, las llagas del planeta.

Escucho, a través de Mis Oídos, el llanto de las víctimas en el desierto, en el desierto de esta transición planetaria.

Necesito que se unan definitivamente, de verdad. Porque en verdad les digo, compañeros, ya no lo aparentan. No es bueno para ustedes ni para Mi Obra en el mundo.

He venido a llamar corazones sin experiencia, vidas en redención, corazones en transformación.

San José es el camino para alcanzar las metas.

Él se ha ofrendado a Mí, en extremo sacrificio, por aquellos que sí perseverarán y que seguirán Sus enseñanzas, paso a paso.

Porque Él es el ejemplo de una posible y verdadera humanidad, de una nueva humanidad, portadora de una nueva consciencia.

Mientras tanto, San José hace lo imposible para que Mi Proyecto se cumpla en la humanidad.

Los Mensajeros Divinos hacemos lo inalcanzable, por intermedio de todas las criaturas, para cumplir con lo imposible.

Hoy vengo a hablarles desde el Principio de la adultez espiritual porque, a partir del último 8 de agosto, todo ha cambiado, mucho más de lo que parece y de todo lo que conocen.

Deberé colocar a Mis servidores en lugares de conflicto.

Deberé llegar, por medio de sus vidas, a los lugares de mayor caos, con el fin de que atraviesen todas las dificultades, sin perder el empeño ni la esperanza, para que Yo pueda colocar Mi Espada en el monte más alto de este planeta.

En ese momento, todo caerá, y será el fin de la corrupción humana.

La Tierra se abrirá como una madre que está a punto de dar a luz.

Todo se purificará y nadie podrá detenerlo, porque llegará la hora de la gran Redención.

Y como en una noche de estrellas, vendré en silencio, aunque muchos estén agonizando, sufriendo las consecuencias de estos tiempos y de todos los que los gobiernan.

Traeré en Mis Espaldas la Cruz de la Salvación y ya no cargaré con la deuda de la humanidad, sino que traeré la Cruz luminosa de Emmanuel para iluminar al mundo, en los cuatro puntos del planeta.

Muchas naciones estarán unas contra las otras. Pero no se desesperen, el aparente cautiverio terminará, y todos podrán verlo conscientemente, hasta que se ponga fin a la autodestrucción de la humanidad.

Vengo a traerles un mensaje de Sabiduría, vengo a irradiarles Mi Discernimiento.

Es hora de crecer, no solo interiormente, sino también exteriormente.

Cada uno sabe lo que debe madurar, que cada uno asuma su lugar en esta transición, porque ya no hay tiempo.

Recordarán este mensaje cuando todo suceda y sus almas deberán servirse de la energía de Mi Luz, para estar por encima de todos los acontecimientos, sin indiferencia.

Porque así Me podrán acompañar, y podré apoyar Mi Cuerpo cansado sobre ustedes, recostar Mi Cabeza sobre sus hombros para que, al igual que Juan, alivien a su Señor.

Alivien a su Señor. Alivien a su Señor. Es lo único que les pido, y podrán estar en Mi Paz.

Alivien a sus hermanos, alivien a los que los guían, y estarán en Mi Paz.

Alivien al Padre Eterno y estarán en Su Plan de Amor.

No den trabajo en donde no existe. No creen complicaciones en donde no las hay.

Sean inteligentes, mucho más que Mi enemigo, y cruzarán los puentes hacia Mi Reino; así no demorarán sus pasos, no demorarán Mi Plan.

Hoy Me confieso, como un hijo se confiesa con su padre.

Hoy Me dirijo como un maestro se dirige a sus discípulos y también él muestra sus preocupaciones. Pero no la preocupación como ustedes la comprenden en esta vida terrena. Yo la llamaría de “impotencia celestial”, como la que viven algunos de sus compañeros, diariamente.

¿Ahora comprenden el compromiso de los que se han consagrado a Mí?

