Sábado, 9 de mayo de 2015

Mensajes diarios
MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE BRASILIA, DISTRITO FEDERAL, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Elevados al Cielo sean los corazones perseverantes y consecuentes con Mi llamado, porque serán coronados en el día de su Gloria por la Reina Celestial.

Elevados al Cielo sean los inocentes, porque en el día de su juicio alcanzarán la Misericordia de Dios.

Elevados al Cielo sean los misioneros de María, porque habiendo traspasado el umbral de la vida material alcanzarán el día de la unificación perpetua con la Divinidad Suprema de Dios.

Elevados al Cielo sean todos los reinos creados, porque todos los que hayan trabajado incansablemente para salvarlos y resguardarlos recibirán el gran día de la liberación y del alivio.

Elevados al Cielo sean los Adoradores del Cuerpo Eucarístico de Cristo, porque llegando al Reino de Dios recordarán los momentos en que abrieron las puertas a la redención de toda la humanidad.

Elevados al Cielo sean los humildes, porque en el día de su muerte verán llegar las Esferas Celestiales del Creador.

Elevados al Cielo sean los constantes y perseverantes, porque en el día de su juicio podrán conocer la Faz Gloriosa de Mi Hijo y en sus vidas no existirá ningún mal.

Queridos hijos:

Hoy deseo que todos sean elevados al Cielo en espíritu de paz y de amor para que, de una vez y para siempre, vean surgir en vuestras vidas las virtudes y los dones de amor que despertaron en este tiempo; de dichos dones vuestra Madre Celeste se sirve sin olvidar el potencial interior que cada hijo expresa para esta sagrada obra mariana.

Ustedes, hijos Míos, son las piezas perfectas que Yo he escogido de todo este vasto universo para llevarlas al servicio y a la redención total de las deudas. Ya caminaron a Mi lado mucho tiempo, por eso sientan ahora en vuestros corazones el fruto de la verdad y del propósito divino que Yo he depositado en cada hijo Mío.

Pero aún frutos preciosos despertarán durante el tiempo de vuestra purificación. Yo soy vuestra Guardiana y Madre de la Misericordia, con amor materno los he escogido de entre tantos millones de almas para que la obra de vuestra Madre Celeste se pueda cumplir.

Hijos, llegó la hora de que en vuestras vidas vean el fruto de Mi trabajo amoroso en ustedes, en vez de mirar todo el tiempo las espinas que se clavan en vuestros pies. Para llegar a la escuela de la paz deben pasar por la escuela de la purificación, de la entrega y de la renuncia.

Por cada uno de ustedes Yo tengo especial amor y predilección, porque son Mis hijos y los amo como nunca nadie los amó. Mi Amor es divino y puro, es simple pero verdadero, en cada encuentro Conmigo Yo les entrego un poquito más del Amor de Dios, que recibí cuando estuve en este sagrado planeta.

El amor todo lo vence, quien vive en el amor no teme caer ni derrumbarse por dentro. Mi mano maternal se extiende para ayudarlos en el nombre del Amor de Cristo. Pues es Él quien Me envía para interceder por todos.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice a través del poder y la fuerza inamovible del Amor de Mi Hijo Jesús,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz