MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Sean celadores de la paz en el mundo y oren por los que proclaman la paz.

Oren por los que luchan por un planeta de fraternidad y de esperanza porque, sin saberlo, están abriendo el camino hacia una Nueva Vida y un Nuevo Tiempo.

Oren por los que sinceramente aman la vida, a los Reinos de la Naturaleza y a los seres humanos y que, día y noche, buscan la forma de expandir el respeto y el amor por el mundo.

Oren por los que no oran y silénciense por aquellos que no respetan al prójimo y que, con su verbo, crean desunión y desamor.

Ofrezcan una reparación espiritual por este mundo. Crean que, a través de sus oraciones, nuevas leyes serán atraídas desde el Universo para transformar la vida material que está en desajuste y en desequilibrio.

Oren por la protección de sus hermanos que, en todos los rincones del mundo, llevan adelante tareas planetarias con la fe de que el Amor se establecerá en la Tierra.

Confíen en que todo esfuerzo es válido y que hasta el más pequeño de ellos puede transformar el destino de esta humanidad y de este planeta.

Que sus oraciones sean cada vez más sinceras y abracen a este mundo.

Hijos, oren por la paz y sean la paz en este planeta.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

 

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

En el Universo Celestial, en lo más íntimo del Pensamiento Divino, existe un arquetipo sublime de una vida superior, en el que las criaturas viven el amor y el respeto, a pesar de las diferencias, y caminan hacia la meta de la unidad con Dios, teniendo como su mayor aspiración que el prójimo pueda llegar a unirse al Padre.

En esa vida superior la paz habita en los corazones de los hombres, porque no hay entre ellos ninguna necesidad de competencia, de vanidad o de arrogancia. No hay entre ellos ninguna necesidad de control, de poder o de maldad. La paz que proviene de la aspiración para que todos alcancen el amor, nace en el Corazón del Padre y se manifiesta en los corazones de los seres.

El Padre tiene este arquetipo de vida guardado en Su interior y, de vez en cuando, lo coloca en Sus Manos y se lo ofrece a la humanidad, porque esa es la Voluntad de Dios para los hombres.

El Señor no le ofrece, este, Su Propósito, a seres evolucionados y a sabios en el amor y en la gracia; se lo ofrece a los que más erraron, a los que más pecaron y a los que más se distanciaron de Su Corazón. Seres que, reunidos en la Tierra, reciben todos los días una oportunidad de redimirse y de vivir ese arquetipo perfecto que Dios tiene para ellos.

Por eso, hijos, hoy vengo para mostrarles esta aspiración divina, para que la amen y se unan a ella, aspirando también ustedes, profundamente, a expresar la Voluntad y el Amor de Dios.

Coloquen delante de sus corazones esta meta y todos los días pídanle al Padre la gracia de poder vivir y expresar ese arquetipo divino para la humanidad. Pidan que Dios despierte dentro de ustedes ese potencial de amar, único y perfecto, que habita en sus corazones y que los hace semejantes a Él. Y crean que, mediante el esfuerzo diario por amar, es posible trascender la actual condición humana y abrazar el arquetipo divino de la vida sobre la Tierra.

Tienen Mi bendición para eso.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando Dios piensa en los seres humanos recuerda que Sus hijos amados son frutos de Su más pura aspiración de crecer en el amor y de renovar toda la Vida en un Amor mayor.

Cuando Dios piensa en los seres humanos contempla todo el movimiento que sucedió en el Universo, así como en la Tierra, para que Sus criaturas tuviesen una oportunidad de amar, y cómo esos acontecimientos hicieron que toda la Vida, más allá de lo que ustedes conocen, se transformase y saliese del punto en el que se encontraba.

Cuando Dios piensa en la humanidad recuerda el Sacrificio de Su Hijo, que expresó con plenitud lo que es ser un ser humano, y colma Su Corazón de una esperanza divina que lo renueva a la espera de Su triunfo en el corazón de los hombres.

Cuando Dios piensa en la humanidad contempla el esfuerzo verdadero de Sus hijos y busca todos los méritos alcanzados por ellos, para que, por medio de la actuación de las Leyes Universales, los seres humanos reciban Su Gracia y Su Misericordia infinitamente.

Cuando Dios piensa en la humanidad, Él piensa en lo que en verdad los seres humanos son. Los Ojos de Dios contemplan al mundo y ven lo que es, y no lo que aparenta ser.

Los Ojos de Dios contemplan al mundo y, con compasión, Él aspira a que los hombres un día vean a través de Su Mirada y vivan la Revelación de lo que verdaderamente es la Vida.

En sus oraciones coloquen sus ojos en los Ojos de Dios para que encuentren dentro de sí mismos la Verdad, para que miren a sus hermanos y vean lo que ellos verdaderamente son, para que despierten todos los días y sepan que la vida en la Tierra es una Gracia concedida al Universo para que él sea parte de la Renovación de Dios. Y para eso, hijos, basta con amar, basta con renovarse y superarse en el amor todos los días.

Coloquen sus ojos en el Mirada de Dios, aunque sea un poco, y clamen por la gracia de saber ver con ojos plenos de Verdad; porque en estos tiempos de ilusiones y de oscuridad, para no perderse en el camino, hijos, deberán estar, no solo con el corazón en Dios, sino con los ojos dentro de Su Mirada y la consciencia en Su Verdad.

Tienen Mi bendición para eso.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Así como lo anuncian las señales en el Cielo, que son claras y bellas para los ojos que saben verlas, así llega Dios a la Tierra y manifiesta dentro y fuera de los hombres Su Esplendor y Su Gracia.

Tan simple como contemplar un arcoíris que surge en una tarde fría en el Cielo de la Tierra y que alegra a los corazones, así también las almas deberían contemplar en su interior la Presencia de Dios.

El Universo Celestial, bello y sublime, es tan simple como las cosas que alegran verdaderamente a las almas y a los corazones humanos; pero para alcanzarlo es necesario buscarlo con el mismo amor y con la misma voluntad que buscan las señales que se manifiestan en el Cielo.

Dentro de ustedes se guarda un misterio que se oculta por detrás de lo que piensan que son. Este misterio es el Universo Sublime de Dios, cuya puerta no se encuentra en las alturas, entre las nubes, sino en el propio corazón.

Dios se hace tan accesible al espíritu de los hombres como la belleza de un arcoíris lo es para sus ojos. Pero así como buscan el arcoíris y lo encuentran, así también sus espíritus deben buscar aquello que los nutre, los alegra y los torna plenos, que es Dios dentro de sí mismos.

Para encontrar a Dios en el propio corazón, pueden dejar que Él se refleje como un espejo en su interior. Cuando contemplen un Cielo pleno de belleza, cuando contemplen una expresión pura de la Naturaleza, no solo permanezcan en lo que ven, sino más bien abran los espejos de sus corazones y dejen que eso que es bello les revele la belleza y la pureza de sus espíritus, eso que verdaderamente son.

Todo lo que fue creado por Dios es bello y es perfecto, y esa misma expresión divina que encuentran delante de sus ojos pueden encontrarla dentro de sí mismos, cuando se abran para encontrar la Verdad en su mundo interior.

Que todo los eleve.

Que todo los lleve a Dios.

Su Padre y Amigo,

San José Castísimo

MENSAJE SEMANAL DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Cuando Dios los llama a servir, escuchen Su Voz y síganla.

Cada día aumentará más la necesidad de servicio en este mundo y, a medida que el tiempo pasa y sus corazones se abren, estarán más aptos y preparados para servir porque, en verdad, estarán prontos para amar y donar de sí aquellas cosas que son el verdadero tesoro del corazón humano y que ustedes tantas veces desconocen.

No serán conocidos en este mundo por su servicio, sino por el amor que hay en él, amor que surge del corazón de Dios y que fluye, indistintamente, hacia el corazón de todos los que se abren para responder con sinceridad a Su llamado.

A través de esta Obra, Dios quiere enseñarles y enseñarle a toda la humanidad que cuando se responde a un llamado divino, no hay mérito sobre una única alma, no hay gracia sobre un único ser, sino sobre todos los que se abren para dejar de ser lo que son y pasar a ser instrumentos de Dios.

Una misión pedida por los Mensajeros Divinos es el anuncio del Amor de Dios a la humanidad; Amor que fluye a través del corazón humano e impregna naciones enteras en su silencio, abraza almas y corazones con Su Gracia, aunque todo eso sea invisible a los ojos humanos.

