Belén

MENSAJE PARA LA APARICIÓN DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

El sentimiento de Amor de Mi Corazón en el Nacimiento de Jesús

Desde Mis primeros años de vida, y antes de ellos, fui preparada por Dios para cumplir con Su Voluntad y manifestar Sus promesas, esas que estaban guardadas en las palabras de los Profetas, en los Libros Sagrados de nuestro pueblo.

Mi Corazón amaba al Señor con todo fervor y ese mismo Amor permitía que en Mis oraciones Mi Consciencia cruzara las dimensiones para estar delante de Dios.

Contemplaba, así, esa Fuente eterna de Vida y Su Silencio. Observaba cómo toda la vida se renovaba a través de los rayos, sonidos y colores que partían del Corazón de Dios y que eran conducidos por los ángeles y arcángeles hacia los diferentes Universos.

Mi Corazón solo aspiraba a silenciarse con Dios para estar allí, en aquella dimensión de la consciencia, en donde todo era quietud y paz.

Fue así que, contemplando la Consciencia Divina, el Creador Me reveló los misterios de Su Creación; Me mostró el momento en el que Su Amor se expandió y dio origen a la vida manifestada a través de las dimensiones; Me mostró el momento en que eran creados los primeros Espejos del Cosmos y cómo ellos servían para conducir el Amor y la Voluntad Divina hacia todo lo que había sido creado.

En Su Silencio, el Señor Me reveló la gracia de la expresión de la Divina Trinidad y cómo nació, de Su Corazón, Su Divino Espíritu y Su Hijo. Y, al fin, a través del Arcángel Gabriel, el Creador Me reveló que Su Amor se manifestaría en la vida como cuerpo, alma y espíritu humano, ocultando todo ese misterio antes revelado.

Delante del Arcángel Gabriel Mi Corazón se expandió y todo el Cosmos y las realidades sublimes que antes Yo contemplaba delante de Mis ojos, a través de los portales de luz que se abrían en el cielo, ahora comenzaban a ingresar en Mi interior; en Mi Vientre se guardaba todo ese misterio divino.

Primero el Creador hizo morada en Mi Corazón; después en Mi Consciencia y, entonces, en Mi Cuerpo, haciendo que todos los niveles de Mi Ser experimentaran Su presencia divina.

Cuanto más Yo vivía a Dios, más Yo Me silenciaba, porque Su Amor inundaba Mi Ser de forma que no había lugar para expresiones Mías, sino solo de Dios.

MENSAJE PARA LA APARICIÓN DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Yo Soy la Madre de las Américas, así como del mundo entero.

Soy Aquella que ampara en Sus Brazos a los hijos de Dios, porque desde que gesté en Mi Vientre al Redentor, el Creador Me concedió la potestad de ser Madre y Guardiana de todas las almas que provienen de Su Sagrado y Glorioso Corazón, de Su Fuente Creadora de Paz.

Hijos, Mi Maternidad es silenciosa y oculta para muchos, pero Mi Corazón siempre está atento a las necesidades de este mundo.

Mi Misión espiritual es cumplir, tanto en la Tierra como en el Cielo, la Voluntad de Dios; y así como sostuve y amparé a Mi Hijo desde Su Nacimiento hasta la Cruz, también debo amparar y sostener a todos los seres, a todas las naciones, a toda la humanidad, desde su surgimiento hasta el cumplimiento de su misión espiritual.

Como las almas, las naciones también tienen un propósito espiritual que cumplir; algo que construye el camino para el descenso del Reino de Dios sobre la Tierra, para que la nueva y esperada Jerusalén Espiritual pueda instituirse en la vida del planeta, como parte de la Promesa Divina para este mundo. Y para que las naciones despierten y este propósito esté resguardado, es que Yo estoy aquí y los guío.

Hijos amados, desde que estuve con Mi Hijo Jesús y Mi Casto Esposo José, entre los hombres, Dios Me entregó la misión de resguardar a los compañeros de Cristo, de mantener viva la promesa de Su Retorno, de preparar Su Camino y no permitir que se pierda de la consciencia humana todo el legado de Amor que Él dejó sobre la Tierra desde Su Nacimiento en Belén.