Yo no vengo a entregar alianzas para que sean tiradas a la tierra u ocultadas por el polvo.

Vengo a reconocer lo que hay en ustedes interiormente. Y no tengo dudas porque, a pesar de haber sido hombre y de haber estado encarnado en este mundo, en Mi Reino ya no existen dudas; eso es del enemigo que confunde a los corazones y los desvía de Mi camino de Redención.

Los invito nuevamente a ser inteligentes y, como un ejército de Luz, a cerrar las puertas para que aquel que es Mi rival no pueda entrar por ninguna brecha.

Mi Manto de Luz siempre estará sobre ustedes, y si un día él no lo está, observen si no lo han sacado de sus cabezas o si se han apartado de Mí, al punto de que Yo no los pueda alcanzar.

Las naciones del mundo necesitan de mucha Misericordia.

Vengo a reforzar las oraciones por América Latina, como también por el mundo entero. El nuevo Edén no debe ser disipado de las mentes de los que tienen fe en él. La esperanza es la base para ese nuevo Edén.

Quisiera que todos Mis seguidores, a partir del día de mañana, reciban por escrito este mensaje, y todos los que lo pidan, lo recibirán. Tienen Mi Permiso para eso. Este mensaje debe llegar a todo el mundo y en todas las lenguas posibles.

Agradezco que, de cualquier parte del mundo, conociendo o desconociendo Mi Obra aquí en Sudamérica, las almas se ofrezcan a transcribir Mis Palabras y a traducir Mi Mensaje en todas las lenguas posibles, a fin de que muchos más sepan que estoy aquí, acompañándolos en estos tiempos de oscuridad, así como acompaño a Mi Iglesia en la agitación y en el temblor de su barca. Pero Yo ya les enseñé que todo se puede revertir.

Le dije una vez a Pedro, cuando estaba en el mar de Galilea: ¿de qué tienes miedo, Simón?, si tu Maestro camina sobre las aguas, ¿crees que tu fe te lo impedirá? ¡Sal de la barca y camina hacia el encuentro de Mi Sagrado Corazón! Tu fe puede ser tan inquebrantable como una montaña, Yo te doy la fuerza para hacer todas las cosas.

Y Simón caminó sobre el agua. Sin darse cuenta, él se apartó del miedo y entró en Mi Amor, en el Universo de Mi Amor.

Yo los invito a atravesar estos tiempos con mucha, mucha fe.

El terror podrá ser grande, la sangre que corre por el mundo podrá ser interminable, pero nadie podrá superar a Dios.

Los hombres deben comprender que están lejos de Dios, que le han dado la espalda al Reino Universal de la Luz. Por eso, Él envía a Su Unigénito para dar fuerza y coraje a los corazones simples y buenos.

Yo vengo a ofrecerles en esta noche Mi Comunión, porque es ese Sacramento el que siempre los restaurará.

Pidamos al Padre por Su Misericordia, por medio de Sus hijos, porque en Sus hijos está la Misericordia de Dios, sobre todo en aquellos que creen en Su Divina Fuente y concretan Su Plan en esta superficie.

Siembren en sus corazones Mis Códigos de Luz y todo podrá cumplirse, así como Mi Padre lo ha pedido; el sufrimiento cesará y las almas reencontrarán el amor y la esperanza.

Que así sea.

No tengan miedo de que su Maestro les entregue revelaciones definitivas y contundentes.

Necesito que Me acompañen con la misma Sabiduría que Yo tengo, con el mismo amor que Yo vivo, con la misma Misericordia que Yo expreso por esta amada humanidad.

Fray Elías del Sagrado Corazón: Vamos a cantar los Nombres de Dios, a pedido de nuestro Señor.

Hoy consagro esta Sangre como Mi Sangre de Vida, por la sangre que es derramada en el mundo por las víctimas que sufren la injusticia humana, en cada una de las naciones del mundo.