Una misión pedida por los Mensajeros Divinos es la señal de Dios de que Su Misericordia aún está actuando en el mundo, tanto en el corazón que es llamado a servir, y que recibe la Gracia de redimirse a través del servicio, como para aquellos que son servidos y que parecían estar olvidados por Dios y por el mundo, pero no lo están.

Su Padre y Creador quisiera tener muchos brazos, muchos pies y, sobretodo, muchos corazones para enviarlos hacia aquellos lugares del mundo más necesitados como una señal de Su Amor y de Su Misericordia para los corazones que perdieron la esperanza. Pero, mientras no sean muchos los corazones que se abren para donarse a sí mismos, los que ya lo hacen deben multiplicarse en una donación extrema que, en el silencio de sus acciones, genera méritos para la redención de aquellos que no hacen nada por este planeta.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, muchas veces el crecimiento humano es difícil y doloroso. Cruzar tantas etapas de maduración física, emocional y mental, requiere el esfuerzo y el empeño de quien las vive.

El crecimiento espiritual es semejante al crecimiento humano: los seres viven diferentes ciclos evolutivos que demandan de sus consciencias una madurez cada vez más profunda y consolidada.

En la vida humana física, el ser que crece va asumiendo cada vez más su papel en la sociedad y se responsabiliza por su propia sustentación y por la construcción de su futuro. En la vida espiritual, el ser que crece y madura va asumiendo su responsabilidad ante el Plan de Dios y se reconoce responsable, no solo por su propia evolución sino también por la evolución de toda la humanidad, del planeta y en consecuencia del Universo.

Este último ciclo del despertar de los nuevos soles marca el umbral entre el viejo y el nuevo hombre. Será hora, hijos, de cruzar espiritualmente ese umbral y de enfrentar los cambios que ocasionará en sus vidas; enfrentar los obstáculos y las resistencias impuestos por ustedes mismos a esa maduración, así como lo hace un joven que está en transición hacia la vida adulta y muchas veces se resiste a dar ese paso.

Muchos quieren vivir la vida espiritual y aspiran a conocer la verdad sobre sí mismos, sobre este mundo y sobre muchos otros; pero lo que deben comprender ahora, hijos, es que ese paso en la vida espiritual, que les permitirá conocer la verdad sobre toda la Existencia, genera un compromiso que exige cierto esfuerzo y transformación.

Este punto se asemeja al de muchos jóvenes que quieren vivir solos, tener la casa propia y el empleo propio, pero que no comprenden que esa vida independiente les requerirá un crecimiento mental y emocional inmediato.

No correspondería que consciencias con determinado grado de instrucción no tuvieran el mismo grado de compromiso consciente con el Plan de Dios. Esta, hijos, es la Ley de los universos, de la vida y de la Creación.

Para que nuevos mundos se revelen frente a sus ojos, deberán madurar espiritualmente. Y como ahora, el cambio de los tiempos es inmediato y la verdad surge hasta para los que no la quieren ver, la condición propia del planeta exigirá a todos un crecimiento espiritual inmediato y concreto.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS

Hijos, para que la indiferencia humana hacia la vida superior no haga que la humanidad pierda la posibilidad de conocer y experimentar esa vida, aquellos que están despiertos deben redoblar sus esfuerzos, multiplicar sus tareas y superar sus propios límites todos los días, para responder en nombre de aquellos que ignoran el llamado celestial.

Además de la propia purificación y de la propia carga que deben sobrellevar en estos tiempos, los nuevos apóstoles y discípulos de Cristo deben soportar la purificación del planeta en su totalidad  y cargar, en sus espaldas, aquellos fardos que otros, que se comprometieron con Cristo, no quisieron llevar.

En el Universo, la responsabilidad por la manifestación del Plan de Dios se repartió equitativamente entre aquellos que se comprometieron a prestar este servicio. Pero, al llegar al planeta, con velos en sus ojos, las almas se confundieron, se olvidaron y permanecieron dormidas o presas en sus propios gustos y en sus formas de comprender ese Plan.