Por eso, hijos, Yo Soy la Guardiana del Amor, del Amor que nació en el Corazón de Cristo y también del Amor que debe despertar y crecer en los corazones de todos Mis hijos. Porque hoy les digo que este Amor que despertará en ustedes, es él que sonará como un diapasón celestial y hará despertar todos los códigos que Mi Hijo dejó en lo profundo de este planeta.

Es con el despertar del Amor en sus corazones que harán emerger todo el tesoro espiritual que Dios guardó en la Tierra, ese que necesitarán para cruzar los tiempos y las pruebas que vendrán.

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, MADRE DE LA DIVINA CONCEPCIÓN DE LA TRINIDAD, TRANSMITIDO A FRAY ELÍAS

En las doce estrellas de Mi corona encontrarán la guía que Yo vengo a anunciar al mundo. Ellas son como la estrella guía de Belén para cada uno de Mis hijos. Las estrellas son como el amanecer y el lucero en el Cielo para todos aquellos que deben resucitar a la vida en Cristo.

Queridos hijos, con inmenso gozo los llevo hacia el Corazón de Mi Hijo quien debe ser amado y venerado diariamente por esta humanidad. Esta preparación les permitirá recibir al Redentor por segunda vez.

Queridos hijos, hoy los quiero invitar a que contemplen el Rostro Misericordioso de Dios Vivo a través de la presencia de Mi Hijo. Que ustedes también testimonien la Presencia del Corazón Amadísimo de Dios por medio de Mi Corazón Inmaculado.

Sepan, hijos Míos, que en Mis estrellas podrán ver el nuevo amanecer, los largos años de paz, aquella promesa escrita en el Corazón de Dios Padre para todos Mis hijos.

En el adorable y venerable Corazón de Cristo ustedes hallarán el camino seguro que los conducirá hacia el Reino de Dios.

La humanidad puede, con la oración, remediar el pasado y el sufrimiento que ella misma ha gestado desde hace tiempo. Ahora, Mis soldados marianos deben expresar la esperanza y la redención para todos los que aún no las tienen.

También, hoy les anuncio, queridos hijos, que Mi presencia mensual los días 12 y 13 de mayo, nuevamente en la resurgida y amada Portugal, se extenderá hasta el día 14 de mayo en una peregrinación de todos los presentes en las apariciones hacia el Santuario de Fátima y Aljustrel. En ese ejercicio ustedes estarán, como tantos otros hijos, aliviando Mi Inmaculado Corazón y aliviando la Justicia prometida para Europa. El Ángel del Señor los ayudará y Él considerará esa oferta humilde de parte de todos.

Gracias, hijos, por responder a Mi llamado.

María, Madre de la Divina Concepción de la Trinidad

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, MADRE DE LA DIVINA CONCEPCIÓN DE LA TRINIDAD, TRANSMITIDO A FRAY ELÍAS

Hijos Míos:

No teman a las tinieblas porque el triunfo de Mi Inmaculado Corazón resguardará cada una de sus vidas.

Queridos hijos, nunca pierdan el camino de la fe que han construido a través de la oración.

Hoy Yo estoy entre sus corazones para que puedan sentirme como Madre del Amor y de la Paz. Nunca teman por lo que aún no ha sucedido. Sepan que a través de Mi Hijo podrán encontrar la fortaleza para caminar por el mundo. Por eso, deben afianzar la oración en sus corazones para que el manantial que proviene de la Fuente Divina descienda sobre los corazones del mundo.

Amados hijos, la alianza de sus corazones con Cristo les permitirá ver el horizonte de luz que se aproxima. Aguarden día a día la presencia de Mi Hijo y sepan que aún estamos en un tiempo de Gracia. Caminando en la oración, la humanidad alcanzará el triunfo en el Amor de Dios, aunque para eso es necesario que muchos corazones animen sus vidas a través de la oración. Así, todos podrán renovar la vida del corazón en el amor y en el perdón.

Queridos hijos, acepten y vivan el perdón de Mi Hijo. De ese modo recibirán los Rayos de Su Divina Misericordia. Este es el camino que deben transitar juntos, imitando la peregrinación de José y de Mi Corazón hacia Belén.

MENSAJE DIARIO DE MARÍA, MADRE DE LA DIVINA CONCEPCIÓN DE LA TRINIDAD, TRANSMITIDO A FRAY ELÍAS

Queridos hijos:

Con alegría y regocijo, en nombre de todos los niños del mundo, oremos por la salvación de las pequeñas almas que necesitan de Misericordia y Amor.