Hoy consagro este pan como Mi Cuerpo, por las almas que son mutiladas, explotadas; por las almas que son víctimas de la esclavitud y que están en cautiverio; por las almas que son presas por las manos de los hombres; por las madres que abortan a sus hijos; por los niños que son vendidos y extraviados en el mundo; por los ancianos que son maltratados; por las almas que padecen enfermedades en los hospitales y sólo reciben desprecio, sin conocer el amor consolador.

Hoy Mi Corazón se complace por cada una de esas almas, por las almas que no tienen nada que comer, sino sólo vivir en oración, esperando una Gracia Mayor.

Hoy ofrezco este Sacramento por los Reinos de la Naturaleza que, en silencio, son ultrajados; por los animales que son despreciados, que son matados y servidos, injustamente, como lujo en las mesas de los ricos.

Por toda esa sangre injustamente derramada, por los que no conocen a Dios y que han endurecido sus corazones al Amor Eterno, ofrezco esta Comunión, y les pido a cada uno de ustedes que así lo haga, porque esta será Mi última intervención por la humanidad, antes de que todo suceda.

Que sus corazones sean valientes para ofrecer este sacrificio por Mí, aunque no estén preparados.

Yo recogeré sus súplicas, así como siempre lo hago, para depositarlas, como pétalos de luz, a los Pies de nuestro Creador.

Porque, a pesar de todo el sufrimiento del mundo, grande es Su Misericordia, más allá de este Universo.

Yo consagro, en esta noche, el vino y el pan, trayendo la Piedad de nuestro Padre Dios.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Que sus voces sean escuchadas en este Universo, proclamando los Nombres de Dios.

Les agradezco.

Ago

04

Viernes, 4 de agosto de 2017

Mensajes mensuales
MENSAJE ESPECIAL DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO PARA LA 49.ª MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Padre, Tú has visto con ojos de misericordia que Mis compañeros y discípulos han abierto sus corazones ante Mi Presencia Celestial.

Mi Espíritu está en júbilo por este gran milagro que proviene de Ti.

Adonai, escucha la voz de los que aún creen en Ti y esperan la llegada de Tu Reino.

Nadie perderá la oportunidad, Adonai, de conocer quién Soy y desde dónde provengo.

Adonai, escucha a los corazones que hoy laten por Ti, a través de la Fuente de Mi Espíritu.

Hoy Mi Corazón se regocija, porque el amor ha vencido el mal y las tinieblas desaparecieron.

El fuego de Tu Divino Amor volvió a los corazones fríos, y así, una perfecta comunión se estableció entre Tus criaturas y el Universo.

Hoy vengo bajo la Gloria Celestial para pedir, una vez más, por el mundo, a Mi Padre Celestial; con el fin de que se cumpla el advenimiento de Su Reino y de todas Sus Huestes de Luz sobre la órbita de este planeta.

Emmanuel, siente en Tu Corazón la gratitud de Tus criaturas y disuelve con Tu Luz todo lo que ocasiona el dolor; porque Tu Amor brota en las almas y Tus sentidos internos se develan a los corazones simples.

Hoy, amado Abba, Tus hijos han recibido la llave de Tu Reino para saber cómo entrar en él.

Cuando la purificación se precipite en el mundo, Tus discípulos sabrán cómo abrir las puertas de Tu Reino, para que Tu Consciencia y Tus Jerarquías vengan al auxilio de la humanidad.

Sé que Tú sabes, Padre, que esto sucederá tiempo antes de Mi llegada al mundo.

Por eso vengo a pedirte por Tus criaturas, para que Tu Templanza viva en ellos, y Tu Fortaleza se manifieste en aquellos que escuchan Tu llamado.

Y hoy, estoy aquí entre ustedes, por obra de la Gracia y de la Misericordia, mostrándoles Mi Corazón resplandeciente para que lo puedan vivir y sentir.

En el silencio de sus mundos internos se encuentra Mi eterna Presencia, y el mal nunca derrotará los templos que Yo construyo en las almas, porque será Mi Iglesia viva en ellos la que triunfará en el fin de estos tiempos.

Escucha Mis Palabras, Padre, porque Tu Verbo Divino se expresa a través de Mis Labios y decreto sutiles vibraciones para que las almas eleven sus consciencias hacia Tu Reino.

Hoy, por primera vez, Padre, encuentro a Tus hijos vacíos de sí, y así puedo ver con Mis Ojos de Misericordia, cómo Mis divinas moradas se construyen en los castillos internos y una sagrada alianza se establece entre las almas y el Hijo Solar.

Comulguen de esto, los que son valientes.

Participen de esta celebración, los que tienen coraje.

Porque el Reino Celestial se aproxima para fortalecer a las almas que deberán vivir los tiempos que llegarán.

Hoy, después de muchos meses, vuelvo a cerrar un ciclo y abro una nueva puerta hacia una nueva época, hacia un nuevo aprendizaje, hacia una nueva experiencia de amor, que son invitados a vivir en estos tiempos cruciales.

Si Mi Corazón hoy puede estar entre ustedes, sus corazones pueden estar en el Mío y no existe nada ni nadie que lo pueda alterar; porque si Yo estoy presente todo es perfecto, así como es perfecto Mi Padre, así como es perfecto el Universo y todo lo que en él vibra.

Y hoy vengo de la luminosa colina que hay aquí, después de haber estado en una gran montaña, en donde los Maestros del Amor se reúnen para proteger a la humanidad de sí misma y para despertar la consciencia de los que aún están dormidos en la ilusión mundial.

Es a través de ustedes y de sus corazones, que Yo puedo obrar.

Cuando sus corazones no están abiertos, hacia Mí o hacia sus hermanos, Mi Obra se restringe en la humanidad y tengo tantas Gracias para derramar sobre el mundo y tanto Amor infinito para entregar que, a veces, Me siento ahogado por tanto Amor celestial que Mi Santo Padre emana de Su Fuente Primordial, para todos los Universos y para todas las dimensiones.

Necesito que beban de este Amor que hoy Yo les traigo porque lo necesitarán para poder enfrentar el fin de los tiempos, y así estar en comunión perpetua Conmigo, cuando Yo no esté aquí presente, ni pueda visitarlos, porque ya habré cumplido Mi tarea en esta Sagrada Figueira y, a partir de ese momento, ustedes deberán ser los Cristos del Nuevo Tiempo, los que obrarán, por medio de Mi Corazón y de la fuerza máxima de Mi Amor, en todo este planeta.

Y así, en sus corazones simples, puros y humildes, las almas y los Reinos reconocerán Mi Presencia. Eso preparará Mi llegada, de una forma sorprendente, sin que nadie lo espere; porque vendré como el rayo de la tormenta, como un gran relámpago de luz.

Vendré al despuntar de la Luna, y bajo el brillo de las grandes estrellas del Universo, de las grandes Consciencias cósmicas.

La noche parecerá día porque el Hijo Solar iluminará las tinieblas, expulsará los demonios y rescatará, una a una, a las últimas estrellas caídas.

Para ese tiempo deberán estar preparados; por eso, hoy lo vengo a anunciar, porque nadie podrá proclamar Mi llegada.

El Señor hará sentir en los corazones Mi Presencia, esa será la primera llamada de Mi Retorno.

El Señor hará sentir algo desconocido en las almas, esa será la segunda llamada de Mi Retorno.

El Señor revelará lo que existe en el Universo y todo lo que él guarda se mostrará a los ojos de los hombres, esa será la tercera llamada de Mi Retorno.

Por eso, en estos tiempos, difundan Mi llegada a la humanidad, porque queda poco tiempo y el Juicio de Dios vendrá detrás de Mí, para definir al mundo y a esta raza hacia un nuevo ciclo.

