MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

No tengan miedo de dar un salto en dirección al vacío.

No tengan miedo de corregir sus caminos y recomenzar.

No tengan miedo de dar lo mejor de sí por amor.

No tengan miedo de dejar de lado los propios pensamientos, sentimientos, angustias y alegrías para superarse a sí mismos, en nombre del dolor que el planeta padece en este tiempo.

No tengan miedo de entregarse y de descubrir la plenitud que no se basa en las satisfacciones humanas. Encontrar la vida superior es también transformar el sentido de la alegría y de la plenitud, transformar lo que los satisface y dejar que sus seres encuentren la paz de servir a Dios y al entregar todo de sí, al descubrir que se pueden olvidar de sí mismos por un planeta que sufre, por un Plan a cumplir, por un Amor Divino que se debe renovar.

Miren hacia la Cruz todos los días; contemplen el Amor absoluto de su Señor. En él se encuentra la llave para la cura de todos los pecados, para la trascendencia de todas las miserias, para la entrega de todas las resistencias.

Transformarse, en este tiempo, es dar un salto al vacío y a lo desconocido. Descubran un servicio que no vivieron, un amor que no sintieron, una entrega que no conocieron. Esto comienza, hijos, queriendo, luchando y afirmando la propia superación todos los días.

Tienen Mi bendición para esto.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Coloca tu corazón en el Corazón de Dios para escuchar Mis palabras y que ellas sean fecundas en tu interior.

Sé, hijo, que todos los días te hablo sobre elevar tu consciencia hacia lo Alto y tu pensamiento hacia Dios, pero que tú solo ves a tu alrededor los confusos e infinitos enredos de la vida humana y, dentro de ti, solo ves la batalla constante por estar en el camino de la evolución como te corresponde.

Sé que todo te parece distante y que la Sabiduría y el Conocimiento universal son para ti una esperanza, pero no una realidad. Mas, hoy te digo que en este ciclo vengo para que la Vida Superior deje de ser una esperanza para el futuro y pase a ser una realidad en el presente.

Vengo a enseñarte a estar en este mundo sin pertenecer a él y a comprender la vida desde una perspectiva más amplia que los horizontes que tus ojos puede ver.

Solo te pido que te dediques a meditar en Mis palabras por un instante, todos los días, y dejes que ellas, por si solas, impregnen y transformen tu consciencia, así como un gran lago que al estar vacío va siendo colmado, gota a gota.

Si Yo te digo: "Piensa en Dios y contempla en tu interior el infinito", haz eso. Y deja que, en ese segundo, el Creador sea una Consciencia viva en tu interior.

De esa forma simple, experimentando cada día algo de lo que Yo te digo, verás cómo la Vida Universal ingresará en ti y tú en ella, como partes uno del otro, y todo en Dios.

Yo te bendigo y agradezco por seguir, día a día, aquello que coloco en tu interior.

Tu Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

¡Oh! alma, que aspiras a consagrarte, cada día más, a los Planes Celestiales, déjate llevar por los impulsos y no por la impulsividad.

Reconoce la diferencia entre las corrientes poderosas que provienen del Cosmos y que te invitan a dar un paso concreto y preciso, y las corrientes desenfrenadas de la mente y de las emociones, que te llevarán a buscar un camino que no es para tus pies. Medita con el corazón y no elucubres con la mente.

No pronuncio estas palabras para confundirte en tus decisiones, porque en verdad ya estás lo suficientemente madura para percibir la diferencia entre impulso e impulsividad. Solo te digo esto para que estés atenta y no pierdas jamás tu disposición de seguir adelante, sino que tu ímpetu por caminar te lleve a la meta correcta que Dios pensó para ti.

Ya no es el momento de lanzarte en caminos inciertos por no meditar y no sentir la dirección por dónde ir. Pregúntate antes de dar tus pasos y no respondas con la mente, lo que le corresponde al corazón decidir.

Persevera en la meta que Dios tiene para ti y no te resistas a seguir Su Voluntad. Si te alegras con la Voluntad de Dios, tu vida podrá ser de pleno regocijo interior. Y, aunque vivas alguna dificultad, nada retirará la alegría de tu alma de vivir lo que para ella estaba destinado.

Aquel que te alerta para que des pasos precisos en estos tiempos de definición,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Renueva tu consagración a Dios todos los días y entra en el eterno movimiento de los ciclos universales.

Renuévate delante del Creador para que Él te conduzca por nuevos caminos internos y jamás te acomodes a los pasos que ya conseguiste dar.

Reconoce lo infinito delante de ti y cuánto te falta crecer, mucho más allá de esta vida. Reconoce en el vasto Universo las infinitas dimensiones creadas y que cada una de ellas exigirá de ti un determinado aprendizaje, que te hará crecer y unirte cada día más a Dios.

Hijo, lo que la humanidad llama de contemplación y de unión con Dios, en esta dimensión material, no es nada más que una aproximación a la grandeza del Creador, una experiencia con Su Divina Luz. La contemplación es el acto de reconocer la existencia de Dios y de aproximarse a Él; pero mucho les falta aún, al corazón y a la consciencia humana, para que ella sea Una con Dios en su origen.

Ese camino se construye y recorre poco a poco. A medida que el ser se vacía de sí mismo y de toda necesidad de explicar y comprender lo que experimenta, a medida que se vacía de los conceptos conocidos por su mente, comienza a ser impregnado por otras leyes y vibraciones que no pertenecen a este mundo y que son palpables para el corazón humano, pero incomprensibles para la mente.