Hoy los invito a preparar Conmigo la llegada interior de Cristo a la Tierra. Desde los Cielos, la venida del Espíritu Santo estará derramando Gracias para el mundo en este último tiempo de la humanidad. Yo los invito, Mis pequeños corazones, a preparar Mi venida el día 24 de diciembre. Yo los llamo a la oración a fin de que sus corazones recuerden Mi peregrinación a la antigua Belén.

Que sus oraciones y sus corazones se conviertan en la Gran Estrella Guía durante la noche para que Mi Corazón pueda iluminar de paz al mundo. Para ello, Mis pequeños, los convoco a preparar el corazón durante los días que anteceden al 24 de diciembre. Antes de la llegada de Cristo, el Inmaculado Corazón de la Señora de la Divina Concepción llegará para estar, una vez más, delante de sus vidas.

Traeré al Espíritu Santo con la misión de renovar la vida de muchos corazones. Solo les pido que para ese mérito y para esta Gracia Especial de Perdón y de Redención, ustedes, Mis queridos hijos, eleven la voz de la oración hacia los Cielos para que el Señor Dios responda al llamado de todos Sus hijos.

El Ave del Sol, encendida por el Espíritu Santo, posará Su mirada de amor y de paz sobre los corazones que se abren, para así poder renovar la vida presente. Quiero, Mis pequeños, que para este advenimiento, sus corazones se preparen a través de la vigilia de la víspera, el día 23 de diciembre.

MENSAJE ESPECIAL DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO DURANTE LA 6.A MARATÓN DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, URUGUAY AL VIDENTE FRAY ELÍAS

Hace un poco más de dos mil años de vuestro tiempo que la Gran Estrella de Belén guio el camino de los iniciados Reyes Magos, los que recibieron la bendición original del Hijo de Dios.

Este especial encuentro en Belén, con los Santos y Sabios Reyes del Espíritu, marcó un antes y un después en la vida y la evolución de la humanidad; ellos prepararon desde el corazón la venida gloriosa del Rey de las Estrellas.

Los Reyes que llegaron de diferentes partes de Medio Oriente y del Lejano Oriente eran más de tres. Recuerdo que Mi Amada Madre María, cuando yo tenía tan solo seis años de edad, me dijo que los Santos Reyes habían sido enviados por el Espíritu de Dios para ungir, por medio de las sagradas ofrendas, al Hijo de Dios.

Fue así que en aquel tiempo los Reyes reabrieron el camino de la cura y la redención espiritual de toda la humanidad perdida. En verdad ellos fueron los que prepararon el camino para el Mesías junto a la misión que cumplió Juan el Bautista.

Muchos de los corazones en esa época, muchas de las almas fueron bendecidas por la acción amorosa de los Reyes y, como buenos y humildes iniciados, sostuvieron el Plan que Dios quería implantar desde el nacimiento de Jesús.

También, en aquella noche, los pastores de Belén recibieron la visita del Ángel de la Paz, el cual anunció la Gloria y la Salvación por el nacimiento del Mesías. María y José, regocijados por el Espíritu Santo, fueron llevados en los planos internos frente a los Altares del Creador. Aunque hacía pocos días que Mi Sagrada Madre había dado a luz, Ella fue coronada y bendecida por el Espíritu de Dios.

Hoy les revelo este misterio, porque para este año que comienza Mi Corazón Misericordioso vendrá en búsqueda de los nuevos apóstoles; ya es hora de abrir las puertas para la liberación interior y para el camino de la paz.

Imiten el ejemplo sagrado de los Santos Reyes de Oriente, porque será necesario rescatar la reverencia y lo sagrado en la humanidad. Agradezco a todos los presentes por compartir Conmigo estos días de oración y de paz por la humanidad. Dios está alegre por vuestros esfuerzos.

Los ama siempre y los protege,

Vuestro Santo Rey, Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Que para esta Natividad del Sagrado Corazón de Jesús, todas las familias se unan por un instante a Mi Infinita Misericordia, y que durante las horas de la Nochebuena tengan presente las necesidades de los más desprotegidos.