Que Mis Palabras resuenen en lo más profundo de sus corazones, en lo más íntimo de sus almas, en lo más invisible de sus seres; porque ha llegado la hora de la preparación y sus sufrimientos ya no pesarán, sus dolores internos no tendrán sentido, porque Yo habré construido en ustedes Mi Iglesia Celestial, que será perpetua y eterna, hasta después de los mil años de paz.

Vengo, en este momento y en esta noche, a abrir las puertas hacia este mes de agosto, en el que una Gran Hermandad se establece y los corazones son partícipes de esta sagrada reunión que se instaura entre la humanidad y el Universo.

Aprovechen este momento, compañeros, porque Cielo y Tierra pasarán, pero Mis Palabras quedarán en los mundos internos que confíen en Mí.

Como Hijo Solar, vengo a abrir, en este día, la gran ceremonia.

Como el más humilde Sacerdote, vengo a oficiar este encuentro durante todo el mes de agosto.

Que sus almas y corazones estén unidos a Mí.

Que sus sentidos, sus palabras, sentimientos y pensamientos, estén unidos a Mi Consciencia, porque así beberán de la Fuente del Conocimiento que descenderá; porque así, participarán, conscientemente, de todo lo que hará el Universo en este mes, bajo el Espíritu de la Gran Hermandad.

Dejen a un lado todo lo que viven y que sus espíritus, que son los que vivirán la vida eterna, puedan estar ocupados y concentrados en todo lo que hará el Universo; así estarán dentro de las corrientes poderosas y sus situaciones más imperfectas se disolverán en la nada.

No sentirán ningún recelo ni tampoco ninguna incomodidad y sus espíritus podrán estar libres para participar de esta Sagrada Reunión con todos lo que Seres de la Luz, con el Padre Eterno, que es quien permite todo esto.

Por eso, alégrense y no se lamenten, que el fuego eterno de Mi Gozo Celestial esté en sus corazones todo el tiempo para que puedan vivir, sentir y experimentar lo que la Divinidad hará en este mes.

Salgan de lo superficial. Esto no es un reclamo.

Ingresen al Universo a través del Portal de Mi Corazón y les aseguro que serán otros, en tan sólo treinta días.

Si su Maestro pudo transformar a Pedro en la base de Su Iglesia, ¿qué podría hacer Yo con ustedes si sus corazones estuvieran abiertos todo el tiempo, así como lo están hoy?

¿Pueden sentir la diferencia entre estar en el Reino de Dios o estar lejos de él?

¿Pueden sentir la diferencia entre estar en la vibración correcta o estar en el caos?

Vengo a enseñarles con Mis Palabras simples todo lo que es eterno, porque ustedes deben alcanzar lo eterno para que esta humanidad tenga una última oportunidad.

Por eso, los envío a predicar Mi Palabra; los envío a que sean Mis testigos, para que, a través de sus ejemplos de vida, la humanidad pueda despertar a lo que debe despertar en este tiempo.

Hoy Me siento en pleno júbilo y, a pesar de que el mundo no responde totalmente, con tan poco Yo Me complazco.

Eso es lo que Me hace volver aquí, nunca lo olviden, porque lo necesitarán para saber estar en Mí.

Hoy, su Maestro viene a adorar lo que es puro en ustedes.

Sé que para ustedes esto es un misterio, para Mí es una perfecta realidad que surgió en el Principio, desde la Fuente.

Vivan en esa pureza a través de la adoración a Mi Misericordioso Corazón y siempre estaré aquí para escucharlos.

Estoy aquí presente para trabajar en un mundo herido y eso lo puedo hacer, compañeros, por medio de los corazones que Me invocan y que Me viven en estos tiempos.

Les agradezco por hoy estar Conmigo, en Hermandad.

Los bendigo para esta nueva etapa.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ago

02

Miércoles, 2 de agosto de 2017

Mensajes mensuales
MENSAJE EXTRAORDINARIO DE CRISTO JESÚS GLORIFICADO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Compañeros de otrora:

Vengo en este día de Misericordia para anunciar Mi llegada a esta Casa y a este Centro Mariano de Figueira.