Hijos, cuando un alma que tenía determinada misión que cumplir, cambia esa misión de acuerdo con su voluntad o su parecer, aunque crea que sirve a Dios, para el Plan, eso es considerado como una indiferencia para con la Verdad del Creador.

Existen muchas almas que se comprometieron con el Señor y que, a lo largo de sus experiencias en la Tierra, cumplieron en parte con lo que Dios les pedía; pero ahora, en el momento culminante del Plan Divino, se perdieron en las fuertes influencias del caos y dejaron de lado la fidelidad, cambiándola por la superficialidad.

Les digo estas cosas primero para que estén atentos y sean siempre guardianes del Plan Divino, y después, para que sepan que el Creador contará con ustedes para cumplir aquella parte de Su Plan que quedó atrás por la indiferencia humana.

Que el amor al Plan en sus corazones sea mayor que su amor propio, para que ustedes puedan imitar el ejemplo de Cristo y no solo cargar la propia cruz, sino dejar que Dios coloque sobre ella el peso de la indiferencia y de la ignorancia de Sus hijos, para que ellos no se pierdan y tengan una oportunidad de despertar.

El Creador cuenta con ustedes, hijos, para una respuesta y una responsabilidad mayor. Es hora de servir, de amar y de entregarse al Plan Divino.

Su Padre y Compañero en el Camino evolutivo,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESUS

Hijo, cuando el Universo te da Gracias, distribúyelas sobre el mundo por medio de actos misericordiosos, oraciones, silencio, alegría y vivencia de las virtudes.

Cuando el Cielo se abre ante tus ojos, aunque muchas veces la limitación de los ojos humanos no lo vean, contempla con la mirada interior esa insondable Gracia de la Presencia Divina y clama por el planeta, por los ignorantes, por los adormecidos. Ofrece al Padre una transformación verdadera, un verdadero milagro para Su Creación. Que, al contemplar el mundo, Su Corazón herido encuentre un aliento en tu esfuerzo permanente.

No te pediré, hijo Mío, que no caigas más o que no peques más, porque este mundo siempre te llevará a caer y, aunque no quieras, una parte de ti siempre peca, porque de alguna forma colabora con la degradación humana.

Lo que te pediré hoy es que, si caes, que te levantes; si pecas, que limpies tus manchas con el Perdón y la Misericordia Divina, con el arrepentimiento verdadero, este que te ayudará a no cometer siempre los mismos errores.

Tus debilidades son las mismas de muchos de tus hermanos del mundo; por eso, encuentra la fuerza para superarlas en el ofrecimiento permanente de hacerlo por los demás, por aquellos que están ciegos de espíritu.

Hoy, hijo, te ofreceré un camino de reparación, camino en el cual tu vida se vuelve un servicio planetario, en el que todos tus actos, pensamientos y sentimientos son ofrecidos a Dios para reparar alguna cosa. Si así lo hicieras, errarás menos y meditarás antes de actuar, porque tu consciencia te recordará que todo lo que haces es para Dios.

Ofrece al Padre tu tentativa diaria de superarte y, si no consigues hacerlo, ofrécele tu intención y persistencia. No desistas nunca, hijo, porque los méritos se encuentran en el corazón y en la consciencia de los que tienen intenciones puras.

Muchas veces, vale más una intención sincera de superar alguna cosa y la eterna tentativa de hacerlo, que el acto de aquel que fácilmente se supera cada día. Más vale el pecador que se esfuerza por salir del pecado, que el santo que así lo es por naturaleza.

Haz de tu vida una reparación permanente de las Llagas de Dios y que Él encuentre en ti un aliento verdadero.

Te dejo Mi Bendición y Mis Gracias, para que des pasos fecundos.

Tu Padre y Compañero,

San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​

Hijo:

Para vencer la indiferencia del corazón humano, comienza contigo mismo. Observa todas las veces en que tu corazón se cierra a la realidad planetaria o cuando piensas que te comprometes con el mundo, pero tus acciones demuestran el grado de tu compromiso.

La indiferencia entorpece la consciencia y no le permite evolucionar. No es necesario que te involucres emocionalmente con lo que sucede en el mundo, pero sí que tales acontecimientos te lleven a tu transformación y te impulsen para que nunca detengas tus pasos.