Cuando estén reunidos en familia en sus hogares, recuerden la falta del alimento espiritual y material que tantos padecen; cuando estén sentados a la mesa, recuerden y recen sobre todo por los que no recibirán amor ni compasión de nadie. En esta Natividad, Yo deseo sinceramente, desde lo profundo de Mi Sagrado Corazón, que todos ustedes puedan ingresar en el espíritu de la solidaridad y de la paz. Será necesario que las familias, reunidas en Cristo, reflejen durante esos días un amor profundo que pueda abarcar a los corazones del mundo entero.

Yo los invito, en verdad, a celebrar Conmigo la cena de la Natividad con sus oraciones y plegarias al Padre Celestial. Por eso, que los próximos días de la Natividad sean considerados celebraciones sagradas para que ellas puedan aportar a todos el valor por lo reverente y por lo sagrado por medio del Nacimiento de Jesús.

Únanse al Espíritu Crístico y permitan que la Gracia de Dios actúe en sus corazones, de esta forma el mundo se verá aliviado de todo mal.

Bajo la Luz de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por dejarse guiar por la gran Estrella de Belén.

Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridas almas y familias devotas del Sagrado Corazón de Jesucristo:

Quiero anunciarles Mi especial Presencia en el Centro Mariano de Figueira y en el Centro Mariano de Aurora en las próximas fechas de la Natividad de Mi Corazón.

Con alegría Me complace estar entre todos los seres queridos que, con fe, a lo largo de los años han vivido Mi Evangelio y Mis Enseñanzas.

Quiero que sepan que Mi Espíritu de Niño e Hijo Primogénito, aquel que nació una vez en la amada Belén, estará presente entre todos los participantes de los dos importantes encuentros que se realizarán en ambos Centros Marianos consagrados al Inmaculado Corazón.

Por primera vez, pido a todos los caminantes de la vida del espíritu, que en sus hogares coloquen imágenes simples del Pesebre de Belén. El 24 de diciembre de este año, aquellos que Me veneren por medio del símbolo y del Misterio alegre de Mi Nacimiento, recibirán, durante la Nochebuena una Bendición Universal de Cristo, el Rey de reyes.

Y si en esa noche todos los hogares del mundo Me ofrecieran un Misterio del Santo Rosario, en reparación de todas las ofensas y flagelaciones que la humanidad ha causado a lo largo de los siglos a la imagen santa del Niño Jesús, Yo le prometo a quien rece de corazón con fe y fervor que será liberado de las faltas mortales y capitales, aquellas faltas que hacen agonizar a Mi Corazón Espiritual.

Si muchas familias y centros de oración se unen a la misma hora cumpliendo este pedido, prometo que las almas que vagan, espíritus maléficos que circulan y engañan a muchos corazones en estas fechas, serán retirados por Mí de este mundo. En esta fecha el Maestro del Perdón descenderá sobre el mundo en Espíritu Puro y visitará el hogar que le abra amorosamente la puerta.

De esta manera, durante estas fechas, Yo deseo instituir el espíritu fraterno, devocional y amoroso que muchas almas perdieron; todos los que se unan a este impulso crístico recibirán en consecuencia, las Gracias que Dios quiere derramar sobre sus vidas.

Agradeceré desde ahora que todos los orantes rescaten para sus vidas el verdadero símbolo de Mi Santísimo Nacimiento, porque fue en esos tiempos cuando Dios se hizo carne y vida; Él se unió en amor a todos Sus hijos a través de la venida del Mesías.

Sepan comprender desde ahora lo que Yo les pido; por siempre les agradeceré.

Bajo la Misericordia de Dios, sean bienaventurados.

MENSAJE DIARIO DE CRISTO JESÚS, TRANSMITIDO AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Yo vendré desde los Cielos a curar sus corazones y, finalmente,a retirar de sus esencias cualquier partícula del mal.

El lugar del cual Yo provengo es Belén; Belén fue y será la estrella radiante que alumbrará sus vidas así como Mi Nacimiento en el pesebre encendió con mucho amor Mi Pequeño Corazón.

Queridos, vengan a Mí, apoyen sus manos sobre Mis Hombros, recuesten sus cabezas sobre Mi Pecho porque Mi Amor Redentor los librará y los llevará a encontrar al Padre en todas las cosas de la vida. Quiero que Me hablen, que Me cuenten y Me digan qué necesitan, porque si confían en Mí sabrán pronto cómo proceder en la vida, todos los días.