Os pido que, desde ahora, abran las puertas y las ventanas de vuestras moradas, que preparéis la mesa y sirváis el pan y el vino, que estéis en vigilia, adoración y júbilo porque al fin vuestras heridas más profundas e incurables de la consciencia serán cerradas y curadas por el toque de luz de Mis simples Manos.

Quisiera que las bienaventuradas mujeres que se comprometieron Conmigo para auxiliar en misericordia a las almas, estén esperando a su Pastor y que así, preparen Su gran Altar, el que coronará los cuatro años consecutivos que vuestro Rey camina a vuestro lado.

Deseo que Mis dulces esposas consagradas Me esperen en la víspera de la Maratón, el día 4 de agosto, con una vela encendida en sus manos; esa será la señal del candelabro que se encenderá para esperar en adoración a vuestro Señor.

Aspiro a que Mis compañeros sacerdotes preparen sus atuendos y voces, y que en cada ceremonia que será amorosamente ofrecida, las almas Me puedan ver presente en sus actos litúrgicos y de oficio.

Quisiera que cada peregrino, orante, devoto y creyente de Mi Sagrado Corazón, supiera que también está recibiendo el llamado para estar presente, incondicionalmente, en este Sagrado Santuario de la Paz para recibir lo que espiritualmente necesita y para donarse por entero, como persona y como espíritu.

Para este 4to aniversario de Mis encuentros de Misericordia, quisiera, en verdad, que no solo adornarais con flores el altar de vuestro Señor sino que vuestras presencias glorificasen ese altar durante todos los días de la próxima Maratón, porque así haréis más viva y resplandeciente la venida de vuestro Humilde Pastor.

Hoy Me digno a llegar inesperadamente y visitar vuestras consciencias porque necesito que, al fin, confiéis en Mí durante esta fase aguda del planeta, en la que vuestra humanidad se purifica gradualmente.

Necesito, compañeros Míos, que en verdad todos estos encuentros de agosto, que serán irrepetibles, sean vividos por cada ser como algo único e imborrable.

Vuestro Maestro del Amor os llama a ser agradecidos, no solo por toda la Instrucción divina recibida, sino por la acción incesante de Mi Divina Misericordia en los seres más miserables de este planeta y en las almas más perdidas de esta humanidad.

Por último, deseo ardientemente que vuestras almas durante el mes de agosto sean candelabros de Luz y de Misericordia; quisiera que durante cada encuentro, vuestras esencias se encendieran y vuestros rostros reflejasen una hermosa sonrisa para vuestro Señor y para vuestros hermanos.

Quisiera que salierais de cualquier amargura o sufrimiento porque Mi Gloria Eterna, que es la Gloria del Padre, estará descendiendo durante todo este mes.

No olvidéis que tendréis la Gracia de poder crecer en el amor.

Quisiera que Mi Figueira se vistiera de fiesta, así como la joven novia que está lista para entrar a la Iglesia y unirse a su Amado Esposo Celestial.

Abrazad con fervor Mis Palabras, y vuestros corazones podrán ser libres de este largo, pálido y frío invierno. Mi Divino Fuego viene para encender en ardor a las almas.

Dichosos serán aquellos que aquí lleguen e ingresen al templo de la oración, porque serán quemados por el fuego de Mi Eterno Amor.

Id y corred; lavad vuestros rostros en la Fuente para que estéis limpios; pues ha llegado la hora de volver a unir a los discípulos, a todas las ovejas, en el Gran Cenáculo de la Redención.

Recordad que estaré caminando por los caminos de Figueira, deseando encontrar almas en oración, preparando Mi cordial llegada.

Esta próxima Maratón será culminante.

¡Adelante, Mis compañeros!, es hora de viajar al Centro Mariano de Figueira; vuestro Señor os está llamando para celebrar este momento por toda la humanidad.

Les agradezco por acompañarme; Dios les agradece siempre.

Cristo Jesús Glorificado

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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