Martes, 29 de enero de 2013

Mensajes semanales
MENSAJE EXTRAORDINARIO PARA LA VIGILIA DE ORACIÓN, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, POR LA VIRGEN MARÍA A MADRE SHIMANI

Mis amados hijos de Aurora:

¡Celebren junto conmigo!

Hoy Mis soldados marianos oran juntos por toda la Tierra. Hoy rescataré del engaño a muchas almas hermanas, aquellas que no deberán perderse en este caos que hoy vive el mundo.

Celebren, Mis hijos, porque la respuesta a Mis pedidos trae esperanza a esta humanidad, que aprende a través del sufrimiento.

Celebren Conmigo, Mis queridos, porque el Corazón de Mi Hijo es aliviado del dolor que le provoca el flagelo de la indiferencia humana.

Hoy estoy aquí como les prometí, y cada vez que Mis hijos confirman Mi presencia después de un anuncio, eso hace que sus almas estén en la certeza absoluta de Mi compañía, de Mi amparo, de Mi protección y de Mi amor por ustedes.

Quiero anunciar que cada martes, estaré con todos lo grupos de oración que oren junto a Mis ángeles custodios y haré sentir a cada uno Mi presencia maternal.

Después de tanto tiempo entre ustedes, desde mis primeras manifestaciones para la humanidad, es la primera vez que América del Sur me responde con todo el corazón, respuesta que coloco en Mi Corazón de Madre y que entrego a Dios con toda gratitud.

Quiero que me acompañen, hijos Míos, a encender todo el continente americano como una antorcha de luz en medio de la oscuridad. Para eso los convoco a que, durante todo el mes de febrero, se unan a través de aquello que ustedes llaman de tecnología, para que en los diferentes lugares del mundo, todos puedan verse y participar junto a Mí de esta celebración de Amor y Paz Celestial.

Cada martes de febrero que estemos en vigilia, a la misma hora, uniremos nuestra oración y nuestro corazón al Corazón de Mi Hijo y entregaremos a Dios Todopoderoso la súplica de esta humanidad, que ingresará plenamente en la purificación, para que Nuestro Señor derrame Su Misericordia sobre todos aquellos que aún no la han recibido y para que este mundo se pueda sostener, a pesar de todo, en la fe en Nuestro Padre.

Hoy quiero darles las gracias desde Mi Amor Maternal, por todo aquello que me dan; y por lo que aún no me pueden dar, ofrezco a Dios Mis plegarias de amor por ustedes.

Los espero hijos, unidos al Corazón de Cristo Jesús, y junto a vuestros hermanos del mundo en los próximos martes de vigilia.

Los guardo dentro de Mi Corazón Inmaculado, los cubro con Mi Manto de Luz. Cierren vuestros ojos por un instante y sientan, Mis amados, Mi beso maternal sobre vuestra frente.

Los amo, los amo con Amor Divino, aquel que viene de Dios Padre.

Gracias por responder a Mi llamado de Paz.

María, Reina de la Paz