Hijos, quiero que aguarden Mi llegada porque Yo preparo a los corazones para recibirme, y Mi Luz remueve secuelas profundas, las retira y las purifica. Sepan que Yo Soy quien sostiene sus vidas sobre todas las cosas porque los conozco muy bien desde antes de que ustedes Me conocieran a Mí. Aguardo por ustedes todos los días; el Pastor ama a sus ovejas y las ovejas deben amar al gran Pastor del Amor. Sé que muchos están cansados por lo que viven dentro de ustedes, pero recuerden que Yo Soy la Luz Victoriosa que procede y viene del Padre Celestial para alumbrar sus caminos, sus esencias y sus corazones. Solo quiero que en cada momento del día Me tengan presente, que Me llamen, que clamen por Mí, que Me quieran tener lo más cerca posible, para que Mi Amor los pueda reparar y perdonar.

No conozco peor mal que la falta de amor de los unos a los otros. Esa es la primera lección de Mi Retorno, Mi Primer Mandamiento, el que hoy renuevo para ustedes como una premisa para la vida. Si aún no saben amar Yo les enseñaré, pero deben abandonarse a Mí por entero para que Yo aparte de sus corazones todo conflicto interior. 

Mis queridos, crean en la próxima venida de Mi Reino. Aquellos que serán partícipes del encuentro Conmigo deberán tener el corazón limpio y purificado para que Mi Eternidad pueda entrar en sus moradas. Estoy alumbrando con Mi Luz sus caminos; en cada prueba vean la transformación de su pequeño corazón. 

Bajo el Amor de Dios, sean bienaventurados.

Gracias por vivir Mis Mandamientos. 

Cristo Jesús

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​​​​​

Que cada día que pase en sus vidas les traiga nuevas oportunidades de vivir la paz.

Que cada prueba traiga, en sí, el don de la superación y la dádiva de la trascendencia.

Como humanidad van caminando en dirección a Belén teniendo que hacer esfuerzos, sacrificios, superar límites y confiar en el Amparo de Dios. Están delante del misterio del Nuevo Hombre, que saben que es una realidad, porque Él ya está en gestación y a punto de nacer en el vientre de la Creación Divina que se expresa en el interior de todas las criaturas. Sin embargo, ustedes no saben lo que ese Nuevo Hombre traerá al mundo, cómo crecerá, cómo se desarrollará ni cómo cumplirá su misión.

Están en el camino hacia Belén buscando la cuna de la humildad para que Dios pueda retornar en vida a Su Creación. Como consciencias humanas, siempre quieren lo mejor para Dios y para Su Plan, pero el Creador los sorprenderá, trayendo Su Hijo al interior de los simples, de los pequeños, de los pobres de sí, de los humildes. Cristo renacerá en los corazones de aquellos que no temen entregar el reino de su propio interior para que el Soberano Rey Universal establezca Su Reinado. Él vendrá para vivir en los corazones de aquellos que no temen ser vencidos y que, por amor, se convertirán en siervos eternos de ese Amado Rey de las estrellas.

Van camino de Belén, ya no son lo que eran como raza y como consciencias humanas, porque Dios ya comenzó a descender a las esferas terrestres. Sin embargo, aún están delante del misterio que es el renacimiento de Cristo, la multiplicación de Su existencia, que se renovará en los corazones y en la carne de muchos.

Vengo al mundo como guardián de este Principio Divino, que es el Cristo en su interior, porque Yo ya caminé hacia Belén. Ya viví la angustia de no saber en qué se convertiría el mundo después del nacimiento de Cristo y el miedo de no ser digno de proteger tal Rey, escondido en tan pequeña criatura; el miedo de no ser un buen guardián para el Niño Dios y no conseguir dejarlo crecer y manifestarse como el Señor esperaba.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​​​​​

Cuando San José apareció, Él nos mostraba cómo las personas en el mundo, en su mayoría, estaban preparando sus fiestas de Navidad sólo por el placer y por la conmemoración material de este día. Nos dijo que, para Dios, es muy importante que seres humanos conscientes preparen la Navidad partiendo de un punto de vista espiritual y abran camino con el canto para la llegada del Espíritu de Cristo a los corazones del mundo.

