MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN LA SERRA DO CAPIM, TERESÓPOLIS, RIO DE JANEIRO, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Queridos hijos:

Así como es urgente que vivan la redención y la paz, también es urgente que muchos lugares en el mundo, como este(1), vivan su ciclo de purificación, para que a través de la Gracia de Dios, las almas reencuentren el camino del corazón de Mi Hijo, el cual perdieron por las cosas superficiales.

A través de los tiempos, Yo les traigo desde el universo la consciencia de la Vida Mayor; así, vuestra Madre Celeste los ayuda a direccionar vuestras pequeñas vidas hacia el Señor.

El tiempo indica un cambio, no solamente en la consciencia, sino también en la actitud de cada hijo de Dios. El mundo ya no puede llevar la misma vida y ser de la misma forma como si nada sucediera alrededor.

Por eso, hijos, trabajen todo el tiempo por vuestra purificación, así confirmarán al Padre Celestial que este proyecto creado por la Fuente Purísima del Amor, podrá vivir su tiempo de transformación.

En la oración se encuentra el impulso para poder trascender los obstáculos internos y los engaños que el enemigo imparte.

Yo estoy pisando la cabeza de la serpiente, para impedir que ella penetre con su veneno dañino en los corazones que en este ciclo se decidieron a ayudarme a cumplir con Mis planes de Paz.

Por vuestra donación permanente se abrirán las puertas de las Gracias para todos y los más desprotegidos recibirán la parte que les corresponde.

Vivan a través de la Luz de Mi Hijo y disipen de vuestros seres internos cualquier oscuridad o prueba que los quiera hacer sucumbir. La victoria que Mi Hijo alcanzó a través de ustedes, aún no ha terminado. La hora indicada está señalando el momento de la redención de las almas y la liberación de los infiernos que viven sobre vuestro mundo.

El universo celestial abre las puertas para guiarlos e indicarles el camino de la verdad y de la constante transformación interior. Mi Corazón siempre los bendecirá y a pesar de que los soldados caigan por sí mismos, Mis manos los elevarán hacia la Misericordia de Dios.