Viernes, 19 de septiembre de 2014

Mensajes mensuales
MENSAJE MENSUAL DE SAN JOSÉ CASTÍSIMO, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Queridos compañeros de Mi Casto Corazón:

Hoy vengo en la Presencia de María Santísima y de Su Hijo, Nuestro Señor, Jesucristo, para dar a conocer el inicio de este nuevo ciclo, no solo para ustedes, mas para toda la humanidad, que cruza el umbral del viejo hombre para recordar definitivamente el camino de Cristo.

¡Alégrense todos! Y glorifiquen al Creador, porque a través de almas pioneras Sus Planes se están cumpliendo y Su milagro de transformación se está tornando una realidad para todas las consciencias que se animan a decir sí.

Mis amados, Nuestra Presencia viene para decirles, que un día en el Universo Celestial comprenderán las Gracias que recibieron hoy.

Sepan que, a quien mucho se da, también se le pedirá todo. Hoy les ofrecemos la Gracia de unión con Cristo, que la consciencia de la Orden está realizando. Pero, en el futuro próximo comprenderán que esta Gracia vino para fortalecerlos y para que no desistieran del camino al estar ante las grandes pruebas de la humanidad.

Finalmente la consciencia de la humanidad, a través de sus representantes, se rendirá a los pies del Redentor; para que en este ciclo y por toda la eternidad, vivan la unión con Cristo, tan esperada por todo el Reino Celestial.

A los ojos humanos, parecerá una simple acción, mas a los ojos de Dios, es el primer paso definitivo del cumplimiento de Sus Planes.

Como Corazones Sacratísimos, que guían a la humanidad, los invitamos a todos para que se sientan parte de este gran paso; a comulgar de la Alegría Celestial y, como humanidad, dejar nacer en el corazón la esperanza de que aquello que es perfecto y descendió del Corazón de Dios, finalmente tendrá espacio para plasmarse en la humanidad.

Sabemos que no comprenden la grandeza de este momento y que esa ignorancia al menos les conserve la humildad. Mas busquen, cada día, profundizar en el corazón, para que puedan corresponder a la oferta que les fue realizada y que vuestras vidas sean como Lo que viene a ellas, sagradas.

Mis queridos, con los Corazones en las manos, ofrecemos a la humanidad la posibilidad de fundirse a cada uno de Ellos y que los atributos celestiales que están aquí depositados, no sean una realidad única para el Reino de Dios, mas que este planeta ya no esté tan distante de este Sacratísimo Reino y pueda encontrar en sí lo Sagrado y lo Divino.

Les agradezco profundamente por aceptar continuar en este camino, por tomar en vuestras manos la alianza con Cristo y, en nombre de la humanidad, fundirse con Él eternamente.

En humildad, los Sacratísimos Corazones bendicen y agradecen a la Orden Gracia Misericordia y a todo este grupo de trabajo porque a pesar de sí mismos siguen este camino e, incluso sin comprender, responden a Nuestro Llamado.

Que la Gracia Divina esté sobre ustedes y sobre toda la humanidad.

Su Padre amado y fiel Instructor,

San José, en compañía de María Santísima y Cristo Jesús