La indiferencia es uno de los grandes males de la humanidad, peor aún que la ignorancia; porque aquel que es indiferente ya tiene cierto grado de instrucción, y sin embargo, sigue pensando más en sí mismo y en sus propias necesidades.

Hijo, la indiferencia es la que llevará a muchos seres que se creen espirituales hacia el abismo de la consciencia planetaria. Cuida para que no seas tomado y llevado por la indiferencia humana. Trata de seguir tu consciencia y tu corazón, y cuando sepas que debes hacer algo, hazlo rápidamente, no ignores las necesidades. Cuando veas que alguien necesita de ti, ve en su auxilio sin miedo. Si sabes lo que sucede en el mundo y que, en este mismo instante en el que estás delante de las Palabras de Dios, existen otros que están siendo probados en su fe, y de rodillas eligen morir con Cristo a vivir sin Él, entonces ora verdaderamente, sin cesar.

Si ya conoces el papel de la consciencia indígena en el planeta y también sabes cuánto padecen los indígenas por el abandono y por la indiferencia, actúa, sirve, ora, auxilia, ofrece tu amor. Demuéstrales a estos hermanos que tienen una importancia vital en la vida espiritual del planeta y que su manera de ser no debe ser vendida de forma turística para divertir a los inconscientes. Cuando estés delante de un hermano indígena, aprende con él, y en tu postura de aprender, deja que emerja de su corazón la pureza y la sabiduría que él tiene para transmitir a la humanidad.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​​​​​​​​​​​​​​

Que cada día que pase en sus vidas les traiga nuevas oportunidades de vivir la paz.

Que cada prueba traiga, en sí, el don de la superación y la dádiva de la trascendencia.

Como humanidad van caminando en dirección a Belén teniendo que hacer esfuerzos, sacrificios, superar límites y confiar en el Amparo de Dios. Están delante del misterio del Nuevo Hombre, que saben que es una realidad, porque Él ya está en gestación y a punto de nacer en el vientre de la Creación Divina que se expresa en el interior de todas las criaturas. Sin embargo, ustedes no saben lo que ese Nuevo Hombre traerá al mundo, cómo crecerá, cómo se desarrollará ni cómo cumplirá su misión.

Están en el camino hacia Belén buscando la cuna de la humildad para que Dios pueda retornar en vida a Su Creación. Como consciencias humanas, siempre quieren lo mejor para Dios y para Su Plan, pero el Creador los sorprenderá, trayendo Su Hijo al interior de los simples, de los pequeños, de los pobres de sí, de los humildes. Cristo renacerá en los corazones de aquellos que no temen entregar el reino de su propio interior para que el Soberano Rey Universal establezca Su Reinado. Él vendrá para vivir en los corazones de aquellos que no temen ser vencidos y que, por amor, se convertirán en siervos eternos de ese Amado Rey de las estrellas.

Van camino de Belén, ya no son lo que eran como raza y como consciencias humanas, porque Dios ya comenzó a descender a las esferas terrestres. Sin embargo, aún están delante del misterio que es el renacimiento de Cristo, la multiplicación de Su existencia, que se renovará en los corazones y en la carne de muchos.

Vengo al mundo como guardián de este Principio Divino, que es el Cristo en su interior, porque Yo ya caminé hacia Belén. Ya viví la angustia de no saber en qué se convertiría el mundo después del nacimiento de Cristo y el miedo de no ser digno de proteger tal Rey, escondido en tan pequeña criatura; el miedo de no ser un buen guardián para el Niño Dios y no conseguir dejarlo crecer y manifestarse como el Señor esperaba.

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ,TRANSMITIDO EN LA CIUDAD DE SAN LEOPOLDO, RÍO GRANDE DO SUL, BRASIL, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​

El esfuerzo y el sacrificio forjan el crecimiento del Cristo Vivo en el interior de cada criatura. También Jesús, muchas veces estuvo cansado, sin embargo subía a las montañas para encontrarse, en la soledad de la noche, con Su Padre Altísimo y recibir de Él la fuerza que necesitaba para seguir adelante.

Muchas veces, los brazos de Jesús estuvieron sin fuerzas, pero Sus manos nunca dejaron de estar extendidas delante de aquellos que tenían, no solamente sus cuerpos cansados sino también sus almas.