La aproximación y la aceptación de esas leyes sublimes va logrando que las puertas para otros grados de evolución se abran delante de la consciencia, y solo después de cruzar esas puertas y experimentar esas leyes podrán sentirlas y comprenderlas, pero no explicarlas.

Ustedes no pueden explicar lo que viven en los niveles superiores, porque la materia que compone la mente humana no es afín con esa vibración sutil; pero hijo, el corazón, que es semejante al Creador de todas las cosas, sí puede comprender y vivir todas las leyes.

Así como el Señor es ilimitado en Su Existencia, así también lo es el corazón de los hombres. Pero ese corazón necesita expandirse, cruzar umbrales y romper barreras, trascender límites y tendencias humanas, dejar de ser tan cerrado y abrirse al Cosmos que para él es inexplicable y comprensible al mismo tiempo.

Para llegar a ese estado de unión con la vida superior, que es algo más que una experiencia contemplativa, hijo, es necesario que te renueves todos los días y, al percibir que estás estancándote o retrocediendo, siempre busques una forma de despertar y de avanzar.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijos, ¿por qué piensan en el pasado?

Olvidar el pasado no es ser indiferente a lo que se vivió o ignorar todo lo que ustedes experimentaron como consciencias. Olvidar el pasado es asimilar, en el interior, los buenos frutos de las experiencias que los hicieron crecer como seres humanos y, a partir de ahí, dar nuevos pasos, elevando aquello que no estuvo bien en sus vidas.

Cuando dejan el pasado en el tiempo que le corresponde y no intentan perpetuar una acción o una experiencia que ya no existe, están dando una oportunidad para trascender ese estado de consciencia que llaman pasado.

Todas las experiencias positivas deben servir de base para que el ser alcance nuevos escalones evolutivos, pero sus ojos no deben estar fijos en los propios pies, sino en el tope de esta gran escalera.

Quedarse preso al pasado, hijos, es como estar subiendo una gran escalera que los lleva al Reino de Dios y detener el propio caminar para fijarse en detalles de los escalones que pisaron o que siguen pisando. Sí, por el contrario, ustedes liberan el pasado y sacan los pies de esos escalones, caminando con pies firmes, darán lugar a otros, que vendrán detrás suyo, para que suban esa escalera.

Muchas veces, hijos, quedarse atados a situaciones y personas del pasado, por querer perpetuar la propia presencia en una coyuntura que no les corresponde más, es como estar parado en medio de la escalera, queriendo eternizar su presencia allí. Creen que así ayudarán a los demás, cuando en realidad, es caminando y subiendo los escalones que pueden ayudar al prójimo, porque liberarán el camino para que ellos puedan subir.

Caminen, hijos, y no miren para atrás. No cuenten cuántos escalones subieron o con que detalles fueron hechos. No se detengan en la escalera, no se distraigan de la meta que el Creador tiene para ustedes. Den los pasos y dejen que Aquel que sabe todas las cosas encamine a los que no pudieron acompañarlos. Acuérdense que el mayor servicio es evolucionar. Si evolucionan como consciencias, lo harán como humanidad y, si lo hacen como humanidad, lo harán en nombre de todo el Universo y de toda la Creación.

Contemplen un propósito mayor y no se pierdan más en las distracciones de un tiempo que ya pasó.

Su Padre y Amigo, Este que los impulsa al eterno presente,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​

Mis amados compañeros:

Este es un mensaje de paz y de redención para el mundo, así como todas las palabras que pronuncié en los últimos tiempos.

Renueven todos los días sus compromisos con Dios y con la superación de sí mismos, porque en estos tiempos, cada día traerá un desafío mayor, interno o externo, que sus corazones necesitarán vencer.

Cuando un alma decide ingresar en un camino de consagración de la vida al Propósito Evolutivo de Dios, será probada a cada instante y pulida como un diamante en bruto, hasta que llegue a la máxima expresión de su esencia.

Es por esto, queridos, que muchos sienten que después de haber comenzado a recorrer un camino más profundo de entrega, ya no pueden superar ciertas pruebas que antes les parecían tan sencillas. Les explicaré porqué sucede esto.

Cuando ustedes están superficialmente en el camino espiritual, sus dificultades también son superficiales y Dios no les cobra más de lo que pueden dar. Entonces, muchas veces ustedes piensan que han superado algún aspecto propio negativo, cuando en realidad, lo cerraron con tapa de hierro en lo profundo de la consciencia, como forma de no encontrarlo, y viven como si él no existiese.

Pero cuando asumen una consagración más amplia y emiten para Dios un “sí”, para que Él opere en ustedes, entonces el Señor levanta, con Sus propias manos, todas las tapas de hierro de la consciencia y deja que, por sí solos, esos aspectos ocultos prueben y transformen el ser.

De esta forma, vean que la preparación para los tiempos que vendrán y el fortalecimiento de la consciencia no se darán al hacer un curso de socorristas o leyendo muchos libros. La preparación para estos tiempos proviene de la propia consciencia. Aquel ser humano que es capaz de superarse a sí mismo y transformar su propio lodo por amor al Plan de Dios, será capaz de perseverar ante cualquier acontecimiento del mundo, porque en su interior ya reina su esencia, que es una con Dios Padre.

Les dije que este era un mensaje de paz, porque deben estar en paz delante de su propia purificación y vigilarse mucho.

Si cometen errores, pidan perdón; si no se entienden entre ustedes, reconcíliense; si tienen resistencias con alguien o con alguna cosa, enfréntenlo, vayan a su encuentro y amen. Si estuviesen cansados, supérense; si tienen dudas, obedezcan; si están angustiados, oren; si piensan mucho en sí mismos, sirvan al que está más cerca.

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Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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