San José dedicó este mensaje al encuentro de “Música para la Cura y Elevación de la Humanidad” porque quería difundir para todos, en este día, otra forma de vida, una búsqueda por la vida superior por medio del canto que se realiza en las Comunidades–Luz, para que aquellos hermanos que están en sus casas buscando una luz para seguir su propio camino, puedan inspirarse gracias a este momento de canto.


       En el día previo a la conmemoración de mayor acontecimiento universal, cuando Dios se hizo hombre y decidió vivir entre Sus criaturas, para ser Él mismo el ejemplo de cómo se materializa Su Suprema Voluntad, les pediré que alegren sus corazones y que anuncien al mundo la Gracia de vivir la consagración plena del alma al Corazón de Dios.

En esta noche1, mientras cantan, colmen sus corazones de humildad, la misma humildad que tuvo Dios al nacer en un pobre pesebre en Belén. Es esa humildad vivida por el corazón humano, la que prepara el camino para que una Luz Mayor pueda hacer de sus corazones, Su morada.

No solamente en este día, sino en todos los días de sus vidas, dejen que la paz y la alegría prevalezcan. Que sea una alegría verdadera, aquella que trasciende lo que conocen como felicidad. La humanidad está muy confundida y ya perdió el sentido de la búsqueda de una alegría interior y solo intenta tornar plena la existencia con el placer y la comodidad, y de esta forma, vive en la permanente insatisfacción porque lo que proviene de Dios sólo se vuelve pleno en Él.

Demuestren al mundo que es posible encontrar la verdadera alegría, la que proviene de la unión con el Padre y de la Gracia que es vivir para Él.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​

Como corazón humano de hombres simples y sin grandes aprendizajes intelectuales, aprendí a confiar en aquello que no se ve con los ojos del cuerpo, solo con los del corazón.

Como José de Nazaret, viví el mayor milagro de vida, que fue la concepción y el nacimiento de Mi Hijo Jesús, que asumí como Mío, sabiendo que en verdad era el Hijo de Dios.

No hubo mayor prueba de confianza y de fe en Dios, sino esta que José y María vivieron al saber que el hijo que tenían en los brazos, en aquel pesebre en Belén, era el Hijo de Dios Vivo, el Mesías tan esperado por todas las generaciones que antecedieron a la Nuestra. Era como vivir constantemente dentro de un sueño y no saber cuál era la realidad: si era lo que vivíamos con el Niño Dios, en la confianza de que Dios en Su Humildad, se hizo niño entre Nosotros y Nos permitió cuidar de Él y protegerlo. O si era lo que vivían todos los que estaban a Nuestro alrededor, la mayoría que jamás podría concebir la verdad de que aquel pequeño Niño era, en realidad, un gran Rey.

Todos los días, al mirar al Pequeño Jesús, Me preguntaba: ¿Cómo puede Dios, ese que nos protege y nos guarda, entregarse, así, en los brazos de los hombres y confiar en su cuidado y en la paternidad humana?

Fue entonces, que Mi Corazón se abrió para descubrir que había algo en el corazón humano que solo Dios conocía, para que Él que era el gran Padre de la Creación, se entregase como hijo a la paternidad de los hombres.

Solo la humildad de Mi Corazón fue lo que abrió las puertas para que comprendiese que Dios estaba mostrando nuestra semejanza con Él. Él venía al mundo como Hijo, para que pudiéramos descubrir dentro de nosotros al Padre, Él mismo, Dios Altísimo.

Les digo estas cosas porque sus corazones humanos también están ante muchos misterios y estarán ante verdades aún mayores, que despertarán en ustedes la fe o la incredulidad, de acuerdo a la manera como ustedes se coloquen frente al aprendizaje que Dios les trae en Su Perfección.

Si fueran humildes, ustedes podrán comprender la humildad de Dios, que de muchas formas entrega a Sus hijos, para que ellos descubran lo que son en verdad y, así, despierten para la semejanza con Su Corazón Sacratísimo y Grandioso.

Les dejo hoy esta reflexión y estos códigos de luz de Mi Vida junto a Cristo Jesús, que ahora reina en todo el Universo.

Los amo hoy y siempre,

San José Castísimo

Quiénes somos

Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

Contacto

Mensajeros Divinos