Muchas veces, las piernas de Jesús estuvieron cansadas y Sus pies lastimados por caminar tanto buscando aquellos que se comprometerían con Él, para que al final de los tiempos, el Reino de Su Padre pudiese ser uno con el reino de este mundo. Mientras tanto, si algún alma que no había estado en Su presencia lo llamaba, Él no vacilaba en dejar en el piso aún más marcas de Sus pies cansados.

Muchas veces, Jesús estaba hambriento y ya no tenía de dónde sacar fuerzas para sostenerse a sí mismo y también para calmar a aquellos de Sus compañeros que caminaban con Él y que también tenían hambre. Sin embargo, si al recibir un pan Jesús encontraba a alguien con más o con menos hambre que Él, ya no era de Él el pan que tenía en las manos. Aquel pan se convertía en una Gracia enviada por Dios, por intermedio de Jesús, para aquel que tenía hambre.

Y así, Jesús crecía en espíritu y fortaleza y también crecía, dentro de Jesús, algo que el mundo y el Universo llamarían Cristo.

Esta es una pequeña historia del Cristo que nació en Jesús, pero un día podré contar en Mi Reino, que es el Reino de Dios y de todos los que Lo siguen, la historia del Cristo que nació en Juan, en María, en Pedro, en Fátima y en ti, que hoy Me escuchas, buscando seguir el camino del Cristo que nació dentro del Espíritu de Jesús y Lo divinizó.

Los amo, y por eso les agradezco por esforzarse cada día en cumplir, aunque sea en aspiración, con los Planes de Dios.

Su Amado Padre y Compañero, San José Castísimo

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​​

Hoy solo les pediré que intenten, todos los días, vivir el Propósito Divino, que intenten ser mansos de corazón, puros de intención y verdaderos en su camino.

Intenten todos los días, vivir la fraternidad y el amor; reconocer en el prójimo la presencia de Dios; y así, ser humildes ante de todos.

Les pido que intenten pensar un poco menos en sí mismos y cada día dejen de hacer algo que sea una prioridad personal, y así servir al prójimo.

Intenten amar más a los Reinos de la Naturaleza, observarlos aunque sea por breve instante, todos los días, dejando que el alma se inspire por medio de ellos.

Les pido que intenten orar de corazón, conversar con Dios, colocarse frente de Su Altar Celestial y ofrecer lo mejor que hay en su interior, para equilibrar las faltas de la humanidad.

Intenten descubrir en los que están más perdidos un corazón necesitado de paz.

Intenten disolver el odio de sus corazones, como también la ira y el rencor. Comprendan que todos se equivocan por ignorancia, y que el amor, el perdón y la reconciliación, son capaces de curar cosas que ustedes desconocen por completo.

Intenten, todos los días, olvidar el pasado. No para que sean indiferentes a todo lo que vivieron o para olvidarse de aquellos que los acompañaron en otros tiempos. Olviden el pasado para liberar el espíritu, para que viva algo nuevo. Olvidar el pasado es liberar la mente, las emociones y el corazón, de todo lo que pasó. Los aprendizajes y recuerdos permanecerán en la consciencia, pero el espíritu se libera, con la certeza que lo que es real, aún aguarda su despertar.

Queridos compañeros, hoy les pido que intenten ser más sencillos de corazón. Intenten aceptar las correcciones de la vida, e inmediatamente enderezar sus caminos; sin temor, sin rencor, con mucha paz y gratitud, por dar pasos en sus vidas.

Les pido que intenten amar más la Creación de Dios, Su Plan y la grandeza de Su Propósito para este planeta. Intenten dejarse permear por la Misericordia y por el Amor de los Mensajeros Divinos.

Si intentan, todos los días, vivir un principio superior, el Cielo escuchará sus corazones, y en el primer paso que den en la dirección correcta, Dios se encargará de hacerlos llegar a Su Meta Divina. El secreto está en nunca dejar de intentar y perseverar todos los días, aunque caigan y se levanten innumerables veces.

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Asociación María
Asociación religiosa cristiana y ecuménica que tiene por finalidad difundir el mensaje universal de amor y de paz que Cristo Jesús, la Virgen María y San José transmiten a los monjes de la Orden Gracia Misericordia, estimulando el crecimiento espiritual a través de la oración y del servicio altruista.

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